De Jujuy al Congreso, en defensa de la pachamama

De Jujuy al Congreso, en defensa de la pachamama

Cansadas de que sus reclamos no sean escuchados, un mes atrás las Warmis partieron a pie desde el norte hacia Buenos Aires con un objetivo de alzar sus voces frente a los representantes de la Nación. Presentaron a los legisladores un petitorio que alerta por la falta de agua y exige el cese de la contaminación.

Vienen marchando. Representantes originarios y militantes socioambientales acompañaron a las Warmis, un grupo de siete mujeres del Kollasuyu, en un tramo fundamental de su caminata, que partió el 3 de agosto desde Jujuy: impulsadas por la creciente contaminación y sequía que afectan a la Laguna de los Pozuelos, y con el objetivo de visibilizar la problemática, se movilizaron desde Plaza Miserere hasta el Congreso para hacer llegar su pedido a los legisladores.

Para las 9 de la mañana del 3 de septiembre, cuando estaba planteada la concentración, llovía. Los cantos y sahumerios llamando al sol no cesaron hasta que a las 10 el primer rayo iluminó al grupo, causando un grito de alegría y marcando el inicio de la jornada. Tras unas palabras de agradecimiento y la limpieza de las energías a cada uno de los presentes con koa quemada (planta aromática que crece a más de 3.000 metros de altura en Kollasuyu), al grito de Jallalla (expresión aymara de aliento) se desplegaron los carteles y comenzó la caminata al ritmo de “gobernantes vende Pacha, el pueblo les dice no”. A pocas cuadras de iniciar, la actitud de los policías que las escoltaban frenó la marcha abruptamente. “Habíamos hablado con un policía que dijo que nos iba a resguardar, porque íbamos a tomar media calzada, y resulta que cuando estábamos tomando la calle nos empujaron para que vayamos por la vereda. Es una falta de respeto y falta a su palabra. Podríamos haber peleado, pero no quería meter en problemas a la gente que acompaña. Yo no tengo ningún problema que me lleven presa, porque ya le prometí a la Pachamamita que vertería mi sangre por ella”, indicó Florencia Solis, la líder del grupo, de 68 años.

Por la avenida Rivadavia llegaron al Congreso con los petitorios en mano y en busca de algún diputado que los recibiera. “El documento primero muestra todo el camino que se viene haciendo. También menciona a la Laguna de los Pozuelos, en la Puna, a las diferentes minas, incluso las que ya han cerrado y siguen contaminando. Hacemos un relevamiento de todo lo que venimos viendo en las comunidades, ya que las problemáticas son muy parecidas. En Salta hay desalojos, así como en Tafí del Valle, en Misiones y en varias provincias”, cuenta Lorena Salas, de Tucumán, quien al enterarse de la caminata no dudó en viajar a Jujuy para sumarse.

Asesores de legisladores de Unión por la Patria, UCR y Frente de Izquierda Socialista recibieron su pedido, pero no consiguieron dar directamente con ningún diputado que en persona se comprometa a leer sus petitorios. A las 12 rodearon el Congreso y fueron hasta la puerta de Hipólito Yrigoyen, donde funciona el Senado: lo mismo ocurrió, solo se acercaron asesores (incluso alguno de La Libertad Avanza), que firmaron el compromiso de hacer llegar el reclamo a los miembros de la Cámara. El cansancio comenzaba a sentirse; algunas se sentaron en la vereda y, entre hojas de coca y vasos de api, una bebida caliente, dulce y rojiza hecha a base de maíz morado, recuperaron energías para continuar. Dos horas después alguien gritó: “¡Acá tenemos al senador (Jorge) Capitanich!”

En cuestión de segundos el dirigente, que pasaba por el borde de la vereda dirigiéndose hacia el estacionamiento de enfrente, recogió un petitorio que una de las mujeres logró darle y, sin decir palabra, siguió su camino. Luego de haber cumplido una de sus metas continuaron hacia Plaza de Mayo, para llevar a cabo la ronda de las Madres de Plaza de Mayo.

Durante toda la jornada sonaron tambores, sikus y otros instrumentos que acompañaron distintos cantos como “Cinco siglos resistiendo” y discursos de lucha, que siempre subrayan la importancia de proteger a los más jóvenes, para que puedan disfrutar de la libertad, de sus derechos, de sus tierras y de lo necesario para llevar una vida digna, así como ellas.

“Me enteré por grupos y compañeras de asambleas, y vine porque me parece importante acompañar siempre, cada lucha –afirmó Delfina, integrante de la Coordinadora Socioambiental Basta de Falsas Soluciones–. Con este gobierno es terrible lo que estamos viviendo, ahora se cayeron dos artículos importantes de la Ley de la Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero sigue en pie la de desalojos”. Estefanía Cámera Da Boa Morte, activista autoconvocada, agregó: “Estamos bastante tristes viendo que la convocatoria fue pequeña en comparación de lo que fueron años anteriores y a lo que esto convoca, porque esto literalmente es para todes. Vemos que no hay partidos, sindicatos, ni banderas de ecologistas, y eso nos llama la atención. Este colonialismo, racismo y extractivismo, se vence con las luchas unidas. Tienen que estar en todos los momentos, no en algunos o solamente en las redes”. Además, Cambá Zobá de La Negra que nos Parió –artivismo Afro Indígena–, concluyó: “Lo importante es poder comunicarnos, y como mensaje para la gente, ver otro tipo de medios, no solo los oficiales. Salir un poco de la tele o de lo que siempre nos quieren meter, dominar y manejar, y sumarse desde donde cada una pueda. Es el agua, ¿cómo no vamos a hacer algo?”

El camino de las Warmis

“Surgió de mí, pero te diría que justamente porque vivo tan en contacto con la tierra, y me dolió en el alma ver a mi laguna como un desierto –aseguró Florencia, una de las caminantes, en diálogo con ANCCOM–. Fue impulsada por ella, por la Pachamamita. Sentí que había que viralizar lo que está pasando y defenderla”. Lorena, otra de las manifestantes, comentó también que “el año pasado ya hicimos todo lo que se pudo hacer por el camino legal y se hizo la caminata en la provincia de Jujuy. Al no recibir respuesta, la decisión este año fue llegar hasta la gran ciudad, Buenos Aires”.

Durante agosto recorrieron cerca de 2.000 kilómetros, cruzando un total de siete provincias. Su punto de partida fue Rinconada (Laguna de Pozuelos), Jujuy, y siguieron por Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. A su andar realizaron actividades comunitarias, políticas y culturales centradas en la visibilización de sus reclamos, y registraron la situación de los pueblos para elevar sus voces junto a las de ellas. “Nos sentimos muy bien pese a este dolor, fuertes gracias a todas las personitas, hermanos y hermanas que se acercan y nos dan aliento. Nos sentimos bien porque hemos sentido el llamado de la Pachamama, y bueno, la Pachita nos protege” exclamó Fabiana Quillo, otra de las mujeres que realizó el recorrido.

 

Día Internacional de la Mujer Originaria

Como cierre de este trayecto admirable e inspirador, y en el marco del Día Internacional de la Mujer Originaria por homenaje a Bartolina Sisa –una mujer aymara que lideró la resistencia indígena contra el dominio colonial–, este sábado las Warmis realizarán una aptaphi, práctica ancestral que consiste en una comida comunitaria como acto de hermandad y solidaridad. La jornada se realizará en la Plaza de los Dos Congresos, de 10 a 13. Luego, a las 14, tendrá lugar un coloquio de mujeres y disidencias, “Tejidos, encuentro y palabra”, en el Museo del Hambre, finalizando con un cierre musical.

“Las mujeres somos muy fuertes y luchadoras, todo tipo de mujer, no solamente las originarias, cualquier ciudadana puede hacer una lucha reclamando nuestros derechos, porque siempre estamos avasalladas, hemos sido sometidas a tanta barbarie –concluye Florencia–. Como Bartolina Sisa, que defendió allá su pueblo en Bolivia y fue una gran luchadora, dio la vida por luchar y es un gran ejemplo, las mujeres tenemos que ser así, valientes, y no tenemos que bajar los brazos ni temerle a nadie”.

Hay un femicidio cada 33 horas

Hay un femicidio cada 33 horas

MuMaLa presentó un nuevo relevamiento de casos, que demuestra un aumento en la cantidad de personas que mueren por violencia de género. A la vez, hay menos denuncias.

MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) publicó su informe estadístico sobre el aumento de femicidios en Argentina, y los datos refutan la narrativa oficial que anunció el descenso de casos. Lo que sí es cierto, es la disminución de llamadas a la línea 144 y la realización de denuncias.

El Observatorio Nacional de MuMaLá funciona como tal a partir de 2015. Desde sus inicios, las mujeres de todas las provincias que la integran, se dedican a recolectar datos de medios de comunicación, portales de noticias y redes sociales, con el fin de relevarlos y hacer un informe mensual. Lo que buscan es tener una mirada “fresca” e impulsar políticas públicas y programas -como el Juana Azurduy-, además de concientizar y visibilizar la problemática cotidiana de la violencia hacia las mujeres.

fEl informe

En el informe publicado esta semana, se muestra un aumento en la cantidad de femicidios en comparación con el mismo período -1 de enero al 31 de agosto- del 2025. Fue producido a partir del análisis y monitoreo de medios digitales y gráficos de todo el país, buscadores, sistema de alertas, seguimiento de organizaciones, portales especializados en género, feminismo, derechos humanos, policiales y forenses.

Lo que se analiza en estos informes mensuales son los distintos tipos de delitos y modalidades en las que se presentan los femicidios. En su categorización, explican que los  femicidios y femicidios vinculados, son “la muerte violenta de mujeres cuya causa principal es la existencia de relaciones asimétricas de poder por razones de género, ya sea que dentro de la familia, unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal”. En cambio, los trans-travesticidios y lesbicidios se asocian a violencias que padece esa comunidad en particular (LGBTIQ+).

Algo que se destaca, son los feminicidios por narcotráfico y economías delictivas, que no son reconocidos ni catalogados como tales, ya que suceden en contextos más precarios, por la vinculación de la víctima a actividades delictivas, o porque se encontraron en la línea de fuego entre dos bandos. Tanto en 2025 como en lo que va del 2026, la provincia con más femicidios de este tipo es Santa Fe.

Por último, están los suicidios feminicidas, que se refiere a las muertes autoinfligidas como posible efecto de la violencia de género sistemática, del abuso de poder crónico y del menosprecio a la condición de mujer e identidades feminizadas. Éste último no es reconocido como femicidio en Argentina aún, el único país que lo tiene en su legislación es El Salvador. Al respecto, Victoria Aguirre, vocera nacional de MuMaLá, explica: “Donde un Estado no responde, donde no hay abordajes de salud mental, la persona termina, dentro del sistema de justicia, totalmente revictimizada, sometida, cuestionada, señalada. Termina matándose para no tener que padecer todo eso, que al fin y al cabo, es revivir constantemente lo que pasó”.

 

En Argentina, muere una mujer cada 33 horas. En lo que va del 2026, hubo 176 femicidios: 127 fueron directos, 11 vinculados a niños varones, 4 a niñas mujeres, 8 trans travesticidios, 17 femicidios en contexto de narcotráfico y crímenes organizados, 9 suicidios feminicidas y 598 intentos de femicidios. Estos datos también dan cuenta de 132 niños y niñas que se quedaron sin madre, es decir, que el 40% de las víctimas tenía hijos. El 67% de esos femicidios, fueron cometidos en una vivienda compartida.

De los femicidas, el 32% convivía con su víctima; otro 32% se dio a la fuga y, el 18% de éstos, sigue prófugo; el 16% se suicidó y el 9% lo intentó; el 5% pertenecía a una fuerza de seguridad; el 14% asesinó a una tercera persona, ya sea por interposición, daño irreparable u homicidio múltiple.

En cuanto a la modalidad, el 32% fueron asesinadas con armas de fuego, el 24% con armas blancas, el 13% por asfixia, el 11% por golpes y 7% luego de ser torturadas. Del porcentaje restante no se tienen especificaciones.

¿Quienes registran?

MuMaLá es un movimiento feminista y disidente con experiencias de participación social, mixta, política, de derechos humanos y de gestión estatal. Integrado por mujeres lesbianas, trans-travestis, no binaries, intersex y maricas lucha junto a Libres y Diverses -movimiento por los derechos LGBTIQ+-, contra las discriminaciones, por el reconocimiento de la diversidad y por un Estado con políticas inclusivas y reparadoras.

Gabriela Sosa, una de las fundadoras, cuenta sobre el nacimiento del movimiento reconocido regionalmente: “Yo era parte de la organización política Libres del Sur desde 1991. En 1992 empezamos a debatir cuál era el rol de las mujeres y qué pasaba con la coordinación política del partido. Luego de las crisis de fines de la década del 90 y principios de los 2000, pasamos de ser una organización pequeña a una mucho más grande. Nos hacíamos muchas preguntas a partir de nuestras experiencias; muchas sufrían violencia de género. Ahí fue cuando empezamos a contactar con mujeres -algo que antes no hacíamos como actividad principal- y a concientizar políticamente”.

En 2003, recuerda que Nestor Kirchner convocó a organizaciones sociales para que formaran parte del gobierno “y entre esas, estábamos nosotras. Eso nos permitió llevar a cabo el Programa Juana Azurduy. Cuando nos fuimos de la gestión de gobierno comenzamos a llamarnos Las Juanas, como espacio feminista dentro de Libres del Sur»”. En 2011 cambiamos el nombre a Mujeres de la Matria Latinoamericana – MuMaLá

En 2015, empezaron a realizar un trabajo de investigación, registro y relevamiento a través de datos recopilados de los medios de comunicación, redes sociales y portales de noticias. Al finalizar el proceso, realizan un informe estadístico mensual. En fechas especiales, como el 3 de junio -aniversario del movimiento Ni una menos – hacen un dossier. Actualmente trabajan en 20 provincias, pero las encuestas y recolección de datos llegan a la totalidad del territorio argentino, ya que las compañeras que se encuentran en las “provincias vecinas”, se encargan de cubrirlo.

 

El laberinto para acceder a la justicia

Las denuncias por violencia de género bajaron, un dato que contrasta con la suba de femicidios. “Durante estos 10 años de trabajo, nunca fue alto el porcentaje de las denuncias, pero hubo momentos donde la denuncia previa de las víctimas de femicidio era 25%. Es decir, se habían presentado al Estado a pedir la sanción del agresor o la restitución de sus derechos a través de la denuncia. La tendencia a la baja es clarísima en los datos: a partir del 2023, todo el 2024, 2025 y 2026, la denuncia está clavada entre el 9% y el 15%; este mes tocó el 11%”, sostuvo Gabriela Sosa.

Por su parte, Victoria Aguirre -abogada y coordinadora de MuMaLá en la Ciudad de Buenos Aires- explica: “Los femicidios no bajaron, la violencia no cesó, recrudeció y bajaron las denuncias”. Esto también tiene que ver con la campaña de las famosas falsas denuncias y el poco acceso a la justicia”.

Hay dos espacios donde una puede ir a denunciar con la seguridad y, por ahí, le den un botón antipánico: la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que depende de la Corte Suprema de Justicia, y la Oficina de la Mujer, que depende del Ministerio Público de la Ciudad de Buenos Aires. “Sin embargo, el informe mostró que de las víctimas que sí habían denunciado, el 75 % tenía orden de restricción contra el agresor y el 12 % botón antipánico; algo que nos hace reflexionar sobre quiénes  tienen la responsabilidad del acompañamiento y seguimiento de las situaciones en los territorios”, señalan. Aguirre explica: “El problema es que la demora en esos lugares es de 4 a 6 horas, están desbordados. Por eso yo te voy a decir que las falsas denuncias no existen. Porque, sinceramente, no conozco una persona que tenga ganas de ir a perder seis horas de su vida para no lograr nada”. Y concluyó: “Entonces, te sacan gente del 144, te sacan gente de los lugares donde vos podés ir a tener una contención y un seguimiento, y encima hay preguntas básicas que hoy no se están haciendo. Se supone que si vos llegas rota al hospital, hay un protocolo en el que los médicos tienen que avisar a la policía, pero no se hace. En las comisarías no te toman la denuncia. Hay todo un descuido que tiene que ver con el corrimiento del Estado de estos lugares donde realmente se necesita”, denuncia Aguirre.

Paola Ortiz consiguió su libertad

Paola Ortiz consiguió su libertad

La mujer cordobesa condenada a prisión perpetua acusada de homicidio agravado por el vínculo tras la muerte de su bebé, logró revertir el fallo que la mantuvo durante 14 años en prisión.

El pasado martes el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba puso un punto final a los padecimientos de Paola Verónica Ortiz, una mujer cordobesa que tuvo una emergencia obstétrica en octubre de 2012 y fue injustamente condenada a prisión perpetua acusada de homicidio agravado por el vínculo tras la muerte de su bebé.“La libertad de Paola no apareció de un día para otro. Fue posible porque hubo una mujer que resistió durante casi catorce años, una defensa jurídica que insistió y un movimiento feminista que se negó a aceptar que una sentencia firme significara una injusticia intocable”, cuenta a ANCCOM Eugenia Altamirano, psicóloga de Paola e integrante de Fuerza Chucana, la organización que la acompaña.

 Litigio feminista

 “La lucha feminista permitió volver a mirar el caso desde otros lugares: desde las desigualdades de género, las violencias que atravesaron su vida, la pobreza, las dificultades de acceso a la salud y la forma en que una emergencia obstétrica terminó siendo abordada exclusivamente desde el castigo penal”, explica Altamirano.

 El recurso de revisión presentado en abril de 2024 obtuvo su respuesta casi dos años y medio después. Paola llevaba presa, sin pruebas, 13 años, 9 meses y 26 días al momento de su liberación.

 “La libertad de Paola es el resultado de un proceso muy largo, que tuvo una dimensión jurídica fundamental, pero también una dimensión política, comunitaria y feminista que no puede desconocerse. Sus abogadas realizaron un trabajo enorme para revisar una causa que durante muchos años parecía cerrada. Pero, al mismo tiempo, se fue construyendo una red alrededor de Paola para que su historia deje de permanecer aislada dentro de una cárcel y de un expediente judicial”.

 Como el emblemático caso de Belén, la libertad de Paola se construyó artesanal y comunitariamente: “Fuerza Chuncana tuvo un papel muy importante en la construcción y el sostenimiento de esta red. Reuniendo saberes jurídicos, psicológicos, políticos, comunitarios y territoriales que expresa una manera de hacer feminismo desde nuestros territorios: construir redes, disputar sentidos y acompañar situaciones que muchas veces permanecen invisibilizadas por la distancia de los grandes centros urbanos y por las desigualdades estructurales”, describe la psicóloga.

´Libertad en plural

 A un mes del 39° Encuentro Plurinacional de  Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, cuya sede será Córdoba, la lucha dio frutos: “El camino al Encuentro Plurinacional tuvo una importancia política y simbólica enorme. En ese trayecto empezó a circular con mucha fuerza una consigna: `Queremos a Paola libre y la queremos en el Encuentro´. Esa consigna permitió que su situación dejara de ser comprendida como un hecho individual y se transformara en una demanda del movimiento feminista y transfeminista. Se realizaron actividades culturales, encuentros, intervenciones y acciones de visibilización”, relata Altamirano.

            El nombre de Paola comenzó a circular en diferentes espacios y su historia fue reconocida como parte de una problemática mucho más amplia: la criminalización de mujeres por emergencias obstétricas. “Llegar al Encuentro Plurinacional con Paola en libertad tiene una fuerza enorme. Demuestra que la organización colectiva puede transformar situaciones que parecían inamovibles”, reflexiona.

 Paola Ortiz decidió hacer público su nombre para que su historia deje de ser contada por otros perpetuando su revictimización, el primer paso a la justicia fue recuperar su voz, ahora, explica su psicóloga el camino es recuperar su intimidad.

 

El camino a la reparación

 “Recuperar la libertad después de casi catorce años de encierro supone un proceso enorme. No se trata simplemente de atravesar la puerta de una cárcel y retomar la vida anterior. El mundo cambió, los vínculos cambiaron y también cambiaron muchas de las condiciones cotidianas de la existencia”, reflexiona la psicóloga de Paola Ortiz. Y señala: “Ahora comienza un proceso de adaptación a la vida en libertad, de recuperación de decisiones cotidianas, de reconstrucción de vínculos y de elaboración de proyectos propios. Ese proceso necesita tiempo, cuidado y respeto. No luchamos para decirle qué hacer con su libertad. Luchamos para que pudiera recuperarla y ejercerla”.

 Paola Ortiz tenía 29 años cuando fue criminalizada por tener un parto en avalancha sin asistencia médica

 

-¿Cómo repara el Estado una vida robada por el abandono y la injusticia?

 -La autonomía no depende únicamente de la voluntad individual. Para poder elegir necesitamos condiciones materiales y sociales concretas. Necesitamos vivienda, ingresos, acceso a la salud integral, posibilidades de estudiar o trabajar, redes afectivas, espacios comunitarios y condiciones de seguridad. Por eso sostenemos que la reparación debe ser integral. No alcanza con abrir la puerta de la cárcel después de casi catorce años y esperar que una persona reconstruya sola todo lo que el encierro afectó o destruyó.

 

Las otras Paolas

 “El caso de Paola abre una discusión muy importante. Nos obliga a revisar cómo actúan el sistema de salud, el sistema judicial y el sistema penitenciario frente a las emergencias obstétricas, especialmente cuando se trata de mujeres atravesadas por violencia, pobreza y desigualdad”, adelanta Eugenia Altamirano.

 La obtención de justicia para Paola es un caso modelo en Argentina que no solo resignifica su historia sino también sienta jurisprudencia. “También demuestra la importancia de revisar las decisiones judiciales desde una perspectiva de género, derechos humanos e interseccionalidad. Su historia puede abrir caminos y generar transformaciones colectivas, pero eso no significa que tenga la obligación de convertirse en vocera, referente o símbolo permanente de esta lucha. Paola tiene derecho a construir una identidad, una cotidianidad y un proyecto de vida que no estén definidos exclusivamente por aquello que le ocurrió”, concluye Altamirano.

Condenado pero no tanto

Condenado pero no tanto

El Tribunal Oral Federal N° 5 de la Capital Federal dictó sentencia este miércoles contra Gonzalo “Chispa” Sánchez, exintegrante del Grupo de Tareas 3.3.2 de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Fue sentenciado a 16 años y 8 meses por 178 casos de privación ilegítima de la libertad y homicidios cometidos entre 1976 y 1978, durante la dictadura cívico militar.

“16 años y 8 meses” fue  el veredicto de los jueces Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Germán Castelli que pone fin al juicio oral iniciado en octubre del año pasado contra Gonzalo “Chispa” Sánchez. La condena es por 178 casos de privación ilegítima de la libertad y homicidios (de los 193 de los que se lo acusaba) cometidos entre 1976 y 1978. El represor de 74 años, además, tuvo que ser extraditado desde Brasil en 2020 tras más de dos décadas de permanecer prófugo. Su participación con el terrorismo de Estado llevado adelante por la ultima dictadura civico-militar, incluye el secuestro y asesinato del periodista Rodolfo Walsh.

Durante la lectura de la sentencia, llevada a cabo cerca de las 11 de la mañana en Comodoro Py 2002, estuvieron presentes familiares, sobrevivientes, periodistas, militantes de Derechos Humanos y de distintas agrupaciones políticas, los cuales demostraron malestar tras conocerse la decisión unánime por parte del tribunal y levantaron carteles que mantienen vivas a las víctimas de la dictadura. El genocida presenció el veredicto de forma virtual, un beneficio que le otorgó el tribunal al igual que en la primera audiencia, que también había sido desarrollada de forma presencial.

La decisión del tribunal se dio luego de los pedidos formulados durante la etapa de alegatos. La fiscalía (encabezada por Félix Crous y la auxiliar fiscal Marcela Obetko) y las querellas que representan a querellantes particulares y organismos de derechos humanos habían solicitado la pena de 25 años de prisión sosteniendo la responsabilidad operativa del acusado dentro de la patota de la ESMA.

Tras la lectura del fallo en Comodoro Py, el abogado querellante Pablo Llonto, en diálogo con ANCCOM, criticó la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal N° 5: «La lectura que hacemos es crítica porque con 178 privaciones ilegales de libertad se hace muy difícil entender algún fundamento para justificar ese monto de pena cuando lo que se pidió es el máximo que correspondía, que es 25 años». El especialista puso el foco en la desproporción de los 16 años fijados por los jueces al compararlo con resoluciones de otros procesos por delitos de lesa humanidad: «Ha habido otros casos de genocidas condenados por privación ilegal de libertad de menos casos (de un caso, de tres casos) y las condenas fueron a 18 años, o sea, a más de 16».

Poco para festejar

En Comodoro Py el clima no fue de festejo ni alegría, en diálogo con ANCCOM, Carlos Loza, uno de los sobrevivientes de la ESMA, que declaró en este juicio contra “Chispa” Sánchez, sostuvo: “Nos queda un sinsabor porque consideramos que es una pena menor para los gravísimos hechos que cometió: 178 fueron secuestros, torturas, en algunos casos violaciones; todo lo que ha pasado no está contemplado en esta pena”. Y agregó: “La pena de este tribunal es desconcertante, insuficiente, seguramente las querellas apelaremos este desastroso veredicto que no contempla la justicia que nosotros pretendemos para criminales de esta envergadura, gravísimos para la humanidad”. Como testigo en el juicio dio cuenta de que horas después del crimen de Jorge Mendé (una de las caras que sostiene en sus carteles) un represor joven subió hasta «Capucha», se sentó frente al ventiluz del altillo y tocó unos temas de rock nacional en la guitarra. En la audiencia desarrollada el 19 de noviembre del año pasado, el testigo se preguntó abiertamente si ese muchacho no había sido el propio Gonzalo Sánchez, a quien una investigación del periodista Ricardo Ragendorfer para Tiempo Argentino ubica como el ejecutante de la guitarra en la ESMA.

Respecto a las especulaciones técnicas sobre los considerandos de la condena, Llonto advirtió sobre la falta de consistencia jurídica del fallo: «Si bien los fundamentos van a aparecer en octubre, es muy difícil comprender por qué lado van a ir. Probablemente vayan por el lado de una posición no jerárquica en el grupo de tareas o algún invento por ese lado, pero la verdad que en el monto de la pena es una pésima sentencia. Rescatamos la condena, sin duda, porque es un nuevo genocida sentenciado y más un genocida que estuvo prófugo, pero no podemos de ninguna manera avalar ese monto de pena».

Tras la lectura del veredicto, el proceso entrará en una breve pausa procedimental. Según lo estipulado por el Tribunal Oral Federal N° 5, habrá que esperar hasta el próximo 22 de octubre para conocer en detalle los fundamentos completos del fallo. A partir de la difusión de ese documento, se abrirá un plazo de diez días hábiles para que tanto las querellas como la defensa presenten sus eventuales recursos de apelación ante la Cámara Federal de Casación Penal.

Gauna, el comisario armado que se disfraza de civil

Gauna, el comisario armado que se disfraza de civil

El comisario de la Policía Federal Gustavo Gauna fue fotografiado armado y sin uniforme durante la represión a la manifestación contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Diversos medios, entre ellos ANCCOM, lo retrataron, algunos mientras apuntaba. Denuncias de los organismos de Derechos Humanos.

El jueves 6 de agosto, mientras el Senado debatía la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, organizaciones sindicales, sociales y políticas se movilizaron frente al Congreso para rechazar el proyecto impulsado por el Gobierno. La jornada estuvo atravesada por un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad y, bajo la lluvia, la protesta terminó con represión, heridos y 29 detenidos.

Entre las imágenes que dejó el operativo hay una –que entre otros fotógrafos la registro la fotoperiodista de ANCCOM, Oriana Estrada- que concentra una de las escenas más controvertidas de la jornada. Un hombre vestido de civil, con un arma larga en las manos, junto a efectivos uniformados de la Policía Federal. No lleva uniforme ni una identificación visible que permita reconocerlo fácilmente como integrante de una fuerza de seguridad. Se trata del comisario mayor Gustavo Antonio Gauna, Director General de Organizaciones Criminales de la PFA.

Las imágenes difundidas durante y después de la manifestación lo muestran portando una escopeta calibre 12/70. Desde el Gobierno se justificó el accionar policial, alegando que el comisario formaba parte de las brigadas de civil, destinadas a observar e identificar a personas que generan disturbios para luego intervenir y que portaba un arma “no letal”.

La explicación oficial, deja abiertas varias preguntas: ¿qué función cumplen esas brigadas de civil? ¿bajo qué protocolo intervienen en una protesta?, ¿cómo deben identificarse? ¿Quiénes forman parte de ellas? Y, en el caso particular de Gauna, ¿quién dispuso su participación y qué tarea tenía asignada durante el operativo?

Como en 2001

Para Victoria Darraidou, coordinadora del equipo de Violencia Institucional del CELS, la presencia de un integrante de la Policía Federal vestido de civil y armado en una manifestación resulta especialmente preocupante. “En las imágenes se puede observar que se encuentra sin uniforme ni identificación visible y que porta una escopeta 12/70, un arma apta para cargar distintos tipos de munición, como los cartuchos de estruendo, antitumulto, balas de goma y postas de plomo”, señala.

La ministra de Seguridad sostuvo en una conferencia de prensa que Gauna llevaba una placa que permitía identificarlo como policía, a pesar de que esta no era identificable a simple vista. Para CELS, “esto es importante para que las personas que asisten a la manifestación puedan identificar quiénes son integrantes de las fuerzas de seguridad y también para los procesos de rendición de cuentas de la propia intervención de las fuerzas de seguridad, una vez que los hechos ocurrieron”.

Darraidou señala que la propia Policía Federal cuenta desde 2003 con normativa interna que establece la obligatoriedad del uniforme para los agentes que intervienen en operativos en contextos de protesta social. Ese criterio fue incorporado en 2011 a una resolución ministerial que fijaba criterios mínimos para la actuación de las fuerzas federales en manifestaciones y derogado en 2023 cuando Patricia Bullrich, entonces ministra de Seguridad, oficializó el protocolo para manifestaciones conocido como “protocolo antipiquetes”.  Sin embargo, “eso no significa que actualmente esté permitido que un funcionario policial intervenga de forma anónima o de civil en una protesta social”, explica Darraidou y  sostiene que “subsisten obligaciones derivadas de tratados internacionales y de la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que establecen como obligatorio, para la intervención en contextos de protesta, que los integrantes del operativo usen una identificación”.

Desde esa perspectiva, el CELS cuestiona la respuesta del Ministerio de Seguridad frente a la presencia de Gauna en el operativo. “De modo que la intervención de Gauna es absolutamente preocupante”, sostiene Darraidou, y agrega: “Es muy grave que la ministra de Seguridad, lejos de indicar una investigación sobre por qué este comisario inspector formaba parte del operativo sin vestir un uniforme, trate de explicar o fundamentar por qué ese policía estaba en esas condiciones”.

 

Sin novedades en el frente

La presencia de policías de civil en movilizaciones, sin embargo, no es una novedad. Desde la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) señalan que se trata de una práctica frecuente, aunque hay un elemento que vuelve particularmente significativo el caso de Gauna: “No es tan habitual que anden con armas largas”. Y agregan que lo particularmente significativo es que el comisario haya quedado registrado en imágenes “apuntando”, algo que, según CORREPI, resulta “indicativo del nivel de impunidad imperante”. 

Desde la organización también recuerdan que existen numerosos casos de violencia letal protagonizados por agentes que no se encontraban uniformados. Mencionan, entre otros, a los policías Robledo y Leiva, responsables de los disparos con plomo durante la represión del Puente Pueyrredón del 26 de junio de 2002, y el caso de Lucas González, asesinado en Barracas por agentes de la Policía de la Ciudad que se encontraban de civil.

Pero no se trata únicamente de episodios excepcionales. Señalan que los policías, aun cuando se encuentran de franco, conservan la facultad de portar su arma reglamentaria. Según CORREPI, “casi el 70% de los fusilamientos de gatillo fácil ocurren con personal de franco con el arma reglamentaria”. En el caso de las movilizaciones, agregan: “Muchas veces tratan de mimetizarse en la movilización para identificar personas”, una práctica que, sostienen, CORREPI ha podido documentar “con creces” en distintos casos. Entre los antecedentes mencionan el llamado Proyecto X de Gendarmería Nacional.

Por último, reparan en que la situación adquirió una nueva dimensión luego de que Bullrich derogue la Resolución 210/2011, que establecía que el personal de las fuerzas federales que participa de operativos en manifestaciones debe estar uniformado e identificado. “Desde diciembre de 2023 se incrementó la presencia de personal de civil en movilizaciones”. Aunque, según mencionan, aquella obligación “nunca se cumplió efectivamente”, su existencia permitía posteriormente “encarar cuestiones de responsabilidad”.

El abogado Gregorio Dalbón, por su parte, presentó una denuncia por el caso. Acusa a Gauna de abuso de autaoridd y violación de los deberes de funcionario público, además de vejaciones y apremios ilegales. La causa estará en manos de la jueza María Romilda Servini y la investigación quedará a cargo del fiscal federal Carlos Rívolo.

El comisario fue denunciado también por la Comisión Nacional por la Memoria en una presentación judicial más amplia que exige la investigación por el desproporcionado operativo represivo del jueves pasado que incluyó, según el organismo, más de cien granadas de gas lacrimógeno, postas de balas de goma, gas pimienta y cuatro hidrantes que marcharon a contramano por las avenidas De Mayo y 9 de Julio en medio del tránsito.

El diputado socialista Esteban Paulón, a su vez, realizó un pedido de informes para que la ministra Alejandra Monteoliva se presente en el recinto a dar explicaciones de lo sucedido. La mentora de la funcionaria, Patricia Bullrich, negó –como suele hacer ante cada imputación- conocer al comisario Gauna, a pesar de las fotografías que trascendieron donde se los ve juntos en la provincia de Corrientes cuando llegaron allí tras la desaparición del niño de cinco años Loan Peña, cuyo paradero desde hace dos años se desconoce.

El extraño hábito de conversar cara a cara

El extraño hábito de conversar cara a cara

En tiempos de virtualidad extrema, surgen propuestas para conocer gente de manera presencial en distintos bares porteños y de otras partes del mundo. ANCCOM visitó uno de ellos.

Con el diario del lunes es evidente que las pantallas no han venido a solucionar la vida de las personas como se decía hace veinte años. Por lo menos en el aspecto social no lo ha hecho. La Organización Mundial de la Salud publicó un informe donde indica que el 15% de las personas encuestadas declaró sentirse sola. Entre los jóvenes esa cifra asciende al 21%. En un ecosistema digital regido por las redes sociales, el home office, las apps de citas y, ahora, las inteligencias artificiales el resultado es que las personas encuentran dificultades para vincularse, para conocer pares, compañeros de trabajo, hacer nuevos amigos o incluso encontrar pareja. Este escenario se puede ver claramente en la ciudad de Buenos Aires, donde cada vez más bares se suman a la propuesta explícita de “vení a conocer gente”.
Mundo Lingo es uno de ellos. Mientras que algunos comenzaron a funcionar en los últimos años tras haber detectado un nicho, Mundo Lingo ya estaba ahí cuando esto comenzaba a vislumbrarse. En el año 2011 Benji Moreira, un británico que por aquel entonces vivía en Buenos Aires, entendió que había extranjeros aquí que querían conocer personas locales para hacer amigos y practicar el español pero que no sabían bien dónde encontrarlos. Es así que se le ocurrió la dinámica: un encuentro semanal en un bar donde personas de distintos lados del mundo se anunciaban en la entrada, se les colocaba las banderitas de los idiomas que hablaban y simplemente conversaba con gente en el lugar.

Inicialmente asistían unas 50 personas semanalmente, pero el boca a boca fue muy efectivo y para 2014 el universo Mundo Lingo congregaba a más de 2500 personas al mes por lo que Benji tomó la decisión de exportar la marca. Colonia (Alemania), Londres (Reino Unido), Montreal (Canadá) y Melbourne (Australia) fueron las primeras ciudades internacionales en albergar eventos con esta marca. Para 2019 más de treinta ciudades en los cinco continentes habían adoptado la modalidad. No obstante, este auge sería cortado en seco por la pandemia de covid-19. La presencialidad y conocer gente dejó de ser una opción por un tiempo. Lo que podría haber sido el golpe final para Mundo Lingo acabó siendo un nuevo punto de partida y hoy vive un gran momento con eventos en 22 ciudades distintas incluyendo cinco eventos semanales en Buenos Aires. Benji Moreira sigue siendo la cabeza de operaciones, aunque ya no está en Argentina

Pospandemia

“Lo que pasó después de la pandemia es que hay mucha gente sola. Hay personas que vienen sin compañía porque saben que hay otras personas en su misma situación. Recién escuché a un grupo de chicos que ya organizó para ir a jugar un fútbol mañana y eso es Mundo Lingo”, comenta Natalia Couto, gerenta de los eventos Mundo Lingo de los miércoles (en Baum Catrina, en Palermo) y viernes (en Cantina Recoleta, en Recoleta) en CABA.

ANCCOM visitó Cantina Recoleta un viernes de lluvia torrencial para conocer en primera persona este fenómeno cada vez más expandido. Al llegar se encuentra Couto con muchos stickers de banderas de todo el mundo, quien consulta a los qué llegan qué idiomas hablan. De esta forma las personas rápidamente saben en qué lengua vincularse con su interlocutor e incluso da lugar a situaciones cómicas como algún local que se coloca alguna banderita de más para conocer más gente.

Hasta ahí llega toda intervención por parte de Mundo Lingo en la noche. De ahí en más es simplemente conocer personasa y charlar hasta que cierra el bar a las 2 de la mañana. “Muchos me preguntan: ´¿Qué hace la gente toda la noche? ¿Solo hablan?´ y yo les respondo que sí, que eso es lo que hacen”, relata Couto, quien conoció Mundo Lingo porque sus amigas se encontraban transitando embarazos o la maternidad, viviendo afuera o con distintas ocupaciones por lo que organizar las salidas grupales se hacía difícil. Le gustó tanto este universo que desde hace once años integra el staff en Buenos Aires, los primeros diez como voluntaria y desde el año pasado como gerenta encargada de organizar los eventos que tienen lugar los miércoles y viernes.

Actualmente en Buenos Aires hay cinco eventos Mundo Lingo por semana, todos comenzando 9 de la noche y concluyen a las 2 de la mañana. El ingreso es libre y gratuito y no tiene restricción de edad, lo cual es una gran diferencia respecto de otros eventos con modalidades similares que segmentan el rango etario o imponen un precio por la entrada o incluso explicitan que es un “Tinder en la vida real” o un espacio para conseguir pareja. Mundo Lingo es para ir a conversar y conocer personas. La gente va sola, con amigos, en pareja y se conecta con otros. Ciertamente, un viernes en el cual el cielo se cae es una oportunidad especial para conocer gente.

Uno de ellos es Sergey, residente ruso en Buenos Aires que llegó al país en 2022 con su esposa y su hijo de por entonces 18 años. “Hoy salí a comer con ellos pero luego estaban cansados y se volvieron a casa, pero yo quería venir hoy a Mundo Lingo para seguir mejorando mi español”, narra el oriundo de la región de Crimea, quien estaba rodeado de un grupo de rusos que conoció esa misma noche. “Cuando llegué hacíamos muchas reuniones de rusos aquí en Buenos Aires. Nos ayudamos mucho especialmente con los permisos de trabajo y de residencia. Pero yo necesitaba conocer argentinos porque no hablaba nada de español y acá la gente se muestra muy entusiasmada por charlar y conocer otras culturas”.

Gente abierta

Esta noche, por la lluvia no se abrió el segundo piso del bar Cantina Recoleta (ubicado en Avenida Santa Fe 1430), pero el primer piso y parte de la vereda (para los temerarios del clima) fueron el lugar de muchos encuentros por parte de los más de 200 asistentes, entre ellos muchos jóvenes porteños que destacan Mundo Lingo por sobre otros bares o el boliche principalmente porque “acá la gente es mucho más abierta” y también por la posibilidad de practicar otros idiomas, más que nada el inglés, como le sucede a Mauro, de 30 años, que viajará a Londres dentro de dos meses: “Mi inglés es bueno, pero no tanto, por eso estoy viniendo todas las semanas para mejorar antes de viajar”.

Algo parecido le pasa a Verónica, de 25 años, una profesora de inglés que quiere prepararse para un examen internacional de francés y fue sola a Mundo Lingo. Allí conoció a Estefanía, de 18, de quien se hizo amiga rápidamente. Este evento tiene algo muy único, en conceptos de Walter Benjamin un componente “aurático”: el cara a cara es con el original, no la copia que se ve en la pantalla. La experiencia debe ser satisfactoria porque muchos de los presentes aseguran que suelen volver. Es lo que a pasó a Sofía, de 23 años, de Parque Chacabuco, que asistió a Mundo Lingo por única vez en febrero y se sorprendió de volver a ver muchas caras conocidas.
Si bien no es el fin principal, también es un buen lugar para conocer pareja o concertar citas a futuro, como señalan Conrado y Agustín. “Es un lugar que básicamente presenta una apertura social que no se encuentra en otros lugares. Hoy es difícil encontrarla en una sociedad tan cerrada. Antes de la pandemia recuerdo estar en un boliche o mismo en la facultad y acercarme a una chica y poder hacer un programa con relativa facilidad. Eso pasaba en todos lados, hasta en el colectivo, en cualquier lado. Hoy la gente viene con una inercia negativa y estos lugares te dan un mínimo escape de eso. Hoy es un día muy lluvioso y sin embargo hay mucha gente y hay charla. Creo que la sociedad tiene que hacer un clic”, afirman los jóvenes de 27 y 29 años de la zona norte del Gran Buenos Aires.

En tiempos de estímulos constantes, déficit de atención y scrolleo eterno, la propuesta de Mundo Lingo difícilmente podría ser más simple: personas en un salón conversando durante horas. Sin música, sin juegos de vinculación forzosa ni anfitriones haciendo interactuar a las personas. Y en esa simpleza radica su gran atractivo.

Como explica Natalia Couto, los eventos Mundo Lingo son iguales en todas partes del mundo. “La idea es que vayas a Mundo Lingo en Buenos Aires, en Tucumán o en Saigon y que sea institucionalmente el mismo evento. Lógico que el bar y las personas juegan un rol muy importante, pero la esencia es la misma. Nosotros tenemos un manual a respetar. No hay música por ejemplo. Me han sugerido que haga karaoke. Yo amo el karaoke, pero eso no es Mundo Lingo”, comenta Couto, quien es una de las tres gerentas del evento en Buenos Aires. Como explica, todas colaboran coordinadamente. “Mucha gente me pregunta cuál de los cinco eventos de las semana es el mejor y yo les digo que tienen que probar todos porque son distintos y cada quien tiene distintos gustos. Con las otras gerentas, Mariela y Laura (cada una está al mando del mismo evento todas las semanas), nos ayudamos mucho y no hay ninguna competencia. Somos todas Mundo Lingo”. A cada una de ellas les tocan distintos días de la semana..

Las promesas de un mundo híperconectado  generaron aislamiento social y serias dificultades para charlar con personas desconocidas. En medio de esa problemática, la gente parece sentirse más cómoda en un espacio en el cual está explicitado que podés hablar con la persona que tenés al lado. Esta dinámica está muy expandida en Buenos Aires más allá de Mundo Lingo, cada una con sus reglas, normas y modelos de negocio, pero siempre bajo la premisa de que la gente se encuentre.

Modelo de negocio

Mundo Lingo nació como un lugar de encuentro entre personas y lo sigue siendo. Pese al enorme éxito en el que se ha convertido en los últimos años no han modificado su esencia para convertirse en una máquina de lucro. El acceso es libre y gratuito, a diferencia de otros eventos similares que funcionan más explícitamente como empresas. Los bares que desean albergar eventos Mundo Lingo se pueden postular a través de la página web si cumplen con los requisitos, entre ellos contar con una capacidad para 400 personas. “Antes de la pandemia un súperevento Mundo Lingo tenía 300 personas, hoy eso lo tenemos todos los viernes en Buenos Aires”. El modelo es simple: los bares reciben gente de Mundo Lingo, incrementan sus ventas esa noche y dividen los ingresos con la organización provenientes de la venta de alcohol (cervezas desde $9.000, tragos elaborados desde $14.000) y comida (el menú más habitual contiene papas fritas o pizzas aunque la mayoría desiste de comer allí). Con ese dinero, Mundo Lingo permite que los fotógrafos y gerentes puedan percibir ingresos por su trabajo (aunque de todos ellos tienen otro trabajo) al mismo tiempo que se publicita el evento en redes sociales.

Lejos de explotar la soledad para hacer negocios, Mundo Lingo simplemente organiza encuentros cara a cara y de manera abierta. Como en los viejos tiempos analógicos.