Un manto de neblinas
El súbito cambio de perspectiva de Javier Milei sobre la causa Malvinas genera sospechas entre los especialistas del tema. La catarata de anuncios de medidas que ya estaba facultado para tomar y no lo hizo. Los temores con el Consejo de Seguridad.
“Las Malvinas son argentinas y los isleños no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación”, dijo el presidente Javier Milei, al comenzar la cadena nacional del 3 de septiembre. En apenas 15 minutos revirtió su histórica posición por la soberanía de las Islas Malvinas, anunció un paquete de medidas contra empresas extranjeras y convocó a los argentinos a unirse más allá de las banderas políticas. La pregunta que quedó flotando es qué lo hizo cambiar de opinión.
En 2024, el presidente de la Nación dijo que Margaret Thatcher le parecía “brillante”. El 2 de abril de 2025 aseguró que los isleños tenían derecho a elegir su futuro. Este año, luego de que la Selección flameará la bandera de Malvinas manifestó: “Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo baratos, berretas”. Pero cuatro días después de que Trump comentará que estaría dispuesto a revisar su postura en la causa Malvinas, Milei se olvidó de todo lo anterior.
Según Juan Rattenbach, abogado especialista en Malvinas, quizás las declaraciones de Trump aceleraron las cosas, pero la verdadera razón del discurso –aseguró- es otra: “La bandera de Malvinas fue un punto de inflexión en la historia argentina. Se comprobó el 6 de agosto cuando se cayó en el Senado la Ley de Tierras que promovía su venta a extranjeros. El gobierno hizo una lectura de eso y de su derrota parlamentaria, y de ahí sale esta cadena nacional”.
Durante el discurso, Milei anunció un paquete de medidas para defender la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos que las rodean. Aplicará la Ley 26.659 para sancionar a las empresas que extraen petróleo en el yacimiento Sea Lion; firmará un DNU para que el Ministerio de Defensa termine de construir una base naval en Tierra del Fuego –que él mismo había frenado a través del desfinanciamiento del proyecto-; y creará un Consejo de Seguridad Nacional.
Pero según Edgardo Esteban, excombatiente de Malvinas, periodista, y escritor de Iluminados por el fuego, estas decisiones llegaron tarde. Al ser consultado por este medio, Esteban señaló: “Las empresas que mencionó Milei son una británica y una israelí que hace 9 meses están acá y ya sacan barriles de nuestro mar. Se estima que para 2018 van a sacar 125.000 barriles de petróleo crudo por día”.
Además, Esteban subrayó que la normativa mejor conocida como “Ley Pino Solanas” está vigente desde 2011, pero no hubo intenciones de aplicarla. “Milei fue tres veces a Israel y nunca habló con el presidente Netanyahu sobre las acciones que tiene uno de sus hijos (accionista) en estas empresas”, agregó a ANCCOM.
Otra medida que parece reciclada es la creación de la base naval, ya que debería haberse inaugurado el año pasado. Algo similar sucede con el Consejo de Seguridad Nacional. Al respecto, Federico Lorenz, historiador especializado en Malvinas, comentó que el Consejo no será un organismo nuevo, sino una centralización de las distintas instituciones y organismos de defensa del Estado, que ya cuentan con la potestad para defender la soberanía en Malvinas.
En ese sentido, la ANCCOM le consultó a Lorenz qué objetivo podría tener el nuevo organismo y su respuesta fue clave: “Teniendo en cuenta los antecedentes políticos del gobierno es un mecanismo que puede ser muy funcional en términos de policía interna, sobre todo si pensamos en el alineamiento de Milei con la política exterior de Estados Unidos y su participación en el Escudo de las Américas”.
Lo único incuestionable del discurso de Milei es que la causa Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político, es una cuestión nacional que está por encima de cualquier diferencia política. Sin embargo, la honestidad de sus palabras y su compromiso con el reclamo se comprobarán con el tiempo.
Al finalizar el intercambio con ANCCOM, Esteban, quien le puso el cuerpo a la Guerra de Malvinas dijo: “Se acerca el año electoral, las encuestas no le dan bien y creo que hay una especulación política más que una preocupación concreta del gobierno. Ojalá Milei pueda cumplir con lo que dice, pero -sin hacer una comparación con la dictadura militar- me hizo acordar al 30 de marzo cuando los trabajadores salieron a marchar a la Plaza de Mayo y tres días después se decía que se habían recuperado las Islas Malvinas. Ojalá logremos con diplomacia lograr lo que muchos soñamos, ver flamear la celeste y blanca en nuestras islas”.

















