Israel secuestró a 175 activistas que viajaban en la flotilla humanitaria

Israel secuestró a 175 activistas que viajaban en la flotilla humanitaria

Capturó a 22 embarcaciones en aguas internacionales, donde el país asiático no tiene jurisdicción. Mientras que el gobierno argentino no se pronunció, Giorgia Meloni exigió a Netayahu la libertad de los detenidos.

Las Fuerzas Armadas de Israel interceptaron en aguas internacionales del Mediterráneo a la Flotilla Global Sumud, una caravana naval integrada por centenares de civiles que intentaba llevar alimentos y medicamentos a la Franja de Gaza. 

Entre los secuestrados figuran seis ciudadanos argentinos: Pablo Giachello, diputado provincial del Partido Obrero – FITU; Mónica Schlotthauer, diputada de IS – FITU; Celeste Fierro, diputada de MST – FITU; Ezequiel Peressini, exlegislador de IS – FITU Córdoba; Raúl Laguna Bosch, médico de MST-FITU; y Cristina «Titi» Agüero, ambientóloga de la Asamblea No a la Mina de Esquel. Al menos un barco habría quedado a la deriva con máquinas averiadas y tripulantes a bordo, sin que se tuvieran noticias de su paradero. 

Iara Salerno, integrante del FITU que logró llegar a Grecia, publicó en Instagram: «Después de horas de persecución ya estamos en aguas griegas, pero las Fuerzas Armadas de Israel secuestraron a al menos 22 barcos de la Flotilla y a todos sus tripulantes, incluyendo a mis compañeras y compañeros del FITU y el resto de la delegación argentina. También a las camaradas de la Corriente Internacional Revolución Permanente de Brasil y de Catalunya. Nosotros por ahora estamos a salvo, pero no vamos a parar hasta que estén en libertad todos los miembros de la flotilla».

Vanina Biasi, legisladora porteña PO- FITU, detalló que en el abordaje las fuerzas israelíes utilizaron lanchas rápidas, drones y personal armado, y cortaron las comunicaciones entre embarcaciones. «Estamos ante otro acto criminal del Estado de Israel, ejecutor del genocidio en Gaza», sostuvo. Biasi subrayó que «esto violenta todos los convenios firmados por la Argentina sobre la navegación en aguas internacionales», ya que se trató de personas civiles que transportaban únicamente alimentos y medicamentos en aguas donde Israel no tiene ninguna potestad legal.

Ramiro Giganti, periodista de ANRed que logró mantenerse en uno de los barcos que escaparon del operativo, publicó desde Instagram: «El día después de los secuestros, tras la impune intercepción de la flotilla en aguas internacionales, buscamos un lugar seguro para reorganizarnos». Giganti también advirtió sobre la situación de Saif, identificado como el mayor organizador visible de la flotilla, a quien Israel acusa de pertenecer a Hamas, lo que lo expone a una situación especialmente grave en manos de las autoridades israelíes.

Verónica Visani, madre de Ramiro Giganti, expresó su angustia: «Lo último que sé es que anoche la flotilla Sumud fue interceptada por fuerzas supuestamente israelíes que capturaron varias embarcaciones. Mi hijo Ramiro sigue navegando para intentar amarrar en algún puerto griego. Lo que siento es desazón, angustia y miedo por estos poderosos genocidas inmunes. Estoy muy angustiada y ansiosa, queremos difusión porque acá no se sabe nada. Todo ocultado. Quiero llegar a organismos de derechos humanos y difundir», manifestó. Es la primera vez que su hijo participa de la flotilla, mientras que Celeste Fierro y Ezequiel Peressini ya habían sido parte de la primera experiencia.

El destino de los detenidos genera incertidumbre. El ministro de Relaciones Exteriores de Israel informó por redes sociales que los secuestrados serían trasladados a Grecia, en un acuerdo con el gobierno griego, y desde allí podrían ser extraditados. Sin embargo, Gabriel Solano, referente del Partido Obrero, señaló que la Cancillería argentina informó que los detenidos estarían siendo llevados a Israel.

Solano remarcó que Israel actuó completamente fuera de su jurisdicción: el operativo ocurrió a 1.500 kilómetros del territorio israelí, en aguas internacionales donde ese Estado no tiene potestad legal. Exigió que el gobierno nacional denuncie a Israel ante los organismos internacionales y defienda a los ciudadanos argentinos capturados, recordando que Argentina es signataria de convenios sobre navegación en aguas internacionales que el accionar israelí viola abiertamente. «El gobierno está obligado a denunciar a Israel internacionalmente», sostuvo.

El total de activistas detenidos ascienden a 175, entre ellos la delegación italiana, lo que motivó que la primera ministra de ese país, la derechista Giorgia Meloni saliera públicamente a exigir a Israel la liberación de los detenidos en aguas internacionales fuera de la jurisdicción israelí.

Resistiré

Resistiré

En casi siete horas de sesión en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete Manuel Adorni leyó las respuestas que un equipo de funcionarios le escribía para intentar responder a menos de la mitad de las preguntas que le hicieron sobre la gestión del Gobierno y su inverosímil situación patrimonial. Dijo que no va a renunciar y todo el gabinete lo acompañó para blindarlo.

En el Honorable Congreso de la Nación el clima se tensó cuando Javier Milei llegó a los pasillos de Diputados y enfrentó preguntas periodísticas por el respaldo a su jefe de Gabinete, Manuel Adorni -en medio de cuestionamientos por su robustecimiento patrimonial, la inconsistencia con sus declaraciones juradas e investigaciones judiciales en curso- lanzando una frase que terminó marcando la jornada: “Los corruptos son ustedes”, les dijo a los cronistas.

Luego de casi siete horas de sesión, ovaciones libertarias y gritos cruzados entre el Presidente y la oposición, aquella escena inicial condensó el tono de un día que sobrepasó lo que era simplemente un informe de gestión. Porque lo que formalmente era la presentación del jefe de Gabinete ante la Cámara de Diputados, en cumplimiento a lo dispuesto por el Artículo 101 de la Constitución Nacional, terminó convirtiéndose en una defensa política del Gobierno y, también, en una defensa pública de Adorni.

Con el Presidente, su hermana y secretaria de la Presidencia, Karina Milei, y otros ministros en los palcos, en un gesto leído tanto dentro como fuera del recinto como blindaje político, Manuel Adorni abrió su primer informe de gestión con una exposición apoyada en la defensa política y económica del rumbo del Gobierno: “Voy a detallar el camino de las reformas que ha emprendido este Gobierno. Un camino de reformas que nos está llevando paso a paso a un destino de grandeza y que nos apartará para siempre del populismo trágico que nos sumergió en la decadencia”. También reivindicó el ajuste fiscal y dirigió reiterados ataques a gobiernos anteriores: “No fundaron las bases de un país, simplemente lo fundieron”, dijo.

Acompañados por cantos del estilo: “Dale Manuel”, Adorni buscó imponer un libreto económico al estilo de su Presidente, ya que resaltó el superávit fiscal, la reducción del gasto, reformas estructurales y la desaceleración inflacionaria. Aunque reconoció que “el último dato de inflación fue malo” y decidió responsabilizar al kirchnerismo, al empresariado argentino y a los medios de comunicación.

Hubo también señales internas cuando el jefe de Gabinete elogió a Luis Caputo, Patricia Bullrich, Sandra Petrovello, Federico Sturzenegger, e hizo referencias permanentes a Javier Milei, con una ovación oficialista cada vez que el discurso se endurecía contra la oposición.

Por momentos, el informe pareció un relanzamiento político. Esa fue, de hecho, la lectura de varios diputados opositores: “Esto se transformó en un acto de relanzamiento político de Manuel Adorni”, resumió Esteban Paulón, diputado del Partido Socialista, quien apareció con pochoclos antes de que comience la sesión, haciendo alusión a la frase irónica que había exclamado Martín Menem, el presidente de la Cámara de Diputados, unos días antes: “Compren pochoclos, va a ser picante”, acerca de la presentación de Adorni en el Congreso.

Adorni siguió leyendo durante más de una hora, un informe centrado en los supuestos logros de su Gobierno y del Presidente. No casualmente, al salir del recinto, Paulón lo definiría como “una oda a Javier Milei”.

Pero mientras el oficialismo aplaudía, la oposición se preparaba para llevar la discusión a un tema que compromete al jefe de Gabinete como es su situación patrimonial que hoy ya se encuentra bajo la lupa de la Justicia. En un momento del discurso, hubo murmullos cuando el mismo Adorni, reivindicó el viaje a Nueva York por el “Argentina Week”, el episodio que dio lugar a un proceso de investigaciones en los que hoy se encuentra implicado Adorni y su familia. El informe ya comenzaba a correrse de su molde, y con el inicio de las preguntas, la sesión cambió definitivamente su rumbo, como se esperaba que sucediera.

Myriam Bregman fue directa: “¿Cómo explica que cobra en pesos y gasta en dólares mucho más de lo que le ingresa?”, le preguntó. La diputada nacional por el Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U) lo acusó de esconderse detrás del Poder Judicial: “Espero que no te excuses con que la situación está en manos de la Justicia porque eso es muy de casta”. Además, cuestionó sus viajes privados: “Las personas que trabajan y estudian, hoy no tienen cómo viajar en transporte público. Sé que usted toma aviones privados y no lo padece, pero señor jefe de Gabinete, hay gente que no puede volver a su casa”.
El tono excepcional de la jornada no quedó sólo en las preguntas de los legisladores, sino que también se expresó en una dinámica parlamentaria que varios diputados e incluso los ciudadanos que siguieron el debate, describieron como inédita. Minutos antes de comenzar con las respuestas, Martín Menem comunicó que cada bloque de preguntas estaría seguido de un cuarto intermedio para que el jefe de Gabinete respondiera las mismas. El mecanismo se repitió varias veces y generó críticas crecientes en la oposición ya que, según algunos legisladores con larga experiencia parlamentaria, no existen antecedentes de este tipo de manejos parlamentarios. Así lo destacó el exministro y diputado de Unión por la Patria, Agustín Rossi, en diálogo con ANCCOM durante el receso, mientras esperaban a que el equipo de Adorni prepare las respuestas: “Acá en diputados no podemos leer, y bueno, el jefe de Gabinete, leyó toda su intervención, pero además pide cuarto intermedio cada vez que hay un bloque de preguntas. Se va, le escriben las respuestas y viene a leerlas de vuelta. Bastante pobre todo”, cuestionó.

Para la oposición, esos cortes no hicieron más que reforzar la sensación de que el informe de gestión había derivado en una defensa preparada, administrada y sostenida desde afuera del recinto, por el Gobierno nacional. Lo que debía ser un intercambio parlamentario, empezó a volverse un encuentro con pausas, respuestas preparadas y un ritmo que fue erosionando la intensidad inicial del día.

A la secuencia de preguntas incómodas dirigidas al jefe de Gabinete, se sumaron otras que buscaban llevarlo a responder sobre los conflictos abiertos por esta gestión a la que defiende con uñas y dientes, entre ellos el de la Ley de Financiamiento Universitario, que ya fue ratificada por el Congreso y respaldada por la Justicia. Es que esta sesión se sitúa en una semana en que las universidades nacionales se encuentran con medidas de fuerza frente al incumplimiento de esta norma. Al respecto, Adorni sostuvo que “el Congreso sancionó una ley que dispone gastos sin prever su fuente de financiamiento” y después agregó: “No se trata de falta de voluntad ni de sensibilidad, sino de responsabilidad institucional y equilibrio fiscal. Prometer gastos sin financiamiento puede ser políticamente rentable en el corto plazo, pero es fiscalmente irresponsable”.

La respuesta no pasó inadvertida porque quedó en tensión con otra explicación que el propio Adorni había dado minutos antes al defenderse de los cuestionamientos patrimoniales, cuando aseguró que como parte de este Gobierno son “los primeros en respetar la división de poderes” y que “bajo ninguna presión política obstruirá el avance de ninguna causa judicial”. Esta frase dejó expuesta una gran paradoja porque, mientras reivindican el respeto irrestricto por las instituciones y la independencia de poderes, el Gobierno sigue resistiendo a cumplir la aplicación de leyes votadas por el Congreso y respaldadas judicialmente, en nombre de su tan querido equilibrio fiscal. Sobre este punto, en diálogo con ANCCOM, la diputada nacional por Unión por la Patria, Cecilia Moreau, dijo: “Mienten. Adorni dijo que con los jubilados y la situación de los medicamentos no había problema. Basta con ir a cualquier farmacia para darse cuenta de la situación traumática y desesperante que están viviendo los jubilados en Argentina. Lo mismo pasa con el financiamiento universitario y el no cumplimiento de la ley. Lo mismo pasa con la Lley de Emergencia de Discapacidad. Es un fraude el modelo económico y de la misma manera que mintió con sus vacaciones está mintiendo hoy en el Congreso”.

 

Con el correr de las horas, ese contraste entre discurso institucional y tensión política, empezó a reflejarse en el recinto. Las bancas comenzaron a vaciarse de a poco, muchos diputados se retiraron para hablar con la prensa, y el cierre quedó desdibujado.

El primer informe de gestión de Manuel Adorni como jefe de Gabinete no quedó marcado sólo por lo que dijo, sino por todo lo que se puso en juego alrededor de su exposición: el blindaje de Milei, la ofensiva opositora, la tensión institucional entre los legisladores y una sesión atípica que, por momentos, se pareció más a una función de circo con gritos, cánticos, aplausos e insultos, que a una exposición institucional.

Si el Gobierno trató de mostrarse fortalecido con esta sesión, la oposición intentó señalarles signos de fragilidad. Y en esas dos narrativas transcurrió una jornada que dejó una conclusión difícil de esquivar: Adorni no fue al Congreso a defender la gestión, fue a resistir.

¿Palantir quiere gobernar el mundo?

¿Palantir quiere gobernar el mundo?

La empresa fundada por Peter Thiel y Alex Karp recolecta y analiza datos que vende a los Estados. Con ella, se tomaron decisiones en la reciente guerra de Medio Oriente. Por qué se la vincula con el tecnofascismo y para qué llegó a la Argentina.

El Presidente Javier Milei, junto al Canciller Pablo Quirno y el empresario Peter Thiel en la Casa Rosada. Foto publicada por @OPRArgentina el 23 de abril.

Palantir es una empresa tecnológica de análisis de datos fundada en 2003 por Peter Thiel y Alex Karp, actual CEO de la empresa. Si bien su rol era crecientemente conocido en los EE.UU., la llegada de Thiel a la Argentina por tiempo indeterminado y que incluye la visita a la Casa Rosada y la compra de una mansión en Barrio Parque, reavivaron la incertidumbre por sus reales intereses.

Enrique Chaparro, integrante de la Fundación Vía Libre, explica que su modelo de negocios se basa en la recolección y selección de información a partir de los parámetros del cliente: “Es un gran buscador sobre grandes volúmenes de información a propósito específico. Se diferencia por el grado de granularidad fina con la que operan sobre los datos, a diferencia de Google por ejemplo”.

Pero, ¿para quién opera Palantir? Parte de sus contratos es con Estados: tiene vínculo con el gobierno de Estados Unidos pero también con Gran Bretaña en el área de la salud o el sector militar de Israel, entre los más conocidos. “En general, se usa como una herramienta de análisis de inteligencia”, explica Chaparro. “Puede operar sobre una cantidad muchísimo mayor de datos que una persona y establecer una cantidad muchísimo mayor de relaciones que eventualmente a un analista humano se le escapan”.

Uno de los problemas de este modelo es que gran parte de los datos de los Estados son datos sensibles de los ciudadanos. Chaparro afirma: “Son sistemas cerrados en sí mismos. Uno no puede determinar qué cantidad de datos están siendo fugados de allí o reaprovechados para otro propósito. Le estás dando datos que son sumamente confidenciales y que están protegidos por la ley a una corporación extranjera que eventualmente podría usarlo con propósitos extorsivos”, subraya y concluye: “Las reasignaciones de soberanía son problemáticas para cualquier Estado”.

Kill list

Palantir es utilizado en gran parte del ejército estadounidense ¿Cuál es su función? Esteban Sargiotto, director del Observatorio del Trabajo Informático (OTI), afirma: “Generan lo que se llama árboles de amenazas y creación de blancos. Ellos arman las Kill List. Esto es lo que paso en Irán con el asesinato de 168 niñas en la escuela de Minab”. Es decir que a partir de los datos que tiene y los parámetros que se le dan, determina el grado de peligrosidad de los potenciales blancos para hacer una lista que determine el grado de prioridad de cada uno de ellos y presenta opciones para atacarlos. Las IA embebidas en las plataformas de Palantir (la más conocida es Gotham) determinan en su caja negra y siempre con cierto margen de error, hacen sus selecciones que, en principio, están definidas conceptualmente por el Estado.

En resumen, se automatiza la decisión sobre quien es una amenaza. Esta forma de tener toda la información reunida y procesada acelera los tiempos de ataque, una variable fundamental en los conflictos bélicos.

Otra de sus funciones y objetivos con la recolección de datos es la ”policialización predictiva”. Chaparro explica: “Es un mapa del delito que ayuda a predecir dónde reforzar la presencia policial. Es a través de los datos y su análisis posterior que la empresa, de forma inferida, sugiere cuáles podrían ser los lugares que más crímenes se cometen”. De igual forma funciona con la inferencia de objetivos de guerra. Chaparro explica: “No tenés ninguna evidencia, es algo que se corresponde con un patrón de otros blancos posibles. El problema de estas inferencias siempre es que no son necesariamente correctas. Siempre hay un margen de error”.

Palantir es una empresa que proporciona software de análisis de datos que no solo busca tener una injerencia económica sino también geopolítica.

En un manifiesto de 22 puntos publicado en la red social X, la empresa brindó su mirada sobre el mundo, el futuro y el rol de la tecnología. Uno de los puntos destacados es: “Ciertas culturas y subculturas han producido maravillas. Otras han demostrado ser mediocres y, peor aún, regresivas y dañinas”. Sargiotto afirma: “Hay una cuestión de supremacismo de Occidente” y los define como “tecnofascistas”, una forma de autoritarismo a través de la tecnología. “La hipervigilancia es una ideología que tiene tintes raciales que habla casi explícitamente de una supremacía de cierta raza. También lo hace a través del Estado, aunque sobre todo con la tecnología. Se infiltra en el Estado pero a través de las corporaciones. Ellos afirman que no tiene que haber más democracia”.

Palantir es otra de las empresas de Silicon Valley, pero no solo persigue fines económicos sino que tiene sus propios fines políticos e ideológicos. En su punto 15 del manifiesto publicado en X afirma que “la neutralización de Alemania y Japón debe deshacerse”. Es decir, una empresa que proporciona software de análisis de datos busca tener una injerencia no solo económica, sino también geopolítica. Sargiotto plantea: “Esto es un signo de época: ¿Quién los puso ahí? Este punto es, básicamente, un llamado explícito a una tercera guerra Mundial”. En está declaración se ve una posición geopolítica muy vinculada a un interés comercial. Sargiotto se pregunta “¿quiénes van a ser los proveedores de estos sistemas de blancos y de esos cruzamientos de datos y esos contratos con ciertas inteligencias artificiales para utilizar en armas autónomas?”.

En Argentina

Javier Milei sostuvo una reunión con Peter Theil el 23 de abril ¿Cuál fue el objetivo de este encuentro?  Sargiotto afirma que Palantir no vende solamente sus servicios de software, sino que vende todo un paquete. Thiel viene al país como un actor político que tiene fuerte injerencia en Estados Unidos: respaldó de manera contundente a J.D Vance, vicepresidente del gobierno de Donald Trump. “Están viendo cómo ingresar aunque el gobierno niegue que haya un acuerdo, lo van a hacer de alguna manera”, explica Sargiotto, quien cree que puede haber apoyo financiero para la próxima campaña de Milei con el objetivo de la consolidación de este modelo económico.

Hay puntos previos a tener en cuenta. Sargiotto nos advierte del DNU 941/2025. “Se modificaron todas las leyes de inteligencia en Argentina. Casualmente, muchas de esas cosas que el DNU establece son servicios que da Palantir. Una vez que se meten en el Estado y les das acceso a una montón de bases de datos, hay grandes, ponés todos los datos personales de la población ¿Cómo los sacás?”. Ellos declaran que uno de sus objetivos primarios es “apoyar a las sociedades democráticas liberales y a sus aliados”, dando principal foco a la seguridad de Estados Unidos. Le reclaman a las empresas de Silicon Valley una deuda con el país y, en su manifiesto, afirman: ‘La élite ingeniera de Silicon Valley tiene la obligación de participar en la defensa de la nación’”.

Sargiotto añade: “Ellos creen que incluso los países europeos, aunque también incluyo Argentina, tienen que someterse a la política exterior norteamericana. ¿Qué te asegura que la empresa no está ayudando a la CIA a espiar?” Para Sargiotto lo que vende Palantir a un Estado extranjero no es un servicio sino una propaganda porque ellos estarían trabajando para el gobierno estadounidense.

Ante todas estas amenazas y advertencies, el especialista advierte que lo que tiene que hacer Argentina es regular, se tiene que actualizar y hacer una nueva ley de datos personales. No tiene que delegar los datos de su población o demás datos sensibles a empresas extranjeras porque son críticos. Chaparro, coincide y afirma que esto tiene que estar regulado pero duda en su eficacia. Explica que Argentina, de base, ya tiene problemas en el área de la información sensible: “La ausencia de medidas para la seguridad de información en poder del Estado es pública y notoria. La cantidad de fugas de datos en poderes del Estado que ha habido en los últimos cinco o seis años es brutal”.

 

Comenzó el juicio a los detenidos en la manifestación contra la Ley Bases

Comenzó el juicio a los detenidos en la manifestación contra la Ley Bases

De los 33 inicialmente detenidos, nueve manifestantes son juzgados. Ya no se los acusa de terrorismo, sino por delitos menores. La criminalización de la protesta como mecanismo de disciplinamiento social.

El pasado martes 21 de abril comenzó el juicio a nueve de las personas que siguieron criminalizadas tras el operativo represivo desplegado el 12 de junio de 2024 por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich para escarmentar a los manifestantes que protestaban en contra de la sanción de la Ley Bases: Daniela Calarco Arredondo, Walter Quiroga, David Sica, Guillermo Domínguez, Nicolás Antonecchia, Roberto de la Cruz Gómez, Cristian Valiente, Héctor Mallea y Brian Ortiz quienes fueron detenidos a muchas cuadras de distancia del Congreso.

Mientras en el Senado de la Nación se votaba la Ley Bases, afuera la policía reprimió y detuvo a 33 manifestantes que se encontraban en la zona, la mayoría fueron sobreseídos por la jueza María Servini por “falta de mérito” pero nueve de ellos hoy se encuentran procesados por delitos como daño, intimidación pública y resistencia a la autoridad. Nada quedó en pie de la acusación inicial del fiscal federal Carlos Stornelli, quien en su dictamen los había acusado de una docena de delitos vinculados al terrorismo y al atentado contra las instituciones.

Daniel Vazquez, abogado de Daniela Calarco, cuenta que “los nueve acusados fueron imputados por delitos federales graves, que en su mayoría cayeron”. Calarco estuvo 78 días presa en la cárcel de Ezeiza, y fue particularmente hostigada por su militancia en el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) Votamos Luchar. Ella fue detenida a más de diez cuadras del Congreso. Actualmente, se le imputa el delito de incendio y daño en concurso ideal. En un video que integra el expediente se ve que Calarco no concretó incendio alguno, y ese delito no tiene ninguna figura en grado de tentativa, es decir, no existe la “tentativa de incendio”.

Aquel 12 de junio miles de manifestantes se reunieron en las inmediaciones del Congreso en rechazo a la Ley 27.742, Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que planteaba reformas financieras, administrativas, fiscales, laborales y previsionales. La policía reprimió bajo el “protocolo antipiquetes” establecido por la entonces Ministra Bullrich, que permite la intervención de las fuerzas federales para liberar cortes de calles y rutas sin necesidad de orden judicial.  Aquella jornada terminó con un auto de la radio Cadena 3 prendido fuego y aún no se conocen culpables, a pesar de el hecho ocurrió delante del principal cordón policial. 

Aunque el juicio ya comenzó, en la primera audiencia no dieron fecha para el inicio del debate. Aún así, Vazquez pidió “difusión y solidaridad para con los imputados en este proceso y que no se sigan vulnerando los derechos, que no se criminalice más la protesta social ”.

Hacer lío en homenaje a Francisco

Hacer lío en homenaje a Francisco

En el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) organizó una caravana de antorchas para recordar su legado y seguir levantando las banderas de tierra, techo y trabajo. En medio de la actividad, se conoció el fallo judicial que obliga al Gobierno a restituir el plan Volver al Trabajo.

Caía la tarde sobre la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. Los trabajadores de la economía popular comenzaban a congregarse sobre las escalinatas de la iglesia con sus antorchas, la mayoría de ellas todavía apagadas, para homenajear al Papa Francisco en el primer aniversario de su muerte. En algunos de los grupos circulaba el mate, en otros solo se conversaba. En la ronda más cercana a la calle ya se agitaba con cantos el comienzo de la caravana: “¡Compañeros, hagan lío!”

A las 18.20 los convocados comenzaron a bajar las escaleras y se enfilaron sobre Bolívar con pancartas de Jorge Bergoglio, como lo conocimos antes de que fuera Francisco. “Estamos resistiendo ante el hambre planificado”, sostuvo Natalia Zaracho, diputada nacional por Unión por la Patria y militante cartonera. “En un contexto en el que el gobierno va en contra de los más pobres, de los jubilados, de la gente con discapacidad, hoy recordamos a Francisco con el legado que nos dejó, que es hacer lío en el sentido figurativo de organizarnos y hacerle frente a este modelo. Todos los días resistimos en la trinchera, en los comedores comunitarios, en las cooperativas de reciclado”, agregó.

Todas las antorchas se encendieron. Escoltada por la Policía de la Ciudad, la caravana se desplegó en la anchura de la calle y se dirigió hacia la avenida presidente Julio Roca. Entre el tumulto, dos hombres sostenían una Virgen sobre sus hombros, en cuyo dorso se leía: “Fuerza, Pablo Grillo”. Otros tres empujaban carros vacíos de cartoneros, como los que alguna vez bendijo Francisco.

“Hagan lío”, había convocado Bergoglio en la Jornada Mundial de la Juventud. “Hacer lío es combatir frontalmente y sin concesiones los procesos de deshumanización que vemos en la Argentina y en todo el mundo, la destrucción de la madre tierra, la economía al servicio del dios dinero y no de los pueblos”, expresó Juan Grabois, diputado por Unión por la Patria y referente del Frente Patria Grande, quien se sumó a la caravana.

La Unión de Trabajadores de la Economía Popular había celebrado temprano el segundo Congreso Nacional Papa Francisco, en el que se reunieron delegaciones de todo el país. “Creemos que tenemos que organizarnos para seguir su legado de tierra, techo y trabajo, que esos son nuestros lemas y nuestras banderas. Encontrarnos en un contexto de tanta individualidad y poder juntarnos por un mismo objetivo es súper importante”, sostuvo Lourdes Benítez, integrante de la rama de Liberados del Movimiento de Trabajadores Excluidos de Misiones.

Entre las antorchas flameaban banderas argentinas. La movilización estaba liderada por un camión blanco desde el que se reproducían mensajes de Francisco: “La inequidad es raíz de los males sociales”, se escuchaba repetir al entonces pontífice.

Cuando la columna llegó a la Avenida 9 de Julio, dobló hacia Bernardo de Irigoyen. Ya había anochecido y el fuego de las antorchas se veía cada vez más brillante, contrastaba con los uniformados que rodeaban la movilización con caras largas. Desde el mural del edificio del ex Ministerio de Desarrollo Social, Evita sonreía hacia la caravana repleta de custodios de la justicia social.

“Si el pueblo pobre no se resigna, se organiza, persevera en la construcción comunitaria cotidiana y a la vez lucha contra las estructuras de injusticia social, más tarde o más temprano, las cosas cambiarán para bien”, decía la voz de Francisco que se escuchaba solo en las primeras filas. Más atrás, era eclipsada por distintos cantos populares que bregaban por una patria sin esclavos ni excluidos.

Unas pocas horas antes de la caravana, mientras la UTEP se encontraba reunida en su Congreso, se había conocido el fallo de la Justicia Federal que obliga al gobierno a restituir el pago del programa Volver al Trabajo a los más de 900 mil beneficiarios en todo el país. “Yo soy de las que cree que Francisco está con nosotros todos los días. No es casualidad, para mí no es casualidad”, dijo Zaracho.

La columna dobló en la Avenida Juan de Garay y subió a la Plaza Constitución, donde Jorge Bergoglio, antes de convertirse en Papa Francisco, solía oficiar las misas anuales cartoneras, frente a la estación de trenes que conecta la zona sur del conurbano bonaerense con la Capital Federal.

Se armó una ronda y en el centro comenzó la misa llevada adelante por el Padre Lorenzo “Toto” de Vedia, cura villero y párroco de Virgen de los Milagros de Caacupé en la Villa 21-24 de Barracas. Por primera vez en toda la tarde, los aplausos, los cantos y las voces cesaron. El silencio reunió a los creyentes en la escucha atenta. Sobre los tres carros cartoneros se colocó una placa metálica con el nombre de Francisco grabado en latín.

Con un ¡Viva Francisco! concluyó la misa popular y la gente comenzó a dispersarse para volver a sus casas. “Hacer lío es estar en la calle resistiendo, pero también pensar que somos el actor fundamental que va a hacerle frente a este gobierno”, afirmó Natalia Zaracho. “No va a venir ningún salvador sin historia a salvarnos. Vamos a ser nosotros los protagonistas, que era lo que nos decía Francisco”, concluyó.

¿Cuánto cambiará Hungría?

¿Cuánto cambiará Hungría?

Depués de 16 años, perdió el ultraderechista Viktor Orbán, Su vencedor, Péter Magyar, es un conservador que, a diferencia de su rival, es proeuropeo. ¿Qué implicancias tiene eso?

El pasado 12 de abril, Hungría eligió a su próximo primer ministro, el centroderechista y europeísta Péter Magyar, y definió la composición de su Parlamento. Así le puso fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán, quien perdió el apoyo popular al estar sumido en escándalos de corrupción, concentración del poder, represión a la prensa y a las personas LGBTIQ .

Magyar, del partido Tisza y antiguo miembro de Fidesz (el partido de Orbán), ganó la elección por más del 51% de los votos y obtuvo la mayoría parlamentaria. Su programa es más pro Europa y pretende alejarse de la posición de aliado de Rusia. Su antecesor, en la Unión Europea  votaba en contra de las propuestas de financiamiento de Ucrania. 

De todas formas, Magyar aseguró que mantendrá “relaciones pragmáticas” con la nación cercana y que “si (lo) llaman, contestaré el teléfono”. Por el momento y debido a las relaciones que Hungría mantenía con Putín a lo largo de los cuatro mandatos sucesivos de Orbán, seguirá comprando gas y petróleo a Rusia, para mantenerse abastecidos y no entrar en una crisis energética. Al mismo tiempo, el nuevo mandatario reanudará relaciones con la UE y la OTAN y, según prometió, eliminará su veto al financiamiento de la UE a Ucrania, aunque sin participar del préstamo. 

Péter Magyar y Tisza llegaron a la victoria al capitalizar el fuerte descontento de la población húngara con el nepotismo y elitismo de Orbán, quien desfinanciaba la salud pública al tiempo que asignaba contratos millonarios de alumbrado a la empresa de su yerno, con fondos suministrados por la UE.

¿Cómo llegamos hasta acá?

El politólogo y magíster en Economía Aplicada, Francisco Olivero explica que el estancamiento, la inflación y la caída del nivel de vida rompieron un “contrato implícito entre la ciudadanía y Orbán: tolerar corrupción y discrecionalidad a cambio de estabilidad o mejora material”. Cuando la inflación y los precios erosionaron el poder de compra y el bienestar, ese contrato perdió valor. Una pieza clave es que la corrupción no era un rumor marginal: Transparencia Internacional, por ejemplo, ubicó a Hungría en el último lugar de la UE en su índice 2025, su peor registro histórico.

La inflación destruyó el único pilar que sostenía al gobierno de Orbán y todos los problemas acumulados se potenciaron, haciendo que la campaña opositora gane preponderancia.

Similitudes y diferencias

Aunque ambos políticos y sus respectivos partidos son de talla conservadora y de derecha, el pueblo estaba cansado del sistema de control e influencia que Orbán ejercía sobre los ámbitos judiciales, políticos y mediáticos y se manifestó en las urnas con un récord de participación histórico del 80%. Esto es relevante porque el voto no es obligatorio y el sistema de gobierno húngaro es parlamentario, o sea que el Parlamento elige al primer ministro, quien ejerce el poder ejecutivo real, mientras que el presidente es una figura simbólica.

 Su carisma y juventud (45 años), sumado a tratarse de una figura vista como racional que no propone cambios radicales, hicieron de él un candidato creíble y con posibilidades reales de ganarle a Orbán. Recordemos que en junio del 2024, a meses de haberse ido del gobierno, Peter Magyar se une a Tisza y compite en las elecciones al Parlamento Europeo y con el 30% de los votos se convierte en eurodiputado.

Magyar se salió del partido de su opositor, el Fidesz, hace dos años e inmediatamente comenzó a denunciar el clientelismo de Orbán y la dependencia económica y energética de Hungría para con Rusia, país con el que el antiguo premier mantenía relaciones cercanas.  Tanto era así que Orbán autorizó la construcción de una central nuclear rusa al sur de Budapest, la capital húngara.

En esa construcción de identidad Magyar, como líder del Tisza, tuvo que construir una plataforma de apoyo a partir de la diferencia con Orbán y haciendo propuestas concretas para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Sin acercarse al progresismo, planteó aumentar las pensiones, brindar apoyo económico a las familias, optimizar el sistema de salud y bajar los impuestos de los trabajadores. También propuso aumentar la transparencia de las operaciones estatales y el uso de los fondos de la UE, denunciando la corrupción de Orbán a partir de haberla visto desde adentro del sistema.

Magyar ganó el apoyo de la juventud al utilizar las redes sociales como estrategia de comunicación para difundir sus ideas y posturas y llegó a una mayor parte de la población que el partido de Orbán, cuyo aparato de propaganda usaba mensajes rígidos y pósters en la vía pública relacionando a Magyar con Volodimir Zelensky, el presidente de Ucrania, y diciendo que ambos eran peligrosos.

Lo que se sabe y las expectativas

La politóloga especializada en Relaciones Internacionales, Pilar Unsain explica que “los dos factores determinantes que propiciaron el fin del gobierno de Orbán son la economía y el deterioro de la imagen del gobierno por causas de corrupción”. Desde lo económico, la salida de la pandemia golpeó al país, como a tantos otros, en materia de inflación y de freno al crecimiento económico. Desde el 2020 Hungría ha tenido un incremento de la inflación anual sostenida, llegando a su punto máximo en 2023 con un 17% anual, especialmente en el sector energético (combustibles) y alimentos. Sumado a la caída sostenida del crecimiento del PBI, ha generado una fuerte presión en los salarios y en la economía general. Esto se suma al congelamiento de fondos provenientes de la Unión Europea (unos 18.000 millones de euros) por las preocupaciones de la deriva autoritaria del gobierno de Orbán.

Por otro lado, en los últimos años han salido a la luz casos de corrupción en el Poder Judicial y en el sistema de salud, que aumentaron la percepción negativa sobre el gobierno y hasta le valieron el primer puesto en Índice de Percepción de la Corrupción en la Unión Europea.

Según Unsain , “se podría decir que el Partido Tisza (Partido del Respeto y la Libertad) es conservador pero pro Unión Europea. Esto quiere decir que, comparte con Fidesz algunas premisas respecto a lo cultural como estar en contra de la “ideología de género” y una postura firme contra la migración no controlada”. Se diferencia principalmente en la defensa de la democracia liberal y la división de poderes; Magyar prometió desmantelar el andamiaje autoritario heredado por Orbán, y se buscará reconstruir la relación con la Unión Europea para obtener el acceso a los fondos denegados durante tanto tiempo.

Orbán se caracterizó por su aislamiento continental y por sus alianzas bilaterales tanto con Putin, como con Trump y Netanyahu. También financió a otros partidos de la ultraderecha europea como Vox de España. En el caso de Magyar, se autodenominó pro-europeo y alineado a la OTAN, aunque “evitó posicionarse respecto de los conflictos internacionales ya que su campaña estuvo concentrada en los problemas de su país”, señala Unsain.

Para llegar a estos resultados, se combina el desgaste de 16 años de un gobierno con una política de captura del Estado, como algunos analistas lo han llamado, con los problemas económicos por un lado, y la figura de Magyar como un conservador moderado, joven, con su postura firme contra la corrupción y la defensa de la democracia y la división de poderes, conquistaron el voto de opositores y de ex votantes de Orban desilusionados. Lo que se pregunta el ámbito geopolítico internacional es qué depara el nuevo gobierno de Hungría

 

¿Algo se modificará?

Cuando ANCCOM le consultó a Olivero por el margen de maniobra real que puede llegar a tener Magyar, él respondió que “en términos formales, el margen legislativo es alto, porque la mayoría de dos tercios habilita reformas constitucionales; de hecho, el nuevo liderazgo anunció una agenda inmediata de medidas anticorrupción, cambios institucionales y reformas para cumplir condiciones europeas”.

Pero el margen real “también está condicionado por dos restricciones duras: la de los plazos (por ejemplo, la ventana para destrabar fondos europeos, con hitos y vencimientos muy cercanos) y la de la resistencia sumada a una continuidad burocrática de ciertos funcionarios  bajo el ciclo anterior”, como el presidente, que permanecen en puestos clave y pueden ralentizar la aplicación de una política pública. Péter Magyar ya le pidió al presidente de Hungría, Tamás Sulyok, que dimita.