«El club de barrio tiene que ser socio del Estado”

«El club de barrio tiene que ser socio del Estado”

Se reglamentó en la Ciudad de Buenos Aires la Ley de Mecenazgo para los Clubes de Barrio. A cambio de beneficios fiscales, empresas e individuos podrán financiar proyectos deportivos sin fines de lucro.

Casi dos años después de ser aprobada por la Legislatura porteña, con 49 votos positivos y sólo 3 en contra, el gobierno de Jorge Macri reglamentó –a través del Decreto N°96/26– la Ley 6515, más conocida como Ley de Mecenazgo y Patrocinio Deportivo.

«Es una ley que va a colaborar mucho con todos los problemas que tienen los clubes», afirmó en diálogo con ANCCOM el legislador porteño por la UCR Francisco Loupias.

La normativa, cuyo objetivo es la «promoción para el deporte amateur y clubes de barrios» y tiene siete capítulos y más de veinte artículos, establece condiciones para que personas y organizaciones sin fines de lucro puedan acceder a aportes de patrocinios y de mecenas dirigidos al desarrollo de las actividades físicas de la ciudad de Buenos Aires.

«El Estado tiene que estar controlado y facilitando para que estos proyectos y obras se puedan llevar adelante», agregó Loupias. Según la ley, el Ejecutivo debe funcionar como puente entre el ámbito privado y los clubes.

El nuevo régimen busca incentivar la ayuda del sector privado, permitiendo a las empresas que tributen en CABA destinar parte de sus Ingresos Brutos ((IIBB) y obteniendo beneficios fiscales, para el financiamiento de proyectos deportivos. En el caso de los patrocinios de las personas jurídicas, la desgravación llegará al 80% de IIBB, mientras que para los individuos particulares será del 100%.

Deportes infantiles, juveniles, de tercera edad y discapacidad, proyectos de fomento, de gestión, de administración y de investigación en medicina deportiva, obras de infraestructura, atletas federados o con más de dos años de residencia en CABA, entrenadores, son los beneficiarios de la ley.

Loupias destacó que «el club de barrio tiene que ser socio del Estado, porque es el que cubre los baches que el Estado no puede solucionar por distintos motivos. Con lo cual, es importante que desde la Legislatura se vayan brindando soluciones para estos espacios. Y es muy importante visibilizar esta ley para que el privado que paga impuestos se entere que existe esta herramienta, y así sepa que esos montos van destinados a un club de barrio».

Los clubes de barrio, golpeados por la crisis y el ajuste, son vitales para el desarrollo social, ya que cumplen el rol de contención para promover la educación e integración de niños y jóvenes, actuando como una especie de «segundo hogar» que ofrece refugio, apoyo y acceso a la práctica de un deporte, sin importar la situación económica de cada familia.

En CABA existen más de 400 clubes entre los que están inscriptos en el Registro de Instituciones Deportivas y aquellos que no están formalizados dentro de dicho listado.

Según lo establecido en la flamante Ley de Mecenazgo, la Secretaria de Deportes de la Ciudad de Buenos Aires, encabezada por el exrugbier Fabián Turnes, es la autoridad designada pare el control, evaluación del proyecto y supervisión del uso de los fondos, acompañada por una Comisión de Proyectos Deportivos formada por seis miembros que, como se explica en los artículos 24 y 25, ejercerán sus funciones ad honorem y por un período de dos años.   

El exministro de Turismo y Deportes del gobierno de Alberto Fernández y expresidente de San Lorenzo, Matías Lammens, uno de los impulsores de la ley, celebró en su cuenta X la reglamentación: «Esta iniciativa es una gran herramienta para esas instituciones que están pasando por un momento muy complicado ante la crisis de ingreso de las familias y la desatención que sufren por parte del Gobierno nacional».

Piden a la AFA que realice un homenaje a los futbolistas desaparecidos

Piden a la AFA que realice un homenaje a los futbolistas desaparecidos

A pocos días de cumplirse medio siglo desde el último golpe cívico-militar, los organismos de derechos humanos piden por un acto nunca antes realizado por nuestro fútbol.

En la víspera del 50° aniversario del último golpe cívico-militar en Argentina, la memoria, la verdad, la justicia y el fútbol se vuelven a conectar en un año mundialista. A través de una carta, la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino le solicitó a Claudio Chiqui Tapia que se realice un homenaje en el predio Lionel Messi de Ezeiza a los futbolistas detenidos, desaparecidos y asesinados durante la dictadura. En dicha carta la organización que nuclea hinchas, socias y socios de diversos clubes señala que, en 43 años de democracia, la AFA nunca ha realizado un acto de esta envergadura. “Solicitamos a la Asociación del Fútbol Argentino que se tomen las medidas necesarias a fin de concretar en el mes de marzo del corriente año, Mes de la Memoria y del 50 aniversario del último golpe de Estado, un acto reparatorio de dimensiones históricas, como es la concreción de tan postergado y merecido homenaje”, remarca el escrito.

La Coordinadora incluyó en la carta un listado de 33 futbolistas detenidos, desaparecidos y asesinados que surge a partir de una investigación realizada por el periodista Gustavo Veiga. “Que coincidan los 50 años del golpe con el mundial potencia la alquimia de deporte-política. Yo soy de los que sostienen que el deporte y la política se mezclan todo el tiempo”, manifestó Veiga a ANCCOM. Además, el periodista, escritor y docente universitario destaca la importancia de este tipo de homenajes “impulsados desde abajo” hacia la dirigencia del fútbol argentino. “Obviamente habrá negacionistas en algunos clubes, como en todos lados, que están en contra (de los actos de memoria) pero ya no se puede tapar el sol con las manos”, sostuvo.

“Creemos que sería un mensaje importante que a 50 años del golpe cívico militar, eclesiástico y empresarial pueda hacerse este acto de reparación histórica”, declaró a ANCCOM Mariano Vignozzi, presidente de la Subcomisión de Derechos Humanos de Ferro e integrante de la Coordinadora.

Mientras se espera la respuesta de AFA, Vignozzi destaca la buena predisposición de la casa madre del fútbol argentino en materia de los actos de memoria. “Debemos reconocer que en varias ocasiones el Chiqui Tapia se manifestó a favor de lo que venimos haciendo desde la Coordinadora”, agregó. En esta línea, ejemplificó con el acto que se realizó en AFA por los 45 años: “En la pandemia se hizo un homenaje en el predio en donde se puso una placa y plantamos un árbol en memoria de los desaparecidos. Recuerdo que, además de varios integrantes de la Coordinadora, estaban el exjugador Claudio Morresi y Diego Rivada, hijo de un futbolista desaparecido de Lamadrid”.

Clubes con memoria

El rol de los clubes en el ejercicio de la Memoria, la Verdad y la Justicia fue fundamental y creciente con el correr de los años. “En un lugar como el fútbol, que a veces tiene tantas diferencias, en ciertos temas hay una clara unión y este es uno”, declaró Morresi, que tiene un hermano desaparecido y, además, fue secretario de Deportes de la Nación. Asimismo, señaló que “el fútbol, los deportistas y las instituciones tienen que, cada vez que se pueda, hacer algo para que las nuevas generaciones no olviden lo sucedido”. Sin embargo, el exdeportista considera, a la vez, que la Memoria no solo es un ejercicio constante sino que ahora exige más esfuerzos ante el discurso negacionista del actual Poder Ejecutivo. “Hubo muchísimas acciones que se llevaron adelante que hay que seguir haciéndolas y tal vez acrecentarlas más en el tiempo ante ciertos momentos, para que se tenga presente”, enfatizó.

En la misma línea opinó Veiga, remarcando que aún quedan muchas deudas por saldar con la memoria, la verdad y la justicia. “Es una práctica que primero instala temas que no deberíamos estar conversando 50 años después del golpe de Estado. Porque tendría que haber habido justicia, tendrían que haber sido procesados y condenados la mayoría de los militares genocidas y esto no ocurrió”, subrayó.

A la par del trabajo de la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino, los clubes se preparan para hacer sus propias acciones de cara al 24 de marzo. “En el país que dio nacimiento al Derecho a la Identidad, no resulta curioso que defendamos los derechos humanos desde todas nuestras identidades, una de ellas tan fundamental y tan arraigada en un pueblo como el argentino como es la de ser hincha de un club de fútbol”, comentó a Sergio Cherco Smietniansky, integrante de la Subcomisión de Derechos Humanos del Club Atlético Banfield. Cherco sostiene la importancia de los clubes en el ejercicio de la memoria: “No basta con la obligación del Estado de tener políticas de memoria, verdad y justicia, incluso si las sostiene y las impulsa, si eso no tiene consistencia, si no hay una sociedad, un abajo que se lo hace en carne propia. Los clubes están cumpliendo una doble función, promover hacia adentro de la institución y promover en la sociedad”.

En este sentido, la importancia de las acciones particulares de las instituciones tienen una carga simbólica que impulsa otras acciones en más organizaciones. “Muchos clubes tenían como socios honorarios a algunos dictadores y les han sacado ese privilegio. Los clubes han acompañado a las Abuelas, el 24 de marzo muchísimos salen con banderas alusivas”, señala Morresi.

Por su parte, Cherco recuerda que Banfield fue el primer club del país en restituir la condición de socio a sus socios y socias desaparecidas. “Ese hecho fue tan trascendente que se replicó en la gran mayoría de los clubes del fútbol argentino”, remarcó. “Habían perdido su condición de socios porque cayeron en la categoría de morosos por, presuntamente, no pagar la cuota social –agregó Veiga-. Así que más que justo y más que necesario era el homenaje, sobre todo por el capital simbólico que implica restituir la condición de socio a alguien que la perdió por haber sido desaparecido”.

Así, además de las actividades de la Coordinadora, los clubes estarán realizando distintas acciones a lo largo de la semana, y de cara a la jornada del fútbol argentino que se jugará el próximo fin de semana, para hinchas y vecinos de sus barrios. “El 24 de marzo nos encontrará nuevamente haciendo actos de visibilización de la memoria, verdad y la justicia en el contexto del partido Banfield-Tigre que se jugará el próximo viernes 20 en cancha de Banfield”, anticipó Cherco. “Los chicos del instituto de Ferro y otras escuelas de la zona, harán distintas intervenciones en los alrededores del club, posterior a una charla que darán los familiares de los detenidos desaparecidos del club. Participamos de la Caravana Anual de la Memoria y el sábado 21 a las 19 jugamos de local contra Los Andes. Desde las 16, en las puertas de entradas, estaremos estampado de forma gratuita los Pañuelos de las Madres en las camisetas”, agregó Vignozzi.

Mundial y guardia alta

Aunque los organismos de derechos humanos tienen en vista el 24 de marzo, también ponen la mirada en el Mundial 2026 con gran preocupación. “Hace 50 años, mientras se jugaba el mundial, se festejaba en las calles y demás, se cometía un plan sistemático de secuestro, tortura, exterminio, robo de bebés, violaciones…50 años después, las sedes del Mundial son países en guerra que apoyan y brindan recursos al genocidio, que se meten a manejar paises latinoamericanos… un monstruo que seguramente aprovechará el evento”, opinó Vignozzi.

Por su parte, Veiga puso el foco en los conflictos internos que se pueden presentar en suelo norteamericano durante la Copa del Mundo. “La cobertura del Mundial en Estados Unidos va a ser un gran tema, sobre todo si se repite lo que pasó durante el Mundial de Clubes el año pasado que, mientras se estaba jugando, el ICE, la policía política, la ‘gestapo’ de Trump, reprimía inmigrantes, los esposaba, los metía presos y los mandaba a sus países de origen”.

Nadar en la diversidad

Nadar en la diversidad

La nadadora Circe Galanternik compite en el equipo de natación sudamericano LGBTIQ+ Dogos y milita para que la comunidad trans pueda competir oficialmente.

Circe Galanternik tiene 26 años y desde 2023 compite en el equipo de natación sudamericano LGBTIQ+ Dogos. Además es vicepresidenta de IGLA (sus siglas en inglés International Group of LGBTIQ+ Aquatics) . El objetivo de su militancia es que personas del colectivo, principalmente nadadorxs trans, compitan en igualdad de condiciones, que puedan federarse y participar de competencias de élite o ser parte de la Selección Argentina de Natación. También lucha por abrir la categoría open con un reglamento que no discrimine por géneros.

Galanternik hizo natación toda la vida. Sus padres la llevaron a aprender a nadar desde los cuatro años. “Cuando entré al colegio podía elegir entre hacer natación o educación física y elegí natación. Después terminé el colegio y seguí yendo a la pileta sola. Cuando me empecé a hormonar y me empezaron a salir tetas dejé la pileta un rato hasta que encontré DOGOS”, dijo en diálogo con ANCCOM.

¿Qué es Dogos?

Es un club deportivo LGBTIQ+. Es el primero de Latinoamérica y el primero de Argentina. Ya tiene más de 20 años. Yo estoy en natación que es un poco más nuevo. Básicamente somos personas de la diversidad que nos juntamos a hacer deporte.

¿Cuándo entraste al club?

Hace dos años, en 2023. Un amigo me contó que existía el lugar y me hizo entrar. Nosotros nos manejamos alquilando piletas en distintos espacios o clubes. Como los pibes que se juntan a jugar a la pelota y alquilan una cancha. La diferencia es que nosotros tenemos una estructura mucho más grande. También hay torneos amateurs organizados entre las organizaciones. Tiene un funcionamiento muy de militancia la forma en la que se estructura el club. Es todo hecho a pulmón, nadie cobra un peso de esto, y de repente, los sábados somos 50 personas nadando. Por eso digo que nos manejamos como una militancia, movemos un montón de gente y lo tenemos que manejar y se hace todo gratis. Por eso también necesitamos mucha visibilidad mediática con todo lo que estamos haciendo. Más que nada con el seleccionado y la categoría open.

¿Qué es el seleccionado?

La selección es un proyecto que organizamos entre las distintas organizaciones de la diversidad deportiva para, en la ocasión del IGLA (International Group of LGBTQIA+ Aquatics), que es un torneo internacional de natación amateur de la diversidad, para que vayamos como un equipo único representando una suerte de seleccionado. En estos torneos uno se anota como club o como asociación. Pero esta vez decidimos hacer una selección e ir en una suerte de equipo nacional que represente al país. Es un logro. Juntamos deportistas que, no sé si se pueden considerar de élite, pero que podrían competir profesionalmente. Llevamos cerca de 10 personas trans, siendo el equipo con más personas trans de todo el torneo en el mundo. Este año el IGLA se hizo en junio en Washington DC. Cuando el torneo IGLA se hizo acá, en Argentina, en noviembre del año pasado, fue la misma situación. Por ejemplo, los estadounidenses compiten como equipos, no compiten como seleccionado. Nosotros somos los que decidimos ir a competir como seleccionado. Como si fuéramos Los Pumas o Las Leonas. Armar un equipo que nos represente nacionalmente. Llevamos gente de todo el país: de Rosario, de La Plata, de Mar del Plata. Sé que decir de todo el país es medio raro porque estoy nombrando las ciudades más pobladas del país, pero porque también es algo más chico comparativamente. Igualmente hay organizaciones en todo el país, y justamente un poco nuestro problema es la falta de comunicación y que se conozca que existen.

¿Qué es la categoría open?

En este torneo aprovechamos a dar a conocer la categoría open. Nuestro objetivo es que la categoría open sea formalizada. Pasa que para competir en estos torneos como adulto, de forma profesional, uno tiene que estar federado. Y nuestro problema también es que las personas trans no nos podemos federar. No está permitido. Para federarse te hacen un recuento de hormonas que implicaría que ninguna persona trans prácticamente pueda competir, salvo que te hayas empezado a hormonar desde muy chica. Encima, también, se quiere empezar a hacer testeos de cromosomas, lo que nos dejaría completamente fuera de cualquier posibilidad de crecer deportivamente. Estaríamos confinados a ser amateurs para siempre, sin importar que practiquemos el deporte desde chicas y que tengamos las habilidades para competir. Estamos tratando de impulsar que acepten la categoría open a nivel nacional y que todos puedan competir sin importar su género con un reglamento distinto. Que tenga su propia forma de dividir las categorías. Hoy en día las categorías se dividen en hombre y mujer en bloques de edad. Entonces siempre competís con personas de tu género en una franja etaria. Y eso determina tu posición. En este caso, eliminaríamos las variables de género y edad a favor de un sistema hecho en base a tiempos, en los que la gente competiría con gente que esté a su nivel. 

¿Por qué exigen un recuento de hormonas para federarse?

Todos los deportes en general suelen tener ese tipo de reglas solo que no todos lo implementan. Por ejemplo, la FIFA no tiene problemas con eso. En la primera división, en la liga femenina hay una jugadora trans: Mara Gómez. Ella jugaba para estudiantes y no tuvo ningún problema. Era una profesional que jugaba en primera. En el fútbol no suceden esas cosas. A la FIFA no le importa, pero a World Aquatics sí. Son cuestiones políticas. Antes había cierta ventana para competir que era llegar a cierto nivel de hormonas y a cierto nivel de desarrollo relacionado a la terapia de reemplazo hormonal. Pero en esos casos igualmente solo podían entrar los que se empezaron a hormonar desde muy chicxs, desde antes de la pubertad. 

¿Todo esto no entra en conflicto con los derechos por la diversidad y la Ley de Identidad de Género?

Sí, sobre todo en Argentina. A nivel mundial no existe legislación. La mayor parte de los países no tienen legislaciones como nosotros que tenemos una ley federal y la Ley de Identidad de Género que justamente es lo que a nosotrxs, como militantes, nos sirve de argumento. Podemos decir: “Nos están dejando afuera y podemos reclamar a un ente nacional”. Pero el problema de la militancia es ese. Capaz el ente nacional nos lo permite y podemos tener una categoría open. Pero si la Argentina permitiese la federación de personas trans y llevasen nadadores trans a los Juegos Olímpicos, la Argentina quedaría descalificada. Por eso pensamos en una categoría open, que se pueda jugar a nivel nacional. No estamos pidiendo que cambie el mundo, pero al menos acá se podría hacer.

 ¿Cómo fue la experiencia en el Torneo IGLA en Washington?

Fuimos a competir como seleccionado nacional a este torneo que tiene una relevancia internacional muy fuerte. Existe hace unos 30 años, y se hace anualmente. También fuimos a representar a la Argentina en términos de organización porque logramos conseguir la vicepresidencia y la presidencia en el Salón del Torneo. Key Castillo. Otro chico de DOGOS es el presidente de IGLA y yo soy la vicepresidenta. Así que fuimos a representar a los mejores nadadores de la diversidad en el exterior y, un poco, a hacer historia. Es la primera vez que se arma un equipo a nivel nacional con gente de todas las identidades, y tratando de también representar a la diversidad que por algún u otro motivo no está en la pileta. Sentar un precedente para que en Argentina y en el resto del mundo vean que hay nadadorxs trans que quieren competir en un nivel profesional y competitivo. Que podemos competir bien, que podemos marcar cualquier tipo de récord y que no hay diferencia biológica, que es un mito.

¿Cómo es tu vida más allá de la pileta?

En este momento de mi vida lo que más me interesa es crecer, de alguna forma, como referente para poder llenar un vacío que noto en la dirigencia política, en general, de diversidad. Tampoco es que creo que soy la elegida ni nada por el estilo, pero sí me pasa a mí, personalmente, que no veo referentas trans como sí las tuvimos en otro momento. Me interesa mucho poder militar en la diversidad y crecer en eso. También para dar una pelea un poco más intelectual.

¿Cómo las atraviesa la cuestión de clase?

En este país, como en todos los países, siempre la transexualidad o lo trans está asociado a la pobreza. A estar en la calle. Recién hablaba con una amiga trans, que está empezando a transicionar y le decía que “nosotras tenemos que ser conscientes que somos travas de clase media, somos chetas que tenemos acceso a la universidad y en ese sentido podemos hacer un aporte desde lo que tenemos.” Porque yo siento que no me da la cara para ir a representar a las travas que pisan la calle. Porque yo nunca lo viví y ellas se tienen que representar a sí mismas. Me molesta mucho que siempre les referentes, la militancia, la gente que hace contenido para Instagram y redes sociales, que es trans, hace su aporte muy desde lo autorreferencial. Me gustaría que podamos también mostrar que somos personas valiosas para la sociedad, que producimos valor, y que podemos hablar de todo. Para salir del estigma también. Para que no sea siempre ay la pobre trava, que es pobre, que la familia no la quiere.” Y en esa línea militar en el deporte, para mí es una revancha.

“El estado actual del deporte es calamitoso”

“El estado actual del deporte es calamitoso”

«Comunicación, Deporte y Derechos Humanos: Una nueva agenda de lo que no vemos» es el último libro que publicó el periodista Gustavo Veiga junto a Luis Zarranz, Nicolás Colombo y Sabrina García. El caso de Banfield y Santiago Maldonado, los deportistas desaparecidos y la privatización de la televisación del fútbol, son algunos de los tópicos que atraviesa. propone un debate pendiente en los ámbitos deportivo y académico.

Desde la época dorada del deporte argentino hasta los atletas excluidos de los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, pasando por el Mundial 78, donde las Madres de Plaza de Mayo irrumpieron en la escena internacional. El libro Comunicación, Deporte y Derechos Humanos: Una nueva agenda de lo que no vemos propone un debate pendiente en los ámbitos deportivo y académico.

Comunicación, deporte y derechos humanos son tres áreas que rara vez se estudian de manera conjunta. Por eso, la cátedra homónima de la Tecnicatura en Periodismo Deportivo de la Universidad Nacional de La Plata, que cursa su octavo año de desarrollo en un contexto complejo para la educación pública, decidió que era momento de publicar un material propio.

“Esto es un producto de la universidad pública en medio de un montón de grandes dificultades, pero es algo que nos enorgullece”, dice Gustavo Veiga, jefe de la cátedra, periodista y autor del libro junto a Luis Zarranz, Nicolás Colombo y Sabrina García.

El libro recorre, a lo largo de seis capítulos, temáticas como la construcción de nuevas subjetividades por parte de los hinchas por fuera de la comunicación institucional de los clubes, especialmente en momentos de apremio. Es el caso de Banfield durante la desaparición de Santiago Maldonado. “Es otra asociación civil donde no existen fronteras sociales y deportivas para los derechos humanos o las cuestiones de género. Sus socios –dicen– primero actuaron y recién después se pensaron y organizaron”, escribe Veiga en el primer capítulo.

Durante aquellos días, hinchas del club colgaron banderas y pancartas en el estadio, y contrataron un avión que sobrevoló el Florencio Sola mientras arrojaba 30 mil volantes con la consigna: “Nosotros estamos en Banfield, ¿Dónde está Santiago Maldonado?”.

En el segundo capítulo, Nicolás Colombo se remonta a la época de Fútbol para Todos para discutir la comunicación como derecho humano y el negocio de la transmisión deportiva, que hoy obliga a casi la mitad de los hinchas a seguir los partidos a través de páginas pirata todos los fines de semana.

Luis Zarranz, en el tercer capítulo, vuelve sobre el Mundial de 1978 para mostrar cómo las Madres de Plaza de Mayo rompieron el paradigma comunicacional de la dictadura. El punto más alto fue la cobertura de la televisión holandesa, que decidió enfocarse en la marcha de los pañuelos blancos en lugar del evento futbolístico. El capítulo también recupera las falsas entrevistas publicadas por El Gráfico, donde se atribuían al capitán de la selección de los Países Bajos, Ruud Krol, declaraciones inexistentes sobre “el mundial de la paz”, un episodio que por poco genera la baja del equipo europeo.

El cuarto capítulo, escrito por Veiga, retrata historias de deportistas e hinchas desaparecidos durante el terrorismo de Estado. No es un tema ajeno al autor, quien publicó en 2006 Deporte, Desaparecidos y Dictadura. Para muchos lectores será llamativa la incorporación del periodista Rodolfo Walsh —autor de Operación Masacre (1957) y Carta Abierta a la Junta Militar (1977)— entre los 14 ajedrecistas desaparecidos. “Jugó partidas en el Club de Ajedrez de La Plata, donde se colocó una placa a 30 años de su desaparición, el 24 de marzo de 2007. Era socio de esa institución como también de Estudiantes de La Plata, donde se encontró su carnet gracias al esfuerzo de un grupo de asociados que intentan mantener intacto su acervo histórico”, explica Veiga en el texto.

Sobresale también la enumeración de atletas de distintas disciplinas: desde las únicas deportistas desaparecidas del hockey sobre césped hasta los 152 casos registrados en el rugby.

Al momento de la entrevista, Veiga se encontraba en Bilbao, en el marco de un recorrido de presentaciones que incluyó Lisboa, Madrid y Barcelona. “Acá al público le impactó más el tema de los desaparecidos en el deporte”, afirma.

“Los hinchas y socios de los clubes en la Argentina están intentando crear un nuevo paradigma de lo que interesa comunicar. Para eso saltaron un cerco mediático donde no ingresan temas que movilizan a la sociedad con sus banderas de lucha. El argumento repetido siempre es el mismo: que no deben mezclarse el deporte y la política, como si no convivieran en tensión desde hace décadas en el país y en el mundo”, escribe Veiga.

En el capítulo cinco, Sabrina García aborda el negocio del fútbol y el debate por las Sociedades Anónimas Deportivas, vinculando fenómenos recientes —como el debut del streamer Spreen en el partido entre Deportivo Riestra y Vélez— con intentos previos, como el desembarco del “9 de Qatar” que Mauricio Macri buscó llevar a Boca durante su presidencia en el club.

“Las políticas deportivas no dejan de ser otra cosa de lo que se ve en áreas como la educación, la salud, el sistema previsional y la cultura en general. El estado del deporte es calamitoso en términos de inversión. El gobierno solo se acuerda del deporte cuando quiere sacarse una foto”, dice Veiga.

Los clubes sociales

Sobre este punto, Veiga advierte: “La Argentina tiene un modelo de clubes sociales que hoy tiene 150 años. Eso se pretende pulverizar desde su base jurídica. La filosofía que tienen esos clubes en términos asociativos y de recreación se quiere destruir y entregárselo al mercado”. Y agrega: “Cuando el mercado se vuelve omnipresente y solo busca rentabilidad, es posible que actividades no competitivas, que no mueven demasiado el amperímetro económico, sean retiradas. Yo estoy en Bilbao ahora y acá hubo un partido entre la selección de Palestina y la del País Vasco, algo sin precedentes, que se jugó en el Athletic Club de Bilbao, una institución sin fines de lucro. Ese partido, en una sociedad anónima deportiva, hubiese sido imposible”.

El último capítulo está dedicado a las políticas deportivas del primer gobierno de Juan Domingo Perón, que modificaron por completo la concepción del deporte y lo consolidaron como derecho humano. La práctica dejó de ser privilegio de pocos para convertirse en un espacio inclusivo y social. “La cultura física argentina se elevó a una dimensión que no había sido conocida durante las décadas precedentes a la irrupción del justicialismo”, escribe Veiga. Entre los hitos se destacan la obligatoriedad de la educación física en las escuelas, la licencia deportiva y los Juegos Evita.

Sin embargo, ese proceso fue interrumpido tras el golpe de Estado de 1955, cuando federaciones, clubes, atletas y dirigentes identificados con el peronismo recibieron un castigo proporcional a su trayectoria. A muchos de ellos se les prohibió asistir a los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956. “El daño de las clases dominantes al deporte argentino resultaría irreparable”, sostiene el autor.

Hoy, el panorama es desalentador. Según expuso recientemente ante el Senado el grupo de trabajo “Táctica: laboratorio del deporte argentino”, el presupuesto deportivo sufrió un recorte del 56% respecto de 2023. En este contexto, Veiga es categórico: “Las políticas deportivas no dejan de ser otra cosa de lo que se ve en áreas como la educación, la salud, el sistema previsional y la cultura en general. El estado del deporte es calamitoso en términos de inversión. El gobierno solo se acuerda del deporte cuando quiere sacarse una foto”. Y suma una crítica directa a Daniel Scioli, actual secretario de Turismo, Ambiente y Deportes: “No nos olvidemos de que quien está al frente del área es un camaleón político al que no le interesa más que figurar y mantenerse en el sistema público como una ameba”.

Argentina en la dimensión desconocida del próximo mundial

Argentina en la dimensión desconocida del próximo mundial

La Selección jugará en el Grupo J contra Jordania, Argelia y Austria, a quienes nunca enfrentó en una copa del mundo. ¿Cómo son esos países cultural y furbolísticamente?

Mientras los ojos del fútbol argentino están puestos en la guerra política entre el presidente de la AFA Claudio “Chiqui” Tapia y el Gobierno nacional, por la causa de supuesto lavado de dinero de la empresa Sur Finanzas, todavía dura la repercusión del sorteo de la fase de grupos del Mundial –realizado el pasado 5 de diciembre en Washington–, que determinó que la Selección Argentina integrará el Grupo J, con una particularidad que no ocurría desde Francia 98: nunca jugó contra ninguno de sus tres rivales en una copa del mundo. Argelia, Austria y Jordania serán los primeros contrincantes en el camino en busca de la cuarta estrella.

Un tango en Jordania

Jordania es el país que más llama la atención. Se trata de una de las cuatro debutantes en el próximo mundial. Es un territorio de mayoría musulmana, donde están algunas de las ciudades más antiguas de la civilización, como su capital, Amán. Allí vive Alexis Ramírez, bailarín y profesor de tango, que llegó al país en 2019, se quedó debido a las restricciones por la pandemia y finalmente terminó casándose con una jordana y formando una familia. La comunidad de argentinos en Jordania es minúscula, entre 40 y 50 personas. “La mayoría son gente que viene por trabajo y se quedan un máximo de cinco años. Por eso la comunidad se va renovando bastante seguido”, explica Ramírez, en comunicación con ANCCOM.

Para él, es un lugar “muy seguro en cuestiones externas o internas”, pese a estar ubicado en el centro de una zona conflictiva alrededor de Irak, Israel, Palestina, Líbano y Siria. “Los jordanos son muy apasionados e impredecibles, pero también muy cálidos y respetuosos con el extranjero. Eso fue lo que más me atrajo y lo que me invitó a quedarme”, añade Ramírez, quien admite que al inicio le costó adaptarse a la brecha social entre hombres y mujeres que se impone culturalmente: “Como profesor de tango a veces no se entiende el rol de la mujer en el baile. Vamos a una disco y el hombre está por un lado y la mujer está por el otro, no hay mucha mezcla de géneros, lo que hace un poco complicado el trabajo. El tango es un avance y la gente al principio se resiste. Lo que más les cuesta es no juzgar cuando dos personas de sexo opuesto se encuentran en una pista y bailan. Luego lo terminan entendiendo como mera diversión”.

Ramírez subraya las restricciones a las mujeres en diversos ámbitos de reunión social, sobre todo los relacionados con el fútbol: “No está bien visto que una mujer vaya sola a la cancha, tiene que estar acompañada de su esposo o de algún familiar”. En el caso de los bares, la situación es más restrictiva aún. Son los espacios más comunes para ver encuentros de la Selección nacional. Decenas de hombres se reúnen a tomar café y fumar narguile, también conocido como shisha o hookah, un dispositivo para fumar tabaco típico de la región. Allí solo ellos pueden estar y fueron epicentro de los festejos cuando Jordania clasificó al mundial, aún antes de que se trasladara a las calles. “La Selección fue un gran aglutinante en la sociedad. No importaba si eran musulmanes, cristianos, si tenían plata, si eran de clase alta, media o baja. Estaban todos en la calle, estaban todos celebrando”, destaca.

A diferencia de otras selecciones debutantes, que cuentan con jugadores reconocidos, el plantel y el fútbol de Jordania siguen siendo un enigma para el gran público. Aseguraron su clasificación luego de terminar segundos en el grupo B de Asia. Su principal figura y capitán es Mousa Al-Tamari –apodado el «Messi jordano»–, extremo derecho de 28 años que milita en el Rennes de la Ligue 1 de Francia. Fue una de las figuras de la final de la Copa Asiática del 2023, donde Jordania llegó a la final por primera vez en su historia, cayendo derrotada contra Qatar por 3-1. El resto de los jugadores se desempeña en la liga local o en otras del continente asiático, pero los jordanos son fanáticos del fútbol europeo. Ramírez recuerda que cuando llegó pensó “que no había fútbol local”. “En Argentina, incluso si estás en una provincia, ves camisetas o pintadas en la pared. Acá hay una actividad profesional, pero le prestan más atención al equipo de fútbol nacional que a la liga. Y después están muy interesados en las ligas europeas, como la española o la inglesa. Y cuando uno les dice que es de Argentina, la segunda pregunta obligatoria es ‘Barcelona o Real Madrid’, porque siempre está la rosca de Messi o Ronaldo”.

Jordania y Argentina se verán las caras el 27 de junio en Dallas, en el partido que marcará el cierre de la fase de grupos para ambos. Para los jordanos, se trata del encuentro que más expectativa les genera. La atención mediática y social está puesta en cómo los argentinos percibimos a su fútbol. “Los medios locales están reproduciendo constantemente fragmentos de periodistas argentinos hablando sobre la Selección. Hay un pensamiento generalizado de que si los argentinos les están prestando atención, tan malos no son”, afirma Ramírez, que también resalta que el partido de Qatar 2022 ante Arabia Saudita, en el que Argentina cayó sorpresivamente, les da cierta esperanza: “Piensan que hay una chance de un batacazo, aunque también bajan a tierra y admiten que lo que más desean es meter un gol, aunque después les hagan diez”. En tono humorístico, Ramírez agrega: «La familia de mi mujer me dice que si vamos a mirar juntos el partido y grito los goles, me van a tener que echar del país”.

Zidane en Argelia

Argelia será el primer rival de Argentina en fase de grupos, el 16 de junio en Kansas City. Se trata del país más grande de África en cuanto a territorio. La ONU ha alertado sobre el alto nivel de represión estatal que padece su población. El 28 de abril de 2024, el presidente Abdelmadjid Tebboune reglamentó una reforma del Código Penal más punitivista y que facilita la criminalización de la protesta. Opositores y activistas han sufrido y denunciado arrestos arbitrarios, detenciones injustificadas y procesos judiciales por motivos políticos. En materia futbolística, vuelven a participar en una copa del mundo después de 12 años. Fueron el primer país africano en derrotar a una selección europea, cuando sorprendieron a Alemania en 1982. Son dirigidos por el técnico bosnio Vladimir Petkovic y capitaneados por Riyad Mahrez, extremo de 34 años que juega en el Al-Ahli de Arabia Saudita, pero tuvo paso importante por la Premier Ligue inglesa: con el Leicester City fue campeón de la temporada 2015-2016 y con el Manchester City ganó 10 títulos. Sus otras figuras son Youcef Atal, lateral derecho de 29 años que juega en el Al-Sadd de Qatar, e Ismaël Bennacer, mediocampista de 28 años que juega en el Dinamo Zagreb de Croacia.​

Recientemente, la selección recibió una gran noticia al contar con un nuevo portero entre sus filas: Luca Zidane, el hijo de Zinedine Zidane, histórico francés campeón del mundo en 1998 e hijo de argelinos. El arquero de 27 años pasó por la sub 15 y sub 17 de la selección francesa, pero obtuvo la ciudadanía argelina y fue autorizado por la FIFA a formar parte de ella en septiembre de este año.

El milagro austríaco en Argentina

El otro rival de Argentina será Austria, un país europeo con una larga tradición de estabilidad política y social, marcado por su histórica neutralidad militar (no pertenece a la OTAN), donde el estado de bienestar es una realidad: la educación pública es obligatoria hasta los 15 años, el sistema de salud es de excelencia y la calidad de vida ubica al país entre las naciones mejor posicionadas del mundo.

Los austriacos jugarán su primer mundial en el siglo XXI. Su técnico es el alemán Ralf Rangnick, conocido como el “padre del fútbol alemán moderno” por su trabajo en clubes como Hoffenheim y Leipzig, con los que ascendió varias veces. Su capitán es el defensor de 33 años del Real Madrid David Alaba, y también cuenta con jugadores como Marko Arnautovic, delantero del Estrella Roja que jugó en clubes como el Inter de Milán o el West Ham inglés, o Marcel Sabitzer, mediocampista del Borussia Dortmund alemán. Argentina trae buenos recuerdos a los austríacos, ya que en el Mundial 78 consumaron lo que llaman el “milagro de Córdoba”, porque en esa sede derrotaron, por única vez en su historia, a Alemania (Federal).

Jordania, Argelia y Austria representan culturas, historias y formas de vivir el deporte profundamente distintas, pero unidas por la expectativa de medirse con el campeón del mundo por primera vez. Argentina parte como la clara favorita, pero en un fútbol que siempre tiene un margen de sorpresas –“dinámica de lo imprensado”, lo bautizó el periodista Dante Panzeri–, lo único seguro es que los tres rivales esperan sus cotejos contra la albiceleste con la ilusión y el desafío de dar la sorpresa.

“Este reconocimiento a Diego en una universidad pública debe ser un llamado de atención para la clase política”

“Este reconocimiento a Diego en una universidad pública debe ser un llamado de atención para la clase política”

Fernando Signorini fue el preparador físico de Diego Maradona, su amigo y quien le transmitió pasión por el pensamiento político. Fue uno de los protagonistas del Primer Congreso Internacional sobre El 10 y ANCCOM lo entrevistó.

Hablar de Maradona no puede limitarse solo a su figura: también es hablar de quienes lo acompañaron, de los que lo contuvieron, lo guiaron y lo quisieron. En el marco del Primer Congreso Internacional sobre Diego Armando Maradona, diversas personalidades se dieron cita en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. La misión del encuentro es clara: hablar y abrir nuevas rutas de conocimiento a partir de Diego. Si hay alguien que, por contexto e historia, no podía faltar, es uno de sus grandes amigos y expreparador físico: Fernando «el Profe» Signorini.

El Profe comenzó a trabajar con Diego en el año 1983, cuando Maradona estaba en Barcelona y lo ayudó a recuperarse de una grave lesión en el tobillo. En medio del ritmo frenético y el éxtasis que rodeaba la apertura del evento, el primer lugar que buscó Signorini fue la Galería de Arte del Congreso, rememorando esos mil y un recuerdos que sigue atesorando de su amigo.

¿Qué significa que el primer Congreso Internacional sobre Maradona se realice en la universidad pública?

 Es una demostración de lo que tendría que ser y no es el sistema, sobre todo en estos países tan discriminatorios. A los chicos de los barrios populares, de los barrios humildes, marginales, sí, pero marginados también, no se les permite la posibilidad de llegar a las universidades.

Que Diego haya sido el primero en entrar, aunque ya no esté, es una clara señal para los dirigentes, para los políticos, que tienen que hacer todo lo posible para terminar con esa perversa diferencia que se hace entre los que tienen y los que no tienen. Lo de la meritocracia es un invento de ellos, es lo mismo que le quieren hacer creer a sus empleados explotados: que el trabajo los dignifica. ¿Qué los va a dignificar si no les alcanza ni para comer? El trabajo dignifica solo si es digno. Este reconocimiento a Diego en una universidad pública debe ser un llamado de atención para la clase política.

 ¿Qué creés que hacía a Diego tan consciente de las causas sociales?

 Creo que hay personas que no son posibles de ser explicadas. Algunos pensarán que fue porque nació en esas condiciones, pero eso no es del todo cierto. Hay quienes nacen en la misma condición y terminan jugando para el poder. No pongo el hecho de que Diego haya nacido en una villa como el elemento esencial de su actitud contestataria, porque otros argentinos, como el Che Guevara o el Padre Mugica, nacieron en condiciones distintas y compartían esa misma sensibilidad para defender las causas justas de los desposeídos.

Creo que esa conciencia ya la tenía en sus genes y la desarrolló de la mejor manera porque, además, tuvo la posibilidad de hacerse escuchar. Diego decía lo que dicen millones de personas a quienes el poder ignora. Él tenía la voz y nunca se calló la boca, nunca aceptó ser oveja del rebaño. La mayoría de los jugadores de hoy saben que el serrucho sigue afilado y que a ellos también les pueden «cortar las piernas». El sistema ha encontrado en el fútbol una nueva forma de imponer el miedo como factor de dominación, algo que antes se lograba con la religión. No podés hablar, no podés perder, porque el poder, los técnicos, los dirigentes y los sponsors siempre están expectantes.

Diego decía lo que dicen millones de personas a quienes el poder ignora. Él tenía la voz y nunca se calló la boca, nunca aceptó ser oveja del rebaño

Fernando Signorini

En otras entrevistas has dicho que ya no mirás tanto fútbol, que no te gusta. ¿Hay un posible retorno a ese fútbol de antes?

Lo veo cada vez más lejano, y no solamente porque sea un fútbol menos humano. Para que haya un retorno, deberían cambiar los argumentos principales en cuanto a los valores que rigen en la sociedad. El mundo se cambia con cultura o no se cambia con nada.

Antes, los chicos de los barrios marginales jugaban hasta diez horas por día, en absoluta libertad, sacando toda su creatividad; el juego era su maravillosa posibilidad de ser feliz, como decía Menotti. Pero hoy, todo eso ha sido reemplazado por la tecnología: los celulares y la PlayStation ocupan ese tiempo. El fútbol ya no es esa expresión cultural de las clases populares. Es mucho más previsible, más directo y más físico. Si las cosas ya no emocionan, tienen una vida corta. Y eso es lo que pasa con la mayoría de los partidos de fútbol de hoy, salvo contadas excepciones.

¿Creés qué hay niños que todavía sueñan con «ser como Diego»?

Sí, claro, la mayoría. Lo dice muy bien Pablito Aimar cuando menciona que ellos, de chicos, no querían ser Batman u otro superhéroe, sino que soñaban con ser Diego. Es realmente increíble hasta qué punto Diego ocupa la mente y los sueños de los chicos.

En mi caso fue distinto. Yo era de una época sin celulares ni tanta televisión, solamente la radio. A mí el fútbol me divertía mucho para pasar un rato con amigos y basta. Como le dije una vez a Eduardo Galeano, bromeando, él menciona que él había tenido dos problemas para jugar al fútbol (la pierna derecha y la izquierda), pero yo le gané, porque a eso le sumé una muy mala visión. Nosotros no nacimos para ser futbolistas.

En la Facultad de Ciencias Sociales, Fernando Signorini abraza a Fabián Grillo, padre de Pablo, el fotoperiodista herido por la represión de la marcha a los jubilados.

El fútbol históricamente aparece como escape en los barrios más humildes, ¿creés qué sigue funcionando así?

Lamentablemente, el poder, en general, no sólo ignora sino que desprecia a los chicos que nacen en las villas miseria. Pero, si alguno de esos chicos, como lo fue Diego, tiene talento, lo usan. A veces pienso, si Diego no hubiera sido un buen jugador de fútbol, ¿qué hubiera sido? A lo mejor un empleado subiéndose a andamios a cuarenta metros de altura para hacer las grandes obras de la gente poderosa, insensible e injusta. O tal vez se hubiera dedicado a la delincuencia para intentar hacer realidad alguno de sus sueños, porque ellos viven en una permanente pesadilla debido a esa injusticia.

Me preocupa que en Argentina haya 5.500 barrios populares, asentamientos y villas miseria para una población de casi 6 millones de habitantes. Si la política no sirve para transformar estas barbaridades, no sirve para nada. Y si el fútbol no sirve también, como elemento cultural y formativo a través de los valores que debe defender, para cambiar este presente tan preocupante de la sociedad, tampoco sirve para nada.

El poder, en general, no sólo ignora sino que desprecia a los chicos que nacen en las villas miseria. Pero si alguno de esos chicos, como lo fue Diego, tiene talento, lo usan.

Fernando Signorini

¿Qué significa para vos que Diego haya mencionado en varias ocasiones, que más que ser su preparador físico, eras su consejero? 

Nada, porque era lo lógico. Hace poco escuché una definición de amistad que me parece la más acertada: «Un amigo es el que te mejora». No es solo el que nació en tu mismo barrio, sino el que te ayuda a ser lo mejor que puedes ser dentro de una manera de entender la vida. Yo supongo que lo que hacía con Diego lo hago con todos mis amigos, y es exactamente lo mismo que hacen mis amigos conmigo.

Si tuvieras que recordar a Diego en una frase ¿Cuál sería?

“Entonces, el domingo jugá vos”. Fue lo que me dijo cuando yo recién comenzaba a trabajar con él y le hice hacer una prueba física. Al terminar, enojado porque no le había gustado correr alrededor de la pista, me dijo que eso no servía para nada. Yo le expliqué que era una prueba desarrollada por un doctor de la Universidad de California, pero insistió en que no servía. Cuando le dije que un jugador de su talla en esa posición debía hacer 3.600 metros, y que él había hecho 2.550, me preguntó: “¿Y vos cuánto hacés?”. Yo estaba en buena forma y le respondí: «Mínimo 3.600 metros». Entonces, sin mirarme, agarró una botellita y me dijo: “Bueno, entonces el domingo jugá vos”. Esa fue la mejor lección que incluía fisiología, anatomía, biología, biomecánica y neurociencia, todo dicho por un jugador de fútbol, no por un científico.