En San Telmo arde la memoria

En San Telmo arde la memoria

La tradicional marcha de antorchas por el barrio en la previa del aniversario del golpe reunió a una multitud, al ritmo de la batucada y con la emoción a flor de piel.

A 50 años del golpe, la tradicional marcha de las antorchas de San Telmo se juntó con la de Monserrat, uniendo en su recorrido los excentros clandestinos de detención Virrey Cevallos y Club Atlético. Vecinos, familiares de víctimas del terrorismo de Estado, organismos de derechos humanos, integrantes de centros culturales y organizaciones sociales, todos con carteles, pancartas, banderas, fotos de desaparecidos y siluetas colgadas de sus cuellos, con sus nombres, participaron de la movilización el pasado sábado 21 de marzo.

“Nunca imaginé lo que había pasado aquí en esta casa de mi barrio, me parece un horror”, declaró María Teresa Rivera (85), refiriéndose al excentro clandestino Virrey Cevallos, que dependía de la Fuerza Aérea y hoy es un espacio de memoria. “Me crié acá, en San Telmo, Monserrat, siempre viví aquí, en esta calle y nunca imaginé todo lo que estaba pasando dentro de esa casa que para mí era como cualquier otra. Hace unos años, mí nieto me dice: ‘¡Abuela! ¿Sabés que esa casa era un centro clandestino?’. Yo me quedé en silencio. No lo sabía. ¿Cómo puede ser que hayan hecho esas cosas en mi barrio y nadie sabía nada?”, agrega María Teresa, que se sumó a la marcha.

Al ritmo de la murga “Los Rotosos de Monserrat”, cientos de manifestantes recorrieron las calles, y a su paso se les fueron sumando más personas. “La memoria debe ser una brújula que oriente las luchas de los pueblos, más en estos momentos, que se están reactualizando las prácticas fascistas que se vivieron en la dictadura”, afirmó “Juani” Oteca, integrante del colectivo colombiano, quien participó con su megáfono de la marcha, que se realiza hace 20 años.

El itinerario, por la calle México, incluyó una parada en las baldosas por la memoria de 13 desaparecidos, en la esquina de San José, la siguiente detención fue en el Estacionamiento “El Abuelo”, en Chacabuco 639, donde el 4 de julio de 1976 se encontraron ocho cuerpos de militantes secuestrados y asesinados, y así en diferentes puntos.

También estuvo presente el reclamo por los trabajadores perseguidos y despedidos de los espacios de memoria, por el abandono de las políticas públicas de memoria y el incumplimiento de la ley que los resguarda. “Los espacios de memoria tienen como objetivo configurar el sentido de nuestra historia, de nuestra identidad, conectar habitar, generar reflexión en la sociedad, son espacios de encuentro para la gente, nos pertenecen a todos”, dijo Florencia Crino, bailarina e integrante del Centro Ronda Cultural, una asociación civil que lucha por el acceso y la democratización de la cultura.

El cierre de la marcha, con la emoción a flor de piel, una multitud reunida, familias enteras con sus niños, las calles de San Telmo encendidas por la memoria de los 30 mil desaparecidos.

La marea volvió a subir

La marea volvió a subir

Miles y miles de personas marcharon de Congreso a Plaza de Mayo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer bajo la consigna «unir las luchas contra Milei y el FMI». Denunciaron el desmantelamiento de las políticas de género y el consecuente aumento de los femicidios. 

 

El 8M es una jornada de lucha y visibilidad internacional por los derechos de las mujeres y disidencias que tiene repercusiones a lo largo y ancho del país. Ese día se realizaron actividades con intervenciones culturales, artísticas, mateadas y debates en varias ciudades del país. Al día siguiente, se realizó un paro de mujeres que tuvo como epicentro todas las calles que separan el Congreso de la Nación y la Casa Rosada.  

A diez años del primer Ni Una Menos, detonado aquella vez por el hartazgo de la violencia machista ante el femicidio de Chiara Páez, esta vez la consigna fue “Unir las luchas contra” ante un Estado que abandonó todas las políticas públicas que abonaban a mitigar las desigualdades de género. Al contexto actual de avance contra los derechos de las mujeres se suma la celebración del individualismo, el capitalismo, la guerra y el desprecio por el medio ambiente a los que la administración de Javier Milei es no ajeno, sino funcional.  

Otra vez en la calle 

“Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, proclamaba otra de las consignas. La violencia a las mujeres y disidencias es cada vez más recurrente -hay un femicidio cada 34 horas- y se notaba en las organizaciones la necesidad de volver ganar la calle, un espacio que el movimiento feminista no parece dispuesto a ceder. 

La convocatoria era a las 16:30 pero desde el mediodía comenzaron a reunirse sobre diferentes puntos de Avenida de Mayo y las inmediaciones del Congreso nacional los colectivos feministas, organizaciones sociales, de derechos humanos, asambleas, centros de estudiantes, sindicatos, partidos políticos y personas autoconvocadas. Incluso muchas personas pasaron por San José 1111 para ver a Cristina Fernández, que salió a saludar desde el balcón de su departamento, donde cursa arresto domiciliario. 

En la recorrida, con las calles colmadas de personas, ANCCOM recogió diferentes testimonios. Entre ellos el de Raquel Vivanco, fundadora en 2015 del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven que remarcó la importancia del feminismo en el marco internacional y nacional en la lucha frente a las ultraderechas y el fascismo. “No es casual que nos pongan como enemigas, somos un dique de contención. Discutimos las violencias estructurales pero también la distribución de la riqueza. Luchamos por sociedades más justas y más felices para todos, no sólo para las mujeres. Los feminismos venimos a cuestionarlo todo”, resaltó Vivanco.  

En un contexto de recrudecimiento de la violencia no sólo con el desguace de las políticas públicas de prevención, contención y cuidado, sino con el aliento, legitimación y réplica de los discursos de odio hacia las mujeres y disidencias, Vivanco alertó: “Por primera vez en la historia tenemos un Estado femicida”. Después enumeró lo que considera otras formas de violencia como “la Reforma Laboral que no tiene en cuenta las tareas de cuidado ni las licencias parentales, estableciendo jornadas de 12 horas que atentan contra la permanencia de las mujeres en el trabajo por el que, además, ya perciben un 27 por ciento de salario menos que los varones”.

La especialista puso como punto clave la independencia económica como posibilidad de salida de las mujeres de situaciones violentas. “La vida de las mujeres está precarizada, un 23 por ciento de los femicidas son sus convivientes”, remarcó Vivanco.   

La avanzada ultraderechista mundial “tiene una agenda misógina y una política de ofensiva contra los feminismos, no es casual” declaró Vivanco, algo que también señalaron otros actores en la marcha y que visibilizaron en el documento leído a las siete de la tarde.

Entre las presentes también estuvo Natalia Zaracho, diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, quien consideró que “estamos en un momento de retroceso pero no hay que olvidarse que las mujeres somos siempre las que estamos al frente en todas las áreas. Este Gobierno nos pone como enemigas porque sabe que vamos a resistir en este momento tan difícil, en la calle y en el Congreso, buscando más representación para las mujeres, compañeras que entiendan cuáles son las urgencias y prioridades”. La diputada sumó que “no podemos hablar de un feminismo nacional y popular cuando hay mujeres que intentan sobrevivir con el salario social complementario congelado desde que asumió este gobierno en 78 mil pesos”. Y sentenció: “En la agenda tiene que estar que las mujeres no llegan a fin de mes y que hay que bancar la olla”. 

En el marco del 8M y de la situación económica y social, Zaracho hizo referencia a la repercusión en el entorno familiar poniendo de relieve que “cuando hay una crisis el primer lugar donde explota es dentro de la casa, en muchos casos aumenta la violencia y hay gente que se quita la vida porque no sabe cómo pagar las cuentas”.   

Mujeres, disidencias, amigas y familias enteras se movilizaron. En la esquina de Santiago del Estero y Av. de Mayo estaba Cristina Camusso, socióloga jubilada, acompañada por su nieta Mailén de 11 años. “La lucha de las mujeres no terminará nunca hasta que no conquistemos todos nuestros derechos. Hay que seguir con conciencia, organización y no parar hasta superar este momento histórico. Lo vamos a lograr”, arengó Camusso. 

La Educación Sexual Integral

 

“La profe te cree siempre” es una de las frases repetidas en los carteles. Las docentes son más que educadoras: escuchan, contienen, ayudan y muchas veces son las que alertan sobre situaciones de violencias y abusos sufridos por sus estudiantes.  No es ingenuo que el gobierno atente contra la educación e impulse la Ley de Libertad Educativa que, entre otras cosas, desregula el sistema educativo público, lo declara como esencial para limitar las huelgas, legaliza la educación en el hogar y elimina la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral, favoreciendo las dos últimas a los sesgos y tabúes familiares. La ESI “aporta una mirada que está en diálogo con otras políticas del territorio y ayuda a construir puentes entre los vínculos, entre las familias y entre el universo adulto tanto a nivel institucional como en la reflexión sobre nosotros mismos”, explicó Bárbara Hartuvig, trabajadora social, especialista en educación, políticas públicas y derechos de niñeces y adolescencias. La ES “implica construir, deconstruir, desaprender conductas de cuidado, de trato, de cómo pensarnos y sentirnos. Se expresa, por ejemplo, en la capacidad que los chicos y chicas tienen para poder resolver conflictos o fortalecer los vínculos que entablan, apuntando a la convivencia, el noviazgo y vínculos socioafectivos”, detalló Hartuvig.

Una marcha federal

 Según el Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa), en 2025 hubo 266 femicidios, 19 más que el año anterior. 30 de ellos ocurrieron en la provincia de Santa Fe, que se convirtió en la segunda con más femicidios del país, luego de Buenos Aires, que lidera la lista con 118 víctimas por violencia de género. Santa Fe tiene un quinto de la población de la Provincia más populosa del país, pero un cuarto de los femicidios. 

ANCCOM dialogó con Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLa y asesora legislativa en temáticas de género de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe. “Con la asunción de la derecha hacemos expreso nuestro rechazo al gobierno y a la eliminación de las políticas públicas en el marco del ‘déficit 0’. Los más favorecidos siempre son los sectores más concentrados de la economía, por lo que hoy hacemos un múltiple reclamo y una crítica fuerte al saqueo generalizado”, declaró Sosa. 

En lo que va del año ya se registraron 5 femicidios y 22 intentos de femicidios en esta provincia, en lo que pareciera ser una escalada violenta: “Desde el Poder Ejecutivo se desalientan las denuncias con el recorte y el ajuste en las políticas públicas que se traduce en el ‘para qué voy a denunciar si no hay ninguna política que me pueda acompañar’”. Además, Sosa destacó las dificultades con las que ya se enfrentan las mujeres antes de denunciar, que incluyen el miedo y la incertidumbre económica. “Hoy tenemos una baja de denuncias aproximada del 15 por ciento que hace cinco años. Se debe a que hay menos recursos, a una nula política nacional y una pobre política provincial. Pasamos de tener 220 estructuras de atención a sólo 50 áreas en un territorio muy vasto y diverso, lo cual es poco para la atención y para la capacitación dentro del Estado provincial”. 

Además de la violencia física, las mujeres y sus familias han cambiado sus hábitos de consumo. Según Sosa “hicimos un estudio en donde vemos que se bajaron a la compra de  segundas marcas o dejaron de consumir para cubrir otros gastos. Y notamos la toma de deudas no sólo en bancos o billeteras virtuales, sino con prestamistas en los barrios, con intereses usurarios. Y por este cobro también se dan situaciones de violencia”.   

Esta provincia es una de las más golpeadas por la desindustrialización: “En zonas como Rosario, Gran Rosario, el cordón industrial y la zona lechera, que afecta también a la mano de obra femenina”, contó Sosa y agregó: “Las mujeres hasta venden artículos que tienen en la casa o participan en reventas de ferias, lo que implica un desgaste también para el cuerpo femenino. El impacto económico es mucho más fuerte que otros años”, sentenció.

¿A cuántas violencias estamos sometidas solo por ser mujeres? Violencia intrafamiliar, física, verbal, laboral, obstétrica, sexual, económica y siguen… Cómo será el mundo actual que este año el documento leído por las organizaciones parecía infinito. Contó con más de 700 adhesiones y su lectura duró más de una hora. Además del recuerdo a Lohana Berkins y Diana Sacayán -dos pioneras en el activismo trans-, el documento mencionó el transfemicidio de Sofía Fernández, el transhomicidio de Tehuel de la Torre y pidieron por la restitución de la niña Arcoiris a su mamá, luego de que la justicia la devolviera a manos de sus abusadores. Además, los firmantes se declararon en contra de la Reforma Laboral, del saqueo de los recursos naturales vitales como el agua, del genocidio en Palestina, de la invasión a Venzuela, del bloqueo a Cuba y, en el marco de los 50 años del golpe cívico militar, en contra de toda política que atente contra los derechos humanos. El feminismo será antifascista, antiimperialista y antipatriarcal o no será, gritaron. 

A bordar la memoria

A bordar la memoria

Un grupo de personas se propuso bordar los nombre de los detenidos desaparecidos por la última dictadura cívico militar. Todos los fines de semana, se encuentran en el Museo Etnográfico, donde reciben colaboraciones de todo el país para confeccionar una bandera que acompañará la marcha del 24 de marzo, en el 50 aniversario del golpe. La convocatoria para recibir bordados está abierta hasta el 14 de marzo.

Son las 15 horas de un sábado en pleno centro porteño. La fachada del Museo Etnográfico Juan Bautista Ambrosetti se mantiene estática mientras puertas adentro, en el patio, a fuerza de hilo y aguja, decenas de personas reconstruyen a través de bordados el quiebre de la historia de un país. Una convocatoria en apariencia simple, bordar el nombre de un detenido-desaparecido en una tela blanca, logró que la presencia de más de 5000 desaparecidos se materialice en retazos hechos por familiares, amigos, vecinos y compañeros.

“Durante la pandemia estábamos encerradas y empezamos a bordar esas luchas del pasado. El 2025 ya pensamos esto por los 50 años del golpe y en enero empezamos”, explica Silvana Di Lorenzo, responsable del área de conservación y museografía del Museo Etnográfico Ambrosetti, y participante del colectivo Bordando Luchas. Por semana, la conservadora recibe bordados que realizan personas de todo el país: “De norte a sur, de este a oeste, todas las provincias. Mantenemos un registro de quienes son bordados para no repetir, pero ningún bordado se rechaza, todos se unen”.

El objetivo es reunir la mayor cantidad posible en un rollo, que se va a esparcir a lo largo de toda la movilización el 24 de marzo. “Los nombres de los desaparecidos van a desenrollarse y mezclarse en la calle entre la gente”, explica Di Lorenzo con una sonrisa. “Pensábamos que íbamos a ser 20 personas, nunca nos imaginamos esta convocatoria”.

En el patio el sentimiento de comunidad es pegajoso y se puede tocar. El espacio está habitado casi como un hogar. Los grupos de bordadoras— en su mayoría son mujeres—se configuran a partir de hilos compartidos, mates y conversaciones. En las caras, lejos de verse melancolía, aparece algo distinto, una mezcla de concentración y determinación. “Decido bordar porque me parece maravilloso encontrar una belleza en algo tan crudo, tan doloroso. Es un bálsamo encontrar esta energía puesta en las telas”, comparte María Belén Gómez, quien se enteró del evento a través de una amiga y decidió participar.

Vino acompañada de un amigo, Hugo Iglesias, quien en su mirada no puede ocultar la alegría que le genera todo lo que ve. “Vos mirás a alguien acá y es como si lo conocieras de toda la vida, lo saludas, te saluda, y quizás nunca se vieron. Un clima muy distinto al de, por ejemplo, las primeras marchas donde cada uno estaba en su mundo, con su dolor”. Con esa última oración, el tono de la conversación cambia y el pasado detenido irrumpe como una aguja en el telar.

Más tarde, otras dos mujeres recuerdan todas las movilizaciones a las que fueron y cómo evolucionaron.
—En la del 30 de abril del 77’ yo estudiaba en el profesorado Joaquín V. González, y con mis compañeros queríamos ir. Yo me terminé quedando en un bar con los nombres de todos ellos anotados por si les pasaba algo—dice Alicia García Tuñón.
—Me cuesta acordarme cuál fue la primera—agrega su compañera, Alejandra Cornet. —Me parece que hasta los 30 años era una marcha en la que no había grandes discusiones, había un enemigo claro: los militares. Después comenzó a haber más divisiones—explica García.
—Creo que con estos 50 años nos merecemos una marcha unitaria, una única lucha, un claro enemigo: los militares, el genocidio, y el negacionismo actual.

Esta última es una preocupación recurrente entre todos los asistentes, al que se refieren de distintas formas: “los vientos que corren”; “el contexto”; “el tiempo que nos toca”. Pero estas personas saben cómo resistirlo. Frente a la pregunta de por qué seguir marchando, las respuestas caen en cascada.

Porque sigue presente esa desaparición. No es como una enfermedad de la que te curas y listo—afirma García.
A su lado, otra mujer, Beatriz Luque, cofundadora de Herman@s de Desaparecidos por la Memoria, la Verdad y la Justicia se une y agrega con firmeza:
—Porque son 50 años de desaparición forzada. 50 años en los que no sé nada de mi hermano. Medio siglo sin saber nada. Y eso no es solamente Marcos, sino es el futuro. Porque lastimar a una generación de ese modo, en proyecto, es traicionar el futuro de la patria.

Algunas personas comienzan a acercarse al fondo del patio donde se encuentra el taller en el que se reúnen todos los bordados. Adentro, la fila para dejarlos es una serpiente alrededor de mesas donde hay miles de retazos ya unidos, todos con un diseño único. Uno de ellos lee: “Liberame ya”; el de al lado “Será Justicia”. Di Lorenzo se mueve entre el laberinto de gente, que la detiene para darle bordados o consultarle cosas. Otras trabajadoras del museo registran cada persona que se acerca con su tela para tener registro de los desaparecidos.

Incluso en la espera, surgen conversaciones. Muchas se reconocen de las agrupaciones, como Memoria Palermo.
—Es la tercera vez que vengo, ahora estoy dejando el bordado que hice de mi hermano—dice una mujer.
—Yo vine a dejar los que hicimos de compañeros de mi trabajo—responde otra.
—Mirá la cantidad—señala.
—Voy a sacar una foto para no olvidar esto.

La convocatoria sigue abierta hasta el sábado 14/3, día en el que se pueden dejar los bordados en el museo, ubicado en Moreno 350.

«Ninguno vale más que otro»

«Ninguno vale más que otro»

Este sábado miles y miles de personas marcharon contra el fascismo y el racismo en diferentes lugares del país. El epicentro fue la Ciudad de Buenos Aires donde una marea de organizaciones y autoconvocados se movilizó desde Congreso a Plaza de Mayo. Los manifestantes llamaron a sumarse a la movilización en contra de la Reforma Laboral, el 11 de febrero, cuando se trate en el recinto.

“Estamos en una etapa del fascismo donde lo que se está intentando es la deshumanización para avanzar con el exterminio de diferentes sectores. El Gobierno dice cuáles vidas son aniquilables. Pasa con el colectivo de discapacidad, con los jubilados…”, proclama Ese Negro Montenegro, integrante de la Asamblea Antifascista LGTBIQNB+ en la que convergen diferentes organizaciones de lucha géneros, diversidad sexual, organizaciones  estudiantiles, partidos políticos, sindicatos y personas autoconvocadas. “Son muchos espacios que se integran en la discusión por el antifascismo y el antirracismo a partir de los dichos del presidente Javier Milei en Davos”, agregó el también director de la Colección Justicia Epistémica, la serie de publicaciones que se propone desandar la heteronormatividad. Desde esta asamblea impulsaron la II Marcha del Orgullo Antifascista Antirracista en todo el territorio nacional en repudio la avanzada antiderechos, las políticas de ajuste, vaciamiento y discriminación que lleva adelante el Gobierno Nacional. A la movilización se sumaron organizaciones feministas, sociales, de personas con discapacidad, de derechos humanos y jubilados.

La concentración en el centro porteño comenzó pasado el mediodía. A las cuatro de la tarde se activó la columna Mostri en Sáenz Peña y Av. de Mayo, con diferentes DJ’s y artistas en escena como Paula Trama, Barby Recanati y Chocolate Remix. La marea de cuadras y cuadras de gente se dirigió hasta Plaza de Mayo al compás del movimiento de las columnas, sin incidentes y con mucha presencia policial, sobre todo en la intersección con la Avenida 9 de julio. Al finalizar se cantó el himno Abanico y Antifaz que hace referencia directa a la avanzada de la derecha fascista y que hizo agitar a todos los presentes. La cantante de Chocolate Remix provocó: “¡Mirá si van a dar vuelta el orgullo antifascista de Argentina!”.

¿Por qué una marcha del orgullo antifascista?

La primera marcha antifascista antirracista se realizó el 1 de febrero de 2025 luego de que Milei hiciera su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, celebrado el 23 de enero. Allí, habló sobre la ideología de género afirmando que ésta “constituye lisa y llanamente el abuso infantil. Son pedófilos…”. Las repercusiones no se hicieron esperar y los diferentes colectivos salieron a la calle.

La marcha se declara antifascista porque existe la necesidad de enfrentar al imperialismo, al capitalismo y al supremacismo blanco. Se manifestó contra Milei y también contra el premier israelí Benjamíni Netanyahu, y exigió una Palestina libre. La movilización se definifió antirracista porque está junto a las comunidades indígena y afrodescendiente. También se denominó anticapacitista porque consideran que ningún cuerpo vale más que otro.

Actualmente, desde la organización de la marcha denuncian al gobierno de Milei por “mutilarnos, cercenarnos”. Se manifestaron, además, contra la Reforma Laboral, la baja en la edad de imputabilidad, a los decretos 61 y 62/2025 que restringe las vidas trans, y la reforma de la Ley de Glaciares, todas normativas que el gobierno se propone aprobar en las próximas semanas.

Entre las demandas, la marcha también pidió por la reparación histórica para la población travesti trans y la derogación del DNU 366/25 que Modifica la Ley de Migraciones. Según manifestó el comunicado también se pronunciaron contra la represión a los jubilados todos los miércoles y la extorsión del gobierno de Donald Trump en las últimas elecciones nacionales, donde “nos amenazaron e hicieron elegir entre el hambre para hoy y el hambre para mañana”.

Una población en riesgo

La población LGTBIQ+ denuncia que está atravesando una situación problemática extrema debido a los recortes en los programas de salud que incluyen no sólo la distribución de los medicamentos sino el despido de la mitad del personal de la dirección que se ocupa de VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis y tuberculosis.

“Es un genocidio, en Argentina hay 750 mil personas positivas que viven de una medicación que recibían del Estado”, enfatizó Victoria Arce, de quién nadie sospecharía sus casi 60 años. Ella es integrante de la comunidad trans y de la biblioteca Claudia Pía Baudracco, institución por la memoria a la militancia que realizó esta activista trans en Argentina y América Latina. “Los derechos se conquistan con amor y no con odio, así que si los burros nos dan una patada respondemos con amor”.

Las trans no tiene acceso a la jubilación y trabajan hasta que les da el cuerpo: “Peleamos por las chicas que están en situación de vulnerabilidad, no tenemos nada, por eso también marchamos por la reparación histórica, el derecho a una vejez digna lo tenemos todas”, declaró Arce y apuntó, además, que están en riesgo porque “la policía está envalentonada; tiene unos humos. Hoy gracias a este gobierno facho volvimos a los 90`, la policía volvió a coimear, a pegar. Son muy pocos los municipios en los que todavía funciona la Secretaría de Mujeres y Diversidades donde podemos tener un poco de contención. Yo soy de Quilmes pero hay compañeras de otros municipios que la están pasando muy mal. Uno no tiene que pensar en uno, tiene que pensar en el colectivo”.

Por su parte, José María Di Bello, uno de los partícipes del primer matrimonio igualitario en nuestro país, en el año 2009, y actual integrante de la Fundación Grupo Efecto Positivo, organismo que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades de transmisión sexual, y fundamentalmente con VIH, consideró que “tenemos que unificar todas las luchas para enfrentar todas las políticas del gobierno de Milei. Viene desfinanciando todas las propuestas de salud pero en particular la nuestra. Bajaron más del 40 por ciento la asignación de partidas con el último presupuesto. Hay faltante de preservativos desde hace dos años, por esto vemos un crecimiento abismal de sífilis, la falta de medicamentos, de reactivos para carga viral y CD4. Lo único que me sube Milei es la carga viral: está en riesgo nuestra salud y nuestra vida”.

“Podemos hablar de la igualdad jurídica pero no de la social o cultural. Esa es la transformación más difícil. Estamos yendo hacia atrás, se están replicando los discursos de odio y la violencia. Tenemos que retomar la lucha y defender los derechos conquistados” afirmó Di Bello.

Ell activista remarcó que los discursos de odio “son un fenómeno internacional ante lo que tenemos que seguir visibilizándonos y saliendo a la calle. Tenemos que seguir haciendo pedagogía. Existimos y resistimos”. Ante la salida a la luz del caso Epstein, declaró: “Lo que estamos viendo ahora, que están saliendo todos los archivos, es que en realidad los pedófilos son ellos. Intentan meternos a las comunidades LGTB y al feminismo pero en realidad los perversos y los pedófilos son de la extrema derecha”.

Otro colectivo golpeado por este gobierno son las trabajadoras sexuales, dentro de las cuales hay una gran población travesti trans. En diálogo con ANCCOM, Georgina Orellano, representante de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, dijo que para ellas esta marcha “es muy importante porque pone en agenda desigualdades, la precarización, el incremento de la violencia institucional, el hambre, los desalojos. Permite que se escuchen voces que quedan por fuera de agenda, como nuestras demandas. Celebramos que pongamos en disputa otros lenguajes, otros sentidos y subjetividades y que se le pueda dar voz a sujetos que están siendo descartables por las políticas del Gobierno Nacional y de la Ciudad”.

Los jubilados también se sumaron: “Apoyamos todas las luchas que surjan de lo popular y sobre todo de la clase trabajadora”, comentó Virginia de Jubilados Insurgentes. Y alertó: “Hay que unirse para lograr el paro general, si no, no tendremos fuerza. Se viene un año peor porque se va a sancionar la ley laboral, la previsional y además va a salir la penal juvenil que va a responsabilizar a un pibe de 14 años, que es producto de ese sistema perverso, desigual y excluyente”, concluyó la jubilada.

En este contexto, no podían faltar las personas con discapacidad. Orgullo Disca es una organización que se hermana con otras luchas porque también subraya la necesidad de la unión. Marcos Varela es neurodivergente y se autopercibe como varón trans no binarie, advirtió sobre “la grave situación sanitaria: el riesgo de cierre de la Fundación de Hemofilia, el colapso del Hospital Roffo y la suspensión de trasplantes por falta de medicación”. El militante remarcó que “las compañeras travestis trans adultas mayores que tienen siliconas en sus cuerpos y que les cuesta caminar, hoy son discas en algún punto”. También recordó los reclamos del colectivo “que no se nos infantilice, que se respeten nuestros tiempos y espacios, necesidades y apoyos para poder participar en la política y en la cultura en general. Además de ser discas disidentes y levantar las distintas banderas de la comunidad LGBT+ estamos juntes y seguimos buscando la unidad para transformar la realidad de nuestro país. Buscamos disputar el sentido de nuestras existencias. Nuestras identidades y orientaciones sexuales son válidas”.

Visibilizados

La movilización antifascista, transversal y opositora, tuvo representación federal en Chaco, Misiones, Formosa, Salta, Mendoza, Rosario, Córdoba capital y el Valle de Punilla, Entre Ríos, Chubut, Río Negro, Neuquén, Tierra del Fuego, en el interior de las provincia de Buenos Aires, además de la Ciudad Autónoma, donde marcharon desde Congreso hasta Plaza de Mayo. Además, llaman a marchar el próximo 11 de febrero, día en que se trataría la Reforma Laboral en el Senado.

La administración nacional continúa avanzando sobre los diversos colectivos de sexualidad disidente, sobre las mujeres, las trabajadoras sexuales, la educación y la salud públicas, los jubilados, los trabajadores, sobre la población en general que nuevamente levanta sus banderas en alto y demuestra en la calle que no vale todo, y que no podrán pasar. 

Contra la policía política secreta que el Gobierno quiere en la SIDE

Contra la policía política secreta que el Gobierno quiere en la SIDE

El CELS pidió ante la justicia la nulidad del DNU de Javier Milei que modifica peligrosamente el sistema de inteligencia, ya que habilita persecuciones sociopolíticas y hasta detenciones sin orden judicial. La ex ministra de Seguridad Sabina Frederic y la socióloga Malena Silveyra (APDH) consideran al decreto una amenaza contra libertades esenciales de la democracia.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentó una acción de amparo colectivo ante el fuero Contencioso Administrativo Federal para que se declare la nulidad absoluta, ilegalidad e inconstitucionalidad del DNU 941/25, mediante el cual el gobierno de Javier Milei reformó de manera integral la Ley de Inteligencia Nacional y amplió las facultades de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). La presentación judicial incluye el pedido de una medida cautelar urgente para suspender la aplicación de los artículos 4, 17, 18 y 19 del decreto, al advertir que la implementación de los mismos implica una consecuencia directa sobre los derechos humanos.

El decreto establece un rediseño integral del sistema de inteligencia, que determina que todas las actividades de inteligencia serán encubiertas y amplía de forma imprecisa los supuestos bajo los cuales el Estado puede utilizar y supervisar información sobre los ciudadanos y ciudadanas de Argentina. Según el CELS, el decreto carece de toda justificación y urgencia, ya que legisla en materia penal (algo prohibido para el Poder Ejecutivo) y establece un esquema que habilita intromisiones sobre la vida privada, la libertad personal, la participación política y social: “Desde el CELS nos vimos en la necesidad de presentar una acción judicial, que de algún modo suplante la falta de debate, claramente, con las limitaciones que tiene una acción judicial para reemplazar el debate que no se dio en un ámbito parlamentario o en el ámbito público”, explicó Diego Morales, director del Área de Litigio y Defensa Legal del organismo.

Morales detalló que la acción judicial se apoya en cuatro preocupaciones centrales, donde la primera es “el amplio paraguas que el DNU habilita para llevar adelante tareas de inteligencia” a partir de definiciones vagas e imprecisas como las de “investigaciones de inteligencia”. El segundo problema apunta al desmantelamiento de prohibiciones históricas que impedían a los organismos de inteligencia intervenir en la vida social y política del país, ahora exceptuadas bajo la figura de la contrainteligencia. El tercer punto señalado por el CELS tiene que ver con el acceso, uso y circulación de la información de las personas en Argentina, porque el decreto habilita a la SIDE a requerir datos a cualquier organismo del Estado (como Migraciones, ANSES o Aduana) y a integrarlos en un sistema de inteligencia sin control judicial ni civil: “Esto es muy preocupante porque las personas no vamos a saber cuál es el uso que se le da a nuestros datos personales”, destacó Morales. Y por último, el cuarto eje, y quizás el más preocupante, es la facultad que se le otorga a la SIDE para detener personas sin orden judicial, en caso de delito de flagrancia o en caso de que sus acciones lo ameriten.

Desde el CELS recuerdan que la Ley de Inteligencia vigente hasta la publicación de este DNU había sido diseñada para evitar que los servicios actuaran como fuerzas represivas internas: “Lamentablemente, tenemos muchos episodios donde las tareas de inteligencia se desarrollaron sobre grupos sociales, o tareas de espionaje que se hicieron sobre las familias de las víctimas del ARA San Juan, para decir casos muy recientes, aunque toda nuestra historia está repleta de estos casos, y sabemos los riesgos que implican”, señaló Morales. 

Un cheque en blanco para los servicios

El decreto es caracterizado por los especialistas como un retroceso democrático. Sabina Frederic, ex ministra de Seguridad de la Nación, sostuvo en diálogo con ANCCOM que el DNU 941/25 “rompe con la adecuación de la inteligencia de Estado a un régimen democrático” y consolida un esquema “hipercentralizado, con amplias facultades discrecionales y mecanismos de control débiles e insuficientes”. Frederic advirtió especialmente sobre la institucionalización de la opacidad: “El decreto establece que todas las actividades de inteligencia van a ser encubiertas, sin aclarar a qué se refiere con ese carácter. Esto elimina la seguridad jurídica, la transparencia y el control ciudadano”. En ese sentido, remarcó que la combinación entre actividades encubiertas y la facultad de detener personas coloca a las agencias de inteligencia “en un lugar de mayor poder que las fuerzas de seguridad”, y conformando lo que para ella sería una “policía política secreta”.

Una lectura similar aportó Malena Silveyra, socióloga y militante de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, quien consideró que el DNU consolida una tendencia previa de retroceso en materia de derechos humanos: “Al centralizarlo y correr las potestades que tenían los otros dos poderes del Estado, vinculados a la inteligencia, de alguna manera es como darle un cheque en blanco para que hagan lo que quieran”, sostuvo.

Silveyra expresó que una de las conquistas del período democrático fue la construcción de fuerzas armadas y de inteligencia sometidas al control civil y al equilibrio entre poderes. “Este decreto rompe con ese esquema y este gobierno hace tiempo marca una mirada sobre la democracia y sobre nuestras instituciones, es decir, juegan con las instituciones en la medida en que les conviene y cuando no, no tienen ningún problema en hacerlo de espalda a ellas, porque su definición es avanzar por donde se pueda, no hay un respeto a las instituciones de la democracia”, sostuvo. A su entender, y algo que también señaló Frederic, es que, el impacto del DNU no se limitará a militantes o dirigentes opositores, sino que puede extenderse a amplios sectores sociales, incluso actores aliados al oficialismo.

Desde el CELS, junto a voces como las de Silveyra y Frederic, se advierte que la ampliación de las facultades de contrainteligencia y la introducción de categorías como la de “injerencia externa” pueden ser utilizadas para justificar la vigilancia sobre periodistas, organizaciones sociales, y políticos. En ese marco, consideran que la judicialización del decreto sería la clave para frenar su implementación.

Mientras el Congreso aún no trata el DNU y el Gobierno avanza en su aplicación, el debate sobre los límites del poder estatal vuelve al centro de la escena política. La reforma del sistema de inteligencia por decreto no solo expone una concepción del Estado basada en la concentración de poder, sino que reactualiza situaciones que la democracia argentina se propuso desterrar. Para los organismos de derechos humanos lo que está en juego no es una discusión técnica ni administrativa, sino la vigencia misma de los controles democráticos frente a un Ejecutivo que avanza sobre derechos, garantías y libertades en nombre de una supuesta seguridad nacional.

 

 

“América para los estadounidenses”

“América para los estadounidenses”

Luego del ataque de Estados Unidos a Venezuela y el secuestro de su presidente Nicolás Maduro, Trump apuesta a la intimidación para controlar la región. Anccom dialogó con Gabriel Puricelli quien asegura que el presidente norteamericano pretende manejar el comercio del petróleo.

Durante la madrugada del 3 de enero, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, realizó un operativo— que incluyó bombardeos en Caracas y otras regiones de Venezuela— para secuestrar al presidente de ese país, Nicolás Maduro, junto a la Primera Dama, Cilia Flores, y apresarlos en Nueva York. “Vamos a gobernar Venezuela hasta el momento que podamos tener una transición segura”, amenazó el mandatario. En diálogo con ANCCOM, Gabriel Puricelli, sociólogo y profesor de la Especialización de Estudios Contemporáneos de América y Europa (UBA), analiza el nuevo escenario político.

Los hechos

Hace ya varias semanas Estados Unidos realizaba un despliegue naval con barcos de guerra en el Caribe Sur generando una tensión sobre el futuro del gobierno venezolano. Bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, designando a Maduro como jefe de una organización terrorista llamada “Cartel de los Soles”, Trump pudo eludir la autorización de guerra que tendría que haber dictado su Congreso y llevar a cabo el operativo.

En este sentido, Puricelli opina que lo sucedido “establece un precedente histórico al intervenir de forma directa en América del Sur”. El mismo Trump no esperó a lanzar amenazas contra otros gobiernos latinoamericanos como el mexicano o el cubano. En este punto, el especialista explica que “la única manera de asegurarse de no atraer la intervención de los Estados Unidos es tener gobiernos políticamente alineados, no ya con los Estados Unidos, ni siquiera con el Partido Republicano, sino que con Trump”.

Con un saldo aproximado de 40 muertos, la “Operación Resolución Absoluta” desató una preocupación en la región respecto a la revitalización de la Doctrina Monroe, mediante la cual durante el siglo XX Estados Unidos utilizó su hegemonía política para saquear las regiones tercermundistas, bajo un lema simple: “América para los estadounidenses”. Incluso Trump nombró irónicamente al operativo bajo el paraguas de la “Doctrina Donroe”.

El petróleo

En este punto, es clave entender el rol que juega el petróleo venezolano en el conflicto, no solo por su valor, sino por cómo posiciona a Estados Unidos frente a México y Canadá. Así lo explica Puricelli: “Esto se hace para garantizar el flujo del petróleo ultrapesado que tiene Venezuela, que es un petróleo que hoy Estados Unidos lo tiene en parte de Venezuela, porque hay una parte del comercio bilateral que funciona normalmente, y otra de Canadá”.

Por su parte, México también entra en la negociación con Canadá porque las refinerías del Golfo de México—rebautizado Golfo de América por Trump el año pasado—también escasean de ese petróleo ultrapesado. Sigue Puricelli: “Canadá y México se están asociando para impedir que Trump obtenga todo lo que quiere en esa negociación. Evidentemente, Trump se siente más seguro consiguiendo petróleo de un protectorado venezolano que seguir dependiendo de un aliado tradicional con el que ahora está en problemas como Canadá”.

Esta estrategia que prepara el magnate estadounidense será clave en el panorama político porque como advierte Puricelli: “No tiene la vista nada más en Canadá, sino que también forma parte de condiciones que le quiere imponer a otros aliados o ex aliados de los Estados Unidos”.

Las incógnitas

Por otro lado, queda por ver qué sucederá con las sucesivas violaciones institucionales que realizó el mandatario estadounidense, primero con los organismos internacionales, como la ONU y la OEA; y luego dentro de su país, en el Congreso. Sobre este punto, Puricelli vaticina que hasta las elecciones legislativas de este año no habrá novedades: “En este momento, con las dos cámaras del Congreso en manos de los republicanos, con la Corte Suprema en manos de los republicanos, es muy poco probable que se le pueda poner límites a Trump desde dentro de Estados Unidos”.

Una pregunta sobrevuela todo el operativo. ¿Por qué fue tan simple la operación? ¿Por qué no hubo disparos de las fuerzas armadas venezolanas hacia los helicópteros estadounidenses? En palabras del analista: “Lo que parecería haber sucedido es que se rompió el chavismo, una fracción traicionó a la otra y a caballo de eso Estados Unidos cometió esta violación del derecho internacional”.

En cuanto al gobierno, interinamente asumió la vicepresidenta Delcy Rodríguez, aunque durante la conferencia de prensa del día de ayer, Trump aseguró que gobernará Venezuela hasta que “pueda haber una transición”. Simultáneamente, descartó que la fuerza opositora liderada por la Nobel de la Paz, María Corina Machado, asuma el poder: “No cuenta con apoyo ni respeto en el país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto”.

Los venezolanos que se fueron

En muchas ciudades del mundo, a raíz de la diáspora de 7 millones de venezolanos, esta población festejó “la caída de Maduro”. El Obelisco porteño se iluminó con los colores de la bandera venezolana e incluso se izó una bandera de ese país. Sobre este punto, Puricelli opina: “La alegría de los venezolanos, basadas en la esperanza de que los presos políticos y desaparecidos—cuya existencia ha sido denunciada por Amnistía Internacional en el período postelectoral de 2024—que hay en Venezuela van a ser liberados o van a aparecer, es totalmente comprensible”.

Sin embargo eso juega en un plano distinto que esta crítica que tenemos que hacer a la acción de los Estados Unidos. Estamos tratando de leer las acciones de los Estados Unidos bajo el prisma del derecho internacional e incluso desde el prisma del derecho argentino. Porque este tipo de intervencionismo puede tener consecuencias para cualquier país que no se pueda defender”, aclaró el analista.

En este sentido, a la par de los festejos, también hubo multitudinarias manifestaciones en todo el mundo condenando la invasión norteamericana y llamando al accionar de los distintos líderes. En la capital porteña, una gran cantidad de organizaciones de derechos humanos, centros de estudiantes y partidos de izquierda se reunieron fuera de la embajada de los Estados Unidos a manifestar su repudio contra la superpotencia; recordando el violento pasado de ese país en la región. Además, convocaron a una nueva movilización el lunes 5 de enero a las 17 horas en Plaza Italia, con dirección a la embajada estadounidense.