Los maestros de Chubut acampan frente al Ministerio de Educación

Los maestros de Chubut acampan frente al Ministerio de Educación

Reclaman reapertura de paritarias y aumento salarial. Denuncian que un docente que recién ingresa no cubre ni la mitad de la canasta básica. Exigen a los gremios más acción.

Frente al Ministerio de Educación de Chubut, en la ciudad de Rawson, docentes y auxiliares sostienen desde el lunes un acampe en el marco del paro de 48 horas convocado tras el rechazo a la última propuesta salarial del Gobierno provincial. Entre fogones, vigilia y cánticos, los manifestantes decidieron permanecer frente al edificio para exigir la reapertura de las paritarias, en una protesta pacífica que, pese al frío y al desgaste de semanas de conflicto, volvió a reunir a más de un centenar de trabajadores. En la noche de ayer, el ministro de esa cartera habría escapado del edificio para no toparse con los manifestantes, algo que el gobierno provincial desmintió.

El lunes 11 ATECh, el gremio docente con mayor representación en Chubut, inició un paro progresivo de 48 horas luego del rechazo mayoritario a la última propuesta salarial presentada por el Gobierno provincial. El sindicato además anunció la continuidad del plan de lucha con nuevas medidas, entre ellas un paro de 72 horas previsto para la próxima semana. 

La medida de fuerza, votada en distintas regionales de la provincia, también buscó acompañar la negociación de los auxiliares de la educación, cuya reunión paritaria volvió a ser postergada por el Ejecutivo en medio de fuertes cuestionamientos por parte de docentes y trabajadores autoconvocados, que calificaron la conciliación obligatoria como una medida “extorsiva”. 

En ese contexto, durante la tarde y noche del lunes, docentes, auxiliares y manifestantes autoconvocados comenzaron primero una ocupación pacífica y luego un acampe frente al Ministerio de Educación. El objetivo es sostener el reclamo por la reapertura de las paritarias docentes y auxiliares, además de exigir una recomposición salarial que consideran urgente. 

En diálogo con ANCCOM, Luciana Silva, docente integrante de la Comisión de Prensa de Autoconvocados, comentó que se decidió el acampe no sólo en apoyo a los auxiliares, sino también “porque faltaba una medida contundente que pudiera visibilizar cuál es nuestro reclamo y mostrar nuestro hartazgo de pedir una recomposición salarial”. Y agregó que “el salario docente está muy por debajo de la línea de pobreza, el de un ingresante no cubre ni siquiera la mitad de la canasta básica”.

Con frazadas, mates, banderas y fogones improvisados para soportar las bajas temperaturas patagónicas, los manifestantes permanecieron durante toda la noche frente al edificio. La vigilia estuvo atravesada por cánticos, asambleas espontáneas y muestras de apoyo de distintos sectores. Cerca de las 23 horas comenzaron a circular videos de docentes cantando el Himno Nacional a capella frente a las puertas del Ministerio, en una escena que rápidamente se viralizó en redes sociales y se convirtió en una de las postales más difundidas de la protesta. 

“Más allá de cuál fue la resolución de auxiliares, que finalmente lograron la convocatoria a paritarias, se decidió el acampe en el marco de las 48 horas de paro, con la posibilidad de alargarlo”, contó Silva. Según relataron los organizadores, durante los momentos de mayor concurrencia el acampe reunió entre 100 y 150 personas en apoyo al reclamo. Durante la madrugada, unas 30 personas permanecieron frente al edificio sosteniendo la vigilia. 

Autoconvocados

Aunque el paro de 48 horas convocado por ATECh concluyó formalmente este miércoles, los docentes autoconvocados resolvieron continuar con distintas medidas de protesta durante el resto de la semana amparados en el paro progresivo impulsado por la CTA Autónoma. “Muchos docentes de la provincia siguen haciendo paro y muchos otros están volviendo a las aulas de manera progresiva”, comentó Silva. 

Según denuncian desde la docencia autoconvocada, el Gobierno provincial mantiene presiones para descontar los días de paro “no solamente a través del Ministerio de Educación, sino también de los equipos de supervisión que bajan línea a los directivos de que se informen los días de paro y se descuenten los haberes correspondientes”, agregó.

En este contexto es que desde la docencia autoconvocada de Rawson y Trelew, se resolvió dejar a criterio de cada docente la continuidad del paro. Pero, de todas maneras, se sostienen las actividades de visibilización del reclamo, como volanteadas frente al Ministerio de Educación y marchas de antorchas en la mayoría de localidades chubutenses. 

El intento de huida

Mientras transcurría la vigilia frente a la cartera educativa, otro episodio terminó de elevar la tensión política alrededor del conflicto. Cerca de las 20 horas comenzaron a circular en redes sociales videos y versiones que señalaban que el ministro de Educación de Chubut, José Luis Punta, habría intentado abandonar el edificio por sectores internos y techos del Ministerio ante la presencia de manifestantes en los accesos principales. 

La situación fue rápidamente desmentida por el Gobierno provincial. El coordinador de Gabinete, Andrés Arbeletche, respaldó públicamente al funcionario y negó “terminantemente” que Punta hubiera escapado por los techos del edificio. En la misma línea, el gobernador Ignacio Torres afirmó durante un programa televisivo conducido por Luis Novaresio que el ministro salió “con custodia” por una puerta interna del despacho y sostuvo que en el lugar “había un grupo de la izquierda violenta que había tomado la puerta”. Además, consideró que el conflicto “fue fogoneado por partidos de izquierda”. 

Sin embargo, desde los sectores autoconvocados sostienen una versión distinta de los hechos. Silva aseguró que quienes permanecían en el lugar “vieron toda la situación” y ratificó que existió un intento de salida alternativa por parte del ministro. 

“La huida de Punta está completamente confirmada. Quienes estábamos ahí vimos toda la situación. Hay varias personas que filmaron. Lo que nadie vio, por más que estábamos ahí, es que saliera por la puerta del costado”, sostuvo. Según relató, el episodio terminó convirtiéndose en un símbolo del deterioro del vínculo entre el Gobierno provincial y distintos sectores estatales en conflicto. 

“Es muy representativo del trato que recibimos. No dan la cara, no dan respuesta, los edificios públicos están blindados con policías y prácticamente tapiados. Esta es la forma en la que el Gobierno responde a los reclamos populares: huyendo”, agregó. 

La presión en las calles abrió una nueva paritaria 

En medio de las jornadas de protesta, los sectores autoconvocados celebraron una nueva convocatoria a paritarias prevista para el lunes 18 a las 15 horas, un anuncio que interpretan como una consecuencia directa de las movilizaciones sostenidas durante las últimas semanas. 

“Mientras sigan haciendo propuestas irrisorias, nosotros seguiremos peleando en las calles visibilizando el reclamo”, sostuvo Fernando Corrieri, docente integrante de la Comisión de Prensa de Autoconvocados. “En Chubut la historia nos enseñó que las cosas, los derechos y las mejoras se han conseguido siempre a través de la movilización popular”, agregó. 

“Creemos que es un logro de los docentes que venimos sosteniendo acciones diarias y cotidianas en la calle, no solamente en Rawson, sino también en distintos lugares de la provincia”, sostuvo Silva. Según detalló, durante las últimas semanas se multiplicaron las protestas y actividades en ciudades como Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Esquel y distintos puntos de la comarca andina. 

Para los sectores autoconvocados, el conflicto excede incluso la discusión salarial inmediata y también interpela el rol de las conducciones sindicales frente a la crisis económica que atraviesa la docencia. “Venimos de muchas reuniones paritarias en las que sentimos que las conducciones sindicales no están a la altura de la crisis social y económica que vive hoy la docencia”, señaló. 

En ese sentido, remarcó que gran parte de las acciones que se vienen desarrollando en la provincia surgieron “por fuera de las convocatorias sindicales”, aunque aclaró que las negociaciones formales continúan canalizándose a través de los gremios. “El sindicato es quien presenta las notas y recibe formalmente la convocatoria, pero entendemos que esta reapertura de paritarias es resultado de la presión que ejerce la docencia movilizada”, afirmó. 

Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre la continuidad del plan de lucha anunciado por ATECh. El paro progresivo votado por las bases contemplaba 48 horas de cese de actividades para esta semana y otras 72 horas para la próxima, aunque todavía no existe una confirmación oficial sobre la nueva medida tras el llamado a paritarias.

“Desde la conducción sindical entienden que no quieren entorpecer la negociación con una medida de fuerza, pero para nosotros no tener paro también implica perder la posibilidad de estar en la calle acompañando y presionando durante la paritaria”, explicó Silva. Y adelantó que no descartan nuevas medidas autoconvocadas para el próximo lunes: “Es bastante probable que volvamos a organizarnos para estar presentes el día de la negociación y reclamar ahí por nuestro salario”. 

“No queremos romper el sindicato, queremos que pelee”

A pesar de las críticas hacia las conducciones gremiales, desde los sectores autoconvocados insisten en que el conflicto no busca romper con las estructuras sindicales, sino exigir una postura más firme frente al Gobierno provincial y la crisis salarial que atraviesa la docencia. 

“Nos parece importante señalar que no es nuestra intención desmembrar el sindicato ni perder esa herramienta. Como trabajadores creemos que el sindicato es fundamental para representar nuestros intereses en la negociación con el Gobierno, que en este caso es nuestra patronal”, sostuvo Silva. 

Según explicó, gran parte de la docencia movilizada entiende que, en un contexto nacional atravesado por debates sobre reforma laboral y cuestionamientos al rol sindical, debilitar esas organizaciones no sería una salida al conflicto. “Mucho menos en este contexto nacional, donde constantemente se intenta correr al sindicato del medio entre patrón y trabajador”, agregó. 

En ese sentido, reconoció que entre algunos docentes existe frustración y bronca frente a lo que consideran respuestas insuficientes de las dirigencias gremiales, aunque aclaró que la mayoría de los autoconvocados no considera la desafiliación como una alternativa. “No creemos que ese sea el camino. Por el contrario, le estamos exigiendo al sindicato que tome una actitud combativa. Necesitamos conducciones que se pongan al frente de los reclamos con más dureza”, afirmó. 

Silva también señaló que durante el acampe mantuvieron diálogo permanente con representantes sindicales y recordó que muchos de los docentes movilizados continúan afiliados a ATECh. “El reclamo no es solamente hacia el Gobierno. También es hacia las conducciones sindicales, porque fueron votadas para representar los intereses de los y las docentes”, concluyó. 

Criminalizan a los trabajadores del subte

Criminalizan a los trabajadores del subte

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) denunció que el Gobierno de la Ciudad, la empresa concesionaria EMOVA y SBASE están en connivencia para perseguir judicialmente a quienes participan de medidas de fuerza en reclamo de mejoras salariales y en las condiciones laborales.

La última semana de abril, 170 trabajadores y trabajadoras del subte, afiliados al sindicato (AGTSyP), recibieron una citación de la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N°15, del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires para acudir a la lectura de la imputación bajo la figura de asociación ilícita en relación a hechos ocurridos en dos conflictos colectivos en los que se declararon medidas de acción directa en junio y octubre de 2024. Esta denuncia fue efectuada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y por SBASE, empresa titular del servicio.

El 6 de mayo desde AGTSyP se convocó una conferencia de prensa para visibilizar los hechos: “Esta denuncia es el uso político del derecho penal y por lo tanto el intento de acallar una acción tutelada constitucionalmente en el máximo rango de protección, que es la libertad y los derechos del sindicato de ejercer medidas de acción”, afirmó Nestor Segovia, Secretario General del sindicato.

Celsa Ramirez, la fiscal a cargo del caso, tiene un historial de hostigamiento contra trabajadores ambulantes, metrodelegados que protestaban por la reapertura de paritarias y cientos de familias que resultaron desalojadas. 

“Celsa Ramírez en el 2018 nos armó una causa en la cual muchos trabajadores fuimos presos, quien le habla también. Esa vez nos procesaron, no por problemas políticos, porque queríamos un salario digno”, dijo Segovia en la conferencia de prensa.

Los trabajadores denuncian complicidad del Gobierno de la Ciudad con la fiscal Ramírez y con EMOVA. Argumentan que esa situación se ve reflejada en la vía de comunicación de la denuncia: la Fiscalía no notifica las denuncias vía el poder judicial, sino que lo hace mediante la empresa concesionaria. Guillermo Gianibelli, abogado de AGTSyP, expuso los pasos a seguir: “Por nuestra parte, se está pidiendo la intervención del juzgado, se van a hacer denuncias en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero el mensaje de criminalización de la acción sindical, la protesta y el reclamo por derechos es evidente”.

Desde el mes de abril que los 170 denunciados declararon. A través de sus abogados, los damnificados presentaron una recusación contra Ramírez. “Tratan de asustar, amedrentar a los trabajadores y a nuestras organizaciones para que no salgamos a pelear por salario, por mejores condiciones para que nos dejen de matar en los lugares de trabajo en definitiva por el derecho que nos asiste”, expresa Claudio Dellecarbonara, secretario del sindicato, en diálogo con ANCCOM.

Hace tiempo que los trabajadores y trabajadoras del subte luchan tanto por mejoras salariales, como el cambio de los trenes CAF 5000 que contienen asbesto cancerígeno, y la mejora del servicio para los usuarios: “Si en el camino del accionar de nuestros derechos incomodamos a algún gobernante y a sus fiscales, lo lamentamos mucho, los trabajadores del subte y del premetro, no vamos a retroceder ni un milímetro de lo conquistado en los últimos años”, dijo Virginia Bouvet, Secretaria de Organización de AGTSyP.

En la conferencia de prensa se encontraban trabajadores y trabajadoras del subte, y diputados del peronismo y de la izquierda. Al final del encuentro, Hugo Yasky, secretario general de la CTA, concluyó: “Esta es una lucha para defender el derecho de los ciudadanos a viajar dignamente y a no poner en juego su salud, la de los trabajadores, su familia y la de la gente que viaja. Así que vamos a estar todas las veces que haya que estar”. 

El «faltazo» docente como nueva forma de protesta en Chubut

El «faltazo» docente como nueva forma de protesta en Chubut

A pesar de que el Gobierno local dictó la conciliación obligatorio en el conflicto salarial, los maestros autoconvocados decieron faltar a clase. Fue la mecha que encendió movilizaciones de distintos sectores en toda la provincia.

Los docentes destacan que el conflicto también produjo nuevas formas de organización y vínculos entre trabajadores de distintos sectores. Foto: Anibal Aguaisol

Las calles de Rawson, Trelew y Puerto Madryn volvieron a llenarse esta semana de asambleas y protestas que se extendieron también a otras localidades de Chubut. Lo que comenzó a fines de abril como un reclamo docente contra el aumento salarial del 1,2% otorgado por decreto por el gobierno de Ignacio Torres derivó, en menos de dos semanas, en una protesta multisectorial que reunió a trabajadores estatales, personal de salud, estudiantes y familias en distintos puntos de la provincia, con escasa presencia en los medios nacionales.

Mientras las negociaciones paritarias continúan sin acuerdo y crece el malestar por los salarios más bajos del país, miles de personas empezaron a organizarse por fuera de las estructuras sindicales tradicionales y sostienen movilizaciones, cacerolazos y vigilias que ya remiten, en la memoria chubutense, al clima de conflictividad que atravesó la provincia durante el “Chubutazo” de 2021. Marcado por esa memoria, el malestar de los maestros empezó a funcionar como catalizador de un descontento mucho más amplio.

El conflicto docente no comenzó con las movilizaciones multitudinarias de las últimas semanas. Tampoco con la represión frente al edificio de Vialidad en Rawson ni con los cacerolazos que desde hace días atraviesan ciudades grandes y pueblos de la meseta. La crisis venía acumulándose desde hace años en los salarios, en las escuelas y en el desgaste cotidiano de quienes sostienen la educación pública provincial con salarios que hoy figuran entre los más bajos del país.

Cacerolazo en Trelew el pasado 2 de mayo. Foto: Anibal Aguaisol.

El detonante

En marzo, la mayoría de los gremios docentes aceptaron una propuesta del gobierno del 3%. Esto se hizo bajo el compromiso de mantener una paritaria permanente para recomponer gradualmente el salario. “En Chubut tenemos el salario más atrasado del país, junto con Catamarca”, explicó a ANCCOM Luciana Silva, docente de Nivel Secundario y miembro de la Comisión de Prensa de Autoconvocados. 

Los docentes coinciden en que el deterioro salarial arrastra, al menos, cuatro o cinco años de atraso acumulado. Según relataron los propios trabajadores, el salario básico ronda actualmente los 300 mil pesos y el sueldo de bolsillo de un ingresante apenas supera los 700 mil, en una provincia con uno de los costos de vida más altos del país. “Estamos hablando de docentes que usan la tarjeta de crédito para comer; un aumento sobre esa base era completamente irrisorio”, resumió Silva.

La situación se volvió todavía más crítica cuando en abril el Ejecutivo provincial decidió avanzar con un incremento del 1,2% por decreto, luego de ausentarse de una reunión paritaria prevista con los sindicatos docentes.

La medida fue interpretada como una provocación, y el punto de quiebre llegó inmediatamente después. El gobierno dictó la conciliación obligatoria y los sindicatos docentes –ATECh, SiTraEd, SADOP, AMET y UDA– debieron acatarla. Para un sector importante de la docencia, la decisión significó la confirmación de un malestar que venía creciendo hace tiempo: la sensación de que las conducciones gremiales no estaban expresando el nivel de conflicto que existía en las escuelas.

“Ante la falta de representación y combatividad sindical, en la regional de Trelew-Rawson comenzó una fuerte movilización de docentes autoconvocados organizados por WhatsApp”, comentó Silva. 

Al dictarse la conciliación obligatoria, los gremios suspendieron un paro que ya estaba convocado. Ante eso, muchos docentes adhirieron a un “faltazo” ese mismo día y salieron a las calles a manifestarse. Desde entonces, la protesta autoconvocada creció, sumando apoyo de otros sectores en lucha, como salud y estatales.

Movilización previa al «faltazo» masivo sin cobertura sindical. Foto Anibal Aguaisol

Ausencia masiva 

Lo que en un principio funcionó como espacio de intercambio derivó rápidamente en una estructura de coordinación informal para organizar acciones, discutir mandatos y convocar movilizaciones. Allí empezó a tomar forma una medida inédita para la provincia: un “faltazo” masivo sin cobertura sindical.

La decisión implicaba riesgos concretos. Sin respaldo gremial, quienes no asistieran a trabajar podrían sufrir descuentos salariales o sanciones administrativas. Aún así, miles de docentes resolvieron no entrar en las aulas y salir a las calles. La convocatoria se expandió de manera vertiginosa. En Rawson y Trelew se produjeron las movilizaciones más numerosas, aunque hubo protestas en casi toda la provincia. 

“En todas nuestras acciones –movilizaciones, ollas populares, volanteadas– el sindicato nunca se acercó a nosotros”, comentó Silva. “Incluso en días de manifestación, hemos encontrado el edificio sindical cerrado cuando necesitábamos algo tan básico como usar un baño o agua para el mate. Recién ahora, con la gente en la calle y enojada, intentan ´consultar a las bases´ una propuesta que es a todas luces insuficiente”, agregó.

La semana pasada, mientras continuaban las movilizaciones y los paros impulsados por la docencia autoconvocada, el gobierno provincial realizó una nueva oferta salarial: un aumento del 6% dividido en tres meses. La propuesta fue rechazada de inmediato por buena parte de los trabajadores y terminó profundizando todavía más el conflicto. Ese mismo miércoles, durante una reunión vinculada a la conciliación obligatoria, efectivos policiales reprimieron a docentes que se encontraban manifestándose frente al edificio de Vialidad Provincial, en Rawson.

“La disconformidad generó un clima de mucha tensión, y las fuerzas de seguridad terminaron reprimiendo”, relató Fernando Corrieri, docente secundario y terciario e integrante de la Comisión de Prensa de Autoconvocados. “Eso provocó mayor frustración, pero a la vez elevó el nivel de convicción en la lucha. Esa misma noche empezamos a hacer marchas de antorchas en todas las ciudades”.

Marcha de antorchas en Trelew el 29 de abril.

El pasado miércoles 6 de mayo, se retomó la negociación paritaria entre el gobierno y los gremios docentes. La nueva oferta oficial consistió en un aumento del 7,4% para el primer mes y sumas equivalentes al IPC (Índice de Precios al Consumidor) más un 1% adicional para los dos meses siguientes. Sin embargo, durante la reunión, los sindicatos solicitaron un cuarto intermedio para consultar la propuesta con las bases a través de mandatos escolares. 

La decisión generó un nuevo foco de malestar entre los autoconvocados, que interpretaron la instancia como una maniobra dilatoria frente a una oferta que consideraban insuficiente incluso antes de ser debatida. “Hoy se bajó la propuesta a mandato por escuelas, lo que a mi entender, y el de muchos compañeros, es solo un mecanismo de dilación para no tomar la decisión de rechazarla de plano”, sostuvo Corrieri. 

Según explicó el docente, el porcentaje anunciado por el gobierno tiene un impacto mínimo sobre los salarios actuales. “Sobre un básico de 304 mil pesos estamos hablando de un aumento de alrededor de 30 mil pesos”, señaló. Muy lejos, remarcan los autoconvocados, del reclamo que vienen sosteniendo desde hace semanas: un salario mínimo en blanco de un millón y medio de pesos para el cargo ingresante. 

La reacción volvió a trasladarse a las calles. “Ayer fuimos un grupo de trabajadores a exigirle al sindicato que rechazara directamente la propuesta”, cuenta Corrieri. Horas más tarde se convocó una nueva jornada de movilización para expresar el rechazo al ofrecimiento salarial. 

“El embrión de una rebelión popular”

En medio del desgaste y la incertidumbre, los docentes destacan que el conflicto también produjo nuevas formas de organización y vínculos entre trabajadores de distintos sectores. “Lo único positivo es que logramos abrir la paritaria gracias a que la peleamos y nos juntamos”,, contó Corrieri. Y agregó: “Se está construyendo una fraternidad entre compañeros que estamos atravesando situaciones límite: hambre, deudas, alquileres impagables y problemas de salud”. 

Para Iván Marín, docente secundario en Trelew y uno de los referentes que viene siguiendo de cerca el proceso de autoconvocatoria, el conflicto ya excede largamente una discusión salarial aislada. Definió el escenario actual como “el embrión de una rebelión popular”, una caracterización que, asegura, se sostiene en varios elementos concretos que hoy atraviesan a la provincia. 

“Primero, la masividad de la lucha. Segundo, que las conducciones sindicales se están viendo desbordadas. Tercero, la enorme simpatía que están generando estas acciones, no solo en la calle sino también en las redes sociales: es muy difícil encontrar a alguien que esté en contra del reclamo docente”, explicó. A eso se suma otro dato que considera central: la extensión territorial que tomó el conflicto. “Se está desarrollando a lo largo y ancho de toda la provincia, incluso en los pueblos más remotos”, sostuvo. 

Ruidazo en Trelew el  25 de abril. Foto: Anibal Aguaisol

 

Las movilizaciones de las últimas semanas parecen respaldar esa lectura. A las marchas en Rawson, Trelew o Puerto Madryn se sumaron protestas en localidades pequeñas y aisladas de la meseta chubutense, donde las distancias y las dificultades de traslado suelen limitar la participación en este tipo de conflictos. También comenzaron a confluir trabajadores de otros sectores estatales, como salud, administración pública y vialidad, atravesados por reclamos salariales similares. “El Gobierno entiende la dimensión social del conflicto, pero me parece que no tiene intenciones de resolverlo”, afirmó Marín. “O, en todo caso, tiene pensado resolverlo de una manera reaccionaria, aplicando más medidas de ajuste. Están en una situación muy complicada y se ven claramente acorralados por la movilización”. 

Detrás de las marchas, los cacerolazos y las asambleas, el conflicto docente en Chubut también expone una situación económica límite. Hoy, el salario de un maestro provincial no alcanza —como coincidieron los entrevistados— ni siquiera para llegar a la primera quincena del mes. Iván Marín trabaja en seis escuelas secundarias de Trelew. Fernando Corrieri contó que tiene que pedir dinero prestado para pagar el alquiler. Ambos describen una cotidianidad atravesada por las deudas, los créditos y la imposibilidad de sostener gastos básicos. 

“Mi economía doméstica es un desastre; estoy muy endeudado, me cuesta muchísimo pagar el alquiler”, resumió Corrieri. Marín, por su parte, señaló que gran parte de los docentes cobran y quedan inmediatamente absorbidos por las tarjetas de crédito y los préstamos bancarios. El escenario no aparece desligado de un dato más amplio: Chubut se encuentra entre las provincias con mayores niveles de deuda con tarjetas de crédito por habitante del país. 

Foto: Anibal Aguaisol

Crisis de representación

Pero el conflicto no solo abrió una discusión salarial. También dejó expuesta una fuerte crisis de representación sindical. Buena parte de la organización de las protestas surgió por fuera de las estructuras gremiales tradicionales, mediante grupos de WhatsApp, asambleas y coordinaciones autoconvocadas que crecieron al calor del descontento con las dirigencias. 

“Los sindicatos no están respaldando las necesidades de las bases docentes”, sostuvo Marín. Para el docente, el apoyo social que recibieron las movilizaciones explica también por qué el reclamo logró trascender al sector educativo: “La mayor parte de los trabajadores estatales están pasando por una situación similar y ven en los docentes autoconvocados una referencia para su propia lucha”. 

Corrieri coincidió en que la autoconvocatoria nació como respuesta a una crisis de representatividad: “Los problemas colectivos requieren soluciones colectivas”, planteó. “O cambiás el sindicato desde adentro, o creás algo nuevo por fuera”. Mientras tanto, asegura, la urgencia sigue siendo otra: “Que los compañeros puedan comer”. 

 En Chubut, el conflicto docente parece haber abierto algo más profundo que una discusión paritaria. En las calles conviven el reclamo salarial, el desgaste económico y una creciente desconfianza hacia las formas tradicionales de representación. Lo que todavía no está claro es hasta dónde puede escalar un conflicto que, después de semanas de movilización, sigue lejos de resolverse. 

Foto: Anibal Aguaisol

Ni siquiera un viaje de ida

Ni siquiera un viaje de ida

La quiebra de la empresa de colectivos MOGSM deja a 427 trabajadores en la calle. Sin cobrar hace meses, siguen yendo a la terminal para que no los acusen de “abandono de trabajo”, mientras hacen Uber para sobrevivir. La situación podría replicarse en otras empresas. La trama del conurbano que se rompe.

Es 1° de Mayo, Día del Trabajador. En la cabecera terminal de la Micro Ómnibus General San Martín (MOGSM), en la localidad de Boulogne, la fecha duele. Hay mate, frío, silencio, motores apagados y, desde hace 15 días, un cartel que dice “fuera de servicio”. Y 427 familias sin trabajo.

Fundada en 1971, la MOGSM recorría las calles de zona norte, principalmente el distrito de San Isidro, por donde conectaba lugares claves para la comunidad: el Hospital de Boulogne, el Materno Infantil y el reconocido Hospital Central de San Isidro.

“Jamás nadie se hubiera imaginado esto, que una línea de colectivos de trayectoria quiebre. Era un laburo seguro”, expresa Cristian Cantero (40), delegado y chofer de la empresa, con 17 años de antigüedad. “La empresa sufrió estos últimos días un embargo judicial y se le secuestraron, por falta de pago de sus accionistas, el 40 por ciento de la flota de coches, que se encontraban dentro del predio. Este embargo fue la estocada final para la agonía que venía sucediendo desde meses atrás, cuando el gobierno de Javier Milei quitó el subsidio a los dueños de las empresas de transporte. Sin esa plata, ya no pudieron organizarse, porque no cierran los números”, relató.

El presidente de MOGSM, Pablo Terenziani, pasó toda su vida alrededor de los colectivos, peleó hasta donde pudo, según los testimonios, pero al fin dio el brazo a torcer, y hoy la compañía enfrenta la quiebra, aún no finalizada, pero irreversible.

La crisis de MOGSM expone un problema nacional. El transporte público del AMBA depende en un 70 por ciento de subsidios estatales. Desde diciembre de 2023, la administración de Milei avanzó con un recorte progresivo de los fondos que recibían las empresas para congelar tarifas.

Según datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), sólo en el primer cuatrimestre de 2026 los subsidios al transporte cayeron un 38 por ciento en términos reales. Sin esa compensación, las empresas de mediana distancia, como MOGSM, no pueden cubrir sueldos, combustible ni repuestos. El boleto no alcanza si el Estado se corre, el sistema colapsa.

Desde la seccional zona norte de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), consultados por ANCCOM, confirman que el gremio ya tomó intervención en el conflicto. Sostienen que la prioridad es garantizar la continuidad laboral de los 427 trabajadores, respetándose su antigüedad, sea quien sea la empresa que se tome el control de la quebrada MOGSM. Las fuentes de la UTA admiten que la situación se repite en otras empresas del conurbano. Con el esquema actual de subsidios, ninguna línea de mediana distancia puede sostener la operación. Si no hay una recomposición urgente, anticipan más cierres.

El caso de las líneas 707, 407, 333 y 437 –las que operaba MOGSM– es el primero en el partido de San Isidro, pero en La Matanza y Moreno ya hubo reducciones de frecuencia y amenazas de paro por motivos similares.

“¿A los 50 años quién te va a tomar? No te toma nadie, el cuerpo y la edad pasan factura» dice Cristian Cantero.

“¿A los 50 años quién te va a tomar? No te toma nadie, el cuerpo y la edad pasan factura. Ser chofer de colectivo era un trabajo de privilegio, hoy no llegás al millón y medio de pesos. El estrés no lo cubre la ART, ni siquiera un psicólogo nos pusieron para transitar todo este proceso, que no sólo nos genera problemas de salud física, sino también mental, a tal punto que muchos tienen que salir con sus autos y motos a hacer de Uber, de remises, para llevar el plato de comidas a sus familias. Agradecemos a los vecinos que nos acercan juntadas solidarias de alimentos no perecederos, pero, en definitiva, todos los compañeros la estamos pasando mal y esto nos está afectando la salud. Nos hacemos presentes todos los días en la empresa, marcando el presentismo, no haciendo abandono de trabajo, pero la espera te mata, porque la heladera vacía no espera”, dice tristemente Cristian Cantero.

Las líneas 707, 407, 333 y 437, que ya no circulan por los distintos barrios, no solo transportaban trabajadores, llevaban vidas, hay historias detrás de esas personas, eran líneas que conectaban las casas con los hospitales, le resolvían el día a las madres, a los jubilados, a los que no tenían otra opción de viaje. “Desde que dejaron de circular, ir al médico se volvió una odisea.” afirma Marta Altamirano (33), vecina y usuaria del servicio. “Llevo a mi nene de 8 años con discapacidad al Materno Infantil, dos veces por semana. Tomaba el 407 en la esquina de mi casa y en 20 minutos llegaba. Hoy la esquina de mi casa está vacía y el viaje es otro, son 12 cuadras a pie y con un nene con discapacidad”, cuenta con angustia.

Lo cierto es que miles de vecinos han visto desorganizada su rutina diaria o semanal, adolescentes que tomaban alguna de esas líneas para ir al colegio, o jubilados, como Roberto Ayala (72), de Villa Adelina: “Me atiendo en el Hospital Central de San Isidro, vivo con la mínima, 400 mil pesos por mes, ¿a vos te parece que me alcanza para comprar los remedios? Antes me tomaba el colectivo 707 y me dejaba en la puerta del hospital, era rápido y seguro viajar solo, pero ahora por mi diabetes y mi artrosis se me está complicando a buscar mis remedios, ya que no me siento seguro de tener que tomar dos colectivos, tengo que esperar a que mis hijos me lleven. Esto de los colectivos me complicó, depender de otros, me siento impotente ante toda esta situación”.

“Los trabajadores y vecinos quedamos a nuestra suerte, empleados de salud, tránsito, higiene urbana, cámaras del municipio, vivimos y trabajamos en la zona, usamos el 707, el 407, el 333, el 437 –explica María Cardozo (56), empleada municipal–. Los sueldos de los municipales son muy bajos comparados con los empleados de otros partidos, ahora tenemos que tomar por día dos colectivos o caminar 10 o 15 cuadras, salir más temprano, para llegar a nuestros puestos de trabajo. Todo esto que está pasando con la empresa de colectivos desorganizó nuestras vidas, afectándonos el bolsillo, gastar más en pasajes, todo un cambio que no sabemos hasta dónde lo podemos sostener. Nadie llega a fin de mes, ya que el sueldo que percibimos es un sueldo de hambre”.

Cuando caen las líneas, no caen sólo 427 puestos de trabajo, cae parte de la trama que conecta el conurbano bonaerense. En los últimos seis meses, partidos como Moreno, Merlo y La Matanza también perdieron ramales que unían barrios periféricos con hospitales y escuelas.

Hoy el servicio de transporte bonaerense tiene menos servicios, tarifas más caras y usuarios que caminan lo que antes viajaban. Para los especialistas, sin una recomposición de subsidios o un nuevo esquema tarifario, el “efecto MOGSM” se va a multiplicar: empresas chicas y medianas quebradas, ramales levantados y trabajadores que salen a hacer Uber es el oscuro panorama que se presenta para el sector.

Desde el Municipio de San Isidro, nadie ha ofrecido una alternativa o una solución al problema. Por las calles del distrito ya no se ven las unidades de color azul, que hasta hace días nomás formaban parte del paisaje urbano. Mientras tanto, desde el Ministerio de Transporte de la Nación aseguran que se está revisando el esquema de subsidios. Para las líneas 707, 333, 407 y 437, la revisión llega tarde.

Vestirse barato, a un costo altísimo

Vestirse barato, a un costo altísimo

El consumo de productos importados creció fuerte en 2025, empujado por las compras realizadas en plataformas como Shein, Temu y Ali Express. La tendencia impacta directamente en el mercado interno, particularmente en el rubro textil, donde ya se perdieron 10.000 empleos formales.

Según datos del INDEC, la industria nacional de indumentaria se mantuvo entre las que registraron mayores aumentos de precios recientemente. Al mismo tiempo, informes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) vienen señalando caídas en las ventas minoristas de ropa y calzado, especialmente en comercios pequeños y medianos.

En este escenario, la plataforma de venta online Shein, de origen chino, una de las principales empresas globales de comercio electrónico de indumentaria, impone su modelo de la producción masiva de ropa de calidad media a precios bajos. A diferencia de las marcas tradicionales, que lanzan colecciones por temporada, Shein incorpora miles de prendas nuevas por día.

El portal de economía y tecnología iProUP señala que el crecimiento y auge de estas plataformas se dio en un contexto de mayor flexibilidad en el acceso al sistema de importaciones. A su vez, datos de la Fundación Pro Tejer revelan que entre enero y mayo de 2025 cerca del 70% de la ropa que se vendió en el país fue importada, mientras cae la industria textil, con menos producción y reducción de personal. Grandes marcas, como Vitamina y Uma, cesaron su actividad, y se estima que se perdieron 10 mil empleos formales en el rubro.

Las redes sociales tienen un rol central en la expansión de este modelo, especialmente en la franja etaria de 15 a 30 años, entre quienes la ropa ya no es solo un producto, también es contenido: los “hauls” (videos en los que usuarios muestran y/o prueban productos, comentan el precio y otros detalles) se volvieron un formato masivo y recurrente en TikTok, Instagram y YouTube. De esta manera, ver a otras personas comprar grandes cantidades de prendas, recibir paquetes internacionales y renovar su ropa constantemente contribuye a naturalizar y aspirar ese hábito de consumo.

“Hoy TikTok está lleno de publicidad y contenido sobre Shein. Cada cinco videos, te aparece una selección de prendas distintas, y si tocás una vez ya te lleva a la aplicación o a la página”, cuenta Kiara Muape, usuaria de la plataforma. “Ya hice más de cinco compras en los últimos meses. Soy consciente de que no está bueno, pero no hay otra: con lo que sale una remera en cualquier local de acá me compro cuatro en Shein”. El factor que hace la diferencia es claro: la comparación de precio entre las prendas que ofrece la plataforma y lo que se puede encontrar en el mercado interno.

Del otro lado del mostrador, Miriam Díaz, dueña de un local de indumentaria juvenil, explica que “es muy complicado competir con esos precios”. Los costos de producción —tela, mano de obra, alquiler de local e impuestos, a lo que se suma la inflación en Argentina— hacen que el precio final sea inevitablemente más alto. “Aunque todavía tenemos clientes fieles que nos compran siempre, mucha gente entra, mira y después compra online”, agrega.

El fenómeno también impacta en emprendedores, que durante la pandemia habían crecido gracias a las redes y la imposibilidad de realizar compras de manera presencial. Yazmín De la Cruz, que tiene una marca independiente, comenta que las ventas bajaron. “No puedo poner los mismos precios que Shein ni manejar el mismo volumen, y cada vez se hace más difícil sostenerlo”, señala en diálogo con ANCCOM.

El debate no se limita solo al ámbito económico. Organizaciones ambientalistas que luchan y concientizan sobre el cuidado del planeta advierten acerca del impacto altamente contaminante de la industria de la moda. Este modelo de fast fashion (y su versión extrema, el ultra fast fashion) se basa en la producción masiva de prendas de bajo costo y corta vida útil, lo que multiplica a gran escala los residuos textiles.

Desde la Cámara de Indumentaria advierten que “la competencia es desigual e insostenible. Además, es ropa descartable, con emisiones masivas de carbono, químicos tóxicos y contaminación de agua”.

En un contexto económico adverso, vestirse a precios bajos se vuelve una necesidad. Pero esa accesibilidad, cada vez más ligada a las plataformas globales, reconfigura el mapa del consumo y tensiona a la industria local, mientras deja interrogantes acerca del costo real —económico, social y ambiental— de la ropa que usamos en nuestro día a día.

Cuando la entrevista laboral la realiza la IA

Cuando la entrevista laboral la realiza la IA

La inteligencia artificial avanza en el mundo laboral entre promesas de eficiencia y dudas sobre sesgos, transparencia y seguridad de los datos.

Al ingresar a la entrevista de trabajo con Zara, la Inteligencia Artificial de Micro 1, en la pantalla se ve un círculo rodeado por una estela azul y violeta que se mueve a la par con su voz. Estás a punto de ser evaluado en tus conocimientos sobre un tema, en tu capacidad para resolver conflictos y en tus habilidades “blandas”, como vocabulario, gramática o pensamiento crítico. Zara tiene una actitud complaciente o casi condescendiente: “¡Qué buena respuesta!”, “¡Claro! Es sumamente importante tener eso en cuenta”. A pesar de la naturalidad de su habla, es imposible olvidar que estamos hablando con una IA, como Siri, Alexa o cualquier otra voz de mujer que simula ser humana.

Al finalizar la entrevista, Zara hace su evaluación con una nota: Junior para nivel básico, B1 para nivel intermedio, B2 para nivel avanzado. Cada área de evaluación tiene su propia nota: conocimiento del tema, resolución de conflictos, pensamiento creativo, y muchas variables más que dependen de cada trabajo. Así nos vemos, expuestos a ser evaluados, casi frágiles al intentar comprender qué acabamos de atravesar: una IA nos evalúa, pero resulta que la misma evaluación sirve para entrenarla. Este tipo de proceso es el que pasan cada vez más personas para ser eventualmente contratado. O no, como veremos.

Juan Pablo Chiesa, abogado especialista en trabajo y políticas públicas de empleo, doctorado en IA Aplicada a la Gestión en la Justicia e Innovación Tecnológica, cuenta que en el mercado laboral hay una transformación sin precedentes, un cambio tan grande y profundo que no da tiempo a adaptarse: “Es una realidad que no va a desaparecer”, sentencia. La pregunta que empieza a suscitarse es la del lugar de la humanidad y de las personas en estos procesos de la ‘inteligencia-artificialización’ de todo”.

La automatización de los procesos de reclutamiento

Micro 1 es una empresa dedicada a reclutar personas para futuros proyectos de IA. Lo innovador acerca de esta empresa es la posibilidad de reclutar masivamente a través de entrevistas laborales que se realizan en su página web, bajo la premisa de que “cualquiera puede estar calificado para realizar un trabajo”, tal como aseguró una fuente que prefirió no dar su nombre, empleada de una empresa del rubro. Cualquiera puede realizar una entrevista ingresando a su página y seleccionando un área de interés. Ahí mismo se puede iniciar el “diálogo” con la IA de Recursos Humanos. Esa entrevista, si es que pasa los criterios establecidos por Micro 1, se envía a reclutadores para formar equipos de trabajo para proyectos de entrenamiento de IA.

Zara es la asistente virtual de Micro 1, que se especializa en realizar entrevistas de manera masiva y puede entrevistar hasta 10.000 candidatos en una hora. Juan Diego Arroyo, ingeniero de audio cuenta que él también fue entrevistado por Zara para diferentes empleos. Cuando se inició la entrevista, la IA le pidió información personal: número de documento, pasaporte, acceso a cámara y micrófono. Después informó que va a utilizar la grabación de la entrevista para su posterior uso por agentes de IA. Decía que esa información iba a ser almacenada o eliminada según quisiera Juan. En caso de no hacerlo la entrevista finalizaría. La sospecha de Arroyo era si esa entrevista era para un empleo real o si sólo estaba siendo utilizada para entrenar a la misma IA en cómo responden las personas: tono de voz, ritmo, tiempo para pensar las respuestas, creatividad, etc.

Milagros Miceli, socióloga y doctora en Ciencias de la Computación, estudia el trabajo precarizado que está detrás de la ilusión de que las IA saben por sí mismas. En el podcast En Código Rojo contó que “las grandes masas trabajadoras que sostienen a la IA están reservadas para lo oculto, no se habla de eso, y eso es intencional. Hay una parte que sí se ve y que es lo que se nos vende, pero sin el trabajo de estas personas no existiría la Inteligencia Artificial como la conocemos hoy”. Estas herramientas informáticas estadísticas necesitan miles de millones de retazos de información para funcionar.

“Estos trabajadores hacen tareas de recolección de datos, o se les pide que se saquen fotos, o que graben su propia voz, o hacen tareas de etiquetado y clasificación o de verificación de contenido, ellos le ponen el cuerpo a la IA”, continúa Milagros. Muchas veces esa información también la proveemos los usuarios del Internet sin siquiera saberlo al utilizar Google, Chat GPT, Instagram y cualquier otra plataforma. “Cada vez que nos proveen un servicio gratuito, el precio lo pagamos con nuestra información”, coincide la fuente anónima.

 

¿Quién es el responsable?

Juan Pablo Chiesa insiste en que la responsabilidad final siempre es humana. Detrás de toda programación y de todo criterio de evaluación se encuentra un plan hecho por personas y, según él, las entrevistas realizadas por una IA pueden evitar sesgos que normalmente cometerían las personas al realizar entrevistas de trabajo. No importa tu físico, si tenés pelo largo o corto, si es marrón o rubio, si tenés tatuajes o no. La IA no puede ver nada de eso y evalúa a las personas por sus habilidades: su conocimiento respecto de un tema, su capacidad de resolver problemas, sus habilidades blandas.

Por su parte Milagros Miceli, quien también es investigadora del Weizenbaum-Institut de Alemania, considera que los sesgos están embebidos en la IA y los datos de entrenamiento. En su paper Analizando datos de aprendizaje automático, escrito junto con Julian Posada y Tianling Yang, habla sobre la necesidad de replantear el concepto de “sesgo” que se suele asociar normalmente a los sistemas técnicos (datos o algoritmos). Esta mirada oculta las causas de raíz: las relaciones sociales y organizacionales inscriben valores y preferencias particulares en la tecnología que están ya embebidas en los datos recopilados. Por ejemplo, si se entrena a la IA con datos de quiénes son detenidos con más frecuencia por la calle probablemente tenderás a creer que las personas de piel más oscura son más peligrosas.

Por eso se debe transformar la mirada para pensar el sesgo como poder. Miceli propone “estudiar hacia arriba”, es decir, expandir el campo de investigación para estudiar el poder, interrogar a quienes han permanecido significativamente subestudiados: quienes son dueños de estas tecnologías.

La supuesta transparencia

La realidad es simple: la IA necesita de la inteligencia humana no sólo para ser programada, sino también para encontrar patrones en ella a partir de la acumulación de datos. Según la fuente anónima, “el objetivo de la IA a futuro es borrar la brecha entre lo humano y la tecnología”, pero la parte que desconocemos es que toda actividad humana es susceptible de ser utilizada para entrenar a la IA. Desde la forma en que lavamos los platos, la forma en la que tomamos aire al hablar, hasta nuestro tono de voz, busca detectar sutilezas. La IA sin humanos sería imposible. “En cuanto la IA se empieza a retroalimentar a sí misma, empieza a ser incoherente. No puede entrenarse a sí misma”, necesita de miles de pequeñas porciones de información, para lo cual se necesitan enormes bases de datos. Cuando las IA se canibalizan, aumentan los sesgos y alucinaciones.

Un estudio que salió en febrero de este año realizado por Jiannan Xu, Gujie Li y Jane Yi Jiang de las universidades de Maryland, Singapur y Ohio realiza un análisis respecto al tan renombrado sesgo de la IA. Enviaron 4490 currículums a diferentes ofertas laborales. La mitad fueron escritos por humanos y el resto eran réplicas de cada uno de esos currículum realizados por IA. La idea era comparar los realizados por humanos con los generados por IA en el reclutamiento de empleados. Las IA que evaluaban los CV preferían aquellos realizados por ellas mismas antes que los otros. La conclusión: en un contexto de contratación algorítmica, la IA se prefiere a sí misma, lo cual invita a replantear los criterios de transparencia que las propias IA insisten en tener.

Juan Pablo Chiesa insiste en la falta de educación que hay especto a la integración de la IA en el campo laboral, pero que finalmente, la humanidad deberá adaptarse. “El empleo cambió, hoy el mundo demanda más”, argumenta Chiesa. Mientras tanto, estudios como los de Miceli y los de las universidades de Maryland, Singapur y Ohio ponen en duda la supuesta eficiencia infalible que la IA busca comunicar. Además, ¿cuál es el rol de la tecnología? ¿Ayudar a los humanos a vivir mejor o hacer que los humanos se adapten a ella?

Finalmente, la pregunta que no puede evitar hacerse es ¿en qué medida esas entrevistas son realmente entrevistas y no están siendo utilizadas para entrenar a la misma IA? ¿Debemos confiar que las IA serán transparentes? La respuesta es una investigación en constante movimiento