Teatro público, gratuito y en lugares inesperados

Teatro público, gratuito y en lugares inesperados

Hasta el 30 de marzo y con entrada gratuita, se celebra una nueva edición del festival de teatro que tiene lugar en espacios alternativos del partido de Vicente López. Estrenos exclusivos y experiencias inmersivas son algunos de los atractivos de la propuesta.

El festival de teatro Vicente López en Escena celebra su décima edición con una programación cargada de propuestas innovadoras y un espíritu de reflexión sobre la tradición, la familia y el legado de los oficios. Creado por la Secretaría de Cultura del municipio y bajo la dirección artística de Silvia Gómez Giusto, el evento ofrece una serie de actividades que van más allá de las funciones tradicionales. «La idea inicial fue probar con obras que ya estaban en el circuito teatral y adaptarlas a espacios alternativos, buscando romper con la centralización en la ciudad de Buenos Aires y generar un nuevo circuito cultural en la región», señala Gómez Giusto, quien estuvo al frente de la propuesta desde sus inicios, en diálogo con ANCCOM. Este ciclo, que comenzó como una prueba para salir de las salas y conectar con nuevos públicos, hoy se ha consolidado como un festival de gran dimensión que ofrece una nueva manera de experimentar las artes escénicas.

Los ejes curatoriales de esta edición se centran en la tradición, el legado familiar, la pérdida de oficios y proponen a los espectadores conectar con sus historias personales y sus raíces culturales. “El arte es la forma más espiritual de atravesar estos temas”, asegura la directora artística. Una de las obras invitadas para reflexionar sobre estas cuestiones es El Punto de Costura, una conferencia performática dirigida por Cynthia Edul, que trabaja a partir del regreso a los oficiosde una familia de inmigrantes sirios. La obra, que se presentará el sábado 29 en el Centro Cultural Munro, explora el universo de los textiles, los orígenes de la industria y su historia en Argentina. “El objetivo es rescatar esas profesiones y mostrar cómo a través del lenguaje del teatro, muchos artistas pueden revisitar distintos oficios y tradiciones”, menciona Gómez Giusto.

Tras recibir más de doscientos proyectos en una convocatoria abierta para artistas de todo el país, sólo seis obras fueron elegidas para formar parte de la programación. Con un abanico amplio de posibilidades, se priorizaron aquellas piezas teatrales que realmente trabajaran sobre espacios fuera de lo convencional y que además estuvieran alineadas con los ejes temáticos de esta edición. Entre las propuestas resalta La memoria futura. Las voces de las Abuelas, una experiencia inmersiva dirigida por Luciana Mastromauro que invita a conocer a partir de sus propias voceslas historias de mujeres cuyos nietos fueron apropiados durante la última dictadura militar. La cita será el próximo 22 y 23 de marzo en la icónica casona Quinta Trabucco ubicada en el barrio de Florida.

El domingo 23 será una jornada llena de propuestas que desafían las fronteras entre el escenario y el público en espacios inesperados. Entre ellas, se destaca el estreno de La velocidad de la sangre, una obra que se presentará en las escalinatas de la calle Dr. José Penna 999, y que explora la relación entre un padre y un hijo a través de un relato cargado de emociones y reflexiones. También, en la Sociedad Alemana de Gimnasia, ubicada en Juan Bautista Alberdi 1865, Olivos, se podrá visionar la obra Un tiro cada uno, dirigida por Consuelo Iturraspe y Laura Sbdar. Escrita y dirigida de modo colectivo, la pieza teatral relata la historia de un femicidio e indaga sobre la problemática de la violencia de género. “Hacerlo en estos lugares implica una estructura de producción muy grande, pero al mismo tiempo te da la riqueza de hacer una experiencia que es única y difícil de repetir”, asegura Gómez Giusto.

Al ser un evento que ocurre solamente una vez al año, desde la Secretaría de Cultura se permiten tomar riesgos y apostar por nuevos desafíos. “Hay una conciencia muy clara de que tenemos que traer material profesional y de gran calidad a nuestros vecinos y también a quienes se acercan de otros municipios”, agrega Gómez Giusto. Por ese motivo, una de las grandes novedades de esta edición es la incorporación de Nueva Escena, una sección que reúne dos obras de jóvenes creadores que exploran nuevas formas de expresión y representan el presente y futuro de las artes escénicas. “Para dar a conocer estas nuevas voces y miradas de concebir el teatro nos parecía que merecían tener un lugar apartado dentro de la programación”, sostiene Gómez Giusto.

El sábado 22 de marzo se podrá ver en la Escuela Municipal Paula Albarracín de Sarmiento la comedia de teatro físico Laura se extravía. En el delirio especulativo del sentido, dirigida por Malena Medici. La obra se centra en el monólogo de la protagonista, quien busca comprender su vida y las emociones que la atraviesan. El viernes 28, en el Centro Cultural Munro, será el turno de Breve enciclopedia de la amistad, una creación de Grupo BESA que narra la historia de dos adolescentes que, al decidir irse de vacaciones y pasar el verano juntos sin sus padres se adentran en un ritmo frenético de juego y fantasía.

A lo largo de diez años, el festival se ha convertido no sólo en un referente cultural sino también en un punto de encuentro para quienes disfrutan del arte en todas sus formas. Con entradas gratuitas en todas las funciones y en locaciones que resultan accesibles tanto para los vecinos como para quienes se acercan de zonas aledañas, el evento se logra instalar como uno que promueve el acceso a la cultura sin barreras económicas ni geográficas. “Mucha gente vio teatro por primera vez con este festival”, asegura Natalia Caporale, directora general de cultura de Vicente López. Además, menciona que es una decisión del municipio seguir sosteniéndoloy destaca cómo, con el apoyo de la intendenta Soledad Martínez, el evento sigue creciendo cada vez más. “Me parece importante desde la gestión pública apostar por creadores, artistas y proyectos que quieren crecer”, sostiene Caporale.

En una época signada por las pantallas y los múltiples estímulos que proporcionan los dispositivos tecnológicos, Vicente López en Escena ofrece una alternativa para conectar con el arte desde la presencialidad y el encuentro con otras personas, priorizando así la experiencia colectiva. “El arte siempre nos abre una puerta y nos rescata”, concluye Gómez Giusto, reafirmando la misión del festival de generar experiencias culturales enriquecedoras.

 

La programación completa del festival Vicente López en Escena se puede ver completa aquí.

CINE.AR en manos de Adorni

CINE.AR en manos de Adorni

Por un decreto presidencial de necesidad y urgencia, la plataforma se transforma en una sociedad anónima y pasa al área del vocero presidencial. Preocupación en el ambiente cinematográfico.

Mediante el Decreto 194/2025, el Ejecutivo autorizó este lunes el traspaso de las plataformas de CINE.AR del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) a Contenidos Artísticos e Informativos Sociedad Anónima Unipersonal. De este modo, funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Comunicación y Medios de la Presidencia de la Nación, con el vocero Manuel Adorni a la cabeza. 

La transferencia comprende el canal de televisión CINE.AR, la plataforma de contenido a demanda CINE.AR PLAY y CINE.AR ESTRENOS, donde se debe abonar un bajo arancel para acceder a los materiales audiovisuales. Además, el traspaso incluye la titularidad de derechos, bienes, presupuesto y personal afectado a dichas plataformas. Nicolás Vetromile, delegado general de Asociación de Trabajadores del Estado en el INCAA, expresó que aún no hay más que comentarios informales sobre la continuidad de los trabajadores de las plataformas, en su mayoría técnicos altamente capacitados. 

Esta decisión de Javier Milei se enmarca dentro de un contexto de ataque constante a la producción nacional, y particularmente audiovisual. Bajo la premisa de reducir al máximo el “gasto público”, la gestión de Carlos Pirovano como presidente del INCAA lleva acumuladas más de quinientas bajas en puestos de trabajo y cierres de áreas completas, aseguró Vetromile. A esto se suma la decisión de Pirovano de reducir la cuota de pantalla de producción nacional en las salas de cine, de modificar la política de fomento a la realización audiovisual por concursos de un año de plazo y a abandonar las actividades de exhibición. El cese de actividades de proyección, festivales nacionales, y desligarse de CINE.AR como plataforma van en concordancia con las decisiones de la gestión.

Es paradójico y poco estratégico que en el momento de auge de las plataformas de contenido audiovisual a demanda, la decisión no sea buscar más financiamiento para el Instituto en esos espacios, que abarcan la mayor parte de la inversión publicitaria. “Desligarse de herramientas como CINE.AR es hacer que el Estado sea más chico, intervenga menos y no tenga soberanía, es permitirle a los grandes medios del mundo estar sin ley”, concluyó Vetramile. 

Una cacique llega al cine

Una cacique llega al cine

«Nalá», el documental biográfico de la líder Qom que habita a San Pedro, se estrena este domingo en el cine Gaumont. La historia de una indígena que vive entre nostros.

En un contexto de ataque del Gobierno nacional y también de los provinciales a los pueblos originarios en su lucha por el reconocimiento de su identidad y por la tierra que les pertenece, llega al Gaumont  -este domingo a las 20:15- el documental biográfico Nalá, de la directora Florencia Marina Romero.

Entre rituales y charlas en comunidades originarias e interculturales, la propia Nalá cuenta cómo llegó a ser elegida cacique por su comunidad, la lucha por recuperar  los territorios que el hombre blanco les arrebató y por terminar con la idea que aún transmite la escuela de hablar en pasado de las diferentes etnias aborígenes cuando están presentes en la actualidad. Nalá también habla de la necesidad que los indígenas sean escuchados y de escuchar a la naturaleza. Todo sucede mientras visita a Natalia Hochea, referente más joven de la comunidad comechingona “Lic Sin”, en Berrotarán, Provincia de Córdoba, con quien intercambia reflexiones sobre la lucha, sus temores y sus territorios.

El documental surgió hace diez años cuando la directora ganó una beca para realizar un taller de guion en la Escuela Internacional de Cine y Televisión en Cuba. Allí, con colegas de Colombia, Chile y Argentina acordaron contactar algún personaje indígena de su país y contar su historia. Aunque el proyecto inicial quedó trunco, Florencia continuó buscando a una persona originaria. “Estaba cursando la Maestría de Diseño Comunicacional en la FADU, estaba justo con la materia Antropología y le pregunté a la profesora Florencia Girola y ahí me contactó con el equipo de investigación de la UBA que trabaja con la cacique en un montón de actividades. Me hicieron el contacto, le escribí a la cacique qom Nalá y fui a San Pedro a visitarla. El primer día la filmé”, contó Florencia.

Florencia Romero, directora de Nalá.

La filmación del documental se extendió durante cuatro años y fue de manera autogestiva. “Era ir con la camarita, con el micrófono de la cámara o uno externo y siguiéndola en todas sus actividades”, dijo.

Siguiendo uno de los pensamientos de Nalá sobre la importancia de escuchar y de la participación de las personas indígenas, Florencia remarca la colaboración de la cacique para la realización del documental. “La filmé del 2015 al 2019 en distintas actividades. En casi todas, me invitó ella a participar, por eso tuvo injerencia en la producción”, dijo la directora.

 En cuanto a la música que acompaña al documental, salvo dos canciones, fue creada originalmente para la película y colabora con climas imprescindibles. “Me pareció mejor agregar música para los momentos de encuentro y también para mostrar la fuerza de ella”, contó la realizadora.

Como la producción del documental se dio en un contexto de alza de la lucha feminista la directora decidió que el equipo audiovisual estuviese conformado por mujeres. “En el mundo audiovisual, me doy cuenta, que la mayoría son varones. En algunos casos, como la postproductora de sonido, pregunté si conocían alguna mujer porque los primeros nombres que me recomendaban eran varones, tuve que hacer una búsqueda más intensa hasta encontrarla”, reflexionó.

Romero espera que el documental contribuya a educar sobre la identidad de los indígenas y a concientizar que forman parte de nuestra cultura. También busca desmitificar que las personas indígenas (solo) viven, lo dice la cacique, en su territorio, sino que la mayoría está en las ciudades, están al lado del espectador

El documental biográfico Nalá fue proyectado por primera vez el año pasado en el Centro Cultural San Martin. Además, participo en varios festivales nacionales e internacionales, alzándose como mejor película nativo americana en el Festival LANAFF 2024, de Estados Unido.  En Capital se proyectará en el Cine Gaumont el 16 de marzo a las 20.15 (única función).

Memoria audiovisual

Memoria audiovisual

Con la presencia de directores y artistas invitados, se lanza en La Plata el ciclo de cine que busca reivindicar la importancia de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia como pilares de la democracia argentina.

El Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires presenta la primera edición de Proyectando Memoria, un ciclo de cine que invita a reflexionar sobre los sucesos ocurridos durante la última dictadura cívico-militar. Las proyecciones, que se llevarán a cabo los jueves de marzo en el Planetario de la Universidad Nacional de La Plata, forman parte de Memoria es Cultura, un programa que trabaja sobre derechos humanos y que pone en valor las tramas identitarias de la Provincia. “Si bien es chiquito, igualmente intenta plantar semillas y generar reflexiones que convoquen a ser un poco más sensibles”, asegura Ana Laura Mercader, coordinadora del programa en diálogo con ANCCOM.

 Aunque la invitación es para el público en general, desde el organismo que preside Florencia Saintout aseguran que es una propuesta que puede resultarle de interés a los más jóvenes. “Hay una generación a la que le queda muy lejana la historia de la dictadura, pero que cuando la conocen, encuentran un montón de similitudes con la situación actual”, sostiene Mercader. El ciclo se inserta dentro de un conjunto de iniciativas que, a través del cine y otros medios, abordan de manera profunda los eventos del pasado y su repercusión en el presente. Junto con el Festival Internacional de Cine de la Provincia de Buenos Aires (FICPBA), ambas propuestas crean espacios para el intercambio y la reflexión sobre temas como la memoria y la identidad. “Poder organizarnos y ver de qué manera somos parte de la historia es lo que nos convoca”, menciona Mercader.

 La programación incluye producciones con diversos enfoques y relatos sobre la violación sistemática de los derechos humanos y la lucha posterior por la identidad. El jueves 13 se proyectará La guardería, un documental dirigido por Virginia Croatto que narra la experiencia de hijos e hijas de militantes montoneros en un refugio en La Habana. El 20 de marzo será el turno de La casa de Argüello, una película en la que Valentina Llorens, directora y guionista, explora la historia de cuatro generaciones de mujeres para recuperar su pasado político-familiar. La encargada de cerrar el ciclo el 27 de marzo será Infancia clandestina, la película dirigida por Benjamín Ávila que muestra los dilemas de crecer bajo un nombre falso y en una situación de constante peligro. “Es importante contar que la identidad en la dictadura ha sido una construcción que requirió trabajo y que también aportó mucho a los juicios de lesa humanidad”, afirma Mercader.

El ciclo además contará después de cada proyección, con la presencia de los directores e integrantes de las películas, con los cuales se realizará una charla debate con el objetivo de profundizar en los temas abordados, así como también para compartir vivencias y tener un intercambio enriquecedor con el público. “Nos parece interesante que los bonaerenses no solamente sean veedores, sino también personas activas en la construcción colectiva de la memoria”, concluye Mercader.

 

La entrada a todas las proyecciones en el Planetario (Av Iraola y Calle 118, Paseo del Bosque, La Plata), es libre y gratuita.

Absolvieron al novio de Micaela Rascovsky

Absolvieron al novio de Micaela Rascovsky

En un fallo muy cuestionado por los presentes, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 10 absolvió a Guido Pascuccio, quien había sido acusado de femicidio. El fallo provocó reacción entre los familiares de la joven.

Los familiares de Micaela en la puerta de Tribunales luego de la sentencia. 

“Voy a dar la lectura del veredicto”, anunció el juez Alejandro Noceti Achával, presidente del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 10 porteño frente a una sala repleta de personas. A su izquierda estaba la jueza Inés Cantisani y a su derecha el juez Jorge Romeo. “El tribunal resuelve absolver a Guido Pascuccio”, sentenció Noceti Achával, que enseguida siguió leyendo un par de puntos legales más que ninguno de los presentes tuvo ánimo de procesar. Es que sus primeras palabras retumbaron demasiado fuerte en los oídos de quienes habían ido a acompañar a los papás de Micaela Rascovsky, que murió el 13 de abril de 2021 en el departamento de Villa Ortúzar que compartía con Pascuccio, quien era su novio y estaba acusado de asesinato. 

Noceti Achával leyó el veredicto a la velocidad de la luz, con la cabeza enfocada pura y exclusivamente en el papel, como queriendo evitar las miradas de reproche de los familiares de Rascovsky, que esperaban prisión perpetua para el acusado por la figura de femicidio. Lo cierto es que Pascuccio llegó al juicio imputado por los delitos de “abandono de persona seguida de muerte y lesiones doblemente agravadas en contexto de violencia de género”, motivo por el cual la fiscalía había sugerido 11 años de prisión para él. No obstante, los jueces Noceti Achával, Cantisani y Romeo decidieron, finalmente, su absolución. El juez que anunció el veredicto aclaró que el 18 de marzo dará a conocer los fundamentos de su decisión. 

“No voy a parar hasta que pagues por lo que le hiciste a mi hija”, clamó con desesperación Patricia Ortiz, mamá de la joven fallecida, una vez que el juez terminó de leer la sentencia. Se dirigía directamente a Pascuccio, mirándolo a los ojos, mientras el dolor le atravesaba el cuerpo entero. Sebastián Rascovsky, por su parte, sostenía un cuadro con el rostro de su hija en el momento en que el juez dijo que Pascuccio quedaba absuelto, como queriendo abrazar a Micaela de alguna manera, aunque ella ya no esté en este mundo. 

Pascuccio es abogado como su papá y su hermano. Estuvo preso durante un año y cinco meses, pero al juicio llegó en libertad por haber pagado una fianza de tres millones de pesos. En la primera audiencia, que tuvo lugar el 14 de noviembre de 2024 en el 6° piso del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 10 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el acusado había dicho que “jamás lastimó a Micaela”. Este 11 de marzo, en ese mismo tribunal y en la última audiencia del juicio, volvió a decir lo mismo.

«Los hijos del poder, como Guido Pascuccio, hacen lo que quieren, total con contactos y plata tapan todo. Nos van a tener que matar para callarnos porque vamos a abrir la tierra para sacar todos los trapos sucios», manifestó la tía de Micaela Rascovsky.

Rascovsky tenía 25 años y estudiaba la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires. Estaba conviviendo con Pascuccio hasta que en 2021 apareció sin vida en la casa que ambos compartían. El día del fallecimiento de Rascovsky, Pascuccio llamó a Emergencias y dijo: “Me levanté y escuché unos ruidos en el living y estaba mi mujer convulsionando. No sé si tomó algo, estoy muy asustado. No la puedo hacer reaccionar. Tengo miedo de que haya tomado algo, alguna pastilla o algo”. De ahí en más planteó la hipótesis de que su novia se había suicidado con una sobredosis de cocaína. ¿El motivo, según él? Que no soportó el dolor causado por no haber podido llevar a término su embarazo, que era ectópico. 

No obstante, el día del fallecimiento de Rascovsky fue a reconocer el cuerpo María Ortiz —tía de la joven—, quien encontró a su sobrina con moretones. Enseguida la autopsia determinó que Rascovsky tenía ADN de dos personas masculinas debajo de las uñas y líquido seminal de su novio en la ropa interior. De ahí que la familia de la víctima consultó la opinión profesional de Borja Moreno Víchez, médico que integra el Cuerpo Nacional de Médicos Forenses de España. Él dijo que el cuerpo de Rascovsky presentaba señales de defensa, por lo que descartó completamente la hipótesis del suicidio que Pascuccio había planteado desde el principio. El testimonio de Moreno Víchez se puede escuchar en el documental sobre la muerte de Rascovsky realizado por la productora española “Triun Arts”, que consta de tres partes. “Fabricando una mentira” es el título de la primera. 

Una vez finalizada la lectura del veredicto, el fiscal Guillermo Moroni trató de contener a la familia de la víctima pero ninguna de las palabras que salieron de su boca pudo impedir la manifestación de la bronca colectiva. “Si usted hubiera visto a mi nieta toda golpeada…”, masculló la abuela de Rascovsky, entre lágrimas. Otros familiares sugirieron a viva voz que Pascuccio contaba con el apoyo de un juez federal que, en carácter de amigo de su papá, estuvo presente en la sala. 

Ya afuera del tribunal, en la Plaza Lavalle, los papás de Rascovsky permanecían inmóviles, perplejos por la decisión de los jueces, que ni siquiera le adjudicaron la responsabilidad por “abandono de persona”. No estaban solos, estaban acompañados por sus familiares y sus abogados. Estos últimos comentaron a esta agencia que todavía se puede presentar un recurso de casación, que permitiría que los jueces revisaran su decisión. 

Sin embargo, Paula Ortiz —tía de la joven fallecida— se mostró poco esperanzada. En una conversación con ANCCOM dijo que “la justicia argentina es una de las más corruptas que existen. Las mujeres víctimas de violencia que aún siguen vivas porque lograron escapar son sobrevivientes de esta justicia patriarcal. Se nos ríen en la cara. Los hijos del poder, como Guido Pascuccio, hacen lo que quieren, total con contactos y plata tapan todo. Nos van a tener que matar para callarnos porque vamos a abrir la tierra para sacar todos los trapos sucios. Le pido a la sociedad que se levante y haga ruido porque un día puede ser su hija. No quiero más carteles y tumbas con el nombre de alguna chica víctima de femicidio”.

«No tiren un libro, alguien se ocupará de ver qué se puede hacer con él»

«No tiren un libro, alguien se ocupará de ver qué se puede hacer con él»

Diego Sachella creó el proyecto Bibliotecas de Libros (no) Tirados a la Basura que recolecta ejemplares a punto de ser desechados para donarlos a escuelas, cárceles, instituciones y también a artistas y cartoneros. Cómo se teje solidaridad a partir de la cultura.

La Biblioteca de los Libros (no) Tirados a la Basura comenzó en octubre de 2018 como un grupo de Facebook entre vecinos que compartían libros, pero rápidamente creció y se transformó en una iniciativa de mayor alcance. Creada por el docente Diego Sachella, el objetivo principal de la Biblioteca es ofrecer un refugio para libros que, de otro modo, serían desechados.

 

El grupo formado en la red social ya reúne a más de cinco mil miembros y es el punto neurálgico donde se gestionan las donaciones y se facilita la circulación de los ejemplares. Gracias al compromiso de sus integrantes, que abarca no solo la donación sino también el traslado, los libros han llegado a instituciones como escuelas, universidades, hospitales y cárceles de todo el país.

 

En diálogo con ANCCOM, Sachella reflexiona sobre la importancia de fortalecer los lazos de solidaridad, el valor afectivo de los libros y cómo el proyecto puede contribuir a la preservación de la cultura.

¿Cómo arrancó el proyecto?

Viví por una década en Alemania y conocí en Münich el fenómeno de las bibliotecas al paso, que estaban ubicadas en las esquinas y en las plazas. Eran bibliotecas que no implicaban mucho más que una pequeña estructura básica como una caja pero que sin embargo eran custodiadas por la municipalidad y sus vecinos. Con el tiempo, además de proveer libros, se encargaron de construir muebles para protegerlos de la nieve, la lluvia y el viento. En lo personal, fue una iniciativa que me pareció increíble ya que me permitió proveerme de libros y aprender alemán, lo cual fue fundamental ya que yo emigré sin saber nada del idioma. Cuando volví a la Argentina, casi como un acto de magia, me encontré en la puerta de mi edificio una pila de libros que pertenecían a la famosa colección Robin Hood. Pese a que estaban impecables alguien los había dejado ahí para tirar a la basura. A partir de esa situación y de recordar lo que había visto durante mi viaje fue que, con el objetivo de generar un espacio en el que todo el vecindario pudiese recurrir a distintos ejemplares, se creó la Biblioteca de los libros (No) Tirados a la Basura.

 

¿Cuándo fue el mayor momento de crecimiento?

A partir de la pandemia comenzaron a aparecer grandes cantidades de libros. Muchas familias empezaron a revisar las bibliotecas de sus mamás, papás, abuelos, abuelas y el proyecto se disparó. Gracias a eso nos han donado bibliotecas ilustres, de personas destacadas de la actividad política, social, académica y artística. Creo que la pandemia potenció la intimidad, la soledad y la necesidad de contacto con espacios que de otra manera no habríamos conocido. Nuestra biblioteca se convirtió en proveedora de museos, universidades, colecciones privadas, investigadores de todas las disciplinas, colegios secundarios y hasta de jardines de infantes. Fue a partir de ahí que se generó una red que todavía hoy se sostiene exclusivamente a partir de personas que tienen que viajar a alguna parte del país y se ofrecen de manera desinteresada a llevar libros a quienes no pueden retirarlos. Para mí eso es conmovedor, porque nosotros no elegimos los libros que nos llegan ni tampoco sus próximos destinos.

 

¿De qué manera se gestionan las solicitudes de donación?

Junto a un grupo grande de personas nos encargamos de contactar o estar atentos a las solicitudes de libros. Hace muchos años encaro cada mes pensando que va a ser el último del emprendimiento y sin embargo nos vuelven a escribir para contarnos que se precisan libros para distintas bibliotecas que jamás me habría imaginado. Desde intrahospitalarias para infancias oncológicas hasta intracarcelarias que requieren lecturas académicas para carreras de Sociología o Abogacía. Incluso museos que nos escriben pidiendo determinados libros que jamás en la vida habríamos sabido qué hacer con ellos. Una de las grandes tareas que hace la gente que nos acompaña es estar atenta a esas solicitudes. Nuestro protocolo para recibir las donaciones depende mucho de la primera clasificación que hagan quienes nos lo acercan, desde comentarnos en qué estado están hasta la cantidad y de qué género son. Si nos llegan embalados y más o menos rotulados es más fácil su destinación. Creo que una de las cosas que hemos logrado construir es la responsabilidad de la solidaridad. No es solamente donar, sino cómo hacer para que esa donación tenga sentido y que llegue a un buen destino.

 

¿Hay alguna historia en especial que te haya marcado?

Sí, recuerdo a una señora de 94 años que le pidió a su hija antes de fallecer que se contactara conmigo porque quería una novela de un autor ruso traducida al castellano que había leído cuando su familia había emigrado a la Argentina. En realidad, no tenía que ver con la materialidad del libro sino con lo que contenía. Lo buscamos y finalmente lo encontramos dentro de una caja que estaba arrumbada. La señora alcanzó a leer unas páginas y después de un tiempo su hija me dijo que su madre murió feliz porque pudo leer el libro que le acercamos. Quizás es una pavada, pero ese es el secreto del libro. A mí me emociona mucho esta historia porque tiene que ver con las cosas que uno necesita en el momento en el que va a despedirse de una vida. Algunas personas pueden necesitar un olor, una imagen, una foto, una tela o una canción, pero ella necesitaba un libro. Las formas en las que un libro acompaña son inefables. Es algo que no se puede transcribir o decir en palabras expresas. Posiblemente haya otros objetos que también lo hagan y es válido. Lo interesante para mí es en dónde anclamos alguna expresión de la trascendencia. El libro es una de ellas.

 

¿Cuál es el mayor desafío de la iniciativa?

Que quienes nos contacten puedan entender que el valor de los libros no tiene solamente que ver con el valor afectivo de su herencia sino con lo que un libro puede hacer. En el grupo de Facebook lo que se propone es que las personas sepan que hay libros que tienen un valor como tal y otros que quizás ya no lo tienen pero que tal vez se pueden rescatar de algún modo. Por ejemplo, hay muchos que se los acercamos a los artistas del collage o a los recicladores urbanos de la Ciudad que gracias a su venta pueden tener un plato de comida en la mesa. Le damos a los libros la más noble sobrevida que se les pueda otorgar. Quienes donan o nos acercan esos libros lo saben. Por eso, para mí el mayor mensaje es que no tiren los libros. El libro tiene una sobrevida que no tiene que ver con una valoración mística sino con una valoración de la circulación de los bienes en sociedad.

 

¿Crees que la Biblioteca puede ser una forma de salvaguardar la cultura?

Sí, lo creo profundamente. El problema no es solo que la expresión que construimos como cultura está bastardeada, sino que nos hayan negado la noción de que a diario cada una de las expresiones del ser humano en sociedad construyen cultura. El mensaje de la Biblioteca es: no tiren un libro, alguien se ocupará de ver que se puede hacer con él. Quizás puede terminar, así como está en la Biblioteca Nacional pero también puede servir para darle de comer a quien labura con el cartón a diario porque ese libro ya está en un espacio en el que se lo puede rescatar más allá de la materialidad. No podemos permitir que se nos prive de que cada expresión diaria y subjetiva es una expresión de cultura.

 

¿Qué es lo que más te enorgullece del proyecto?

Que algo pueda cambiar a partir de recibir un libro. Lo más interesante de la biblioteca no son las donaciones sino cuando la gente recibe los libros. Parece mística, pero hace un par de años, salí a la calle un día que llovía y me encontré con una gran cantidad de libros en la basura que se estaban escurriendo por las alcantarillas. Me incliné a rescatarlos y encontré dentro de un libro una partitura firmada por Julián Aguirre, un pianista y compositor argentino de música clásica. En ese momento le escribí a un amigo que es director de orquesta para comentarle mi hallazgo y me dijo que solo existen cinco partituras suyas y que una estaba perdida. Justo era la que estaba en el libro que se estaba yendo a la alcantarilla. Lo interesante está en prestar atención a lo que vemos cuando vemos, que escuchamos cuando escuchamos y que leemos cuando leemos. Quizá la propuesta de la Biblioteca tenga que ver con eso. Con ver de otra manera lo que nos rodea y sentir de otra manera lo que nos pasa. Porque no importa si es una partitura importante o un libro de un autor ruso, sino que eso que está allí es una expresión de la identidad de la memoria y no hay que dejar que se vaya por la basura.