Con una “suelta de corpiños” ante el Ministerio de Educación, un grupo de mujeres repudió la sanción a una estudiante que fue sin sostén a su colegio.

Con el lema “En mi cuerpo decido yo” se realizó ayer una ‘suelta de corpiños’ frente al Palacio Sarmiento, sede del Ministerio de Educación de la Nación, a raíz de la sanción que recibió Bianca Schissi, alumna del colegio Reconquista de Villa Urquiza, por haber asistido a la institución sin corpiño. Convocadas por MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) y por SUR UBA, la calle se llenó de militantes que reclamaban su derecho a decidir.

Un grupo de mujeres acompañó a Bianca en el corpiñazo frente a la sede del Ministerio de Educación.

La manifestación, organizada vía Facebook, llevaba como consignas los hashtags #LibresNosQueremos, #NoNosCallamosMás y el tan interpelante #ESIenLasEscuelas, en referencia a la necesidad de implementar la Ley de Educación Sexual Integral en las instituciones escolares.

Raquel Vivanco, integrante de MuMaLá, explicó al respecto: “Convocamos porque no estamos de acuerdo con que se reprima a las jóvenes en los establecimientos educativos, como en ningún otro ámbito. Las escuelas en vez de sancionar a las pibas deberían promover el respeto, la igualdad y así prevenir la violencia sexista”.

Bianca, quien estuvo presente durante toda la jornada, se manifestó una vez más en contra de los códigos de vestimenta “machistas y opresores y del disciplinamiento que quisieron llevar a cabo en el colegio”. Y pensaba en voz alta diciendo que “con todo esto, quizás si pueda ir algún día en musculosa y short a cursar, quizás sí”.

 A su lado, vistiendo también el pañuelo verde de la campaña a favor de la legalización del aborto libre y gratuito estaba Abril Viladrich, estudiante del Colegio Nacional Buenos Aires, quien en el 2016 impulsó la reforma en contra de los códigos de vestimenta que regían hasta ese momento. Mientras se quemaban algunos corpiños, Abril explicó que ahora buscan la anulación, “porque te das cuenta que sigue pasando lo mismo, es absurdo. Y como decimos que es absurdo, reclamamos que no nos digan cómo tenemos que ir vestidas”.

Bianca Shissi, la chica apercibida en el colegio Reconquista, de Villa Urquiza, por no llevar corpiño .

 Marcos Sierras, profesor de Ciencias Políticas del colegio Reconquista, expresó su apoyo al reclamo, agregando que “exigir corpiños a las mujeres, y en este caso a una adolescente en un marco educativo, carece de cualquier fundamento lógico, ético, pedagógico o de cualquier otra índole. No podemos seguir pensando que el cuerpo de las mujeres es territorio de disputa, de colonización e imposición”.

Cuando la movilización ya estaba menguando, un grupo de chicas llegó desde otra escuela, la Cortázar, para quemar allí sus propios corpiños y revitalizar la protesta. Entre ellas estaba Camila Manfredi, quien el día anterior había participado en los debates por la despenalización y la legalización del aborto en el Congreso, convirtiéndose en la expositora más joven frente a diputados.

Y así la tarde fue cayendo. Bianca y sus amigas, sentadas en los bancos cantaban agitando los pañuelos. Cantaban que ya no quedaban corpiños por quemar. Cantaban que cada una tenía derecho a decidir sobre su propio cuerpo. Cantaban y gritaban que ya no se callaban más.  

 

 

 

 

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