Cientos de personas pertenecientes a las colectividades paraguaya, boliviana, peruana, colombiana y africana, entre otras, se manifestaron para protestar contra las nuevas medidas migratorias que los criminalizan.

El pasado jueves 30 de marzo se realizó el primer paro de migrantes para exigir la derogación del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2017, sancionado el 1 de enero de este año, que reforma la Ley de Migraciones 25871 de año 2003.

Cientos de personas realizaron un acto frente al Congreso y una marcha hacia Plaza de Mayo, para sumarse a la movilización convocada por la CTA. La fecha no fue casual: coincidió con la conmemoración de los once años del incendio en el taller textil clandestino de la calle Luis Viale –Caballito- que provocó la muerte cuatro niños, un adolescente y una joven embarazada, todos migrantes.

A las 15:00, al son de la música de Calle 13, cientos de personas de las más diversas colectividades -paraguaya, boliviana, peruana, ecuatoriana, colombiana, africana- llegaban a la Plaza del Congreso. Nucleados en el Frente de Migrantes, más de 30 organizaciones se hicieron presentes para reclamar la derogación del Decreto por considerarlo discriminatorio y xenófobo. La norma, no solo habilita la detención y expulsión de migrantes en situación irregular, sino también la revisión de todas las radicaciones para quienes tengan antecedentes penales, a la vez que acelera los tiempos de resolución de los casos.

Cientos de personas de las más diversas colectividades -paraguaya, boliviana, peruana, ecuatoriana, colombiana, africana- asistieron a la Plaza del Congreso.
Cientos de personas de las más diversas colectividades -paraguaya, boliviana, peruana, ecuatoriana, colombiana, africana- asistieron a la Plaza del Congreso.

Thomas Valenzuela llegó desde Paraguay hace cinco años y es miembro del Colectivo de la Resistencia Cultural de la Migración Paraguaya. En diálogo con ANCCOM, expresó: “El mensaje que queremos transmitir a la sociedad es que migrar es un derecho, que el DNU es xenófobo, que nos quita las garantías constitucionales, busca criminalizarnos y que puede traer consecuencias terribles como la separación de familias. Los trabajadores migrantes somos parte de la cadena productiva de este país. Aportamos una vasta riqueza cultural a esta tierra, es imposible negar que a través de este intercambio somos parte importante del lenguaje, del arte, de la música y la gastronomía, entre tantas otras cosas”. En relación a la conformación del Frente de Migrantes hace dos meses, como respuesta a las nuevas políticas contra la inmigración, agregó: “El objetivo principal está cumplido, es poder organizarnos en un frente amplio y diverso, pensando siempre en la unidad, viendo que el enemigo está enfrente y es muy grande. Sólo lo vamos a combatir saliendo y resistiendo en las calles, organizándonos, sin ligarnos a un sector partidario, porque buscamos la diversidad de la población migrante para luchar todos juntos en contra de esta avanzada racista y discriminatoria de la gestión de Cambiemos, que está acompañada por las grandes empresas y medios hegemónicos”.

Con respecto a la fecha elegida para efectuar el paro y la marcha, dijo: “El incendio del taller clandestino fue un antes y un después. Dejó en claro la impunidad con que se maneja este tipo de casos, porque hasta hoy no hay una sentencia definitiva para los responsables y dueños de este taller textil. En el país aún existen talleres clandestinos donde los trabajadores migrantes son precarizados y explotados laboralmente”.

“Los trabajadores migrantes somos parte de la cadena productiva de este país”.

Juan Vázquez, miembro del Colectivo Simbiosis Cultural, llegó de Bolivia hace 26 años. En diálogo con ANCCOM reflexionó sobre la importancia de los migrantes dentro de la productividad del país: “Estas políticas nos están perjudicando. Queremos visibilizar cuánto aportamos en la economía. El gobierno está tratando de criminalizar y estigmatizar a los migrantes. Hoy estamos ante una crisis y por eso nos organizamos”. Como muchos de los trabajadores migrantes, advierte sobre los peligros del decreto: “Nos sentimos vulnerables, se acelera el sistema de deportaciones y no tendremos la posibilidad de ningún tipo de reclamo. Por eso es importante movilizarnos”.

Los aplausos de la multitud llegaron cuando se pronunciaron los nombres de las víctimas del incendio del taller clandestino de Caballito: Harry, Wilfredo, Elías, Rodrigo, Luis y Juana fueron recordados en el acto central. Lourdes Hidalgo, sobreviviente del incendio, dialogó con ANCCOM y recordó: “Es muy doloroso pensar en cómo murieron mis compañeros y los niños. Wilfredo y Juana, que estaba embarazada, eran mis compañeros en el taller. Allí vivíamos 40 adultos y 25 niños. Estábamos en un galpón y compartíamos un baño entre todos. A los dueños no les interesaba mejorar las condiciones en las que estábamos. Reclamábamos pero nos amenazaban con echarnos”.

“El mensaje que queremos transmitir a la sociedad es que migrar es un derecho, que el DNU es xenófobo”.

Lourdes, que vino de Bolivia en 2004 en busca de un futuro próspero, sólo pudo dedicarse a la costura en condiciones de trabajo muy precarias. Fue así como llegó al taller textil de la calle Luis Viale. “Siento bronca al recordar lo sucedido, esto se podría haber evitado. Pude sacar del incendio a un nene, fui una de las últimas en salir. Después de la tragedia nos quedamos sin nada, sin ropa y sin documentos. Voy a seguir luchando, no me voy a callar, los culpables deben pagar por lo sucedido, los dueños de las marcas y la policía, que también fue cómplice. No hay olvido ni perdón para ellos”, sostuvo, con lágrimas en los ojos.

Hace diez años Robert llegó de Ghana. Tiene 54 años. Vende ropa de mujer en ferias y es mecánico de autos. Dejó sus trabajos para poder asistir a la convocatoria. En medio del gentío reflexionó: “Argentina es un país de inmigrantes, muchos son hijos de inmigrantes. En este momento nos están lastimando. Nosotros tenemos un arraigo al país, la mayoría formamos nuestras familias acá. La sociedad nos tiene que apoyar. ¿Cómo les explicamos a nuestros hijos que estamos en peligro? ¿Que nos pueden deportar? ¿De qué cambio nos está hablando este gobierno? Si al país le sacamos sus inmigrantes, le estamos borrando su historia”.

Robert llegó de Ghana. Tiene 54 años. Vende ropa de mujer en ferias y es mecánico de autos.

 

 

Nucleados en el Frente de Migrantes, más de 30 organizaciones se hicieron presentes para reclamar la derogación del Decreto por considerarlo discriminatorio y xenófobo.

 

Actualizado 05/04/2017

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