Las cooperativas porteñas de recicladores urbanos protestaron toda la semana en el Parque Lezama porque el Gobierno de Jorge Macri les quitó el subsidio al transporte que permitía a los trabajadores llegar al centro de la ciudad. Encima, la apertura indiscriminada de exportaciones que decretó Javier Milei, hizo que baje el precio del cartón.

Referentes de cooperativas de trabajadores cartoneros, carreros y recicladores se encuentran encadenados en Parque Lezama haciendo una huelga de hambre frente al Ministerio de Espacio Público de la Ciudad. Las cooperativas de cartoneros, agrupadas en la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) –una de las organizaciones que componen la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP)– reclaman que el Gobierno de la Ciudad suspendió el financiamiento del traslado diario de los recolectores que viajaban desde el conurbano. Dejaron de contar con esta ayuda el 23 de julio, cuando el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri anunció que “están desarmando un sistema que, lejos de dar soluciones, se volvió parte del problema”.
El gobierno porteño dejó de financiar el transporte diario a 3.500 familias de recuperadores urbanos -de las 6.000 que existen en el sistema- pertenecientes a las cooperativas Amanecer de los Cartoneros, Madreselvas, Recuperadores Urbanos del Oeste y Cartonera del Sur. Dejó a esas organizaciones sin ese beneficio con el argumento de que el dinero que ahorrarán –serían 6.000 millones de pesos al año- será destinado a realizar mejoras en el sistema de reciclado porteño.

“La Policía nos saca la mercadería, nos secuestra los carros, nos reprime, nos pone multa, cuando saben que vivimos del cartón y del reciclado”, dijo Paula
Además del reclamo por su traslado diario hacia el centro, los trabajadores exigen la continuidad del transporte de sus hijos hasta las guarderías. Más de 600 chicos asisten a tres espacios de cuidado infantil en Fiorito, Constitución y Barracas. Carlos Suárez, cartonero perteneciente a la cooperativa MTE, manifestó que no quieren que los niños pierdan sus infancias por tener que estar en la calle acompañando a sus padres. También denunciaron la discriminación, la persecución y el maltrato de la Policía de la Ciudad y sus autoridades, quienes les quitan sus elementos de trabajo, no les permiten que lleven sus carros y sus bolsones, e incluso que los llevan detenidos y les cobran multas.
“Nos sacan la mercadería, nos secuestran los carros, nos reprimen, nos ponen multa, cuando saben que vivimos del cartón y del reciclado”, dijo Paula, que carretea de toda la vida y se encuentra agrupada en la cooperativa Amanecer de los Cartoneros desde hace 6 años. Como ella, muchas de sus compañeras y compañeros mantienen a su familia con su trabajo, que cada día está siendo más perseguido. “Si vas a revisar un tacho vestida de cartonero, te hacen una multa que no llegamos a poder pagar”, agregó su compañera Olga. Gracias a su propia organización en cooperativas, reciben un sueldo por el trabajo que muchos realizaron durante toda su vida.
Además de ser una fuente de subsistencia, el trabajo de recolección y reciclado de residuos que realizan los trabajadores cartoneros cumple un rol ciudadano importante, de limpieza y cuidado del medioambiente. Lejos de resguardar esta labor, la gestión de Jorge Macri les impone cada vez más dificultades. Al no contar con los micros que los trasladaban, su sueldo de apenas 390.000 pesos no les permite costear los viáticos. Sumado a esto, en el contexto nacional, Milei liberó las importaciones de materiales reciclados, lo que empeora aún más la situación. El kilo de cartón vale un 70% menos de lo que valía en 2024.

Luego de una semana de protesta en Parque Lezama, el viernes 29 encararon una marcha convocando a todos los sectores de la economía popular a reclamar con el movimiento cartonero, luego de no haber obtenido ninguna respuesta por parte de las autoridades a lo largo de estos días. Entre los carteles que sostienen se puede leer “Jorge Macri: sin los cartoneros, la ciudad estaría peor. Dejá de recortar el reciclado”, y “Lo que la ciudad desecha, nosotros los transformamos”. Insistirán en poder realizar su labor con dignidad y no seguir perdiendo los derechos que fueron adquiriendo a lo largo de los años mediante la organización popular. “La crueldad del gobierno de Macri no tiene límites, le declaró la guerra a los recicladores urbanos y los cartoneros que, con su trabajo, garantizan el sostenimiento de nuestra ciudad y la recuperación de residuos urbanos”, expresó en su apoyo el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
A través del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, presidido por Ignacio Baistrocchi, quienes gestionan la ciudad afirman que buscan utilizar esos fondos para fortalecer la estructura y la capacidad del sistema de recolección y reciclado. Las medidas que llevaron adelante con este objetivo fueron: bancarizar a los recuperadores, hacer que comiencen a recibir su sueldo en cuentas del Banco Ciudad y no mediante las cooperativas a las que pertenecen, implementar un sistema de control de asistencia mediante dispositivos biométricos en los centros verdes y centros logisticos, y reforzar las rutas de recolección en zonas de alta generación.