Después de un largo letargo, la Cámara de Diputados se despertó y le asestó un duro golpe al gobierno de Javier Milei. Aprobó la media sanción de la Ley de Financimiento Universitario y la que dicta la emergencia pediátrica. Además, rechazó con dos tercios cinco decretos presidenciales que daban por tierra con históricas políticas en cultura, tecnología industrial y agraria, vialidad nacional, y que afectaban al Banco Nacional de Datos Genéticos y derecho a huelga. Ahora tiene la palabra el Senado.

Con 129 diputados en sus bancas y sin el acompañamiento del oficialismo, la Cámara de Diputados obtuvo quórum y vivió una jornada legislativa histórica. En una sesión especial impulsada por bloques opositores, se aprobó la media sanción de la Ley de Financiamiento Universitario, se declaró la emergencia en pediatría y se rachazó cinco decretos presidenciales firmados por Javier Milei. La movida, inédita desde la asunción del actual gobierno, logró avanzar gracias a una coalición coyuntural de espacios opositores que unieron fuerzas para ponerle un freno parlamentario al plan de ajuste del Ejecutivo.
En diálogo con ANCCOM, la diputada de Unión por la Patria Juliana Estrada destacó el rol del Parlamento: “El Congreso es el único lugar que le está haciendo frente al gobierno nacional. Acá se aprobó el aumento a las jubilaciones y a las prestaciones por discapacidad, y la respuesta de nuestro presidente fue vetar esas leyes. Si esas leyes no vuelven a la Cámara y se aprueba el veto, tiene que haber un rechazo en las urnas”.
Por su parte, el diputado del mismo espacio, Hugo Yasky, valoró haber logrado el quórum. “Este Congreso, reuniendo quórum a pesar de que el oficialismo lo quiere paralizar, y esta votación donde vamos a aprobar el financiamiento para las universidades y el Garrahan, tiene que ver con la lucha popular, esa llamita encendida de los que desafiaron a la represión y se movilizaron. Cuando la calle presiona, es cuando el Congreso funciona”, describió antes de que ambas leyes lograran la media sanción.

El primer proyecto tratado fue la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por 158 votos a favor, 75 en contra y 5 abstenciones. Esta normativa establece que el Gobierno Nacional deberá convocar a paritarias para recomponer el poder adquisitivo de docentes y no docentes universitarios, tomando como referencia la inflación acumulada desde diciembre de 2023 hasta la fecha de sanción de la ley.
Luego, se aprobó la declaración de Emergencia en Pediatría, con 159 votos afirmativos, 67 negativos y 4 abstenciones. Ambas iniciativas ahora deberán ser tratadas en el Senado.
La ley de emergencia pediátrica tendrá vigencia por un año y permite al Estado realizar compras directas de insumos médicos, además de garantizar su financiamiento. También contempla mejoras en las condiciones laborales del personal de salud infantil, incluyendo una recomposición salarial y la exención del impuesto a las Ganancias sobre guardias y horas extra.
Uno de los puntos más destacados de la norma es el reconocimiento del Hospital Garrahan como centro de referencia nacional (Artículo 4), lo que implica que el Estado debe garantizar su pleno funcionamiento. Además, se deroga la reforma del régimen de residencias médicas impulsada anteriormente por el Ministerio de Salud.

El debate fue abierto por el diputado Pablo Yedlin, de Unión por la Patria (Tucumán), quien expresó: “No es la primera vez que hay conflicto en el Garrahan, pero esta situación es completamente diferente: hay conflicto con los residentes nacionales, con salarios 53 % por debajo de la inflación”.
Además, describió: “Hoy está en riesgo el funcionamiento del hospital, y hay 355 mil niños de todas las provincias que vinieron al Garrahan durante el 2024. Ojo, gobernadores: les recuerdo ese número de niños que vinieron a atenderse, y que no hay otro lugar para atenderse. La salud de ningún niño argentino no debe ser dada en ningún altar del equilibrio fiscal”.
En la misma jornada, la Cámara rechazó varios decretos presidenciales dictados por Milei mediante sus facultades delegadas. Se opusieron a las modificaciones en el Banco Nacional de Datos Genéticos (133 votos afirmativos, 69 negativos y 2 abstenciones); al INTI y el INTA (141-65-1); a los organismos de la Secretaría de Cultura (134-68-3); a las modificaciones del régimen de excepción de la Marina Mercante Nacional (118-77-8); y a la reorganización de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía (138-65-2).
Este resultado deja al oficialismo en una posición delicada: si el Senado también reúne los dos tercios para rechazarlos, no entrarán en vigencia.

La sesión en Diputados fue posible gracias a una confluencia coyuntural entre bloques opositores como Unión por la Patria, la UCR, Hacemos Coalición Federal, Innovación Federal, y otros espacios provinciales minoritarios.
Los diputados cordobeses del bloque Encuentro Federal —Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez, Alejandra Torres, Juan Brügge y Natalia De la Sota (actualmente en su espacio Defendamos Córdoba)— votaron a favor de los proyectos, fortaleciendo el bloque opositor. El gesto se inscribe en el enfrentamiento creciente con el presidente Milei, sobre todo tras la decisión del gobernador Martín Llaryora de sumarse al espacio “Provincias Unidas”, crítico del gobierno nacional.
Por parte de la Unión Cívica Radical, si bien el bloque había acordado participar de la sesión, solo seis de sus 14 integrantes bajaron al recinto. El sector de Mendoza, recientemente aliado con La Libertad Avanza a nivel provincial, no dio quórum ni participó de la votación. En tanto, Rodrigo de Loredo, uno de los referentes radicales, ingresó al recinto recién luego de que se alcanzara el quórum, evitando así quedar como impulsor directo del debate.
Desde La Libertad Avanza, el jefe de la bancada, Gabriel Bornoroni, argumentó su rechazo en nombre del equilibrio fiscal: “Todos los que apoyan esto quieren romper el equilibrio fiscal del presidente Milei. La Argentina del kirchnerismo y el populismo se acabó y los que van a votar con ellos son lo mismo”.
Sus palabras generaron gritos y fuertes reacciones desde las bancas de izquierda y de Unión por la Patria. Miguel Ángel Pichetto, de Encuentro Federal, respondió con dureza: “Definan las prioridades, no hagan tanto esfuerzo. No veo a la gente predicando sobre el orden fiscal”.
En la misma línea, Cristian Castillo del FIT cuestionó: “El argumento del oficialismo, el de que no hay plata, es cada vez más difícil de sostener. Al capital agrario le dan 1600 millones de dólares de ganancias extraordinarias”.

En diálogo con ANCCOM, Estrada sumó: “Milei es un insensible, forma parte de un gobierno que solo gobierna para los más ricos, no está de acuerdo con aumentar jubilaciones, prestaciones por discapacidad, con financiar las universidades, tampoco está de acuerdo con financiar el Hospital Garrahan. No le importa su gente”.
Por su parte, Yasky señaló: “Hay que convocar a la comisión para que se trate el tema de combustible y el tema de coparticipación de los ATN para conformar una mayoría sólida, así lograr reunir los dos tercios para que esas leyes que fueron vetas por el presidente, puedan volver a ser aprobadas por este congreso”.
La sesión dejó al descubierto la fragilidad parlamentaria que está atravesando el oficialismo y mostró que, con unidad coyuntural, en un escenario marcado por el cierre de listas y la reconfiguración de alianzas provinciales y nacionales, este gesto legislativo adquiere un valor doble: no solo frena leyes clave del Ejecutivo, sino que también marca el rumbo de las estrategias que algunos espacios políticos comienzan a trazar de cara a las próximas elecciones.
El Senado tendrá ahora la palabra.