En el Centro Cultural de la Cooperación se inauguró “Luchas feministas del AbyaYala”, una muestra sobre la producción de la cooperativa La voz de la mujer, un emprendimiento productivo de la Asamblea de Mujeres del MTD Lucha y Libertad de la Villa 20 de Lugano.

“Luchas feministas del Abya Yala”, la primera exposición de la Cooperativa Gráfica La voz de la Mujer con la curaduría de Laura Lina, se inauguró en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Una muestra sobre el hacer gráfico de mujeres que se comprometen, diseñan, crean y ponen el cuerpo para mantener viva la llama de la memoria y la lucha feminista.
“Esta publicación fue realizada para arder rojo en nuestra memoria y en nuestras resistencias” está escrito en tinta roja junto al fanzine que describe la Masacre de Avellaneda, con dibujos que recuerdan a los dirigentes sociales asesinados Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, que lleva estampada la consigna “trabajo, dignidad y cambio social” sobre un fondo negro, ilustrada con una piedrita sostenida por un hilo rojo. A su lado, fotografías de las primeras asambleas de mujeres en el Puente Pueyrredón, un cuaderno cosido a mano con un grabado de Norita Cortiñas en su tapa, y herramientas de grabado sobre la mesa. Sobre ella, están desplegados los xilobordados que atraviesan toda la sala. Se trata de una técnica que consiste en bordar arriba de la xilografía y que, en su reverso, permite ver el trabajo que hay detrás de cada puntada.
En cada pieza, distintas imágenes de luchadoras feministas desde el Abya Yala hasta el Kurdistán y palabras significativas en sus luchas quedan al descubierto. Sakine Cansiz, Fidan Doğan, Leyla Şaylemez, tres generaciones de mujeres kurdas asesinadas en 2013 en París, Maite Amaya, militante piquetera travesti y anarquista cordobesa fallecida en 2017, Lolita Chávez, sanadora ancestral guatemalteca e integrante de Feministas del AbyaYala, y Norita Cortiñas como “madre de todas las batallas”, son algunas de ellas. Memoria, virtud, resistir, recuerdo, igualdad y justicia, algunas de las palabras elegidas.

Laura Lina es licenciada en Artes y forma parte del Departamento de Ideas Visuales y el Espacio de Géneros del Centro Cultural de la Cooperación. En diálogo con ANCCOM, la curadora de la muestra comenta que “en verdad, figura mi nombre pero casi podría decirte que también es una curaduría conjunta porque muchas de las decisiones las tomamos con las chicas en el montaje. Partiendo de la base de este arco que ellas habían armado de mujeres del Abya Yala, armamos un posible guion”. Y agrega : “Son muchas manos las que trabajan en una imagen. También era lindo desde la curaduría pensar en esa misma lógica, de trabajar en conjunto. Esta es la primera exposición de ellas”.
Las imágenes están producidas colectivamente por las mujeres que conforman La Voz de la Mujer, un emprendimiento productivo de la Asamblea de Mujeres del MTD Lucha y Libertad de la Villa 20 de Lugano (Buenos Aires), que se dedica a la producción gráfica mediante diferentes técnicas y a la elaboración de agendas artesanales, calendarios, collages, fanzines de poesía, cuadernos, afiches, xilobordados.Desde sus comienzos en 2012 fueron incorporando distintas técnicas como el grabado, que luego se convirtió en su lenguaje de expresión preferido al ser una técnica muy noble por las posibilidades que permite. Hacer el boceto, pasarlo a la matriz (madera o linóleo), tallar mediante incisiones, entintar e imprimir sobre el papel o la tela,les permite diseñarestampas que fortalecen su producción colectiva, en la que recrean sus vidas de mujeres migrantes, trabajadoras y luchadoras populares. La cooperativa está compuesta en su gran mayoría por trabajadoras migrantes de Bolivia y Paraguay.
Con la actual crisis social, de discriminación y precarización laboral, tuvieron que tomar muchísimos más trabajos para mantener a sus familias sin descuidar su hacer gráfico. Los distintos orígenes de cada una y el intercambio de experiencias les permitió, por ejemplo, aprender unas de otras diferentes técnicas como el grabado y el bordado. Esto llevó a la incorporación de los hilos, a la combinación de colores, a intercambiar experiencias de los puntos con el fin de transmitir la vida del movimiento y de la asamblea de mujeres, y sus vivencias como mujeres, luchadoras, feministas y piqueteras.

María Eugenia Lara, una de las integrantes y artistas de La Voz de la Mujer expresa que “el compartir entre nosotras las ideas y las experiencias es muy enriquecedor porque además de aprender la técnica del grabado encontramos la manera de multiplicar el mensaje que queremos dar. Las charlas se dan en un contexto muy agradable que tiene que ver con los colores, las texturas, los distintos materiales y la creatividad”.
La elección y la configuración, formal y conceptual, de cada una de las imágenes es construida mediante un proceso de decisiones conjuntas en formato horizontal y asambleario. Muchas de estas referentas, algunas con nombre propio y otras en términos grupales, no solo son reconocidas por las diferentes gestas llevadas a cabo en su territorio sino también por su capacidad de movilizar las subjetividades de cada una de las mujeres que componen la cooperativa en tiempo presente.
“Nuestras imágenes y nuestras luchas son parte de un mismo camino. Significan nuestro hacer y reflexionar cotidiano. Que sean del AbyaYala, del Kurdistán y también de Palestina significa que las luchas se van ampliando, internacionalizando y para nosotras tienen un eje común que tiene que ver con la liberación de las opresiones, la rebelión contra el sistema capitalista, el racismo, el patriarcado, la xenofobia, todas cosas que se viven de manera muy fuerte en nuestras vidas cotidianas”, reflexiona Lara.
Es importante destacar que las imágenes de la exposición son intervenciones en lo cotidiano, ya que también se pueden encontrar en agendas, stickers, gráficas en la calle y estampas. Resignificar saberes previos y las experiencias de cada una es el punto de partida de cada imagen y marca el paso a paso del trabajo colectivo. “Nos gustaría que la gente se lleve la sensación de que el arte es una forma de denuncia y que está presente en cualquier espacio, que conozcan nuestras realidades, que nos vengan a visitar, que puedan sentir que lo que ven ahí forma parte de las vivencias de resistencias cotidianas” comenta Lara.
Por su parte, Lina menciona:“Para mí es importante que figuren los nombres de quienes componen la cooperativa. No porque laburen individualmente, sino porque aunque trabajen en conjunto tienen un nombre y muchas cosas para decir.Es un trabajo grupal pero hecho por mujeres que le están poniendo el cuerpo”.
No es una tarea fácil, pero ellas resisten y encuentran en la cooperativa un espacio de trabajo, acompañamiento y disfrute. “Ser mujeres migrantes, latinoamericanas y precarizadas significa ser parte de todo un sistema que nos oprime y que al mismo tiempo sostenemos, porque nuestra vida está muy atravesada por una economía del cuidado, por una sostenibilidad de la vida que llevamos adelante desde nuestras relaciones y vínculos más cercanos, y que también cuestionamos permanentemente”, explica Lara. Y concluye que “nuestra forma de trabajo es una forma de vida entonces buscamos encontrarle la manera de que podamos seguir con nuestras vidas cotidianas que son cada vez más difíciles, sosteniendo estos cuidados que son cada vez más grandes, y también nuestras libertades, encuentros, debates, charlas, y que podamos tener una economía que nos permita vivir dignamente”.
“Luchas feministas del AbyaYala” puede visitarse de lunes a viernes de 12:00 a 20:00 y los sábados y domingos de 14:00 a 22:00, en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, ubicado en Avenida Corrientes 1543, Buenos Aires, con entrada gratuita.