La serie de Netflix está en boca de todo el mundo adulto, pero, ¿también de los adolescentes? ¿Qué ven ellos cuando miran la serie?

Adolescencia está en el ranking número uno de series en Argentina y ya es la más vista de Netflix en el país. La historia busca indagar el motivo del asesinato que comete un adolescente de trece años contra su compañera de escuela. A lo largo de cuatro capítulos, se revelan partes de la respuesta a través de increíbles planos secuencia.
Más allá de lo atractivo de los recursos cinematográficos, Adolescencia puso en agenda temas alarmantes sobre el ambiente donde se mueven, habitan y aprende los y las adolescentes, el incontrolable acceso a contenidos en Internet y el bullying.
La serie transcurre en Pontefract, una ciudad del norte de Inglaterra. Uno de los aspectos que se destacan en la serie es el entorno educativo en el que se desenvuelve Jamie, el chico de 13 años acusado de homicidio que a simple vista parece inteligente, contenido por una familia afectuosa y amable. Pero en la calle o en su escuela, lejos de la mirada familiar, el bullying parece moneda corriente. El protagonista vive en un espacio social y virtual desconocido para los adultos como es la manosfera.
Así es como se suele llamar a un conjunto de espacios online donde se promueven masculinidades radicalizadas, discursos antifeministas e ideas misóginas. Se trata de comunidades de hombres que fomentan el resentimiento o incluso el odio hacia las mujeres con comentarios que pueden viralizarse en minutos a través de Instagram, X o TikTok.
La cantidad de expertos hablando del tema es casi infinita, pero ¿qué piensan los adolescentes argentinos? ¿se siente representados por la ficción británica?
¿Esto es igual en Argentina?
“Me parece que la sociedad que muestran en la serie no es la Argentina: es de adolescentes que se relacionan pensando que siempre existe alguien más popular o superior a ellos”, cuenta Mateo de 16 años para ANCCOM. En su colegio, el Carlos Pellegrini, no había escuchado de “la ley del 80-20” -referida a que el 80% de las mujeres elige al 20% de los hombres- hasta que vieron la serie.
Desde el colegio Don Bosco de Ramos Mejía, Lucas de 13 cree que la serie es “exagerada” y que “no refleja la realidad de los adolescentes argentinos” porque “no hay tantos problemas de bullying”, tampoco conocía ninguno de esos conceptos.
Sebastián de 12 coincide con sus compañeros del colegio Almafuerte en José León Suárez: ellos no conocían el término manosfera, pero desde que salió la serie Adolescencia se habla de este tema. Lo mismo ocurre con Marcos y Abril del Mariano Moreno que cuentan que la serie abrió el debate entre los adolescentes. Marcos tiene 15 años y dice que “no sabía lo que eran la manosfera hasta ver la serie. Sí conocía el término incel pero es algo que sólo leí en las redes. Lo usan en Twitter [X]”.
La lista continúa. La serie despierta el interés de preadolescentes y adolescentes, los inquieta, pero más bien como una ficción que no tiene que ver directamente con sus experiencias.
¿Nuevas masculinidades?
Violeta de 16 años cuenta que se empezó a interesar por términos como “la píldora roja” -una referencia a la película Matrix (1999) donde las personas despiertan a una supuesta realidad previamente oculta- o los incels, a pesar de no haberlos escuchado antes del boom de la miniserie de Netflix.
Violeta es parte del centro de estudiantes del Mariano Acosta (CABA) y junto a sus compañeras realizaron un taller de “nuevas masculinidades” para el 8 de marzo. Este es un punto donde los adolescentes coinciden que la ESI está fallando. Todos tienen educación sexual en la escuela, pero en la mayoría no se habla de nuevas masculinidades o el rol del hombre en la sociedad.
“Nuestra ESI es bastante repetitiva y vemos conceptos como los micromachismos, pero no se habla de nuevas masculinidades ni se les da lugar a los varones para que expresen cómo se sienten”, dice Violeta. Debido a esto, desde el centro de estudiantes propusieron comisiones y actividades sobre diferentes temáticas de género. Una de ellas: nuevas masculinidades y el rol del hombre en la sociedad.

“La ESI no habla de nuevas masculinidades ni se les da lugar a los varones para que expresen cómo se sienten”, dice Violeta.
“La idea es que esto no quede solo en una charla sino que se sostengan actividades y que haya hombres interesados en mantener estos espacios”, cuenta Violeta. Allí está la clave: espacios donde los jóvenes puedan aprender y conversar sobre sus sentimientos, sus roles en la sociedad, siempre en relación con el otro, no solos contra algoritmos que pueden convencer de una mirada brutal y empobrecida de lo que puede significar ser hombre.
Para Luna (13), del San Cristóbal, se habla «indirectamente de nuevas masculinidades, cuando se enseña a decir ‘no’ y a saber expresar cuando algo no te gusta, y también cuando se aprende a entender que ‘no es no'».
No somos nosotros
Mientras expertos y medios hablan sobre la manosfera y su impacto, muchos adolescentes argentinos ni siquiera conocen el término o no lo ven como parte de su día a día. Esto no significa que no estén expuestos. Antes de sacar conclusiones sobre lo que piensan o cómo se relacionan con estos temas, lo más importante es escucharlos, abrir el diálogo y generar espacios reales de conversación.
En Inglaterra, el gobierno británico dispuso que la serie Adolescencia esté disponible como contenido en todos los colegios secundarios acompañado de charlas, discusiones, guías y recursos educativos. Sin dudas, en Argentina este tema está en agenda entre adultos y también entre adolescentes. La serie abrió una puerta, pero el verdadero impacto dependerá de que la educación y el diálogo no queden solo en la agenda, sino que se transformen en herramientas reales para construir una sociedad más consciente y menos violenta. La buena noticia es que la manosfera no parece haber ganado terreno entre los adolescentes argentinos. La pregunta es si estamos haciendo lo suficiente para que siga siendo así.