El Poder Judicial de Entre Ríos ordenó el desalojo de Dolores Etchevehere y de los militantes del Proyecto Artigas y la restitución de los campos a Las Margaritas S.A, perteneciente Luis Miguel Etchevehere. Juan Grabois acató el fallo pero advirtió que aún no está firme. El pasado oscuro del exministro macrista y los proyectos de agroproducción que están en pugna.

“Hemos sufrido una derrota”, declaró Juan Grabois, integrante de Proyecto Artigas, a horas de haberse conocido la orden judicial que obliga a desalojar la estancia Casa Nueva en Entre Ríos. Tras el fallo de la jueza Carolina Castagno, del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, el referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) sentenció que desocuparían el predio esa misma tarde, acatando lo dispuesto por la Justicia en contraposición a la actitud de los hermanos Etchevehere en los últimos días: “No somos como ellos”, añadió.

En su condición de representante legal, Grabois le recomendó a Dolores Etchevehere que accionara de igual manera. Pero la fundadora del proyecto se negó a retirarse de las tierras familiares que reclama y fue detenida por resistencia a la autoridad y más tarde liberada.

Durante dos semanas, productores campesinos, militantes de organizaciones sociales como el MTE Rural y organizaciones ambientalistas como Jóvenes por el Clima, ocuparon el casco de la estancia ubicada en la localidad de La Paz. Su ingreso fue autorizado por la única hija mujer del fallecido Luis Félix Etchevehere, quien asegura que la cesión de su parte de la herencia fue realizada en un contexto de violencia económica y presiones por parte de sus hermanos. Además, Dolores asegura que todo el expediente sucesorio está viciado de nulidad, ya que nunca se realizó la división del patrimonio heredado, y la firma de su padre habría sido falsificada al inicio del trámite.

Las denuncias de Dolores Etchevehere forman parte de la causa iniciada contra sus hermanos y que fue radicada en Comodoro Py. Se presentaron documentos que –según ella- probarían, además de la falsificación de firmas, la evasión fiscal mediante cuentas no declaradas en el exterior, solicitud de préstamos a los bancos Nación e Itaú para operaciones de blanqueo y desvío de fondos, vaciamiento de empresas e incluso una red de narcotráfico que involucraría al ex intendente de Paraná. Sin embargo, la jueza que recibió la apelación de los varones Etchevehere (tras el fallo en primera instancia que postergaba el desalojo) entendió que todo se reduce a un pleito entre privados que, mientras no se resuelva, no modifica la situación actual: el campo pertenece a Las Margaritas S.A., sociedad de la cual Dolores no forma parte.

Dolores Etchevehere, dentro de Las Margaritas.

Los ganadores de siempre

Corría el quinto día desde el ingreso de los integrantes de Proyecto Artigas al campo. Frente a las cámaras de TN, el mayor de los hermanos Etchevehere exponía, en la que sería la primera de muchas emisiones desde este lado de la tranquera, su verdad. “Es la Argentina del revés”, decía. “Tiene que valer la propiedad privada en la Argentina”, gritaba a metros del terreno que la familia habría usurpado a una escuela rural. “Hoy está en juego si vamos a ser un país donde se progrese o si vamos a la barbarie directamente”, remataba el ex ministro de Agroindustria en la gestión de Cambiemos, condenado (junto a su hermano, ex delegado del Enacom en Paraná) por expulsar a punta de pistola al arrendatario de una parte de esos terrenos y arruinar sus cultivos. El mismo que, en mayo de este año, solicitó y cobró el subsidio ATP (Asistencia de emergencia al Trabajo y la Producción).

Los Etchevehere forman parte de la historia de Entre Ríos. Luis Lorenzo fundó El diario de Paraná y fue gobernador en los años 30. Sus hijos Arturo Julio, Luis Félix, Ivar y Arturo vendieron el diario y fundaron Etchevehere Rural. Luis Miguel Etchevehere es abogado y productor agropecuario. Fue presidente de la Sociedad Rural Argentina y Ministro de Agroindustria de la gestión macrista. En 2014 fue imputado por evasión tributaria y violación a la Ley Penal Cambiaria. Además, en algunos de los campos que posee, junto a sus hermanos, se detectaron trabajadores en condiciones de extrema precariedad y explotación cercanas a la servidumbre, según informó el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (RENATEA).

Hace años que Dolores denuncia a sus hermanos por todo tipo de agravios. En el fallo que ordenó postergar el desalojo de Casa Nueva, el juez Raúl Flores dispuso que Luis, Juan Diego y Sebastián debían mantenerse alejados de la propiedad por un mes, ya que estaba abierta la causa por “extorsión en el contexto de violencia de género”. Sin embargo, los hermanos hicieron caso omiso y continuaron manifestándose en la puerta de la estancia, a la que le colocaron una cadena para evitar el ingreso de provisiones para los ocupantes.

«Encontraron un cementerio de glifosato”, dijo Bejas.

La patria glifosateada

“Modelo agrario sostenible, libre de agrotóxicos y sin explotación”: estas son las palabras que definen al Proyecto Artigas, una alternativa de producción agroecológica en la provincia con uno de los mayores índices de contaminación por glifosato a nivel mundial. Este dato, producto de una investigación del CONICET de 2017, no queda en el papel. Según señalan los integrantes del Proyecto Artigas, un 55 por ciento de los niños y niñas internados por cáncer en el Hospital Garrahan son entrerrianos.

“Todos los días se empezó a trabajar la tierra. Es un proyecto donde la pata agroecológica y ambiental es muy fuerte. Se pone en discusión el modelo productivo. En este transitar de los días, caminando los compañeros que trabajaban en el campo, encontraron un cementerio de glifosato”. Este es el testimonio de Gastón Bejas en el noticiero de Barricada TV, enviado por ese mismo canal a cubrir el proyecto desde sus inicios. “Había dos modelos que estaban en discusión político-ambiental: uno agrotóxico y otro agroecológico”.

“Comenzamos el Proyecto Artigas denunciando un pacto de poder transversal a todas las fuerzas políticas, a toda la corporación judicial, que sostiene un modelo de concentración de tierras, despojo a los débiles y destrucción ambiental. El pacto de poder sigue vigente”, afirmó Grabois ayer.

“Modelo agrario sostenible, libre de agrotóxicos y sin explotación”: estas son las palabras que definen al Proyecto Artigas.

En la provincia que ofrece salvoconductos a quienes se portan mal, un modelo alternativo en el corazón del agronegocio entrerriano crispó a varios. Las movilizaciones y tractorazos convocados por el ex ministro de Agroindustria movieron a decenas de productores. Algunos de los audios filtrados de las convocatorias dejaban al descubierto la hostilidad: “Juntamos 100, 200, 300 camionetas. Contá con ese apoyo. Son 40 piojos sarnosos, punteros políticos. Yo llevo absolutamente todo el personal de mi campo, mis vecinos también. Y perdé el cuidado que más de uno se sale de la vaina por ir armado (risas). Mandá a algún guapo con ganas de pegarle a un negro de mierda”.

El conflicto estuvo politizado casi desde el principio. No por la relación de Grabois con el Gobierno nacional, puesto que ningún funcionario se manifestó a favor de los trabajadores del proyecto, y el mismo Alberto Fernández se desentendió del reclamo al afirmar en declaraciones radiales que se trataba de un conflicto entre privados. La política ingresó desde el partido al que representó Luis Miguel Etchevehere en la gestión pública. Integrantes de la alianza Cambiemos, como Miguel Ángel Pichetto y la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, acompañaron a los varones Etchevehere en su reclamo y en la decisión de bloquear el ingreso al predio hasta el fallo de la jueza de segunda instancia.

El Proyecto Artigas comenzó como una iniciativa de trabajo agrario sustentable en una provincia dominada por el negocio de una de las familias más importantes del país. Hoy los varones Etchevehere cocinan un cordero a la estaca para festejar el desalojo de su hermana. Grabois, en representación de Dolores, recordó que el fallo no está firme y que van a apelar en una instancia superior.

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