Con media sanción en la Cámara de Diputados y a la espera de una aprobación en el Senado , el proyecto de ley para regular el trabajo obstétrico busca reivindicar y reconocer las labores que realizan estos profesionales desde hace más de 50 años y evitar las diferencias de deberes y derechos entre las diferentes jurisdicciones.
El proyecto de ley que tiene media sanción de Diputados es el séptimo presentado en los últimos 13 años.

El proyecto de Ley de Obstetricia, presentado en el pasado mes de abril y aprobado por la Cámara Baja, fue elaborado en base a la iniciativa de las diputadas Mónica Macha, y Carmen Polledo y del legislador Eduardo Amadeo. Buscaba modificar así la Ley 17132, sancionada en 1967, que subordina al personal obstétrico al rol de “colaboración en el arte de curar” refiriendo exclusivamente a la atención del embarazo, parto y puerperio, sin tener en cuenta otras labores que realiza, como la asistencia en la planificación familiar, el acceso a métodos anticonceptivos, estudios de control y prescripción de medicamentos. ANCCOM repasó la iniciativa que buscará ser aprobada en el próximo período legislativo en el Senado.

Este intento, que es el séptimo presentado en los últimos 13 años, espera que para el 2020 logre instalarse dentro de las prioridades a sancionar por el Congreso. “Pedimos que no tengamos que hacer autorizar un monitoreo fetal, que es un estudio de control normal del embarazo”, explicó Claudia Negri, directora de la Carrera de Obstetricia de la Universidad de Buenos Aires, sobre uno de los puntos que contempla el proyecto. Negri aclaró que confía que con la llegada del nuevo Gobierno y la confirmación de la nueva Cámara de Senadores.

La muerte materna, ocasionada por causas obstétricas directas, supera el 55% de los casos según cifras de 2018 aportadas por el Ministerio de Salud. Estas son evitables si se hace un acompañamiento a la mujer en todo el proceso, desde la concepción. “La ley actual no contempla tareas que nos corresponden de acuerdo a las normas que nos bajan desde el Ministerio de Salud. No podemos indicarle lo mínimo a una embarazada, como el hierro o el ácido fólico” afirmó Alicia Cillo, presidenta del Colegio de Obstétricas de la Provincia de Buenos Aires (UCALP), durante el pasado Encuentro Nacional de Licenciadas y Licenciados en Obstetricia realizado en Buenos Aires.

La normativa que regula los servicios obstétricos en CABA es más restrictiva que en muchas provincias.

La problemática para los profesionales de obstetricia es más compleja de lo que parece, ya que si bien el título los habilita para ejercer y la matrícula del Colegio de Obstetricia los ampara, la regulación de su ejercicio se ve afectada porque la normativa de Capital Federal es más acotada que la que cobija a siete provincias del país. ”Ellas tienen el mismo título que nosotras y no pueden indicar si quiera un examen de laboratorio. Cruzan el Riachuelo, llegan a provincia  y ya están habilitadas para realizar un montón de tareas”, declaró Cillo. Esta situación es considerada “injusta” para Negri, quien como directora de la Carrera en una de las mejores universidades del país, que cuenta con reconocimiento en Latinoamérica y en donde se otorga un título de alcance nacional, afirma que es “descabellada la idea de que hayan cosas que podamos o no hacer cuando se cruza la General Paz”.

Después de la media sanción en Diputados, se organizaron tres reuniones con asesores de los senadores y con el presidente de la Comisión de Salud de los de la Cámara Alta, Mario Fiad, para tratar cuestiones relacionadas a puntos objetados por entidades médicas que, en paralelo al proyecto, presentaron un descargo en tanto hay competencias compartidas entre los profesionales médicos y los obstétricos. “Algunos temas tratados fueron: medicación y anticoncepción, la asistencia domiciliaria en una situación de emergencia, nuestra autonomía como profesionales, las condiciones en las que trabajaríamos y nuestra relación con las prepagas”, explicó Negri.

El proyecto de ley agrupaba en 26 artículos todo lo relacionado con los derechos y deberes, en tanto profesionales en ejercicio, como en el ámbito de investigación, gestión y docencia. Además tenía en cuenta en el apartado 17 la “objeción de conciencia” en el caso de que se apruebe la Ley sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo, ya que si bien la práctica del procedimiento no es una labor directa de los profesionales en obstetricia, si deben realizar un acompañamiento a la mujer en el momento en que se presente un caso. “Puede venir a la guardia una mujer en esta situación y nosotras damos un acompañamiento, una asistencia en este proceso, por ser integrantes de un equipo de salud y en todo caso, es un tipo de atención particular en donde el profesional puede decidir no participar por un tema ético o moral” afirmó Negri.

“Pedimos que no tener que hacer autorizar un monitoreo fetal, un estudio normal del embarazo”, explicó Negri.

Diversas actividades se llevaron a cabo para darle mayor visibilidad al proyecto. Entre otras,  se presentó el programa de asistencia “Chat Crecer”, un chat de Facebook Messenger que le permite a la mujer el contacto directo con profesionales en obstetricia para hacer consultas sobre situaciones que se presentan en su estado de gestación, vacunas, centros de atención e incluso planificación familiar. Además, el 31 de agosto fue celebrado el Día de la Obstétrica con diferentes manifestaciones en la ciudad. “Esto es política de Estado, y el Estado debe ponerse los pantalones para decidir porque en cuestiones de salud estamos muy atrasados”,  sentenció Negri. En 2020, prometen, será otra vez el turno de dar batalla en el Parlamento.