En la Liga de Fútbol Inclusivo compiten más de 1.200 personas con y sin discapacidades que representan a 120 equipos de 43 organizaciones. Esta semana se jugó la final en el predio que la AFA tiene en Ezeiza.
El proyecto de la Liga de Fútbol inclusiva nació en 1997.

En un contexto que amerita visibilizar derechos, se jugó el domingo pasado la final de la liga de fútbol inclusiva organizada por Asociación Civil Andar, un certamen masivo que convoca a equipos formados por jugadores con y sin discapacidad. Por segundo año consecutivo, el torneo se realizó en el predio de la AFA en Ezeiza y más de 1.200 personas participaron de la jornada.

El campeonato resulto todo un éxito. Fue organizado por la Asociación Civil Andar, una ONG de Moreno  que trabaja desde hace más de 20 años ofreciendo un abordaje holístico para las personas con discapacidad y valorando los derechos a la participación en el deporte, el arte, la cultura y la salud.

Raúl Lucero, representante legal de la ONG, contó que esta “es una organización social que nace producto de situaciones  de inequidad que atravesaban a las personas, vulnerando múltiples situaciones de derechos humanos que tienen que ver con la alimentación, con el ejercicio pleno de estudiar, de trabajar, de practicar un deporte, de concurrir a un club, de hacer una actividad recreativa”. Y agrega: “Veíamos que había todo un colectivo invisibilizado para el ejercicio de estos derechos, que son las personas con discapacidad de nuestra comunidad”.

Lucero recordó que empezó a convocar y a buscar puerta a puerta a los chicos y las chicas que actualmente integran el plantel de fútbol.  “Las oportunidades no tienen que ver con su discapacidad -expresó-, tienen que ver con barreras sociales, actitudinales, culturales, que le impiden a ese niño o esa niña directamente salir de su casa; están en la vereda, en la calle, en el transporte, en el acceso a la escuela, para conseguir un trabajo… y así podemos seguir hablando.”

Los equipos semifinalistas de este año provenían de localidades tan disímiles como Quilmes, Tigre y Moreno.

Un proyecto colectivo

Juan Rivas, director de la liga de fútbol inclusiva, dijo que “el proyecto inicia en el año 1997, con el empuje de los propios jóvenes que entrenábamos en Andar y en su programa de deportes. No tenían competencia sistematizada, entonces pautamos con dos o tres instituciones realizar un encuentro un sábado a la mañana y a partir de ahí,  renovamos el compromiso una vez por mes”. Rivas recordó que “jugábamos unos partidos, comíamos unas hamburguesas, tomábamos unas gaseosas y mes a mes fue cambiando, fue mejorando, fueron sumándose más personas, mas equipos y hoy estamos acá. Es decir, fuimos implementando un reglamento, algunas cuestiones para que se cuide la esencia y la filosofía con la cual fue iniciada esta movida del fútbol”

Martín Lucero, responsable de la comunicación de Andar, detalló que “este año están participando más de 43 organizaciones representadas en 120 equipos. La metodología del torneo es de fútbol 5 y hay zonas masculinas, femeninas. Durante toda la temporada han ido sumando puntos y las cuatro primeras posiciones jugaron las semifinales. Esta semana se disputó el partido por el tercer puesto y la final”. Los equipos que estaban disputando esos partidos pertenecen a localidades tan distantes como Quilmes, Tigre y Moreno. Todos buscaban la copa de la inclusión.

Uno de los aspectos destacables de este torneo es que los dos equipos que llegaron a la final fueron de mujeres. Acá también el feminismo va copando terreno y  demostrando que la inclusión se logra en todos los sentidos. El director técnico de estos equipos femeninos es Lucero. “Estoy en un equipo de deportes en el cual nos encargamos de dirigir tres proyectos fundamentales: uno es la liga de fútbol inclusiva, otro es una escuela de fútbol donde desarrollamos habilidades de mujeres y varones con discapacidad. Y el otro es el proyecto de voluntariado”. Sobre este último añadió: “Es un proyecto de desarrollo de liderazgo en jóvenes que están estudiando en terciarios de barrios.”

“El evento que hacemos convoca alrededor 1200 personas y en el equipo de trabajo que lo organiza somos 5, así que sería imposible llevarlo adelante sin el apoyo de los voluntarios”,  dijo Lucas, quien está a cargo de los jóvenes líderes. Y agregó: “Hoy contamos con aproximadamente 80 voluntarios, de los cuales tenemos un flujo de 60 fijos que participan todo el tiempo, la gran mayoría nos apoyan en las actividades que realizamos. Colaboran en todo lo que es la ceremonia de premiación, organización de los partidos, en la parte deportiva, tenemos veedores, planilleros, árbitros, gente que colabora con la comida, accesos e ingresos.”

Camila, estudiante de último año de la carrera de profesorado de educación física y voluntaria de la liga de fútbol como veedora y encargada de controlar los goles, los cambios y fijarse que se cumpla con reglamento junto con el árbitro, asegura: “Me interesa como Granja Andar utiliza el fútbol como herramienta de inclusión social.”

La Liga de Fútbol Inclusiva disputó sus partidos en el Estadio de River, en el predio de la AFA en Ezeiza y ha enviado representantes al Mundial Femenino de Francia.

“¿Por qué no AFA?”

“La liga tiene 23 años y a los ocho soñamos con una final en River. Todo el mundo podía decir: ´¿River? ni loco te lo van a prestar´. No solamente lo hicimos ese año sino que por 5 años consecutivos hicimos las finales en el Monumental. Luego soñamos con Independiente y con el estadio único y así con diferentes canchas. Y un día dijimos: ´¿Por qué no AFA?´ Y desde el 2010, cuando la selección participa del mundial en Sudáfrica, tuvimos el primer acercamiento con Julio Grondona”, recordó Lucero y añadió: “Fue duro, todavía no se abrían estos espacios, pero comenzamos a entablar diálogos, a trabajar y poner este tema en agenda.”

“El año pasado fue la primera vez que se organizó el torneo en AFA. Hemos firmado un convenio de cooperación Andar-AFA en el año 2017 y en el 2018 nos dejaron hacer la apertura, el lanzamiento, el acompañamiento a la selección de mujeres que viajó a Francia en junio y hoy nos permiten hacer las finales en el predio” acotó  Rivas, quien presentó a dos integrantes del equipo femenino que viajó a Francia a participar del Mundial de Fútbol Inclusivo. “Yo soy Priscila de Moreno y juego en la granja Andar. Fui a Francia a jugar fútbol. Quedamos en el tercer puesto pero me divertí y la pase muy bien junto con mis compañeras”, y agregó: “Entrenamos todos los jueves. Ahora estamos preparándonos para un viaje a Bahrein, con nervios, ya que es la segunda vez que viajo en avión”. Por su parte, Daniela Giuliano señaló: “Estoy en la liga de fútbol inclusiva. En Francia la experiencia me  encantó. Me gustó estar con las compañeras y ganar un par de partidos”.

La jornada finalizó con una fotografía de la copa para todos y todas y la victoria para el equipo femenino de la Colonia Montes de Oca. ATADIM, de Ituzaingó, ganó en la categoría masculina.

La discapacidad tiene que ver con una condición relacional que se da entre la interacción del sujeto con la sociedad; y son las barreras que muestra ésta la que hacen visible a esa discapacidad. De lo que se trata es de denunciar esos obstáculos y luego eliminarlos, ofreciendo oportunidades equivalentes para todas las personas, como se pretende con la liga de fútbol inclusivo.

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