Tristeza, tensión y temor por la integridad de la familia que quedó a la distancia manifiestan los inmigrantes que residen en la Villa 31. "Están bajando la whipala de todas las instituciones", denuncian.
Conferencia de prensa de Evo Morales en la que anunció su renuncia y denunció el golpe de Estado.

En la Villa 31 se viven momentos de tensión y tristeza en la comunidad boliviana tras la renuncia del presidente Evo Morales por cadena nacional. “Te juro que me puse a llorar como niña” cuenta a ANCCOM Maribel Pérez Jiménez, boliviana, quién lleva 13 años en la Argentina y milita en Bartolina Sisa, una agrupación de mujeres campesinas indígenas, que lleva su nombre por la heroína aymara del siglo XVIII. 

El domingo Evo Morales dio una conferencia de prensa en vivo, dónde renunció por la presión social, política y de las fuerzas de seguridad tras haber obtenido el 47% en las últimas elecciones.  “Muchos estamos a favor de Evo, porque muchos sabemos lo que es realmente vivir la pobreza; los indígenas, el campesinado, sabemos lo que es.” dice Mirta Rodríguez, una boliviana que lleva 30 años en la argentina.  

Por su parte, la familia de Maribel es de Santa Cruz de las Sierras, dónde está el centro de la oposición al ahora expresidente. Allí se realizaron las principales manifestaciones en su contra y  es el lugar de origen de la cara visible del golpe, Luis Fernando Camacho. “Yo tengo mi familia dividida, estoy muy dolorida con ellos. No saben nuestra historia, mi abuela fue una militante, usaba pollera, era analfabeta y hacía campaña mientras había estado de sitio”.

Los vecinos remarcan que  la movilización de la derecha en las calles argumentando el fraude y apoyados por la OEA terminó con el proceso democrático, por lo que lo califican como un golpe de Estado. “El pueblo Boliviano realmente trabajador, minero, indígena, el pueblo campesino con su propia cultura, su propio caminar, sabe que Evo siempre estuvo presente para ellos.”

David Lugones es santiagueño y parte de una pequeña empresa de telecomunicaciones, “Mugica Conecta”, del barrio Padre Carlos Mugica, se expresa muy indignado “Nosotros en Latinoamérica avanzamos un casillero y retrocedemos dos. El viernes vimos que se hizo justicia con el compañero Lula Da Silva y hoy nos encontramos con esta noticia. La derecha no duerme ¿No?” 

Maribel cuenta que recientemente viajó a Bolivia y vio cómo mejoró Bolivia durante los 13 años del gobierno de Evo Morales en los barrios más pobres y alejados de los centros urbanos. “Estuvo el proyecto ‘Mi agua’ que dieron el agua gratis, hubo muchos proyectos sobre los chicos estudiantiles, hubo cursos de capacitaciones para los jóvenes, estuvo el proyecto ‘Mi salud’, donde los médicos iban casa por casa y atendían a cada familia. Estuve solo dos semanas en Bolivia este año y vi todo eso, el cambio que hubo, nunca había pasado eso.” 

La principal preocupación es el origen y el pasado de los dos principales opositores a Evo Morales y las caras visibles del golpe, tanto el principal candidato opositor Carlos Mesa, como el líder cruceño Luis Fernando Camacho, “Lo que le pido a todo el pueblo boliviano es que tenga memoria, que busque en los archivos quién fue Mesa, y este señor Camacho que está velando por sus intereses”, ruega Lugones. 

Los vecinos también destacan como responsables del golpe a los intereses económicos de Estados Unidos sobre los recursos de Bolivia, no solo el gas, sino que también dispone de la reserva más grande del mundo de litio. “Hay muchos intereses que vienen por atrás que de a poco van a comenzar a hablar, se vienen noches oscuras para Bolivia.  Pero bueno, hay gente que prefiere esas noches oscuras, hay que aguantar y hay que resistir, no solo en Bolivia.”

David cuenta que en su casa se armó el día domingo un pequeño bunker con integrantes de “Mugica Conecta” siguiendo minuto a minuto las noticias de Bolivia, la empresa busca romper el cerco mediático en el barrio. “Nosotros respetamos la democracia, entendemos la democracia, pero no bancamos los golpes de Estado y esto es un golpe de Estado.” Para David Lugones esto se trata de un ajuste de cuentas a los sectores más pobres y pertenecientes a pueblos originarios. Se refiere a incidentes de la marcha de la oposición donde se intentó arriar las banderas Whipala de los edificios públicos en los principales centros urbanos, la bandera que representa las distintas etnias y considera un símbolo de la plurinacionalidad.  “Ojalá que podamos todos alzar la bandera de whipala que es lo que esta gente no pudo tolerar tanto tiempo, vos fijate que bajaron en todas las instituciones de Bolivia lo que es la bandera de whipala”.