Los cuerpos femeninos hipersexualizados y despolitizados, la escasa representación de la diversidad de género y la necesidad de nuevos espacios fueron algunos de los planteos que aparecieron en una charla de profesionales de la imagen con mirada feminista realizada en el marco de la muestra anual de ARGRA y en la que se exhibieron fotografías de ANCCOM..

“Fotoperiodismo en el espejo: deconstruyendo estereotipos en la fotografía”, así se tituló el conversatorio realizado en el marco de la muestra anual de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) del que participaron Lucía Merle, Lala Pasquinelli, Julieta Ferrario, María Paula Ávila y la editora fotográfica de ANCCOM, Victoria Gesualdi.

La charla transitó especialmente por aquellos estereotipos visuales que afectan a las mujeres. Merle, fotoreportera y coordinadora de la mesa, subrayó que “se trata de construcciones históricas que deben ser desnaturalizadas, para lo cual la discusión y el debate constante son herramientas clave”. Y afirmó que las transformaciones de los últimos años han dado lugar a la necesidad de un periodismo justo y diferente.

Lala Pasquinelli, fundadora del colectivo Mujeres que no fueron tapa, destacó que “dentro del mundo visual se reproducen constantemente estereotipos que sexualizan a los cuerpos femeninos, mientras que los masculinos son tratados de otra manera”. Según ella, a las imágenes de mujeres que circulan en los medios masivos se les asigna un rol claro, ligado a la belleza, la sensualidad y la maternidad. En su opinión, también hay una falta de representación de la diversidad –corporal, racial y de género– que debe cambiar.

Victoria Gesualdi afirmó que “el panorama de hiperconcentración mediática de la actualidad lleva a que haya una repetición de los mismos contenidos, usualmente cargados de los estereotipos que se quieren combatir”. Citando a la especialista en cultura y política Cora Gamarnik –presente entre el público– añadió: “El uso de estereotipos está ligado a las necesidades del mercado de crear demanda constante. Por esto hay una clara despolitización de los cuerpos”. Y como lo personal es político, hay que hacer que la lucha lo sea, lo que supone un desafío: “Se necesitan nuevos espacios para las nuevas representaciones”, remarcó.

La editora de ANCCOM exhibió parte del trabajo fotográfico que realiza la Agencia de Noticias de la Carrera de Comunicación, que se configuró como una práctica preprofesional creada por docentes de la Facultad. Gesualdi remarcó que se trata de un espacio en donde se pueden construir nuevas representaciones, distintas de la hegemónicas que circulan en la mayoría de los medios.

Julieta Ferreiro y María Paula Ávila, ambas expositoras de la muestra de ARGRA este año, plantearon cada una a su turno la necesidad de mostrar otras representaciones de lo que es ser mujer y de cómo se construye el género. La serie de imágenes de Ferreiro exhibidas en la muestra retrata la transición de un hombre trans vista desde un lugar humano, lejos de la mirada médica. “La idea era mostrar el proceso desde un lugar íntimo, desde la amistad y el amor, desde aquello que casi nunca nos muestran”, contó la autora en diálogo con ANCCOM. En tanto, el trabajo de Ávila muestra la vida de unas mujeres indígenas de Concepción, Bolivia.

El conversatorio cerró con preguntas de las asistentes. Una de ellas fue de qué maneras continuar con la lucha feminista contra los estereotipos. “Hay que seguir construyendo espacios, como el de la muestra de ARGRA, que habilitan la discusión y el pensamiento disruptivo, que permiten ir a otros lugares y deconstruir los lugares comunes”, concluyó Merle.

La muestra de ARGRA estará abierta hasta el sábado 10 de agosto inclusive, con entrada libre y gratuita, de martes a domingo de 12 a 20 en la Casa del Bicentenario.