El INAMU presentó un proyecto de ley de cupo femenino para los festivales musicales. Se estima que la Argentina es el país latinoamericano con menos mujeres en los escenarios. El género que más discrimina es el rock.

El Club Cultural Matienzo está lleno de mujeres: artistas, compositoras, estudiantes que organizan festivales en sus colegios, periodistas, fotógrafas, músicas. Son muchas las pibas que vinieron a entender de qué se trata la ley de cupo musical femenino que proponen la cantante Celsa Mel Gowland, la productora Paula Rivera y la guitarrista Paula Maffiacomo. La presentan como un postulado laboral que va en contra de la discriminación .

La primera en comentar acerca del proyecto es Celsa Mel Gowland, quien a raíz de que ciertos festivales nacionales no convocaran músicas mujeres empezó, el año pasado, a gestar la idea de una ley de cupo femenino. En ese momento vicepresidía el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y desde allí también impulsó una encuesta sobre el proyecto y convocó a una mesa de debate entre artistas.

Los datos de la plataforma chilena ‘Ruidosa’ señalan que la Argentina es el peor país de América Latina en representación de mujeres en los escenarios: mientras que la media está en torno a un 30%, aquí apenas llega al 13. Y de los 46 principales festivales de todos los estilos en el país, el 94% tiene una representación femenina de menos del 20%, siendo rock el peor género musical con una participación de mujeres de solo el 5%.

Muchas chicas, entre ellas, artistas, compositoras, estudiantes, periodistas, fotógrafas, músicas. Se acercaron para conocer y apoyar este proyecto de ley.

Tenemos que ir por nuestro derecho de expresarnos, por nuestro derecho a la multiplicidad de voces comenta Mel Gowland y subraya: “No tenemos que olvidarnos que proponemos una ley laboral que va en contra de la discriminación.

¿Qué propone el proyecto de ley? Nada menos que un 30% de mujeres en los escenarios argentinos en todos los eventos, con o sin fines de lucro, que reúnan a más de tres agrupaciones sobre un escenario. Ese porcentaje debería estar conformado por solistas mujeres, agrupaciones musicales que en su totalidad sean mujeres o en su defecto mixtas, a la que también se le reclama un 30% femenino en su composición.

Pero, ¿por qué el 30% y no el 50%? Mel Gowland aclara: “El INAMU hoy  tiene 42 mil músicos a cargo de proyectos y entre esos hay sólo 7 mil que están liderados por mujeres. Eso representa el 20%. Se trata también de promover la actividad, con el tiempo buscaremos que cada vez más músicas se profesionalicen.

Las artistas proponen en el proyecto, un 30% de mujeres en los escenarios argentinos en todos los eventos, con o sin fines de lucro, que reúnan a más de tres agrupaciones sobre un escenario.

Con esta idea en mente, Mel Gowland terminó su mandato el año pasado. No obstante, ahora presenta el proyecto de ley de cupo en el marco de Sonora, el festival que surgió en Brasil en el 2016 para dar visibilidad y legitimar la presencia de la mujer compositora en el ambiente musical, que en solo dos años logró un alcance de 74 presentaciones de 16 países de todo el mundo.

A su lado Paula Rivera, quien la sucedió en la vicepresidencia del INAMU, comenta que retomó cuestiones de la agenda de género en la institución -como el uso del lenguaje inclusivo- y reimpulsó el proyecto que ahora se encuentra en estado de debate en la Cámara de Senadores.

Rivera explicó que el INAMU está llevando a cabo una encuesta nacional. “Es una necesidad, no existen datos reales. Queremos saber dónde  está parada la mujer hoy en la música, qué lugares está ocupando. Hoy no los podemos numerizar.” Anticipó que el sondeo que están realizando en la página web de la institución dio como resultado que el 70% de las mujeres sufrió discriminación en el ambiente artístico o que 40% de las mujeres músicas no está registrado en el INAMU.

Por su parte, Paula Maffia expresó que para ella la ley es un puntapié pero depende de nosotras representar eso arriba de los escenarios, compartiendo con otras mujeres, proponiendo bandas mixtas, ejerciendo la sororidad, contratando técnicas. Confiemos en nosotras. Hagamos ese cupo femenino hacia adentro.”Y a la hora de pensar cuán viable es de verdad el proyecto, la cantante sentenció: “Los únicos que pueden oponerse a esto son los productores, que tienen un prejuicio muy arraigado de que la mujer no vende en la Argentina. Eso no es cierto. Demostrémos que es sólo un prejuicio.

El INAMU está llevando a cabo una encuesta nacional, con el objetivo de conocer qué lugar está ocupando hoy, la mujer en la música.