Miles de trabajadores docentes y no docentes marcharon desde el Palacio Sarmiento hasta el Congreso de la Nación, en repudio al estrangulamiento presupuestario y al ataque a la maestra Corina de Bonis, en Moreno.

Bajo el sol de la mañana de ayer, los principales sindicatos de la educación a nivel nacional y provincial se manifestaron bajo la consigna “La educación pública está en peligro”. De la masiva movilización, que coincidió con una nueva jornada de paro nacional, participaron docentes de diferentes provincias, privados y universitarios,  agrupados en diferentes gremios, entre los que estaban Ctera, Suteba, Conadu, Sadop y Fatun.

La marcha comenzó en el Ministerio de Educación para finalizar frente al Congreso de la Nación. En el Parlamento se comenzará a tratar en pocos días el Presupuesto nacional para el año 2019 y allí, se prevé entre otras aristas, el ajuste en educación. Los sindicatos denuncian que no se va a incluir por primera vez en muchos años el incentivo docente que el gobierno nacional pretende transferir a las provincias, lo cual repercutirá en menos dinero para infraestructura escolar y programas socioeducativos, y eliminación de becas escolares, entre otros recortes.

En paralelo, mientras se manifestaban los gremios, a los diputados de la oposición les faltaban sólo siete legisladores para conseguir el quorum necesario para avanzar en la discusión de distintos proyectos de ley vinculados a la educación.

El acto sirvió además para repudiar el secuestro y tortura de la maestra Corina de Bonis del Centro de Educación Complementaria 801 de Moreno, quien fuera secuestrada en un auto y luego torturada ayer por la tarde, lo cual se suma a las muertes de Sandra Calamano y Rubén Rodríguez por una explosión en una escuela del mismo distrito. Un panorama desolador. Al respecto, SUTEBA y CTERA convocaron para hoy viernes  a una marcha de antorchas en todas las plazas del país, en repudio a lo sucedido.

Tienen la palabra

Con el telón de fondo del Congreso, los principales dirigentes sindicales le hablaron a los manifestantes. Sonia Alesso, secretaria general de Cetera (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina), agradeció el apoyo de legisladores de diversas bancadas como el Frente Para la Victoria, el Frente Renovador, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, el Movimiento Evita, y el interbloque Argentina Federal, que escucharon los reclamos y presentaron en el Congreso los proyectos de ley que finalmente no pudieron tratarse al no conseguirse la habilitación de la sesión.  “El legislador que no acompañe estos proyectos va a cruzarse en su provincia con un maestro y una maestra que le va a demandar por lo que hizo durante la votación de hoy”, advirtió Alesso.

“Éste es un día de dolor y bronca, como el que sentimos con la muerte de Sandra y Rubén. Ayer (por anteayer) secuestraron a una compañera, Corina, por cometer el pecado de estar junto a padres, madres y abuelas en una olla popular. Han sembrado un lenguaje de odio, y somos maestros y maestras que enseñamos valores, defendemos la ciudadanía, marchamos en paz, y no queremos que los pibes se nos mueran de hambre”, agregó la dirigente.

Los trabajadores no docentes de universidades nacionales también participaron de la movilización. Walter Merkis es el secretario general de FATUN (Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales), y se encargó de enfatizar que la lucha es por el presupuesto universitario,  ya que, dijo, “vimos en el Boletín Oficial cómo 1.600 millones de pesos desaparecían del presupuesto de Educación para pasar a Seguridad”.

Sobre el gobierno nacional, expresó que “quiere volver al 1900, donde unos pocos dueños de la tierra accedan a todo y el resto miremos cómo nos sumergimos día a día en la miseria”. Tuvo además un espacio para la reflexión de cara al próximo año electoral: “Es la hora en que todos unidos marchemos y nos unifiquemos para poder llevar adelante un trabajo que realmente nos permita enfrentar en 2019 este castigo que nos ha tocado, con toda la fuerza para poder superarlo”, manifestó.

Los docentes universitarios son otros de los actores duramente castigados. A una paritaria postergada (que se cerró hace días, con acuerdo de CONADU, FEDUN, UDA y FAGDUT en un 26% de aumento más dos cláusulas de revisión) se le suma la crisis presupuestaria, con universidades que no cuentan con el dinero necesario para pagar sueldos, tarifas de serviciso públicos, insumos para investigación ni mantenimiento de edificios.  Quien tuvo la palabra en su representación fue Carlos de Feo, secretario general de CONADU, (Federación Nacional de Docentes Universitarios). “En el marco de un imponente paro federal, miles de argentinos nos manifestamos contra una política que promete terminar con el Estado tal como lo conocíamos: el Estado que piensa en los más desposeídos, en soberanía, en trabajo, en salud y educación para todos los argentinos”, afirmó con nostalgia.

En tanto, de Feo aclaró que el reclamo excede lo salarial. “El Ministerio de Educación nos quiso hacer creer que esto es solamente un reclamo corporativo y salarial, por eso firmamos la paritaria y cerramos un acuerdo: pero seguimos luchando porque no queremos universidades elitistas. La calle es nuestra y de ahí no nos vamos a mover”, sostuvo.

Para finalizar, habló el secretario general de Suteba (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires), Roberto Baradel. Recién llegado de Moreno, donde acompañó a la comunidad educativa tras los graves hechos ocurridos el día anterior, sus palabras fueron las más encendidas de la mañana, y las más celebradas por los manifestantes.  “Nosotros dijimos cuando empezó este conflicto en la provincia de Buenos Aires, que hagan lo que hagan y digan lo que digan, no nos van a doblegar. No vamos a resignar derechos ni salarios a la baja, ni decirles que queremos escuelas seguras o comedores escolares”, aseguró .

Cabe recordar que en la provincia de Buenos Aires sigue sin concretarse el acuerdo salarial, ya que en la última paritaria del  pasado 23 de agosto, el gobierno propuso un aumento del 19% y el pago de material didáctico, con lo cual elevaba la mejora al 20,7% hasta septiembre, propuesta que fuera rechazada por los gremios.

Ya sobre el cierre, Baradel le exigió al gobierno nacional y provincial que se respete a los docentes y a la educación pública, se los convoque al diálogo y no sean tomados como enemigos. Y remató: “Si algo tiene fecha de vencimiento no son los docentes; son los funcionarios y sus políticas públicas”.

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