Luego de las las fallidas negociaciones de paritarias docentes, el recorte y la subejecución de presupuesto, la comunidad educativa realizó una multitudianaria marchó de Congreso a Plaza de Mayo.

Pese a las lluvias y el mal tiempo, paraguas, pilotos y una infinidad de banderas, carteles y pañuelos coparon la zona de Congreso. Miles de estudiantes, graduados y docentes de las 57 universidades públicas nacionales, que se encuentran de paro por tiempo indeterminado, acompañados por gran parte de la sociedad, salieron a las calles manifestando su absoluto repudio frente a la inmovilidad salarial y al recorte presupuestario que el Gobierno nacional está llevando a cabo contra la comunidad educativa. La marcha en defensa de la universidad pública, gratuita, inclusiva y de calidad se sintió a lo largo y ancho del país.

Las diferentes organizaciones gremiales, junto con toda la comunidad educativa se concentraron a partir de las 17 frente al Congreso para comenzar la marcha por Avenida de Mayo. “No estamos perdiendo clases, estamos perdiendo la educación pública”; “Soy la suma de todos los docentes que pasaron por mi vida.” “¡Mira si no voy a salir a marchar por ellos!” “La educación pública es un derecho no un privilegio”, fueron algunas de las frases que repetían los manifestantes, muchos de ellos no pertenecientes al sistema educativo universitario, quienes a pesar de ello, mostraron su apoyo a la educación superior frente a la situación crítica que está atravesando.

No se vende, se defiende

Victoria González, de 28 años, es médica recibida en la UBA y trabaja actualmente en el hospital Garrahan: “Hoy vinimos acá con compañeros de la residencia, porque la mayoría se formó en la educación pública. Le debo lo que hoy soy un poco al esfuerzo que hicieron mis padres, y otro poco al Estado que pone presupuesto para que los jóvenes puedan convertirse en profesionales, y tener un futuro”, sostiene. “Más allá de que uno está por fuera del sistema educativo universitario, es importante venir a apoyar la marcha de hoy porque el recorte de presupuesto es significativo, y es un avasallamiento muy grande sobre la educación. Estamos desprotegidos por parte del Estado. El tiempo no nos ayuda, pero salimos igual a las calles a luchar”, concluye González.

Los gremios universitarios que organizaron la movilización fueron las federaciones docentes (Conadu, Conadu Histórica y Fedun), las organizaciones estudiantiles (la FUA y sus federaciones regionales) y de trabajadores no docentes (la Fatun),  que hasta el momento están llevando a cabo medidas de fuerza en todo el país. Y es que la propuesta salarial ofrecida a los docentes es del 15% en cuotas, quedando muy por debajo de la inflación, estimada en un 30%.

Sosteniendo el paraguas y acompañada por sus dos compañeras Maitena, egresada y docente de la Universidad Nacional de las Artes comenta: “Estamos marchando por los conflictos en relación a la universidad. Nuestras paritarias docentes están congeladas. La oferta del Gobierno fue rechazada y luego se volvió a ofrecer lo mismo. Seguimos cobrando lo mismo que el año pasado. Además de eso, la partida presupuestaria de este año está subejecutada, el 80% de nuestras sedes son alquiladas y no hay presupuesto para sustentarlas. Estamos en emergencia edilicia”, describe. Su compañera Érica, agrega: “Somos primera, segunda y tercera generación de universitarios en la familia. De no haber tenido educación pública jamás hubiéramos tenido acceso a ella. Si hubiera sido arancelada nuestro destino hubiera sido otro. Nosotros queremos que otros tengan nuestro mismo destino y no se queden en el camino. Hay que pelear por las generaciones que vienen”.

Luis Tiscornia , secretario general Conadu Historica.

Sin terciarios no hay docentes

Marcela Felice cursa en el instituto superior docente del 105 de Ciudad Evita el Profesorado de Educación Especial: “Estudio en La Matanza, donde hay un montón de escuelas que no comenzaron las clases, de las que se está haciendo cargo el municipio. Ediliciamente están en condiciones pésimas, y esto nos dejó lamentablemente sin dos compañeros, hablo de Sandra y Rubén”, explica Felice. “El compañero Rubén, de la escuela 49 de Moreno, aparte de ser auxiliar en la escuela, era instructor en formación profesional y daba cursos de carpintería; tuve el gusto de conocerlo, una gran persona. A pesar de lo que pasó, ellos siguen ajustando. El Gobierno nacional y provincial tienen que hacerse cargo de las paritarias, de la inversión en infraestructura y de las condiciones en general de las escuelas y universidades. Eugenia Vidal dice que las familias se están inclinando a enviar a sus hijos a escuelas privadas. ¿Y los que no podemos hacerlo? ¿No les damos educación? Está en la Constitución Nacional que la educación es un derecho. Es lo principal. Si no hay educación, no hay nada”, concluye la estudiante.

Un derecho del pueblo, no un privilegio de clase

Bombos y platillos resuenan mientras la muchedumbre avanza. Entre banderas del centro de estudiantes está Diego Riquelme, estudiante de Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales: “Hay que marchar, porque tenemos que defender nuestra universidad pública. Ella es un valor fundamental, es algo que necesitamos, es la posibilidad de que todo el pueblo pueda estudiar. Si no defendemos la educación, es un ir para atrás”, reflexiona. Diego destaca la masividad de la convocatoria, atravesada por cada historia personal: “Hoy hay una cantidad enorme de compañeros, que están acá de pie en la calle, con la lluvia, para que el Gobierno vea que nosotros defendemos la educación. A mí se me hubiese dificultado mucho poder pagar una universidad privada. Mi papá y mi mamá son universitarios, se recibieron casi a los 50 años, un gran ejemplo para mí. Eso me da más fuerza para querer estudiar”. Luego analiza cómo a la crisis universitaria se suma la económica y social en cada estudiante: “Ya hoy con el ajuste general, por más que la universidad sea gratuita, hay compañeros que no están pudiendo venir, porque uno tiene que viajar, comer, pagarse los apuntes. Imaginate si le sumas una cuota, sería muy difícil. Por esos compañeros, por los que estamos y por todos los que queremos que vengan. El reclamo es general, por el presupuesto universitario, pero además acompañamos a los docentes, en la negociación paritaria de su salario”.

Los carteles de “La escuela pública es de todos y para todos”, “A un pueblo educado, es difícil que lo engañen corruptos y mentirosos”, acompañaron la mayoría de las banderas que flamearon durante tres horas por Avenida de Mayo. El canto más escuchado sintetizó la crisis que enfrenta el Gobierno y la determinación de una sociedad que defiende sus derechos contra viento y lluvia: “Traigan al gobierno ajustador/ para que vea/ que este pueblo no cambia de idea/ pelea, pelea por la educación”.

Jorge Luis Nuñez, secretario adjunto UDIUN.

 

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