La muestra Medios, Iglesia y Ceguera del artista que debió exiliarse en los 70 se exhibe en un lugar poco convencional: la redacción del diario Tiempo Argentino. ¿Qué decían los diarios en la dictadura?

Ni un museo, ni un centro cultural. El lugar elegido por la Fundación Augusto y León Ferrari Arte y Acervo para exponer Medios, Iglesia y Ceguera, del artista plástico argentino León Ferrari es la redacción del diario Tiempo Argentino, medio que funciona de manera cooperativa y que fue recuperado por sus trabajadores. De martes a jueves entre las 15 y las 19 se puede ver la exposición, al menos hasta mediados de abril, según los organizadores.

Son las 17 y la redacción de Tiempo Argentino está a full. Tipeo, risas, discusiones, concentración y más tipeo es lo que se percibe al entrar por la calle México. Lo primero que detiene al visitante no es el recorte del diario Clarín, de 1997 -parte de la muestra-, titulado “El líder mezclaba la biblia con la ficción”, sino, el cartel de abajo, que dice, grande y en negrita: “Se puede tocar”. Y esa fue un poco la idea de los organizadores. “A veces les tenemos que pedir nosotros que nos molesten”, cuenta Federico Amigo, Secretario de Redacción del diario.

Un periodista del diario Tiempo Argentino trabajando mientras dos mujeres miran imágenes de la muestra en la pared
Mientras los trabajadores de Tiempo Argentino realizan sus tareas se expone la muestra Medios, Iglesia y Ceguera.

La mayor parte de la obra está expuesta sobre una pared, al lado de donde trabajan los periodistas. Para pasar tienen que pedirle permiso a gente que está trabajando. “Pasa tranquilo”, dice el periodista Alejandro Wall.

La primera parte de la muestra es un recorte de la obra “Nosotros no sabíamos” que expone distintos artículos periodísticos de 1976 donde se tomaban a los crímenes del Estado como temas policiales. “Son las noticias que lograron pasar el tamiz de la censura, o que dejaron pasar como mensaje del terror. Si bien están lejos de abarcar todos los crímenes cometidos por nuestras Fuerzas Armadas, dan una idea del clima que vivía la población y del grado de conocimiento que tenían quienes justificaban con un por `algo será´, expresión que luego de los juicios reemplazaron por ´Nosotros no sabíamos´”, explicó el autor en 1992. En 1976 Ferrari se exilió a Brasil y el 27 de febrero de 1977 su hijo desapareció.

Trabajadores de Tiempo Argentino sentados deltante de las computadoras mientras en la pared se presentan recortes de diarios.
La sección “Nosotros no sabíamos” repasa los artículos policiales durante la dictadura.

Hacia el fondo de la redacción se encuentra una serie de gigantografías que llevan titulares del diario del Vaticano intervenido por la Iglesia Católica, L’Osservatore Romano, entre diciembre de 2000 y febrero de 2001. Algunas de las portadas dicen “El perdón y la reconciliación son imprescindibles para una auténtica renovación personal y social”. El papa Juan Pablo II dijo esa frase, Ferrari le pidió entonces que anule la inmortalidad y el Juicio Final a través de una carta el 24 de diciembre de 1997. La carta no fue respondida y algunos años después fue reenviada.

Al fondo de la redacción aparece un collage enorme que ocupa casi toda una pared. Se trata de un fondo blanco con alguna cursiva negra, roja y verde, a la que cuesta leerla, y distintos recortes de diarios que cuentan del conflicto bélico de Medio Oriente.

Una mujer mirando un cuadro de un fotomontaje.
En la zona de fotomontajes se encuentra un retrato de Hitler intervenido con la imagen de Videla dentro de la Casa Rosada.

Antes de salir de la redacción, si se mira a espaldas del que atiende en la mesa de entrada, se encuentra con distintos fotomontajes que el autor realizó en las últimas épocas de su carrera. Los más impactantes son el titular de un diario qué pide por los desaparecidos y de fondo se ve el Palacio de Tribunales, una nota de un diario de la que solo se lee un titular que habla de Juan Pablo II y todo lo demás está tapado con el envoltorio de los preservativos Prime. Y por último, se exhibe el fotomontaje con la cara de Hitler, y dentro de su boca está la Casa Rosada y dentro está Videla, el ex presidente durante la dictadura, una suerte de mamushka de genocidas.

La muestra, de entrada gratuita, está disponible de martes a jueves de 14 a 19 en México 437.

Una hoja con datos de personas para asociarse al diario Tiempo Argentino.

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