En la primera sesión del histórico plenario de comisiones argumentaron 32 oradores, a favor y en contra del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Afuera, hubo dos manifestaciones contrapuestas.

Durante la mañana y la tarde del martes, el proyecto de despenalización del aborto se debatió en la Cámara de Diputados por primera vez en la historia de nuestro país. El presidente de la Comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky, organizó la jornada en dos turnos. De 10 a 13.30 argumentaron 16 expositores a favor de la Ley de Legalización del Aborto y por la tarde, de 14.30 a 18, tomaron la palabra 16 oradores que manifiestaron en contra del proyecto. Las exposiciones se llevarán a cabo todos los martes y jueves y se espera que el dictamen de consenso pueda tratarse en el recinto en junio para pasar luego al Senado. Si bien durante la primera audiencia los oradores se dividieron marcadamente en dos bloques y expusieron en horarios diferentes, se prevé que en las próximas reuniones los participantes van a comenzar a mezclarse.

El ya conocido pañuelazo a favor de la legalización del aborto.

A favor de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, dieron sus argumentos el secretario de Salud Pública de Rosario, Leonardo Caruana; la docente e investigadora del CONICET, Paola Bergallo; la médica ginecóloga, Sandra Vázquez, el periodista Luis Novaresio y las actrices Carla Peterson, Griselda Sciciliani y Verónica Llinás, entre otros.

Ante los diputados de las comisiones de Legislación General, Salud Pública, Legislación Penal y Familia, Niñez y Adolescencia, los expositores a favor del proyecto de la Campaña hablaron de “saldar una deuda de la democracia con los derechos de las mujeres” e hicieron hincapié en la ineficacia de la persecución penal en casos de aborto clandestino. El abogado Andrés Gil Dominguez señaló que “ser legislador y cumplir con la Constitución es transformar el dolor en derechos”.

La abogada especializada en derechos humanos Nelly Miyersky

Por su parte, las actrices Llinás, Peterson y Sciciliani se ubicaron las tres juntas detrás del atril y leyeron la Carta Abierta a Diputadas y Diputados firmada por más de 400 actrices. Llinás explicó que “uno de cada cuatro abortos es inseguro y es una realidad que existe más allá de nuestras opiniones. El aborto existe y mantenerlo en la clandestinidad no es la solución.” Segundos después Peterson leyó: “Les pedimos que voten el proyecto de la Campaña Nacional porque estamos convencidas de que el aborto legal acompañado de políticas públicas de educación, y contención para evitarlo, nos convertirá en una sociedad más justa, más moderna y definitivamente menos hipócrita. Llegó la hora, hagan historia y salden su deuda con las mujeres”.

Luego fue el turno de Luis Novaresio quién subrayó que “no existe un criterio único y científico acerca de cuándo comienza la vida.” Después, el periodista provocó cierta tensión en la sala al interpelar directamente a la diputada macrista Carmen Polledo. “Las mujeres se mueren—dijo Novaresio—. Usted Carmen no puede seguir favoreciendo que las mujeres ricas accedan al misoprostol y que las mujeres totalmente excluidas accedan a la rama de perejil”.

En las calles, las mujeres también hicieron oír sus voces con cantos y batucadas.

Por la tarde, expusieron el ex juez de la Corte, Rodolfo Barra; el abogado Alberto Bianchi, el pediatra Diego Montes de Oca, el docente de la UCA Nicolás Laferriere y el cura Gustavo Carrara, entre otros. Todos ellos se mostraron en contra del proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Hablaron fundamentalmente de leyes y estadísticas y compararon el aborto legal con la dictadura militar y el Holocausto.

El médico obstetra, Ernesto Beruti, basó su discurso en estadísticas de defunción de mujeres: “En 2016 hubo 43 muertes por aborto—sentenció Beruti—en Argentina las mujeres mueren por enfermedades cardíacas, respiratorias, por tumores malignos, accidentes de tránsito y suicidios, la mortalidad materna figura en el último lugar”.

Asimismo, el director de Pro-familia, Oscar Botta, afirmó que “se busca implementar el aborto legal para establecer un control demográfico encubierto en un país superpoblado”; y Nicolás Laferriere agregó que “en parte, el aborto está destinado a eliminar sistemáticamente a personas con discapacidad”.

El médico obstetra, Ernesto Beruti, basó su discurso en estadísticas de defunción de mujeres.

Ambas posiciones parecen irreconciliables y cabe destacar la baja presencia de diputados “indecisos” durante la audiencia. Los legisladores que ya tomaron posición están dispuestos a defender su postura. Sin embargo, aún no se puede dilucidar en que culminará la discusión porque muchos diputados que no asistieron al debate están en la duda.

El panorama exterior al Congreso también dio cuenta de la imposibilidad de consenso entre ambas posiciones. Sobre la avenida Rivadavia, el “pañuelazo”. Sobre Riobamba, el “banderazo”. De un lado el verde, del otro, el rojo. Los integrantes de Unidad Provida repartieron pañuelos rojos y desplegaron una bandera blanca y celeste con la leyenda “soy Argentina, déjame nacer.” A pocos metros, miles de personas portaban en el pecho, en los brazos y en la cabeza los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Arriba del escenario se leyeron discursos y se tocaron canciones a favor de la despenalización. Durante la ronda de exposiciones de la tarde, más de un orador insistió en la idea de que el debate debía darse en el interior del Congreso. No obstante, bastaba mirar hacia afuera para comprobar que el debate fundamental está en las calles.

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