Patti Smith está en Argentina para realizar dos presentaciones en el Centro Cultural Kirchner. Antes habló sobre aborto, feminismo, arte y el protagonismo necesario de los jóvenes para llevar adelante el cambio que necesita el mundo.

No hay mesa, ni escenario de por medio. En su lugar, sólo un micrófono y una guitarra. Estos elementos, colocados sobre una alfombra roja, forman parte de la muestra Les Visitants, curada por Guillermo Kuitca, en el CCK, de la que Patti Smith participa con una serie de fotografías Polaroid. Prácticamente no hay sillas. Patricia Lee Smith –tal es su nombre completo-, artista ‘expansiva’, como se autodenomina, espera parada, sonriente y amable. Saluda a todos con un tímido “hola” y anuncia que responderá todas las preguntas, sin evasiones. Patti, la madrina del Punk, transmite humildad y sencillez.

La muestra de Smith, Les Visitants, fue curada por Guillermo Kuitca.

La poeta, cantante y artista plástica comenzó su conferencia de prensa con calor humano, pero no por eso su discurso fue poco contundente. Se refirió a la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito y destacó que cree que “es más importante salvar la vida de las mujeres jóvenes, o de cualquier persona que tome ese tipo de elección, que basar la decisión en cualquier tipo de ideología. Es un tema muy difícil y doloroso”, dijo. “Ya en los ’50 y los ’60, cuando yo crecí, había mujeres que morían por abortos ilegales, me pasó con varias amigas”, contó. Y destacó que “tenemos que escuchar a nuestras mujeres y estar atentos a sus necesidades, porque en realidad no hay una respuesta correcta. Si te realizas un aborto vas a pensar en eso por el resto de tu vida y si no lo haces, también va a haber muchas consecuencias, situaciones en la vida que van a ser muy difíciles”.

Con su pelo color plata echado sobre su cara, botas y el típico saco suelto, la estadounidense nacida en 1946, también se refirió al fin que persigue con su arte y cómo fue desarrollarlo siendo madre. “(El arte) es un obsequio difícil que me dio la vida desde que era niña. Siempre fue mi misión, nací para ello. Mi objetivo es hacer el mejor trabajo posible, pero también ser una buena persona. Hago mi trabajo porque no puedo no hacerlo. No es una elección. Cuando me levanto ya estoy pensando en ideas o en terminar o empezar algo. Es parte de lo que soy”.

Conferencia de prensa de Patti Smith en el marco de la muestra “Les visitants” presentada en el Centro Cultural Kirchner.

Luego resaltó que “cuando era joven, sólo quería ser una artista. No pensaba realmente en ser madre. Pero me convertí en madre, y amo a mis hijos. Y tuve que reacomodar, no el por qué trabajo, pero sí cómo lo hago. Tuve que escribir cuando mis hijos estaban durmiendo y despertarme al amanecer y escribir, desarrollar nuevas disciplinas. Y fue bueno para mí, eso me hizo más fuerte. Soy una artista más disciplinada gracias a eso.”

Patti, mientras espera la traducción, toma té o café relajada a un costado. Se siente como si el espacio en el que se encuentra fuera el living de su propia casa. Se incorpora y retoma el micrófono: “Quería decir una cosa más, algo que aprendí trabajando con mi marido. Creo que es importante que las mujeres sean lo suficientemente fuertes para luchar por el espacio que necesitan. Y los hombres deben ser lo suficientemente fuertes para poder dárselos. Porque necesitás fuerza para pedir y para dar. Entonces, depende de la fuerza de ambos géneros. Y creo que podemos tener un mundo mucho mejor si nos comunicamos entre nosotros. Si solo protestamos en contra del otro, nada va a pasar. Es muy difícil. La comunicación es la clave para la evolución”.

Patti Smith se autodenomina como artista ‘expansiva’.

Mientras la traductora habla, Patti camina tranquila, toma agua y mira al público que parece seguirle el paso como una sombra en el medio del desierto. Patti cuenta sobre su amor por el escritor chileno Roberto Bolaño y el argentino Cesar Aira. Ante la pregunta sobre por qué cree que 2666 (Bolaño) es la obra maestra del siglo XXI responde: “Desafío a cualquiera de los que están acá a mostrarme un libro mejor” y define a Cesar Aira como “un genio”. “Todos los escritores que lo conocemos nos rendimos ante él. No sólo tiene una mente tremenda, una gran imaginación, sino también es genial musical y matemáticamente, su humor, su inteligencia…”, dice y con sus puños cerrados y mirada al cielo, exclama: “¡Salve, Cesar!”.

La artista, quien en 1975 grabó Horses, disco que la llevaría a convertirse en la referente del movimiento contracultural de los Estados Unidos. Cumpliendo con su palabra responde a todo, también a la cuestión del feminismo, los abusos sexuales que en los últimos meses fueron noticia en Estados Unidos y cómo se desarrolló esto en el mundo del rock con las llamadas ‘groupies’. Al respecto dijo: “No creo que estos temas sean feministas, creo que son preocupaciones humanas. Son de los hombres y las mujeres. Y hasta que entendamos que estas preocupaciones deben ser la responsabilidad de ambos géneros, no tendremos progresos. No podemos volver atrás y empezar a cambiar la cultura de los 60 o los 40 o del siglo XVIII. Solamente podemos aprender de cada error y evolucionar como seres humanos.”

Acompañada de su guitarra cantó My Blakean Year, una canción homenaje al poeta William Blake.

Sobre su banda y la forma en la que vivieron de gira comentó que fue completamente diferente: “Siempre me enfoqué en el trabajo, nunca estuve tan interesada en la mitología del sexo y las drogas. Sí, tuve sexo y sí, probé algunas drogas y fumé un poco de marihuana, pero no era mi preocupación. Mi preocupación principal era la poesía, la revolución, crear espacios para nuevas bandas, para los jóvenes, para generar un cambio.” Finalmente resaltó que si bien su banda nunca tuvo groupies, habló del tema con sus compañeros para llegar a la reflexión de que “no hay razón para forzar a otro ser humano, ser cruel, tomar ventajas sobre otro. Esto es algo humanista, no importa si sos un rockstar, un empresario, o un granjero. Tenemos que tratarnos con respeto”.

Retomando la pregunta inicial sobre por qué y para qué escribe habló sobre su texto Devotion, editado en 2017. “Se trata acerca de escribir todos los días, pero además es acerca de cómo las cosas que escribimos -tal vez una idea, una entrada de un diario, un fragmento de una conversación- se infiltra en otro trabajo. Es realmente acerca del proceso. Cuando me preguntaron por qué trabajo todo el tiempo, la respuesta está en este libro”, del cual leyó un fragmento, gracias a que uno de los integrantes del público que le acercó un ejemplar.

“Cuando me levanto ya estoy pensando en ideas o en terminar o empezar algo. Es parte de lo que soy”, expresó.

Patti Smith, con total naturalidad y como una madre que recibe a sus hijos a la mesa, tomó su guitarra y disculpándose por no saber tocar “más que tres acordes”, cantó My Blakean Year, una canción homenaje al poeta William Blake, del álbum Trampin. “Es una tema que habla sobre el sufrimiento de los artistas”, dijo antes de despedirse, al ritmo de sus pasos espaciados.

La artista realizará dos presentaciones en la Sala Sinfónica del Centro Cultural Kirchner. El 28 de febrero en su faceta de escritora leerá poesía acompañada por el músico Tony Shanahan. Allí participarán Alberto Manguel, director de la Biblioteca Nacional y Guillermo Kuitca, encargado del despliegue visual. El 1 de marzo brindará un concierto con músicos invitados, entre ellos el organista Matías Sagreras y el cellista Patricio Villarejo. Todo en el contexto de la exhibición Les Visitants. Una mirada de Guillermo Kuitca a la colección de la Foundation Cartier pour l’art contemporain.

Antes de finalizar la conferencia hizo una reflexión respecto al sistema laxo de tenencia de armas en Estados Unidos e hizo un llamado a los jóvenes: “En mi país es muy fácil conseguir armas, rifles de asalto, y hay muchos asesinatos. Los estudiantes se están levantando por toda América, y ellos van a ser los que logren el cambio que los presidentes no pudieron lograr. Los estudiantes se están juntando para lograr un cambio en nuestro país. Y necesitamos voces jóvenes para que se paren y se unan a través de la ideología y la tecnología de manera global.  Apoyen a su juventud, a todos ustedes, y al periodismo. Es tan importante porque, cuando otra gente tiene miedo de decir la verdad, nuestros periodistas salen, a veces, arriesgando sus vidas.” Y, con sus manos abiertas como un mesías exclamó: “Es un mundo difícil allá afuera, pero la vida es hermosa”.

Sobre la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, dijo, entre muchas otras cosas, “es un tema muy difícil y doloroso”.

 

 

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