La agresión al rugbier Jonathan Castellari volvió a poner en primer plano la discriminación. La historia del ataque y las derivaciones judiciales.

La mañana del viernes pasado podría haber sido una de tantas para Jonathan Castellari, un joven de 25 años integrante de la Agrupación de Rugby por la Diversidad Ciervos Pampa. Había ido a bailar a un boliche de Palermo y se disponía a desayunar en un local de comidas rápidas ubicado en la Avenida Córdoba junto con su amigo Sebastián Sierra. Sin embargo, la situación dio un giro imprevisto cuando, mientras aguardaban sus pedidos, ingresó al lugar un grupo de unos ocho hombres notablemente alcoholizados, que comenzaron a burlarse y a hacer  “chistes” de mal gusto sobre la sexualidad de ambos.

Para evitar la confrontación, Jonathan salió a fumar un cigarrillo.   Minutos más tarde su amigo pudo ver como uno de los jóvenes lo abrazó y lo fue llevando hacia el estacionamiento. Allí, fue salvajemente atacado por el resto de la patota mientras le propinaban insultos y le gritaban “te vamos a matar por puto”. Los llamados al 911 fueron inútiles. Afortunadamente, una enfermera del sanatorio Güemes que se encontraba desayunando en el lugar asistió al joven e indicó que fuera a la guardia del esa institución, a poca cuadras del lugar.

Jonathan pasó tres días en terapia intensiva por los golpes y una  fractura en el rostro. Este miércoles, recibió el alta médica.

El joven decidió no hablar públicamente hasta que no se detenga a los agresores, pero la asociación civil Ciervos Pampa confirmó que la Federación LGBT se presentará como querellante en la causa por lesiones graves e intento de homicidio.

Por otro lado, el club de rugby donde juega Jonathan, junto con los activistas de “100% derechos y diversos”, acompañó a Sierra a una reunión con la fiscal federal Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres  (UFEM) y Personas Lesbianas, Gays,  Trans en Intersexuales (LGBTI). La UFEM designó a la fiscal María Paula Asaro de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 49 para que lleve adelante la instrucción de la causa. Se espera que Castellari se recupere totalmente para que amplíe la declaración que brindó desde el sanatorio.

“Siento dolor en el alma porque hoy me tocó vivir en primera persona eso por lo que todos los días trabajo para erradicar: la violencia, la discriminación y el machismo”, escribió el rugbier  en su Facebook, días después del ataque.

Jonathan no sólo juega rugby en la Asociación Ciervos Pampa sino que, además, colabora en el área de comunicación de esa institución que representa al primer equipo de rugby de diversidad sexual de América Latina y tiene por objetivo luchar por un rugby libre de homofobia. Con esa bandera, el joven y sus compañeros habían participado de la última movilización del Orgullo Gay en el centro porteño.

La Asociación Civil Ciervos Pampas convocó a una manifestacion pacifica con la consigna #bastadehomofobia y para reclamar la sanción de una Ley Anti-discriminacion. Marcharon desde el Mc Donalds donde Jonny sufrió el brutal ataque de homofobia hasta el Sanatorio Güemes donde se encontraba internado.

Actualizado 07/12/2017

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