Lo que Morales se llevó

La semana pasada fueron destruidas las instalaciones del Parque Acuático del Barrio del Libertador, uno de los 23 que la Túpac Amaru construyó en Jujuy. “Es odio político, racial y de clase”, dice el dirigente de la organización.

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“Nos costó tanto trabajo”, dice con impotencia y angustia la voz de Santiago Hamud en el  video que filmó con su celular la semana pasada. “Es lamentable que el odio político de quienes nos gobiernan llegue a hacer estas cosas”, agrega.  Mientras filma, Hamud recorre el Parque Acuático construido por la Túpac Amaru en el Barrio del Libertador, partido de Ledesma, provincia de Jujuy: está registrando el paisaje desolador de los destrozos. Lo acompaña un viento fuerte, que por momentos tapa su voz. “Grupos mandados por el Gobierno solamente para dañar las instalaciones del lugar”, dice. Hamud enfoca las instalaciones y muestra cómo se robaron los alambrados, las puertas y las ventanas, el portón de la entrada. Luego muestra un kiosco al que le robaron hasta el techo y los tomacorrientes. Hay tres quinchos quemados: “Solo quedaron los palos”, dice mostrando donde debería haber un quincho y solo hay mesas, muchas destruidas. Se ven los mazazos en las paredes de los vestuarios: algunas derribadas por completo,  otras agujereadas. En los baños se robaron toda la grifería. También se llevaron las bombas de las piletas. Destrozaron mesas y bancos, y hasta el horno de barro, un emblema de la Túpac. “Uno no puede entender por qué tanto odio, no les alcanzó con detener a Milagro (Sala), parece que van por todo”.

Destruir, quemar y robar un parque polideportivo al cual acceden cientos de niños de manera gratuita parece pura irracionalidad o un acto de vandalismo (como algunos medios locales de Jujuy eligieron llamar a lo acontecido).  Pero  es un poco más complejo:  proviene de un odio revanchista y forma parte de un continuo disciplinamiento de los sectores populares tanto del poder político como económico, que en la provincia de Jujuy se viene ejerciendo con total impunidad.

Santiago Hamud es militante de la Túpac Amaru y del MTL Jujuy (Movimiento Territorial Liberación) y miembro del Comité por la Libertad de Milagro Sala. En diálogo con ANCCOM,  establece: “Nosotros sabemos que esto forma parte del odio político, del odio de clase, del odio racial que ha generado el gobierno actual con ayuda de los medios de comunicación. La demonización hacia nosotros fue y sigue siendo impresionante”.  Con respecto a lo sucedido en el Parque, agrega: “Nos llama poderosamente la atención que al día siguiente de los destrozos se acercara gente del municipio, que es radical y responde al gobernador (Gerardo) Morales, para decirme: ‘Mirá, está todo destrozado el parque, así que a partir de ahora el municipio se podría hacer cargo de esto’”.

“El gobierno de Morales es un estado policial –sigue Hamud-. Esto se vive acá todos los días: allanamientos violentos, detenciones constantes, amenaza de muerte por parte de la policía, destrozos en otros locales, robos a casas de compañeros”. Hamud relata que los miembros de la Túpac no quieren andar con remeras o gorras de la agrupación por la calle porque tienen miedo. “La policía te aprieta, te putea en público –cuenta-. El otro día a dos compañeras no las dejaron entrar a un shopping….”. Al propio Hamud  la policía le dijo que iba a pegarle tres tiros en la cabeza. Morales nombró a José Luis Pato Estrada como interventor de la Túpac Amaru y, hace dos semanas, un grupo de gente que respondía a su nombre ingresó y tomó el estudio de transmisión de la organización.

“Creemos que tiene que ver con esto de hacernos creer que los negros, los marginados, la gente de bajos recursos no tiene derecho a tener un parque acuático con pileta climatizada y todo”, dice Hamud. Las piletas del Parque Acuático eran las únicas gratuitas en el Barrio Libertador. “Si la gente de mucha plata puede hacerlo, ¿por qué los pobres marginados no?”, se pregunta Hamud. El parque se encuentra muy cerca del Club Atlético Ingenio Ledesma, que “sale carísimo”, destaca. El Ingenio Ledesma es de Carlos Blaquier, procesado en 2012 por ser cómplice en los secuestros de la Noche del Apagón. Luego, en 2015, el Poder Judicial le declaró falta de mérito y resolvió, finalmente, no acusarlos. El empresario forma parte del grupo económico que más presión ejerce en términos políticos en la provincia. “Blaquier tiene la sangre en el ojo de que nosotros lo hayamos llevado al banquillo de los acusados, y eso es algo que no se lo perdona a Milagro –establece Hamud-. Y Morales responde a Blaquier”.

 

Mirá el video aquí: INGRESÁ AL LINK

 

NOTICIAS DE AYER

El video comenzó a difundirse el jueves 29 de septiembre y en días posteriores fue levantado por algunos portales de noticias, aunque los grandes medios, como Clarín y La Nación prefirieron no hablar de los graves hechos sucedidos en el Parque Acuático. En cambio, volvieron a cargar contra Milagro Sala. Luis Majul, durante el último fin de semana, presentó en el programa La Cornisa un informe en el que volvió a acusarla de “pagos de retornos” al kirchnerismo y retomó una denuncia de abril pasado que hizo contra ella la diputada Mabel Balconte, ex referente de la Túpac, que medio año atrás recorrió diversos canales de televisión (fue sobre todo a La Cornisa) con un discurso sorpresivamente antikirchnerista, con acusaciones por malversación de fondos contra Milagro Sala, Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner y Andrés Larroque. Clarín también reflotó el tema el domingo pasado.

Balconte, que intentó suicidarse tras su denuncia, formaba parte de un bloque legislativo vinculado a la Túpac: Santiago Hamud era su secretario parlamentario y recuerda que la veía llorar todos los días por las presiones y aprietes del poder político y policial del radicalismo, por las amenazas a su persona y a sus hijos. Y también recuerda que se sorprendió mucho cuando la vio en televisión con el discurso cambiado: “Solía hablar muy bien de Cristina y se indignaba por lo que le estaban haciendo a Milagro”, dice.

HECHOS Y SUPUESTOS

El Parque Acuático del Barrio Libertador es unos de los 23 construidos en Jujuy y está ubicado al lado de un asentamiento, también construido por la Túpac, que ha edificado en la provincia 5.000 viviendas. A pesar de que los fondos que recibieron estaban destinados sólo a viviendas, la organización también construyó escuelas, centros de salud y de rehabilitación, grandes fábricas (entre ellas una de bloques de cemento que además de ser fuente de trabajo redujo los costos de las viviendas), centros culturales, parques y medios de comunicación. A los 14 años Milagro Sala vivía en la calle: hoy la acusan de levantar un Estado paralelo en Jujuy. “Parece que quieren borrarnos totalmente del mapa, destruir nuestra obra, que no quede rastro de una organización que supo dar dignidad  a miles y miles de familias jujeñas, que hizo lo que ningún otro gobierno hizo”, dice Hamud.

A través de las cooperativas, la Túpac era la segunda generadora de empleo de la provincia, después del Estado.  Más de veinte mil personas se quedaron sin trabajo, sin ningún tipo de beneficio social o contención a partir del hostigamiento y la intervención por parte del gobierno provincial. “De las cooperativas no está funcionando ninguna –dice Hamud-. Ni las que están con nosotros ni las que están con el gobierno, porque ellos quieren devolverle el negocio a las empresas constructoras. Nosotros construimos una vivienda con 250.000 pesos, mientras que una empresa privada gasta más del doble. Nosotros empleábamos a cuatro personas y la empresa solo a una. Nosotros tardábamos seis meses y ellos dos años”.

Milagro Sala fue encarcelada el 16 de enero de este año con los cargos de “instigación a cometer delitos y tumultos”. Luego a esta causa comenzaron a agregarle otras por malversación de fondos y sus derivados, y las acusaciones se fueron agrupando como para engrosar su culpabilidad y justificar lo injustificable. En la actualidad, los medios comerciales están machacando con un escrache sucedido a Morales en el 2009, por el que a Sala se la acusa de ser cómplice de unos huevazos que le tiraron al actual gobernador. En mayo había sido sobreseída, pero en estos días se reabrió la causa en su contra y deberá ir a juicio oral. El denunciante es  el actual gobernador Morales.

Las causas sobre Sala por supuesta corrupción,  fraude a la administración pública, asociación ilícita y demás, no tienen pruebas fehacientes, documentos o alguna firma que la involucren a ella directamente. La mayoría de las “pruebas” son por vinculación indirecta con otras personas, basándose en supuestos contactos, en supuestas actividades ilícitas con la que Sala, argumentan, estaría involucrada.

Tanto el Gobierno nacional como el provincial parecen hacer oídos sordos a los pedidos de organizaciones sociales, a las marchas y festivales realizados en todo el país y al trabajo de los comités por la liberación de la dirigente social. Organismos internacionales  como la ONU, Amnistía Internacional, ALBA, UNASUR y el Parlamento Europeo, entre otras, le reclamaron al gobierno de Mauricio Macri su  inmediata liberación, así como la de otros diez detenidos de la Túpac. No hay justificación para que sigan presos: no hay ni peligro de fuga ni riesgo de entorpecimiento de la investigación. Al revés de lo que establece la ley, para el Poder Judicial jujeño son culpables hasta que se demuestre lo contrario. La encarcelaron de manera arbitraria hace 262 días. Milagro Sala -gritan en las marchas- es una presa política.

Actualizado 05/10/2016

 

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