Con una carrera que hace más ruido en Europa que en Argentina, La Yegros se ha instalado como una de las voces principales de la cumbia electrónica, esa mezcla de ritmos tropicales y autóctonos con el mundo digital.

Comenzó estudiando canto lírico en el conservatorio de Morón y estuvo al borde de dejar la práctica musical pero desde hace casi tres años, realiza giras bajo su propio nombre por medio mundo, cantando cumbias digitales y folklore 2.0. “No miento, es un sentimiento” canta en uno de sus hits Mariana Yegros -hoy mundialmente conocida como La Yegros- y pareciera que esa propuesta artística de sentir tiene muchísimo asidero en países como Francia, Alemania o Bélgica, y no tanto en Argentina.
De reciente paso exitoso por México, brindó más de cincuenta conciertos en todo 2014 -muchos de ellos agotaron entradas- en lugares tan disímiles como Estados Unidos y Marruecos, por ejemplo. Bajo el padrinazgo artístico de Gaby Kerpel -conocido en el universo de la cumbia digital como King Coya-, con miles de kilómetros de gira, un disco a cuestas y otro en camino, La Yegros responde aún con incredulidad al mote de “Primera Dama de la Cumbia” que le han puesto en Europa: “Nunca calculamos nada. Lo que más quería era que saliera el primer disco para recorrer mi país y poder hacer una gira, pero nunca pensé que iba a pasar todo esto, jamás pensamos en hacer un disco que fuera a recorrer el mundo, pero se dio”.

-¿Por qué elegiste hacer una mezcla entre la cumbia o el folklore con lo digital?

-Desde mi lugar surgió desde lo que tiene que ver con mis raíces. Mi familia es de Misiones, donde mis padres escuchan chamamé hasta el día de hoy, sobre todo mi papá, que es un fanático del chamamé. También, a mi mamá le gustaba mucho la cumbia y también desde chica me crié escuchando cumbia de las época de los Wawancó. Entonces me es muy natural conectarme con esos ritmos y, por otro lado, me gusta mezclarlo con sonidos más modernos. Trabajo con King Coya que hace 30 años que viene trabajando en mezclar la electrónica con el folklore. Así que encontramos una manera muy interesante de construir esta idea, que nos nació muy de la nada. En los discos también está la participación de Daniel Martín, que compone temas para mí. Armamos un trío muy interesante en el que cada uno fue poniendo diferentes condimentos y dio por resultado esto, pero siempre desde lo natural, que es lo que siempre menciono. No fue pensar en un producto para llevar a cabo y venderlo sino en hacer la música que te nace y te sale, y luego transmitirla.

-¿Por qué el éxito que tenés en el exterior no se da de la misma forma en Argentina?

-Para mí son varios motivos. Nos damos cuenta en festivales o en lugares donde tocamos afuera que el público tiene menos ese prejuicio de “ah, estás haciendo chamamé electrónico o cumbia electrónica” y simplemente se deja llevar, deja que la música le llegue, la disfruta y tal vez en Argentina está más presente ese prejuicio del que te hablaba.

-¿A qué creés que se debe ese prejuicio?

-Creo que cuando uno habla de si mismo tal vez es más difícil de digerirlo y aceptarlo rápidamente, que cuando estás escuchando algo que no te pertenece. Nos suele suceder mucho acá, o por lo menos con la música que yo hago, que es folklore de Latinoamérica, donde mezclamos e innovamos un poco el sonido. Obviamente me encantaría que haya más difusión o que podamos tocar en lugares donde haya más público pero también hay que dejar que las cosas vayan sucediendo e ir creciendo de a poco y de una manera natural, sobre todo.

La Yegros. Foto: Prensa La Yegros-¿Cómo reacciona el público europeo a la cumbia/folklore digital?

-Reacciona de una manera increíble. Sobre todo en Francia que por ahí es donde más nos conocen, también en Alemania y Bélgica. La verdad que es increíble, porque siento que la gente se deja llevar por lo que le nace y lo disfruta muchísimo. Me parece que están en un momento donde ellos necesitan conectarse más con esto, que creo está más relacionado con la alegría, con el baile. Están necesitándolo, nosotros tenemos eso innatamente y lo podemos transmitir de una manera súper fácil y es ahí donde se encuentran las necesidades, la de pasarla bien y nosotros, de transmitir nuestra música.

-¿Qué puede saberse sobre el próximo disco?

-Ya lo terminamos de grabar y va a llamarse “Magnetismo”. A principios de marzo, King Coya viajó a Los Ángeles para mezclarlo, y ahora en pocos días arrancamos la masterización. Por ahí no se basa tanto en la cumbia como el anterior, pero tenemos un chamamé y otras canciones que también tienen su originalidad. A mí por lo menos me gusta mucho más que el primero, lo hicimos sonar mucho en vivo antes de grabarlo, cosa que antes no nos pasó.

-“Magnetismo” es la continuidad de “Viene D Mi”, entonces.

-Sigue todo dentro de la misma historia que venimos haciendo con el mismo equipo de trabajo: con King Coya, con Daniel Martín -que también compuso temas para el disco y tenemos invitados esta vez también. Participa Olivier Araste, de la banda de Lindigo, de la isla de Reunión, que queda en África. Después, también invitamos a otra cantante: Sabina Sciubba, voz de Brazilian Girls, una banda electrónica con gente de diferentes países. La idea es que salga a la venta a fin de año.