Una reforma laboral en clave feminista

Una reforma laboral en clave feminista

En la marcha por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ANCCOM le preguntó a las manifestantes cómo debería ser una legislación laboral que amplíe sus derechos.

Fiorella (25 años)

 “Me parece que esta reforma laboral que se aprobó no reconoce las horas de cuidado y que el foco debería ponerse justamente en eso. También en todo lo que tiene que ver con los derechos vinculados a la maternidad. Al mismo tiempo, hay muchas mujeres y disidencias que trabajan en la economía informal. En esos casos, esta reforma laboral ni siquiera las afecta, porque ya viven condiciones que podrían considerarse una forma de esclavitud moderna. Al final, las decisiones siguen quedando en manos de las cúpulas de poder, que son quienes terminan definiendo todo.”

 

Ana Paluch (16) y Paula Di Mare (18)

«Las mujeres deberían tener un salario digno no por el hecho de igualar al de los hombres, sino porque debe ser equitativo. Además, las mujeres se embarazan, menstrúan, y es importante que eso se tenga en cuenta a la hora de emplearlas. Hoy, justamente por ese motivo, se las excluye. También se deben considerar los gastos que tienen al mes para el cuidado de los hijos.»

 

Nina Brugo (82)

“No podemos hablar de reforma laboral. Tenemos que hablar con precisión de la destrucción de los derechos conquistados en el siglo XX y en lo que va del siglo XXI. Esa es la realidad que enfrentamos hoy, y frente a eso vamos a seguir organizándonos y movilizándonos. Lo que sabemos es que queremos ponerle fin a este proceso y recuperar esos derechos para el campo popular.”

 

Malena (35) 

 «La reforma laboral debería modificar las licencias por paternidad. Los varones que se dicen feministas deberían luchar por eso. Además, por evitar la flexibilización de las horas que establece la nueva ley, porque impacta en la sobrecarga de cuidados; lo mismo que las vacaciones que serán en cualquier momento del año, porque afecta a la posibilidad de organizarse, incluso en los tiempos de disfrute en familia.”

 

Karina (51), Noelia (39) y Jimena (38)

«La reforma laboral debería sostener lo que ya teníamos y avanzar en los cupos laborales trans; ahora lo están atacando. Además, deberíamos ganar lo mismo que ellos.»

 

Dora y Clara 

«La reforma laboral tiró atrás todos los derechos que teníamos, y eso que faltaban bastantes. Por ejemplo, aquellos necesarios para igualar el salario de una mujer con el de un hombre y los cupos laborales de las diversidades. Todo está retrocediendo».

 

Remigia Cáceres (55) 

“El derecho de los trabajadores debería ser mucho más inclusivo. Yo represento al colectivo de personas con discapacidad y hay muy poco cupo laboral para ellas. Ni siquiera se cumple el 4% que establece la ley en el Estado, y mucho menos cuando hablamos de mujeres con discapacidadMuchas tienen estudios, formación y títulos, pero aun así no logran conseguir empleo. Es injusto que tengamos que defender derechos que ya deberían estar garantizados. Lamentablemente, la mayoría de los senadores y diputados votaron en contra de los trabajadores y trabajadoras, con o sin discapacidad.”

 

Sofía (32 años)  

“No sé si hay algo que realmente se pueda rescatar de la actual reforma. Debería ponerse el foco en los derechos de los trabajadores y las trabajadoras. Yo estoy empleada en el programa Envión de Desarrollo Social, un trabajo súper precarizado. Los pibes están muy desamparados y nuestros sueldos también. No nos aumentan desde el año pasado: en enero nos hicieron firmar el contrato y este año volvieron a hacernos firmar por el mismo monto. Así que nada, seguimos luchando por un sueldo digno y por los pibes.”

 

Micaela (28)

 “No hay prácticamente nada de esta reforma que nos beneficie. Soy acompañante terapéutica, trabajo en el área de salud, y básicamente no tengo derechos laborales. Desde que asumió este gobierno tuve un aumento de apenas 7,5% y el último fue del 1%. Vivo con 399 mil pesos, que es mi sueldo. Además, trabajo con chicos con discapacidad y muchos de ellos se quedaron sin terapias. Las familias tienen que elegir entre acompañante terapéutico o maestro integrador, cuando en realidad necesitan las dos cosas. Yo sigo porque amo mi trabajo, pero cada vez somos menos los que podemos continuar con la labor por 399 mil pesos.”

 

Silvia (64)

«Habría que anular esta reforma laboral. No sirve absolutamente para nada, ni a las mujeres ni a ningún sector del pueblo trabajador.»

 

Maqui (43 años)

 “Primero, me parece que para que sea realmente una reforma tendría que tener en cuenta a todos los grupos sociales. Y lo que hoy se presenta como algo moderno, en realidad es un atraso total. Nos hace volver al siglo XIX, especialmente a las mujeres. No solo porque no se tienen en cuenta nuestros derechos, sino también porque nosotras fuimos parte de la lucha para conquistarlos. Además de ser esposas de trabajadores del neumático, muchas de nosotras somos docentes y tenemos nuestras propias actividades. Y por supuesto que todo esto nos golpea de una forma tremenda. El cierre de Fate, donde trabajaba mi compañero, se da un día antes de que se trate la reforma en el Senado de la Nación. No es casualidad. Da la sensación de que todo estuvo planeado de una manera bastante maquiavélica.”

 

Inés Diana María Pereira (30 años)

 “La reforma laboral es una mierda. Y aunque uno quisiera cambiarle algo, este gobierno termina tirando todo a la basura. Te lo juro, de verdad.”

 

Luciana (35 años)

 “La reforma laboral, lejos de beneficiarnos, nos perjudica muchísimo más. En un sistema que ya de por sí es capitalista, patriarcal e individualista, las tareas de cuidado van a recaer todavía más sobre nosotres, sumado a todo lo que implica la precarización laboral. También hay que pensar en cómo se inserta en sus primeros trabajos la juventud y en incorporar ahí una perspectiva de género. Además, está todo lo que pasa en los barrios: las compañeras que están en los comedores, por ejemplo, y que, además, tienen que estar pensando en cómo conseguir trabajo. Es lo que siempre hablamos de la triple jornada laboral. Justamente cuando el pueblo más lo necesita, son las mujeres las que están ahí sosteniendo y parando la olla.”

 

Gabriela Borrelli (46 años)

 “La reforma laboral que está implementando este gobierno es, en general, un retroceso en los derechos de los trabajadores y, en especial, de las mujeres. No contempla ninguna perspectiva de los históricos reclamos feministas vinculados al cuidado y al trabajo doméstico. Entonces creo que de ninguna manera incorpora esa perspectiva y, más aún, representa un retroceso en derechos históricos de los trabajadores.”

 

La marea volvió a subir

La marea volvió a subir

Miles y miles de personas marcharon de Congreso a Plaza de Mayo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer bajo la consigna «unir las luchas contra Milei y el FMI». Denunciaron el desmantelamiento de las políticas de género y el consecuente aumento de los femicidios. 

 

El 8M es una jornada de lucha y visibilidad internacional por los derechos de las mujeres y disidencias que tiene repercusiones a lo largo y ancho del país. Ese día se realizaron actividades con intervenciones culturales, artísticas, mateadas y debates en varias ciudades del país. Al día siguiente, se realizó un paro de mujeres que tuvo como epicentro todas las calles que separan el Congreso de la Nación y la Casa Rosada.  

A diez años del primer Ni Una Menos, detonado aquella vez por el hartazgo de la violencia machista ante el femicidio de Chiara Páez, esta vez la consigna fue “Unir las luchas contra” ante un Estado que abandonó todas las políticas públicas que abonaban a mitigar las desigualdades de género. Al contexto actual de avance contra los derechos de las mujeres se suma la celebración del individualismo, el capitalismo, la guerra y el desprecio por el medio ambiente a los que la administración de Javier Milei es no ajeno, sino funcional.  

Otra vez en la calle 

“Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, proclamaba otra de las consignas. La violencia a las mujeres y disidencias es cada vez más recurrente -hay un femicidio cada 34 horas- y se notaba en las organizaciones la necesidad de volver ganar la calle, un espacio que el movimiento feminista no parece dispuesto a ceder. 

La convocatoria era a las 16:30 pero desde el mediodía comenzaron a reunirse sobre diferentes puntos de Avenida de Mayo y las inmediaciones del Congreso nacional los colectivos feministas, organizaciones sociales, de derechos humanos, asambleas, centros de estudiantes, sindicatos, partidos políticos y personas autoconvocadas. Incluso muchas personas pasaron por San José 1111 para ver a Cristina Fernández, que salió a saludar desde el balcón de su departamento, donde cursa arresto domiciliario. 

En la recorrida, con las calles colmadas de personas, ANCCOM recogió diferentes testimonios. Entre ellos el de Raquel Vivanco, fundadora en 2015 del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven que remarcó la importancia del feminismo en el marco internacional y nacional en la lucha frente a las ultraderechas y el fascismo. “No es casual que nos pongan como enemigas, somos un dique de contención. Discutimos las violencias estructurales pero también la distribución de la riqueza. Luchamos por sociedades más justas y más felices para todos, no sólo para las mujeres. Los feminismos venimos a cuestionarlo todo”, resaltó Vivanco.  

En un contexto de recrudecimiento de la violencia no sólo con el desguace de las políticas públicas de prevención, contención y cuidado, sino con el aliento, legitimación y réplica de los discursos de odio hacia las mujeres y disidencias, Vivanco alertó: “Por primera vez en la historia tenemos un Estado femicida”. Después enumeró lo que considera otras formas de violencia como “la Reforma Laboral que no tiene en cuenta las tareas de cuidado ni las licencias parentales, estableciendo jornadas de 12 horas que atentan contra la permanencia de las mujeres en el trabajo por el que, además, ya perciben un 27 por ciento de salario menos que los varones”.

La especialista puso como punto clave la independencia económica como posibilidad de salida de las mujeres de situaciones violentas. “La vida de las mujeres está precarizada, un 23 por ciento de los femicidas son sus convivientes”, remarcó Vivanco.   

La avanzada ultraderechista mundial “tiene una agenda misógina y una política de ofensiva contra los feminismos, no es casual” declaró Vivanco, algo que también señalaron otros actores en la marcha y que visibilizaron en el documento leído a las siete de la tarde.

Entre las presentes también estuvo Natalia Zaracho, diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, quien consideró que “estamos en un momento de retroceso pero no hay que olvidarse que las mujeres somos siempre las que estamos al frente en todas las áreas. Este Gobierno nos pone como enemigas porque sabe que vamos a resistir en este momento tan difícil, en la calle y en el Congreso, buscando más representación para las mujeres, compañeras que entiendan cuáles son las urgencias y prioridades”. La diputada sumó que “no podemos hablar de un feminismo nacional y popular cuando hay mujeres que intentan sobrevivir con el salario social complementario congelado desde que asumió este gobierno en 78 mil pesos”. Y sentenció: “En la agenda tiene que estar que las mujeres no llegan a fin de mes y que hay que bancar la olla”. 

En el marco del 8M y de la situación económica y social, Zaracho hizo referencia a la repercusión en el entorno familiar poniendo de relieve que “cuando hay una crisis el primer lugar donde explota es dentro de la casa, en muchos casos aumenta la violencia y hay gente que se quita la vida porque no sabe cómo pagar las cuentas”.   

Mujeres, disidencias, amigas y familias enteras se movilizaron. En la esquina de Santiago del Estero y Av. de Mayo estaba Cristina Camusso, socióloga jubilada, acompañada por su nieta Mailén de 11 años. “La lucha de las mujeres no terminará nunca hasta que no conquistemos todos nuestros derechos. Hay que seguir con conciencia, organización y no parar hasta superar este momento histórico. Lo vamos a lograr”, arengó Camusso. 

La Educación Sexual Integral

 

“La profe te cree siempre” es una de las frases repetidas en los carteles. Las docentes son más que educadoras: escuchan, contienen, ayudan y muchas veces son las que alertan sobre situaciones de violencias y abusos sufridos por sus estudiantes.  No es ingenuo que el gobierno atente contra la educación e impulse la Ley de Libertad Educativa que, entre otras cosas, desregula el sistema educativo público, lo declara como esencial para limitar las huelgas, legaliza la educación en el hogar y elimina la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral, favoreciendo las dos últimas a los sesgos y tabúes familiares. La ESI “aporta una mirada que está en diálogo con otras políticas del territorio y ayuda a construir puentes entre los vínculos, entre las familias y entre el universo adulto tanto a nivel institucional como en la reflexión sobre nosotros mismos”, explicó Bárbara Hartuvig, trabajadora social, especialista en educación, políticas públicas y derechos de niñeces y adolescencias. La ES “implica construir, deconstruir, desaprender conductas de cuidado, de trato, de cómo pensarnos y sentirnos. Se expresa, por ejemplo, en la capacidad que los chicos y chicas tienen para poder resolver conflictos o fortalecer los vínculos que entablan, apuntando a la convivencia, el noviazgo y vínculos socioafectivos”, detalló Hartuvig.

Una marcha federal

 Según el Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLa), en 2025 hubo 266 femicidios, 19 más que el año anterior. 30 de ellos ocurrieron en la provincia de Santa Fe, que se convirtió en la segunda con más femicidios del país, luego de Buenos Aires, que lidera la lista con 118 víctimas por violencia de género. Santa Fe tiene un quinto de la población de la Provincia más populosa del país, pero un cuarto de los femicidios. 

ANCCOM dialogó con Gabriela Sosa, directora ejecutiva de MuMaLa y asesora legislativa en temáticas de género de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe. “Con la asunción de la derecha hacemos expreso nuestro rechazo al gobierno y a la eliminación de las políticas públicas en el marco del ‘déficit 0’. Los más favorecidos siempre son los sectores más concentrados de la economía, por lo que hoy hacemos un múltiple reclamo y una crítica fuerte al saqueo generalizado”, declaró Sosa. 

En lo que va del año ya se registraron 5 femicidios y 22 intentos de femicidios en esta provincia, en lo que pareciera ser una escalada violenta: “Desde el Poder Ejecutivo se desalientan las denuncias con el recorte y el ajuste en las políticas públicas que se traduce en el ‘para qué voy a denunciar si no hay ninguna política que me pueda acompañar’”. Además, Sosa destacó las dificultades con las que ya se enfrentan las mujeres antes de denunciar, que incluyen el miedo y la incertidumbre económica. “Hoy tenemos una baja de denuncias aproximada del 15 por ciento que hace cinco años. Se debe a que hay menos recursos, a una nula política nacional y una pobre política provincial. Pasamos de tener 220 estructuras de atención a sólo 50 áreas en un territorio muy vasto y diverso, lo cual es poco para la atención y para la capacitación dentro del Estado provincial”. 

Además de la violencia física, las mujeres y sus familias han cambiado sus hábitos de consumo. Según Sosa “hicimos un estudio en donde vemos que se bajaron a la compra de  segundas marcas o dejaron de consumir para cubrir otros gastos. Y notamos la toma de deudas no sólo en bancos o billeteras virtuales, sino con prestamistas en los barrios, con intereses usurarios. Y por este cobro también se dan situaciones de violencia”.   

Esta provincia es una de las más golpeadas por la desindustrialización: “En zonas como Rosario, Gran Rosario, el cordón industrial y la zona lechera, que afecta también a la mano de obra femenina”, contó Sosa y agregó: “Las mujeres hasta venden artículos que tienen en la casa o participan en reventas de ferias, lo que implica un desgaste también para el cuerpo femenino. El impacto económico es mucho más fuerte que otros años”, sentenció.

¿A cuántas violencias estamos sometidas solo por ser mujeres? Violencia intrafamiliar, física, verbal, laboral, obstétrica, sexual, económica y siguen… Cómo será el mundo actual que este año el documento leído por las organizaciones parecía infinito. Contó con más de 700 adhesiones y su lectura duró más de una hora. Además del recuerdo a Lohana Berkins y Diana Sacayán -dos pioneras en el activismo trans-, el documento mencionó el transfemicidio de Sofía Fernández, el transhomicidio de Tehuel de la Torre y pidieron por la restitución de la niña Arcoiris a su mamá, luego de que la justicia la devolviera a manos de sus abusadores. Además, los firmantes se declararon en contra de la Reforma Laboral, del saqueo de los recursos naturales vitales como el agua, del genocidio en Palestina, de la invasión a Venzuela, del bloqueo a Cuba y, en el marco de los 50 años del golpe cívico militar, en contra de toda política que atente contra los derechos humanos. El feminismo será antifascista, antiimperialista y antipatriarcal o no será, gritaron. 

“Vamos a reconquistar los derechos perdidos y obtener más para que la vida sea digna de ser vivida”

“Vamos a reconquistar los derechos perdidos y obtener más para que la vida sea digna de ser vivida”

En vísperas de un nuevo Día Internacional de la Mujer, Anccom conversó con las investigadoras Luci Carvallero y Dora Barrancos sobre el impacto del recrudecimiento de las políticas neoliberales sobre mujeres y diversidades y las respuestas de los feminismos.

El próximo domingo es uno muy especial en la agenda de las mujeres alrededor del mundo. Este, particularmente, es también uno muy oscuro en Argentina. A pocos meses de iniciar el 2026, nuestro país registra un femicidio cada 34 horas en lo que va del año. En un contexto de recortes a políticas de género (y de todo tipo en materia de derechos humanos), la situación parece estar muy lejos de la lista de prioridades del Gobierno de Javier Milei.

En diálogo con Luci Cavallero -socióloga, investigadora y activista- y Dora Barrancos -socióloga, investigadora, historiadora y educadora-, ANCCOM puso la lupa sobre las batallas más duras que enfrenta el feminismo en la actualidad.

“Estamos en el marco de lo que muchos autores y activistas llaman un régimen de guerra global, donde hay una disputa hegemónica entre potencias” cuenta, muy contundente, Luci Cavallero. “A nivel local, la anexión de nuestro país a ese régimen de guerra significa, por un lado, la destrucción de todas las capacidades productivas, tecnológicas y soberanas y, al mismo tiempo, la adhesión a un modo de configuración de capitalismo actual: el Trumpismo, y la expresión política de esa crisis hegemónica, que implica la persecución de los colectivos feministas y de la comunidad LGTBIQ+. Con la particularidad de que estos gobiernos, mientras concentran riquezas para los multimillonarios, participan en fiestas de pedofilia. No es una excepción, sino una metáfora de que este nivel de concentración de la riqueza también involucra el acceso ilimitado al cuerpo, a la vida y a los territorios”.

Cavallero destaca que en este 8 de marzo se ve muy claro el triángulo capitalismo, patriarcado y colonialismo, que en nuestro país se refleja con despidos, pérdida de derechos, retrocesos históricos en materia de género y derecho laboral, represión y persecución política. “Es un 8M donde la dimensión internacionalista de nuestras prácticas toma más relevancia que nunca. Creo que una fecha así tiene la posibilidad de visibilizarse como resistencia a este régimen de guerra”, dice.

Es una realidad innegable que el actual modelo económico está generando menos empleo registrado y más informalidad, lo que impacta especialmente en las mujeres. Entre 2023 y 2025 el total de puestos de trabajo registrados cayó de 13.375.000 a 12.800.000, es decir, se perdieron más de 575.000 empleos formales en dos años.

Al mismo tiempo, la informalidad aumentó, lo que implica más trabajadores sin protección laboral ni seguridad social. Esto ocurre en un contexto de financiarización de la economía y desindustrialización, dos procesos que históricamente reducen el empleo de calidad y generan mayor precarización laboral.

También se suma el colapso del Monotributo Social, que funcionaba como una puerta de entrada a la formalización laboral para trabajadores de bajos ingresos: se registró una caída del 62,5%. Esto no solo implica pérdida de formalización, sino también menos acceso a obra social y protección social, afectando particularmente a muchas mujeres que trabajan en actividades informales o comunitarias, según registra un informe de opinión pública de Ágora Consultora y La cocina de los cuidados de la mesa intersindical de diciembre de 2025.

“La agenda feminista logró que ciertos temas se hicieran masivos, como la pregunta por quiénes cuidan, quiénes producen riqueza, cuál es la diferencia, las brechas salariales… Obviamente estamos en un momento de retroceso general, donde la crisis económica está sacando rápidamente a las mujeres de la participación política como parte de ese proceso. Además, estamos en un momento donde la represión hace que justamente salir a las calles se piense dos veces”, describe Cavallero.

Siguiendo el relato de Cavallero, el informe señala que en Argentina las mujeres tienen mayor desempleo que los varones (7,4% vs 5,9%), mayor informalidad (39,3% vs 36,7%) y mayor pluriempleo (15,4% vs 8,9%). Así, es improbable pensar en la reforma laboral recientemente aprobada como una mejora para las trabajadoras: esta no reconoce la desigual distribución del trabajo doméstico y de cuidados entre varones y mujeres.

Pero la reforma no sólo afecta a las mujeres, sino a todos: a pesar de la desaceleración inflacionaria, el salario real no logró recuperarse. Cayó 5,4% en el sector privado registrado y 5,3% en el sector público. Además, la morosidad (retraso en el pago de deudas) alcanzó su nivel más alto desde 2010, lo que indica que cada vez más personas no pueden pagar sus compromisos financieros.

Ante estos datos, ANCCOM consultó a Dora Barrancos sobre el efecto de la nueva normativa en las mujeres y diversidades: “Impacta la autorización extraordinaria que hay para desagregarse a los derechos. Hay aspectos de lenguaje y aspectos críticos que tienen que ver con retrocesos flagrantes en la ley. Por ejemplo, la línea extraordinaria telefónica por la cual las personas en situación de violencia podían demandar ayuda, hoy es una maquinita que dice algo así como “Deje su recado y después nos contactamos”. Esto es escandaloso. Además, en los programas de equidad de género, en los foros internacionales, se ve claramente la depreciación que está surgiendo en la Argentina por sus encolumnadas circunstancias”.

El relevamiento realizado por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven ubicó a la vivienda como el lugar más peligroso para las mujeres: el 44% de los ataques se produjo en el domicilio de la víctima y el 23% en la casa compartida con el agresor. En el 72% de los casos, los atacantes eran parejas actuales o pasadas de las mujeres asesinadas. En consecuencia, al menos 23 niños y niñas perdieron a sus madres en lo que va del 2026.

Barrancos afirma que la falla no está en el movimiento. “Al feminismo en Argentina le va muy bien, lo que no está nada bien es el contexto político. Estamos en una circunstancia crucial, en un momento crepuscular en diversas partes del mundo con la emergencia de las extremas derechas. A los feminismos en el mundo les está yendo como corresponde, con posiciones cada vez más resistentes, más allá de las temerarias circunstancias que se viven, de las amenazas que en algunos lugares existen, de la censura y la autocensura. Sabemos que las feministas resisten”, decreta. Y agrega: “Este 8 de marzo es un acontecimiento particular porque estamos enfrentándonos, después de la recuperación democrática, a la situación más tenebrosa de la que tengamos memoria”.

Como es lógico en estos tiempos, los medios de comunicación y las redes sociodigitales no se quedan por fuera de este conflicto: por el contrario, juegan un papel fundamental en la construcción del feminismo. “Los medios son parte de la contraofensiva, marcando al movimiento feminista como enemigo y aplicando un ajuste criminal que sacó a las mujeres de la participación política. Tuvieron un rol muy conservador que respaldó el retroceso. Hoy es mucho más difícil encontrar periodistas feministas en los medios. Hoy los medios se articulan con la normalización de la ultraderecha”, opina Luci Cavallero.

Desde una perspectiva quizás más esperanzadora, Barrancos dice: “El papel de los medios y de las aplicaciones no es homogéneo. Hay que saber que algunas voces no son todas las voces, ni algunas expresiones son todas las expresiones. Como estamos tan preocupadas y desesperadas, a veces hay una idea de que todas las locuciones son iguales. Hay efectos de poder, hay efectos de fórmulas mercenarias, hay de todo. Felizmente no faltan las voces disidentes”. Aunque ve, claramente lo inquietante de nuestra actualidad: “Estamos en un periodo de reconfiguración debido a un azote que no estaba previsto, frente a esta regresión tremenda de los derechos de las mujeres, de las diversidades sexogenéricas. Veníamos de unas décadas de ascenso de nuestros derechos y, además, con una conquista tan extraordinaria, como es nuestra Ley de Aborto. Argentina estaba, hasta el 10 de diciembre de 2023, en una circunstancia de ascenso en materia de todos los derechos humanos. Pero hay una resistencia notable y un avance de subjetividades feministas en las jóvenes generaciones. Nos reconfiguramos porque estamos re-existiendo”.

Argentina atraviesa un proceso de deterioro simultáneo en empleo, ingresos, protección social y sistema de cuidados, que impacta con mayor intensidad en las mujeres. Desde el comienzo del actual Gobierno neoliberal, se registra un aumento de la precarización laboral, una ampliación de la brecha salarial de género, un deterioro del poder adquisitivo, una crisis alimentaria en sectores populares, una sobrecarga de tareas de cuidado en los hogares y un debilitamiento de políticas públicas de género y cuidado. Desde 2024, por ejemplo, fueron desmanteladas políticas clave que tenían como objetivo combatir problemáticas fundamentales en el país como el embarazo adolescente: Educación Sexual Integral (ESI), Plan ENIA y acceso a la interrupción legal del embarazo, que habían logrado reducir el embarazo temprano a 58% entre 2017 y 2023. En ese contexto, las discusiones sobre el futuro del trabajo y el envejecimiento de la población se están dando sin escuchar a quienes sostienen el cuidado cotidiano de la sociedad.

Pero, ¿qué capacidades organizativas tiene el movimiento para “reactivarse” a pesar de las constantes trabas que las hegemonías capitalistas intentan ponerle? ¿Cómo hacer una fuerza de empuje? Barrancos afirma, con toda seguridad: “Soy una clarísima exponente del optimismo de la voluntad. No me vengan con pesimismo. Ya sabemos lo que tenemos que hacer: lo que históricamente hemos hecho. Vamos a resistir, y vamos a redoblar la apuesta en una reconquista de todos los derechos perdidos y, desde luego, en la obtención de muchísimos más, para que la vida de las mujeres, y la vida en general, sea digna de ser vivida”.

«¿Cuáles son las ofertas que podemos construir desde miradas diferentes a la derecha?»

«¿Cuáles son las ofertas que podemos construir desde miradas diferentes a la derecha?»

En el marco de la publicación del libro «En las sombras de la tradición», Sarah Speck Directora Adjunta del Instituto de Investigación Social de Frankfurt analiza el poder y las lógicas de las extremas derechas internacionales. Cuáles son los debates que deben dar la sociedad, las ciencias sociales y los feminismos.

La editorial argentina Eterna Cadencia publicó la traducción En las sombras de la tradición. Una historia de la Escuela de Frankfurt en perspectiva feminista, un libro que en el marco del centenario del Instituto de Investigación Social de Frankfurt (ISF) busca romper con la historiografía androcéntrica que ignora los aportes hechos por mujeres a la Teoría Crítica. Además, como explica la argentina Verónica Gago en el prólogo, el libro también propone desmitificar la idea del genio creador individual y recuperar las redes colaborativas de la producción del conocimiento.

El manuscrito fue producido por 11 académicas orquestadas por la vicedirectora del instituto, la Doctora en Sociología especializada en estudios de mujeres y género, Sarah Speck. En entrevista con ANCCOM desde el invierno alemán, Speck explica que la publicación del libro cobra otro significado en el actual contexto político: “Recapitular la línea de pensamiento teórico de la Teoría Crítica es importante para entender la actualidad, los autoritarismos, los fascismos y la disponibilidad de la gente por votar a las derechas. Pero también, hacer una lectura feminista de la Escuela de Frankfurt en sí misma, se vuelve un acto político porque sabemos que las políticas de género son centro de ataque de las derechas”.

Sobre la avanzada de estos proyectos políticos, Speck analiza que “en Europa aún la situación no está tan clara como en Argentina donde el autoritarismo está delante de la puerta. Aquí estamos todavía en el proceso democrático de luchar y hacerles frente, pero en general, a nivel internacional se está viviendo una fuerte crisis de poder que nos sitúa en un escenario muy complicado. Sí han aparecido varias oposiciones o movimientos frentistas, por ejemplo, el año pasado que visité Argentina, quedé impresionada por las movilizaciones que realizan en las calles. Pero reitero que la situación es complicada porque las nuevas derechas no solo tienen conexiones internacionales fuertes, sino que también son muy innovadoras y presentan proyectos atractivos para gran parte de la sociedad. Desde las ciencias sociales y las militancias debemos pensar y trabajar sobre preguntas estratégicas, ¿cuáles son las ofertas que podemos construir desde otras miradas? Hacer un verdadero trabajo afectivo para presentar otras utopías realistas de formas de sociedad y de relaciones humanas”.

Para la socióloga los proyectos políticos de derecha actuales no se pueden pensar separados de las crisis económicas, como la deuda externa “que es tan significativa para Argentina. Las extremas derechas muestran el neoliberalismo como una oferta ante la crisis económica y proponen una agenda radicalizada y brutal que destruye y precariza toda la esfera de la reproducción social. Y al hacerlo trabajando sobre la política del miedo y los afectos, inquietudes como pagar el alquiler y acceder a una vivienda se vuelven fundamentales. Creo que es justamente sobre esas contradicciones que sufren las personas, que se generan entre la economía y la sociedad, que los movimientos feministas entendieron es el espacio correcto donde actuar y unir las luchas disidentes, de los pueblos originarios, ecológicas y otras relegadas”.

El fenómeno de las Trade Wife (la tendencia en las redes sociales de valorar la imagen de las esposas tradicionales) le sirve para la ejemplificación: “En el neoliberalismo existen diferentes aspectos de la feminidad que deben ser realzados y revalorizados. Hoy día las mujeres se enfrentan a una vida cotidiana con constantes situaciones de contradicción y las Trade Wife aparecen como una solución fácil y rápida para salir de ella. Presentan el estilo de vida tradicional como si fuera una opción simple y favorecedora, aunque bien sabemos que en realidad vuelve a colocarlas en una posición de impotencia. Los feminismos y las militancias debemos entender y trabajar sobre la situación complicada en la que están todos los sujetos, por qué se sienten atraídos por los proyectos que ofrecen las derechas y solo entonces podremos presentar otras propuestas que sean efectivas”.

 

Reescribir cien años de historia

Las principales dificultades que surgieron al investigar cuáles fueron las mujeres invisibilizadas en la sombra del instituto consistieron en dónde rastrear lo oculto. “¿Dónde buscás a personas marginalizadas para luego seguir su camino académico y rescatar la importancia de su trabajo teórico? Las cartas y los relatos resultaron fundamentales, así como otros materiales que no circularon ni se publicaron de manera institucional. Me resulta asombroso que en cien años de trayectoria de una corriente de pensamiento tan prestigiosa como lo es la Escuela de Frankfurt seamos las primeras en hacer el esfuerzo de narrar la historia feminista del Instituto”, señala Speck.

Varios de los objetos de estudio actuales del ISF fueron planteados por mujeres ya en los inicios del siglo XX e institucionalizados en la década de 1970, mientras que muchas de ellas, que aportaron a la construcción de esta corriente de pensamiento, quedaron relegadas al rol de asistentes, secretarias o pareja.

Entre los temas privilegiados de estudio están el trabajo y la reproducción, siendo las primeras que distinguieron entre trabajo asalariado del trabajo doméstico, marcando la diferencia de cargas que conllevan. Además, algunas de ellas también se avocaron a estudiar la autoridad y el autoritarismo en épocas de exilio y persecución nazi. Speck señala la necesidad de reactualizar la Teoría Crítica, incluyendo las voces femeninas que ignoró hasta el momento, para poder estudiar estos nuevos autoritarismos del siglo XXI, por ejemplo, a partir de los planteos hechos por Else Frenkel Brunswick, que puso en perspectiva de género el autoritarismo. La autora muestra la intersección del antisemitismo y el racismo con la misoginia, lo homofobia y el nacionalismo, reconoce una tendencia a la actitud autoritaria en sujetos intolerantes a la ambigüedad y las diferencias que no se encasillen en los binarismos absolutos socialmente aceptados.

Así también, la inagotabilidad de un objeto de estudio como el trabajo le permite a Speck analizar el actual capitalismo de plataformas: “A pesar de la modernización se siguen viendo las líneas de la diferencia. Tenemos un tipo de economía que se carga principalmente sobre personas ya marginalizadas, pero esta todo a punto de implosionar porque es una situación de crisis total donde se unen la precarización y el alza de los costos de vida. Por eso, la Teoría Crítica debe trabajar sobre el entendimiento de las nuevas dinámicas económicas desde una perspectiva feminista, desde una mirada más abierta a la economía que haga visible los labores no pagos e invisibilizados. Hoy día muchos de estos son pagos al ser realizados fuera de la propia casa, pero se mantienen muy precarizados y feminizados o, como ocurre sobre todo en Europa y Estados Unidos, se delegan a los migrantes”.

Editar En las sombras de la tradición sirve también para poner de manifiesto una vez más la situación de la ciencia, la educación y la academia. Lo que ocurre en Argentina no es un caso aislado e incluso un Instituto tan prestigioso como el ISF también debe anteponerse al desfinanciamiento: “No estamos exentos de esa lucha para poder seguir produciendo conocimiento crítico ­—señala Speck— la derecha entiende muy bien también y lleva a cabo una batalla o lucha cultural, por eso en todo el mundo vemos el ataque a la ciencia, la educación y la academia. En Europa, de momento, está más dirigido a las ciencias sociales en particular”.

“Si bien la situación es totalmente diferente a la de hace cien años, porque muchísimas mujeres y disidencias ingresamos a la academia e incluso ocupamos cargos jerárquicos importantes, sabemos que en los momentos de crisis el campo del género y la sexualidad siempre será un espacio de lucha y disputas. Desde estas latitudes hemos aprendido muchísimo de los feminismos de América Latina que mostraron la fuerza de la militancia. Que se hicieron un lugar en diferentes ámbitos de la sociedad y de la academia y si bien estamos muy establecidos y las luchas fueron muy exitosas, sabemos que no podremos nunca quedarnos quietas y dormir tranquilas, seguras luego de haber ganado territorio que nos pertenece”, señala la autora como conclusión sobre el presente.

Un encuentro más necesario que nunca

Un encuentro más necesario que nunca

. Se realizó en Corrientes el 38º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries que culminó con un cierre en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, anunciando que Córdoba será sede en 2026. Muchas militantes, sin embargo, proponían a Buenos Aires, el epicentro del poder. La desaparición del niño Loan en el centro de los reclamos

Corrientes recibió al 38º Encuentro Plurinacionalde Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries y durante tres días alojó una marea de mujeres y disidencias con la escucha atenta, la palabra reflexiva y la voluntad de seguir pensando estrategias para frenar los avances fascistas y machistas. El último día, aplausómetro mediante, se decidió la sede del último próximo Encuentro: Córdoba 2026.

Lola Sayán tiene 19 años, se acerca sin titubeos a la valla que la separa del escenario, empujada por sus compañeras que la aclaman como portavoz de la Juventud Comunista Revolucionaria. Lleva una gorra azul que resguarda su piel del sol correntino bajo el que esperan miles de encuentreres para decidir la nueva sede mediante aplausómetro, un sistema de elección por ovación.

«Venimos proponiendo Córdoba hace muchísimos años, estamos teniendo un montón de problemas que se acrecentaron en el último tiempo. En cuatro días tuvimos tres femicidios en el corredor Sierras Chicas. No tenemos números de cuántas disidencias han sido asesinadas en los últimos años porque ni siquiera hay un dispositivo que se ocupe de registrar estadísticas. La aceptación hacia las personas gays y trans es nula”, describe la joven Sayán. Casi sin detenerse a respirar y con su tonada marcando el ritmo enumera las razones por las que Córdoba debe ser la próxima sede antes que la provincia suba al escenario.“Yo soy de Sierras Chicas, viví la experiencia de colegios lleno de profesores violadores, denunciamos hasta el cansancio. Hubo un femicidio hace tres años de un profesor a su pareja. Es todo muy horrible y nos gustaría poder llevarlo allá para que se pueda vivir lo de acá, sentir el acompañamiento total del encuentro». En el vigor juvenil de Sayán yace la desesperación por acercar el antídoto encuentrero a los males que el machismo viene causando en su provincia.

Una bandera blanca con letras negras que manifiestan «Córdoba» junto al emblemático logo de paloma que representa el Encuentro está sobre les jóvenes impregnades de brillos. En la primera línea frente al escenario su potencia estudiantil aclama ser la próxima sede y contagia al resto que se convence solo de escucharles cantar. “Preguntenle a las Cordobesas” responden compañeres de otras provincias al indagar sobre el origen del cántico:

“Azo, Azo, Azo, se viene el Cordobazo”.

Abundan las razones, pero sobre todo el pálpito. No se vota, es la búsqueda del bienestar común mediante consensos, para la cosmovisión guaraní: Teko porã. En los encuentros no hay destinos perdidos, sino confluencias, 38 años de construcción artesanal y asamblearia. El Encuentro fluye como el Paraná irrigando vida sobre los estragos patriarcales en el territorio que toque.

Paola Ortiz conocida como “la otra Belén” lleva trece años privada de su libertad por un parto en avalancha, el bebé nació muerto y se la acusa de asesinato. Su nombre recorrió todo el Encuentro, su abogada, miembro de Católicas por el Derecho a Decidir exige que se revise su condena, compartiendo su caso en la asamblea de Abya Yala realizada el domingo: “Hemos empezado una campaña de visibilización, con la guardia de abogadas feministas de Católicas presentamos un recurso en el Tribunal Superior de justicia para pedir que se revise esta sentencia y la perspectiva de género que no se tuvo en cuenta en ningún momento de todo el proceso judicial. No está sola, nos tiene a nosotras, les pedimos que abracemos esta causa; que es una causa de justicia social, justicia reproductiva y que sea la marea verde quién libere a Paola”.

Chocar las palmas, en el caso de las personas oyentes o agitar las manos alzadas para la comunidad sorda, es una expresión de sinceridad y emoción humana que llega ahí dónde no caben las palabras. El sábado por la tarde en el Parque Camba Cua, se realiza un pañuelazo por la libertad de Paola Ortiz seguido de una proyección de Belén, el largometraje de Dolores Fonzi que retrata el proceso que logró la libertad de la tucumana presa por un aborto espontáneo y traza, también, un mapa sobre el camino a recorrer para lograr la libertad de la otra Belén, Paola Ortiz.

La plaza se llena de aplausos cómplices que ovacionan las victorias feministas y sincronizan el pulso. En paralelo la marcha contra los travesticidios, transfemicidios y lesbicidios se desplaza por la Costanera Sur. La multiplicidad de luchas habita Corrientes como Tejú Jagua vigila la tierra Guaraní con sus siete cabezas desde el paseo del parque.

“Somos el puente entre lo material y lo espiritual”, afirma una compañera trans originaria el domingo por la tarde en la asamblea feminista de Abya Yala, un espacio que reivindicó la plurinacionalidad de los encuentros ante el grito de “Plurinacionalidad y con las disidencias” y que cada año se enriquece de las luchas de les más vulnerades por los estados nacionales latinoamericanos marcando la agenda transfeminista.

La asamblea dura más de tres horas, comienza con una ceremonia que conforma un círculo de ofrendas, fuego y las banderas de todas las luchas que van desde las jubiladas insurgentes, que cada miércoles movilizan en CABA, hasta la bandera palestina, uniendo rebeliones a las resistencias ancestrales. La pesada angustia de las desapariciones y asesinatos a lo largo de todo el territorio que se visibilizan con cada disertación se alivia con el humo de los sahúmos que alcanza a cada participante. La otra opción que se palpitaba para el trigésimo noveno encuentro es CABA, lejos de una mirada porteñocentrista las feministas de Abya Yala proponen la Ciudad de Buenos Aires “estratégicamente, hay que romper el cerco mediático y hacerle frente a la represión policial, las cámaras están en Buenos Aires”. dicen.

“Ahora y no mañana, CABA, CABA, CABA”.

A la puesta del sol del domingo la corriente feminista marcha desde la Rotonda Poncho Verde hasta el puente General Belgrano y corre junto al río Paraná, arrastrando todas las miradas de la costanera y cuerpos curiosos que se sumergen en los barros de las luchas populares. Cerca de 90 mil mujeres y disidencias se movilizan por las calles taragüies, el equivalente a la población de Goya en el último censo, ciudad donde se encuentra el juzgado federal que lleva la causa por la desaparición del niño Loan, ocurrida en 2024, y también donde viven las Madres Guerreras que acompañan desde el primer día a su familia.

Junto al escenario Nina Brugo, encuentrera histórica y fundadora de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal y Gratuito, compartía su convicción de que el próximo encuentro debía ser en CABA:“Desde el primer encuentro en 1986 la vida me regaló que pudiera asistir a todos los encuentros, nacionales y plurinacionales organizados. Y en el año 1996 fue la última vez que se hizo en Buenos Aires, se van a cumplir 30 años. Están violando todos los derechos y los logros obtenidos, no les importa nada, ahí está Milei y sus secuaces y tenemos que ir de alguna manera a decirle basta en la cara de Buenos Aires, esto incide en todo el país”.

En el escenario un documental realizado por la comisión organizadora hacía una genealogía encuentrera con registros del primer encuentro realizado en Corrientes, una joven Milagro Sala, apareció en la pantalla y el público aclamó por su libertad.

 

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“Si no luchamos juntes, nos matarán por separado” pronunciaron las feministas del Abya Yala y convidaron, luego de la marcha y hasta las dos de la mañana del lunes, una fiesta pública bajo el mismo árbol donde se dio la asamblea.

Falta al menos un año para el próximo encuentro, en el acto de cierre la tensión aumentó con la elección de Córdoba como próxima sede, la corriente del río encuentrero se ramificó ante la sospecha de un empate, el gozo ante un potente Cordobazo y el sabor amargo de no llevar el Encuentro a la sede del poder, se contrapusieron. Un síntoma de época, resultado de la desesperación ante la conciencia de que, al regresar a cada ciudad, comunidad o pueblo los tiempos corren con vértigo y violencia y que cuando la marea se retire, Loan seguirá faltando.

Aguirre María del Rosario se sube al escenario en representación de las Madres Guerreras de Goya “No le tenemos miedo al gobierno y vamos a resistir hasta que hable el gobernador sobre la verdad, qué hizo con Loan, quiero pedirles que por favor nos acompañen en esta lucha porque somos muy perseguidas, maltratadas, golpeadas por la policía de Corrientes. Quiero agradecerles por el momento de escucha y pedirles que no nos abandonen, que no nos dejen solas, porque nos sentimos solas, a último momento tenemos la posibilidad de poder subir al escenario, quiero que todo el país sepa la lucha que hacemos y que vamos a seguir haciendo por Loan Danilo Peña”.

Un sujeto social emerge, en la tierra en la que en manos de la trata un niño de 5 años se encuentra desaparecido, las niñeces toman el micrófono en el escenario para la lectura de las conclusiones, recordando que están ahí por Loan Peña y se hacen oír. No alcanza con un encuentro, el taller de niñeces y preadolescentes propone como conclusión un encuentro propio federal y plurinacional que aloje su voz para acercar sus propios reclamos.“Lichita es una niña que fue víctima de femicidio en Paraguay y hoy estamos luchando nosotras por su mamá que está presa y su familia que hoy en día está resguardada corriendo de la policía y del Estado paraguayo que les quieren hacer daño”, cuenta Rebeca de 17 años junto con sus compañeras de la Red Federal y Plurinacional de Niñeces, adolescencias y juventudes. Y se despide antes de volver a su casa: “Para muchas compañeras fue su primer Encuentro y es muy bonito que pudieran formar parte, sabemos que hay pibas que no pudieron venir de otras provincias, pero vinimos en representación de todas”.