Poco ruido y pocas nueces

Poco ruido y pocas nueces

Casi sin repercusión mediática, el juicio oral y público que investiga la responsabilidad en el hundimiento del ARA San Juan lleva casi dos meses. Mientras que las querellas apuntan a la falta de mantenimiento del submarino, las defensas sostienen que la nave estaba en condiciones.

Foto: Captura de pantalla de la La Opinión Austral

A más de ocho años del hundimiento del ARA San Juan, que provocó la muerte de sus 44 tripulantes el 15 de noviembre de 2017, el juicio oral que busca determinar responsabilidades avanza en una etapa clave marcada por testimonios, tensiones y cuestionamientos al proceso judicial. Desde el 5 de marzo, el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos lleva adelante audiencias que, según coinciden querellas y familiares, combinan avances parciales con profundas incertidumbres.

La causa, que durante años perdió centralidad en la agenda mediática, ingresó en la fase testimonial e indagatoria. En este marco, el 9 de abril el excapitán de navío Claudio Javier Villamide amplió su declaración y sostuvo que no existía ningún documento que indicara que el submarino no estaba en condiciones de navegar. Su planteo se alinea con la estrategia de las defensas: afirmar que la nave se encontraba operativa y desplazar la responsabilidad hacia factores imprevistos o incluso hacia la tripulación.

Sin embargo, los testimonios recogidos en estas primeras semanas van en sentido contrario. Fabián Walter Krawinkel, submarinista y exjefe de Logística y Planificación hasta 2019, afirmó que el ARA San Juan no había realizado ensayos técnicos fundamentales, como las pruebas de máxima velocidad y profundidad. También señaló que el problema inicial se habría originado en un “portafusible que se había fundido” y recordó que los incendios en submarinos suelen ser eléctricos debido a la alta concentración de equipos.

Para la querella mayoritaria, que representa a 34 de las 44 familias, estos elementos refuerzan su hipótesis acusatoria: el submarino no estaba en condiciones operativas para la misión. “Se concentra en demostrar la falta de mantenimiento y el estado no óptimo ni operativo”, explicó la abogada Valeria Carreras. Según detalló, la embarcación presentaba arreglos pendientes, no había ingresado a dique seco y carecía de pruebas técnicas esenciales.

Carreras sostuvo que incluso existían antecedentes previos que anticipaban el riesgo: en julio de 2017, el submarino habría sufrido un ingreso de agua por la válvula ECO-19 que generó un principio de incendio. “Nadie hizo nada para evitar que se repita”, afirmó. Para la querella, la tragedia fue el resultado de una “concatenación de factores”: condiciones climáticas adversas, fallas técnicas y decisiones operativas que expusieron a la tripulación. “Todo eso es el cóctel perfecto para que tengamos la triste consecuencia de 44 personas que yacen en el fondo del mar”, resumió.

“Sabemos a quiénes nos enfrentamos”, advirtió, y apuntó directamente contra la institución naval. “No nos olvidamos que la Armada es la fuerza que fue capaz de bombardear la Plaza de Mayo en 1955 y la que aún guarda bajo siete cerrojos el destino de los hijos de los desaparecidos”, sostuvo Carreras. 

Dimensión política 

En ese esquema, la dimensión política aparece como un eje central. Carreras vinculó la falta de mantenimiento con restricciones presupuestarias y apuntó al gobierno de entonces: “¿Quién determinaba el presupuesto nacional? El Poder Ejecutivo”. La línea argumental busca ampliar las responsabilidades más allá de los cuatro imputados —Luis Enrique López Mazzeo, Claudio Javier Villamide, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa—, acusados de incumplimiento de deberes de funcionario público, omisión de deberes de oficio y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, la gestión del caso ya había sido objeto de fuertes cuestionamientos. A las críticas por la respuesta inicial tras la desaparición del submarino se sumó el escándalo por el espionaje a familiares, que derivó en una causa judicial que terminó con el sobreseimiento del expresidente bajo el argumento de que se trataba de tareas vinculadas a la seguridad del mandatario. El cierre judicial no disipó el impacto político ni la desconfianza de los familiares.

Las audiencias continuarán con nuevos testimonios y el 8 de mayo está prevista una inspección ocular en el ARA Santa Cruz, submarino gemelo. Para la querella, esta medida puede resultar clave: permitirá que los jueces dimensionen físicamente las condiciones de habitabilidad, circulación y emergencia dentro de la nave. “Es para que vean lo que les estamos explicando en abstracto”, señaló Carreras.

No todos comparten esa expectativa. Isabel Polo, hermana de uno de los tripulantes fallecidos, consideró que la inspección puede ser “una pérdida de tiempo” si no se avanza en peritajes sobre los restos del ARA San Juan, una medida pendiente desde 2020. “Estamos en 2026 y nadie hizo nada”, cuestionó. Para Polo, el juicio comenzó con expectativas que se fueron diluyendo tras las declaraciones de los acusados: “Los cuatro coincidieron en que el San Juan estaba en óptimas condiciones”, dijo, y denunció una actitud “soberbia y arrogante” que, a su entender, influyó en el tribunal.

Los familiares también apuntan a responsabilidades políticas más amplias. Polo sostuvo que la misión del submarino requería la firma del Poder Ejecutivo y cuestionó la ausencia de figuras clave en el banquillo de los acusados. “La responsabilidad política es clara”, afirmó, al tiempo que expresó su deseo de ver a exfuncionarios, como el exjefe de gabinete de Macri, Marcos Peña y el exministro de Defensa Oscar Aguad, responder ante la Justicia.

Otra mirada

Desde otra perspectiva, Luis Tagliapietra —abogado y padre de uno de los tripulantes— planteó una crítica estructural al proceso judicial. “Surge del devenir de una investigación pésimamente hecha”, señaló. Y advirtió que la falta de pericias sobre los restos del submarino condiciona el alcance del juicio. Según explicó, desde 2019 se reclamó la conformación de un equipo pericial multidisciplinario que nunca se concretó, pese a una orden de la Cámara Federal.

“Sufrimos espionaje ilegal, amenazas, falsas denuncias, ofrecimientos económicos y de trabajo en el Estado para acallar a muchos familiares”, afirmó Tagliapietra.

Para Tagliapietra, esta falencia genera un problema central: “Sabemos que el submarino no estaba en las mejores condiciones, pero no tenemos pruebas de cuáles fueron los motivos del hundimiento”. En ese sentido, consideró que el juicio podría terminar sin esclarecer completamente lo ocurrido. “No veo que haya pruebas de responsabilidad directa del hundimiento”, afirmó.

El abogado también cuestionó el enfoque del proceso: “Este juicio no es para averiguar la verdad, es para saber si estos cuatro tienen o no responsabilidad de algo”. Según su visión, existe una resistencia generalizada —de defensas, fiscalía e incluso otras querellas— a avanzar en medidas que permitan reconstruir con mayor precisión los hechos.

A pesar de las diferencias entre las querellas, hay un punto de coincidencia: la búsqueda de verdad y justicia sigue atravesada por obstáculos. Las denuncias por espionaje, presiones y demoras judiciales forman parte de un recorrido que, para los familiares, estuvo marcado por irregularidades. “Sentimos que no han hecho lo posible por llegar a la verdad”, sostuvo Tagliapietra.

En paralelo, el desgaste emocional y el paso del tiempo profundizan la sensación de abandono. “Ocho años y cinco meses”, recordó Polo, al señalar que muchos familiares murieron sin obtener respuestas. La promesa incumplida de visitar el lugar donde yacen los restos del submarino es, para ellos, otro símbolo de esa deuda.

“Yo le prometí a mi hijo y a todos los que murieron, honrarlos con la verdad. Por eso lucho todos los días, muchas veces en silencio”, recordó Tagliapietra. Y agregó: “Si la verdad significa que no hay responsables nosotros lo vamos a aceptar. Pero sentimos que no solo no han hecho lo posible para llegar a la verdad, sino que son resistentes a ella”.

Tagliapietra también denunció presiones y maniobras a lo largo de estos años. “Sufrimos espionaje ilegal, amenazas, falsas denuncias, ofrecimientos económicos y de trabajo en el Estado para acallar a muchos familiares”, afirmó. Según planteó, estas situaciones forman parte de un entramado que obstaculizó la búsqueda de verdad desde el inicio.

Mientras el juicio avanza, la causa del ARA San Juan sigue tensionada entre la reconstrucción judicial de los hechos y el reclamo persistente de los familiares. En un escenario de baja visibilidad mediática, cada audiencia suma elementos a un proceso que, más allá de sus resultados, continúa interpelando a la política, a la Justicia y a las Fuerzas Armadas.

Seguirá preso el policía que mató al docente Cristian Pereyra

Seguirá preso el policía que mató al docente Cristian Pereyra

El juez de Garantías Gustavo Banco dictó la prisión preventiva al policía Matías Vizgarra por homicidio agravado del docente que manejaba un vehículo de aplicación.

A poco más de un mes del asesinato del profesor de técnica de San Justo, el juez de Garantías Gustavo Banco dictó la prisión preventiva al policía Matías Vizgarra por homicidio agravado del docente. Cristian Pereyra, de 39 años, además de dar clases trabajaba como conductor de una aplicación de viajes para complementar sus ingresos, Vizgarra había solicitado un viaje que le tocó a él, disparó 5 veces y robó el vehículo. 

El pasado miércoles, la familia había convocado a una movilización frente a la Fiscalía de Homicidios de La Matanza, sobre la calle Yrigoyen al 2100, en San Justo, buscando visibilizar el estado de la causa y mantener viva la memoria del maestro. Gremios docentes como el SUTEBA de La Matanza se hicieron presentes. “Nos sentimos acompañadas por los compañeros docentes y la comunidad de vecinos” expresó Victoria Pereyra, hermana de la víctima.

La jornada funcionó como reclamo previo a la audiencia que se llevó a cabo el jueves a las 11 en el Juzgado de Garantías 5 a cargo del juez Gustavo Banco, quién escuchó los planteos de las partes y al finalizar la jornada dictó la prisión preventiva a Vizgarra. La movilización también buscó evitar que el caso caiga en el olvido mediático. «Les pedimos que no nos dejen solos», fue el pedido final de la hermana de Cristian.

“Nos sacaron la felicidad, no sé si algún día volveremos a ser felices porque mi hermano lo era todo para nosotras”, expresó Victoria. Su asesinato dejó un aula vacía y a una familia sin su principal sostén emocional.

Formado en la Escuela Técnica Nº1 de Cañuelas, Cristian era un autodidacta desde chico que desarmaba y armaba cosas. Su compromiso con la educación técnica, además de ser profesional, era profundamente vocacional. Victoria recordó con precisión el último viernes que compartieron, apenas días antes del crimen. Ambos tenían a su cargo alumnos de primer año y dedicaron horas a intercambiar estrategias pedagógicas para encarar el inicio del ciclo lectivo. “Él me mostraba los trabajos que hacía con los chicos, como unos portacelulares de madera. Estaba entusiasmado, pero lamentablemente fue la última vez que sus alumnos lo vieron”, relató su hermana. 

Manejar Didi y morir en el intento

Cristian terminaba su jornada frente al aula para iniciar otra frente al volante, exponiéndose a la inseguridad en horarios nocturnos para poder sostener económicamente a su familia. Su muerte expone la precarización que atraviesa al sector docente en la provincia de Buenos Aires. El pluriempleo no es una elección, sino una estrategia de supervivencia. 

La causa por el asesinato de Cristian Pereyra se encuentra en etapa de instrucción, con elementos de prueba que complican la situación de Vizgarra. La familia manifestó su preocupación por la cercanía del domicilio del imputado, quien reside a 12 cuadras. “Es un funcionario público que tiene armas y herramientas para vincularse con otros policías y entorpecer la investigación”, advirtió Victoria Pereyra, argumento que fue tenido en cuenta en la resolución del juez, al momento de privar al policía de su libertad. 

Según el abogado Roberto Torres, integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) y representante de la familia, la pericia balística confirmó que los casquillos hallados en la escena coinciden con el arma reglamentaria del efectivo.

“El policía pidió el auto desde su propio celular. Lo asesinó por la espalda de cinco disparos para ocultar el robo del vehículo”, detalló Torres. La querella busca que se incorpore el agravante por la condición de miembro de una fuerza de seguridad, al considerar que el estado policial es permanente, independientemente de si el acusado estaba de servicio al momento del crimen.

Uno de los puntos que más tensa la relación entre la familia y la justicia es la transparencia de la investigación inicial. Las primeras pericias y la autopsia quedaron en manos de la propia Policía de la Provincia de Buenos Aires, la misma fuerza a la que pertenece Vizgarra. «En casos de violencia institucional, es una irregularidad manifiesta que sea la propia fuerza la que intervenga en los primeros pasos», advirtió el abogado Roberto Torres. Por ello, la intervención de organismos como la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), con la intervención del abogado Rodrigo Pomares, y el Ceprodh resultan claves para tratar de garantizar los resultados claros del barrido de pólvora y el análisis de los teléfonos.

La representación legal de la familia insistió en el dictado de la prisión preventiva. Torres fundamentó el pedido en la gravedad de la pena prevista y en el peligro de entorpecimiento de la causa. El abogado hizo hincapié en que la condición de policía de Vizgarra debe ser un agravante central en la causa. “El estado policial es permanente. El Estado le otorga un arma y una jerarquía que no se pierde cuando el efectivo termina su turno”, explicó. 

«Aguanten los medios públicos»

«Aguanten los medios públicos»

Con un festival de tango realizado en el Club Atlético Fernández Fierro, los trabajadores de los medios públicos y la comunidad de artistas porteños manifestaron su rechazo al plan de privatizaciones que estableció Jorge Macri.

El 15 de abril se llevó a cabo el Festival de Tango organizado por la Asociación de Empleados de los Medios Públicos de la Ciudad, como una forma más de lucha contra la licitación que planea para el próximo 12 de mayo el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri.

Los tres medios públicos de la Ciudad de Buenos Aires participaron activamente en el encuentro, pero el que tomó las riendas fue La2x4 FM 92.7 que desde hace 25 años transmite el tango argentino a todo el mundo. Las conductoras del evento que se realizó en el galpón del CAFF (Club Atlético Fernández Fierro) fueron Graciela Raffa y Paula Sterczek, quienes dieron una emocionante bienvenida recalcando el motivo del movimiento: “El gobierno quiere privatizar la AM 1110, la primera radio pública de la Argentina que el año que viene cumple 100 años. Desde 1927 se pudo transmitir desde el Teatro Colón y logró llegar a todos los sectores, para que la radio dejara de ser un lujo de unos pocos. Este es el espíritu de la radio que queremos conservar y que para algunos, no es rentable”.

Uno de los objetivos del Festival, fue recaudar dinero para poder realizar las acciones judiciales correspondientes que pongan freno a la licitación de los medios públicos de CABA. La oferta para obtener la concesión, que se iba a abrir el 20 de abril, fue postergada al 12 de mayo. Pero para los trabajadores de los medios públicos de la Ciudad, esto no implica quedarse de brazos cruzados, sino todo lo contrario.

Luego de la presentación de la actividad, subieron al escenario los primeros artistas que hicieron vibrar el lugar. Cucuza Castiello y Juan Pablo Gallardo le agregaron un poco de humor a la noche: seguidos de Roger Helou, Hernán Genovese y Agustín Luna, que intercambiaron algunas palabras con el público. Genovese, destacó: “Las cuestiones como la cultura no pueden quedar en manos del mercado”. Tanto las artistas como las conductoras expresaron que la cultura no es algo que se tire o se rentabilice, sino que es necesaria para la construcción de una sociedad.

Virginia Lago leyó el poema de Maria Elena Walsh La Pájara Pinta, que generó emoción y algunas lágrimas. Pero para alivianar el sentimiento, se dio un tiempo libre con música del DJ Marcelo Rojas, musicalizador de los tres medios públicos en cuestión, mientras la concurrencia comía y conversaba.

Para volver a disfrutar de la música, Antonella Alfonso y Hugo Hoffman tocaron unos clásicos. A continuación, el Chino Laborde y Moscato Luna presentaron un espectáculo risueño y sumando a su conflicto la situación delicada social, política y económica que atraviesa el país.

Sin importar la impronta personal de cada artista, al finalizar sus minutos en el escenario, dijo “Aguante la 2×4” y el público, embelesado por el género musical más antiguo y originario de nuestro país, respondió: “¡Aguante!” El Chino, a esta arenga le agregó: “También aguante la educación, la salud, la seguridad y el trabajo, pero la cultura nuestra más. Aguante”.

Toda la noche se pudo vivenciar “la argentinidad al palo”: el tango, las empanadas, la pizza, la cerveza, las botellas de vino servidas en vasos de plástico, el cántico como si fuera una cancha. Una sencillez y una unión por un fin común. Artistas, periodistas, el público fiel, las asociaciones políticas; todxs juntxs en un mismo lugar con el objetivo de decir “No a la venta de los medios públicos”.

Y no podía haber alguien mejor para expresar todo este sentimiento que Patricia Barone y Javier González, que se pararon en el escenario con decisión y firmeza. Patricia sostuvo: “La defensa de los medios públicos de la Ciudad es la convicción de que la pluralidad de voces y la libertad de pensamiento tienen que estar presente; en los medios públicos que llegan a las casas de todos los ciudadanos, más allá de su condición social y económica”. Y luego hizo estallar al CAFF: “Queremos que esta lucha triunfe y que nos demos cuenta que todos los que estamos luchando en este momento, ya sea los de la universidad, los del sector de discapacidad, los del Garrahan, o los medios públicos, nos tenemos que unir para derrotar a este gobierno fascista”. Esta última frase culminó en un aplauso ensordecedor de los presentes, que se pusieron de pie y, al cabo de unos segundos, cantaron al unísono “Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode, se jode”.

Luego de la conferencia de prensa que tuvo lugar el 8 de abril y el festival de tango, las medidas de lucha en contra de la restricción del derecho a la información y la inconstitucionalidad de esta privatización con la excusa de “ahorro” que quiere realizar el jefe de Gobierno Jorge Macri, seguirán hasta el cansancio.

«Por cada prestación que no se paga hay un derecho que se vulnera»

«Por cada prestación que no se paga hay un derecho que se vulnera»

Las personas con discapacidad se manifestaron frente al Ministerio de Economía para que se cumpla con la Ley de Emergencia que aprobó el Congreso. Las organizaciones que trabajan con ella denuncian que están a punto de colapsar.

Organizaciones ligadas al Foro Permanente para la Promoción y la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad convocaron el martes 14 de abril a una presentación en la sede del Ministerio de Economía, donde le entregaron una nota dirigida al ministro Luis Caputo. En ella exigían la implementación efectiva de la Ley 27.793 de Emergencia Nacional de Discapacidad, la regularización de pagos a prestadores y fondos urgentes para Incluir Salud.

Cientos de personas con discapacidad, acompañados por sus familias y por diversos trabajadores y prestadores de servicios, se acercaron al Ministerio ubicado sobre Hipólito Yrigoyen y Paseo Colón, donde alertaron que de no haber cambios drásticos en la política gubernamental, todo terminará en un colapso. “El sector está atravesando una desidia por parte del Estado. Antes no sabíamos lo que era salir a manifestar”, afirma Carlos Cuello, trabajador de la Fundación Nosotros, quienes hace cuarenta años trabajan con personas con discapacidad intelectual. “Los servicios que se brindan dentro de los espacios van mermando –agrega– porque no llega el presupuesto, como pasa por ejemplo con los alimentos, los talleres, las combis y salidas”.

La manifestación se da en un contexto en el que el Estado no logra ordenar su estrategia de ajuste sin convertir a la salud en un pasamanos: el Ministerio de Capital Humano comandado por Sandra Pettovello publicó un comunicado en el que aclaraba que su gestión no se ocupa de PAMI ni del sector Discapacidad. Mientras, el Gobierno prosigue, de manera innegociable, con su política de “déficit cero”, pregonado por el Ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, que no da lugar a que se habiliten partidas de financiamiento para el sector mientras reduce impuestos a los sectores más acomodados de la sociedad.

Carlos Scipione, presidente de la Federación Argentina de Transportistas para Personas con Discapacidad, dio cuenta de por qué eligieron el Ministerio como punto de encuentro, pese a no ser un espacio habitual para este tipo de convocatorias: “Somos muchos los que desde octubre no cobramos. El Ministro de Salud Mario Lugones nos dice que Caputo no manda los fondos, y como ellos no pueden pagarnos las prestaciones, no podemos trabajar. Lo único que nosotros podemos saber es lo que nos dicen desde Salud, y por eso estamos acá”.

En las escalinatas del Ministerio, entre bombos y pancartas, se agruparon personas que aunque están cansadas aseguran que no abandonarán las calles. “Por cada prestación que no se paga hay un derecho que se vulnera”, se leía en uno de los carteles de los manifestantes. Es el propio Scipioni quien se encarga de echar luz a estas vulnerabilidades: “Sin transporte, las personas no pueden acudir a las instituciones, y es allí donde se les brinda, para algunos, la única comida que tienen durante el día”.

Además, diputados de diversos bloques como Esteban Paulón y Juan Mariño acompañaron el reclamo. En diálogo exclusivo con ANCCOM, el diputado por el Frente de Izquierda Nicolás del Caño recalcó la importancia de manifestarse en favor de los derechos de los discapacitados: “La situación es cada vez más crítica. Se adeuda un montón de dinero, los trabajadores no están cobrando y sin embargo, muchos siguen dando su prestación, su laburo, que es fundamental para que las chicas y chicos con discapacidad puedan tener todo lo que necesitan. Nosotros venimos acompañando con distintos proyectos que hemos presentado y también en cada una de las movilizaciones, no solo en Buenos Aires sino también en el interior del país, donde me atrevo a decir que la situación es aún más grave”.

Sobre el cierre de la jornada y bajo una lluvia de aplausos, Eduardo Maidana, secretario de la Asociación de Institutos Educativos Privados Especiales Argentinos (AIEPESA), anunció que se le había hecho la entrega formal del petitorio al Ministro de Economía, al que también se le solicitó una reunión de carácter urgente. Por ahora, la única respuesta es el silencio.

La reforma a la Ley de Glaciares ya se discute en el Poder Judicial

La reforma a la Ley de Glaciares ya se discute en el Poder Judicial

Por un lado, las organizaciones ambientalistas trabajan en un amparo colectivo que ya está cerca de reunir un millón de firmas de ciudadanos que se oponen a la desprotección de los recursos naturales. Por el otro, La Pampa realizó una presentación en tribunales porque corre riesgo de perder su única fuente de agua.

Apenas un día después de que el Congreso haya aprobado la Ley 27.804 que modifica a la Ley de Glaciares 26.639, comenzaron las respuestas de las organizaciones ambientalistas y las provincias afectadas para no resignarse. El primer golpe lo dieron Greenpeace, la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), quienes impulsaron una demanda colectiva en internet para reunir 500 mil firmas en contra de la reforma aprobada que desprotege a los glaciares argentinos. Andrés Nápoli, Director Ejecutivo de FARN, aseveró a ANCCOM: “La adhesión de la ciudadanía a la demanda es una expresión de disgusto por el tratamiento que tuvo la Ley en el Congreso, por haber cercenado la voz de la gente que se anotó en la audiencia pública y por no escuchar la voz de la ciencia. Todas son cosas que en una sociedad como la argentina, más allá de la situación económica y la situación social en general, todavía tienen un valor muy importante y eso es lo que expresa la gente al manifestar su adhesión”. En efecto, horas más tarde del diálogo con Nápoli, la demanda alcanzó más de 600 mil firmas y al momento de escribir esta nota se encuentra en camino al millón.

Consecuentemente, Matías Muñoz, abogado ambientalista, aseguró que “ae interpondrán muchas acciones colectivas para evitar la aplicación de la nueva ley, pero probablemente sean rechazadas porque se necesitan presentar casos de afectación concretos y eso va a ser difícil de probar”. Como ejemplo, compartió a ANCCOM la demanda que la empresa minera Barrick Gold recibió por el derrame de cianuro en los ríos de Jachal, San Luis. “Recibieron una condena y otras varias más, pero después de haber estado las pruebas cajoneadas durante mucho tiempo”, aseguró Muñoz.

Más allá de la queja ciudadana, el gobierno tendrá que esquivar otro revés, el de las provincias que no tienen glaciares en su territorio pero sí se sostienen gracias al agua que proviene de ellos. Tal es el caso de La Pampa, cuyo gobernador, Sergio Ziliotto, fue el primero en presentar un amparo colectivo denunciando la inconstitucionalidad de la ley. Al ser consultada por la situación provincial luego de la reforma, Vanina Basso, Secretaria de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa, denunció: “Río Colorado es nuestro único río activo y nace de la confluencia del Río Grande y Barracas que vienen de la cordillera de la provincia de Mendoza. Abastece a casi el 50% de la población pampeana de agua potable y cuenta con una comunidad en la costa de 14.900 habitantes que serían directamente afectados por las sustancias químicas que las mineras podrían derramar en el río”. De aplicarse la nueva Ley, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, adquiriría el poder de decidir qué glaciares o zonas periglaciares mendocinas son importantes y cuáles pueden ser explotadas. Por lo tanto, aquello que para las provincias cordilleranas representa un avance del federalismo, es mala noticia para el resto. “La norma anterior nos daba un piso de equidad a todas las provincias del territorio argentino, con lo cual para nosotros esto sería contrario a lo que es el federalismo ambiental de concertación”, manifestó Basso.

En los próximos días se esperan nuevas demandas, entre ellas la del diputado Juan Pablo Luque de Chubut, ya que la provincia recibe agua dulce de los glaciares de Río Negro, dónde ya se habrían comenzado a negociar proyectos mineros.

Los estudiantes preuniversitarios, en marcha

Los estudiantes preuniversitarios, en marcha

Mientras el Gobierno de Milei incumple la Ley de Financiamiento Universitario, los centros de estudiantes de colegios preuniversitarios de la UBA se unen para resistir y visibilizar el embate contra la educación pública, en defensa de salarios dignos para sus docentes y no docentes. El pluriempleo de profesores que afecta la calidad educativa y el miedo a debatir en el aula.

Semaforazos, paros y asambleas se organizan en los colegios secundarios dependientes de la Universidad de Buenos Aires. El reclamo es claro: una recomposición salarial que permita a docentes y no docentes superar la línea de pobreza, frente a una pérdida de más de 50% del poder adquisitivo desde 2023.

Con el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario (Ley 27.795) y la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la actualización salarial quedó muy por detrás de la inflación. En este contexto, los distintos centros de estudiantes se articulan en la Unión de Centros de Estudiantes Preuniversitarios (UNCEP) para coordinar medidas y visibilizar el conflicto.

“Esto no es un aumento: es recuperar lo que perdieron frente a la inflación. Sin eso, el sistema no se sostiene”, señala el presidente del Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires, Francisco Pitrola, quien destaca el contacto permanente entre colegios para “coordinar acciones” y “compartir la situación que vivimos en cada institución”. El pluriempleo aparece como una necesidad para muchos trabajadores.“Hablamos con docentes que están desesperados porque el sueldo no les alcanza. Algunos tienen que tomar más cargos o incluso trabajar en aplicaciones para complementar ingresos”, agrega Pitrola.

La secretaria general del Centro de Estudiantes de la Escuela Técnico Profesional en Producción Agropecuaria y Agroalimentaria, Ana Clara Garabedian, cuenta: “Tengo una profesora, investigadora del CONICET, que está vendiendo productos orgánicos para llegar a fin de mes”. A su vez, el bajo presupuesto impacta en otros aspectos del sistema educativo: becas estudiantiles desactualizadas o insuficientes, dificultades para sostener gastos básicos y un deterioro general de las condiciones de cursada.

“Desde fines de 2023 ya nos decían que no alcanzaba la plata ni para comprar comida para los animales. Eso lo empezó a cubrir la cooperadora. En 2024 y 2025 la situación empeoró: el presupuesto sólo alcanza para los primeros meses del año”, subraya Garabedian en diálogo con ANCCOM. El colegio depende de la Facultad de Veterinaria de la UBA, pero quienes sostienen los insumos cotidianos son las familias a través de la cooperadora. “Hoy prácticamente no está bajando plata. Se paga el seguro de los estudiantes y una primera tanda de semillas para la huerta, y después no hay más recursos”, explica Garabedian.

El impacto del desfinanciamiento también se traduce en la dinámica diaria de las clases y en la continuidad pedagógica.“Desde que arrancamos el año no hay una semana completa de clases”, sostienela presidenta del centro de estudiantes de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, Clara Barbosa. “Vimos renunciar a docentes con muchísima trayectoria porque no pueden sostenerse con el sueldo”. Además, el ajuste impacta en el desarrollo institucional: “Proyectos como la construcción de un edificio anexo hoy son imposibles, y el mantenimiento de la escuela se hace cada vez más difícil”.

La crisis se traslada a los hogares y a las condiciones de vida de los estudiantes.“La mayoría de los pibes que venimos a esta escuela somos hijos de docentes universitarios o trabajadores. Vivimos en nuestras casas la precarización salarial: sabemos lo difícil que es llegar a fin de mes, lo que les pasa a nuestros docentes y lo que cuesta sostener la escuela”, remarca Barbosa.

El clima dentro del aula también se ve afectado y las ideas en circulación en la conversación social emergen en el conflicto. “Muchos profesores no hablan del tema en clase. Hay miedo a que cualquier comentario sea interpretado como adoctrinamiento. Pero cuando hablás en privado, te dicen que están desbordados”, expresa Garabedian.

Las familias acompañan las medidas de fuerza de los estudiantes. En el caso del Nacional Buenos Aires, hay un grupo de 400 miembros conformado por “familias autoconvocadas”. Para los próximos días, los centros de estudiantes impulsan asambleas para definir un plan de acción, a la espera de una posible marcha federal universitaria.