Por Camila Lamalfa
Fotografía: Azul Andrade / Archivo ANCCOM

Este sábado tendrá lugar la 7ª edición de la Feria del Libro de Flores. Editoriales autogestivas, artes gráficas independientes y la presencia de Lucrecia Martel y Rita Segato entre otras ofertas. Un espacio para construir comunidad.

Este sábado 3 de octubre, desde las 15 a las 22, se llevará a cabo la 7ª edición de la Feria del Libro de Flores. En los alrededores de la esquina que forman las calles Morón y Artigas, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se cerrará el paso de los vehículos y se abrirá lugar al encuentro colectivo con una serie de propuestas culturales heterogéneas y coetáneas en tiempo y espacio.

El proyecto de esta Feria del Libro nació por iniciativa de las personas que conforman la cooperativa editorial Tinta Limón, la distribuidora La Periférica y el Centro de Formación Profesional (CFP N° 24) unos meses más tarde del fin del confinamiento por covid-19 en 2021. “Decidimos que era tiempo de volver a encontrarnos en el espacio público, de sacarnos el encierro y el cuerpo adormecido de encima, de volver a abrazarnos. Encontrarnos con los cuidados pertinentes del momento, pero sin dejar de ocupar las calles a nuestra manera: recuperar un reflejo político y social de habitar la calle más allá de la circulación mercantil-laboral.”, dice Diego Skliar, periodista, radialista, escritor e integrante de Tinta Limón Ediciones.

Hoy están también comprometidas en la organización otras entidades como la Feria de Artigas que venía funcionando como feria autogestiva de emprendimientos dentro del CFP N° 24, el colectivo Distrito Comix vinculado a la parte gráfica y que estará feriando cómics; y la productora audiovisual Divagario.

En julio comenzó la organización de lo que será el evento y se extiendió e intensificó entre agosto y septiembre. En las reuniones se miró en retrospectiva las ediciones anteriores, se hizo un balance y se pensó qué sostener, qué cambiar, qué sumar, y cómo crecer. Por este último aspecto, Skliar resalta: “Crecer no siempre implica crecer en magnitud, en ocupar más calles o que venga más gente, aunque también nos parece importante que crezca en ese sentido. A veces implica crecer en hondura, en organización, en articulaciones al interior de los grupos que se invitan a participar, en tener mejor perspectiva de infancias, en separar mejor los residuos.”

Algo característico y que apropiaron como lema identitario es que siempre se tratará de un encuentro “gratis y en la calle”. Sin embargo, año tras año una consigna nueva nace en sus reuniones. Esta edición se titula Use el martillo: “Surgió pensando que este era un momento de emergencia. En caso de emergencia, use el martillo. Y a partir de ahí empezaron a aparecer en los intercambios un montón de usos del martillo. Modos de romper, así como de crear, de auscultar, de sentenciar. Hay muchos martillos”, dice Skliar. En el manifiesto que se encuentra en la web de Tinta Limón se describen las múltiples ideas ramificadas de la palabra martillo que fueron reflexionadas por los organizadores de la feria.

El anteproyecto del Gobierno nacional para derogar la Ley 25.542 de Defensa de la Actividad Librera, presentado en julio de este año es una arista de todas las que tensionan el ecosistema del libro que, según cuenta Skliar, “está muy amenazado también por los descensos de la lectura, por las prácticas culturales, por la cantidad de empresas transnacionales que comercializan entre otras cosas también libros, y eso rompe un poco la cadena, el ecosistema de editoriales, distribuidoras, librerías, autores, traductores, sumado a la inteligencia artificial.” Sin embargo, siempre puede haber una contrapropuesta, una revelación. El integrante de la editorial Tinta Limón agrega: “Estamos realmente ante una emergencia. Pero como toda emergencia, como toda crisis, también estamos ante la posibilidad de reinventarnos, de seguir creando otras formas de ser editorial, otras formas de pensar el libro más allá de su editorialidad. Además de resistir, encontramos formas de volver a nacer de otras maneras.”

Y eso es lo que La Feria del Libro de Flores, a martillazos, transforma. Ofrece un momento para callejear la cultura, mirarla, escucharla, tocarla, debatirla, compartirla. A Skliar y a quienes organizan la feria, no los mueve solo la denuncia a la emergencia presente, sino también el anuncio, el festejo y el disfrute de lo colectivo: “Nos impulsan las ganas de hacer cosas juntos y mostrar lo que hacemos cotidianamente durante el año, unificarlo y armar este monstruo que es la Feria del Libro de Flores; la intersección de pedazos de todo lo que hacemos entre una editorial, una escuela, colectivos, grupos, estudiantes. Después, la situación que vivimos en Argentina, en América Latina en general en este momento histórico nos lleva a tener muchas veces un tono más relacionado a denunciar. Pero sobre todo nos une un amor muy grande por los modos de hacer que tenemos que son de una búsqueda muy autónoma, muy creativa y muy de laboratorio. Y eso nos divierte, nos incentiva y creo que convoca mucho más invitar desde esa propuesta que simplemente desde un lugar de resistencia.”

Entre los invitados que participarán en esta edición, se destacan la cineasta Lucrecia Martel y la intelectual feminista Rita Segato. En el cruce de Morón y Artigas, frente a la ochava revestida de mosaicos donde se encuentra el CFP N° 24, estará ubicado el “Escenario Morón y Artigas”. La Casona de Flores sobre Morón al 2400, tendrá sus puertas abiertas dado que en su interior estará el Escenario Cazona de Flores y el Escenario Faderiano. A lo largo de la calle Morón, entre Bolivia y Cayetano, se desplegará la feria de libros, y sobre Artigas estarán los puestos feriantes de Historietas y arte gráfico, la Feria de Artigas e instituciones barriales. En la página web de Tinta Limón puede encontrarse la programación completa para usar el martillo.