Por Martina De Alba
Fotografía: Gentileza Sergio García Mora

El colectivo LGBTQI+ calienta motores de cara a su gran movilización anual, confirmada para el 7 de noviembre, tras el intento de Jorge Macri de cancelarla por la visita del Papa. Este sábado se realizó la quinta edición de la Marcha del Orgullo de San Isidro bajo la consigna “Sin políticas de igualdad, el odio y la violencia avanzan”.

Centenares de personas recorrieron las calles de San Isidro con reclamos contra las políticas del Gobierno nacional y del Municipio y pedidos vinculados con diversidad, salud y derechos sociales. La movilización fue organizada por el Frente del Orgullo de San Isidro (FOSI), un espacio integrado por organizaciones y personas autoconvocadas. Entre las agrupaciones presentes estuvieron Patria Grande, Las Históricas Argentinas Sobrevivientes, SUTEBA y Marea Feminismo Popular.

La consigna de este año puso en el centro la relación entre las políticas públicas y el avance de los discursos de odio. La movilización comenzó a las 15 con una radio abierta en el Mástil de San Isidro. A las 17 se presentó Sambagliter, agrupación de percusión que acompaña la marcha desde sus comienzos, y se dio inicio al recorrido hacia la Municipalidad, sobre la avenida Centenario. El encuentro terminó alrededor de las 20 con un festival en el que participaron artistas como Aimel, Santi, FP Crew, Coral y Agitadores Crew.

Nicolás Abratte, al frente de la Dirección Provincial de Políticas de Diversidad Sexual del Ministerio de Mujeres y Diversidad bonaerense, cuestionó en la radio abierta al Gobierno nacional y a la gestión municipal de San Isidro y sostuvo que es necesario dar pelea frente a los discursos de odio.

La concejala Manuela Schuppisser, del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), señaló que el Municipio achica y recorta las políticas de Estado que acompañan a las diversidades. También criticó que el proyecto presentado en el Concejo Deliberante para declarar de interés la quinta edición de la marcha no haya sido acompañado por la mayoría de los concejales de La Libertad Avanza.

Los reclamos por el acceso a la salud ocuparon un lugar importante en la convocatoria. Las intervenciones hicieron referencia a la situación de los hospitales y centros de atención del distrito, a las políticas de salud sexual y reproductiva y al acceso a prestaciones para las personas de la comunidad LGBTI+. A su vez, se denunció el estado de los hospitales Central y de Boulogne y de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y cuestionó el funcionamiento de la Secretaría de Salud municipal.

Estos reclamos se inscriben en un contexto nacional de cambios en las políticas de género y diversidad. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, las políticas nacionales de género y diversidad atravesaron una reestructuración: el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad dejó de existir como tal y sus competencias fueron distribuidas entre otras áreas del Estado.

La discusión sobre el acceso a la salud también apareció vinculada con otras demandas. Desde Patria Grande reclamaron el cumplimiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y llamaron a unir las luchas. Los delegados de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) destacaron la participación de las juventudes en la marcha y la importancia de organizarse y expresarse en un contexto de odio y represión.

Durante la jornada funcionó una mesa de promoción y prevención del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, que ofrecía testeos gratuitos y confidenciales de enfermedades e transmisión sexual a cargo del médico Marcelo Beltrán, uno de los primeros infectólogos de la zona. La actividad sanitaria acompañó una de las dimensiones históricas de las movilizaciones LGBTI+: el reclamo por el acceso a una atención integral y libre de discriminación.

La marcha de San Isidro se realizó, además, en la previa de otras movilizaciones del Orgullo que tendrán lugar próximamente en distintos puntos del país en busca de visibilización. En la Ciudad de Buenos Aires, la Marcha del Orgullo Nacional fue confirmada, por ahora, tal cual estaba previsto, para el 7 de noviembre, después de que la Comisión Organizadora y el Gobierno porteño acordaran mantener la fecha y coordinar la logística y la seguridad vinculadas con la visita del papa León XIV, al día siguiente.

Más allá de las distintas demandas planteadas durante el recorrido, el encuentro volvió a poner en escena una de las características centrales de estas movilizaciones: la combinación entre reclamo y celebración. Durante el cierre, Celia Sarmiento, referente de la agrupación Nuevo Encuentro San Isidro, sintetizó esa idea con una frase que atravesó el sentido de la jornada: “Ellos luchan con el agravio, con el insulto, con la muerte; nosotros celebrando la vida”.