Por Brunella Garcea
Fotografía: Iara Llonto González

A través de un mensaje en la red sociodigital X, el Gobierno anunció el despido de Norma Lezana, referente gremial del Garrahan. Pero no hubo notificación fehaciente ni motivos aparentes para la desvinculación.

“Estaba destruida cuando vi lo que estaba pasando”, aseguró Norma Lezana, nutricionista y secretaria general de la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan, en diálogo con ANCCOM.

A través de un comunicado en X, el Gobierno nacional informó su desvinculación. La institución afirmó que “no se pudo acreditar que hubiera desarrollado tareas asistenciales como nutricionista durante ese período, mientras que sí se constató su participación en actividades gremiales”, haciendo referencia al 2025 y los reclamos salariales del sector.

La delegada sindical comentó que rechazaron todas las pruebas que presentó en su defensa. “Nosotros tenemos el reconocimiento facial para ingresar y para registrar la salida. Nadie duda de que yo estuve en el hospital, fiché ingreso y salida y estuve donde todos sabían que estaba, que era en el hospital y recorriéndolo”, argumentó contra las acusaciones del Gobierno nacional.

Lezana es una de las referentes en las manifestaciones contra el ajuste en el presupuesto destinado a la salud pública. Protagonizó el conflicto gremial de 2025 a través de medidas de fuerza, como paros y asambleas en el Hospital Garrahan, que lograron una recomposición salarial del 61% en noviembre. En este contexto, el Ministerio de Salud inició un sumario contra 40 trabajadores.

“Uno podría decir que es una fake news pero, viniendo del ministro de Salud, parecería más una operación mediática para desprestigiar y perseguir a una secretaria general de un sindicato”, afirmó Lezana en respuesta al accionar de Lugones. La nutricionista, que desconoce la medida comunicada en las redes por no haber sido notificada fehacientemente, caracterizó este proceso como un hecho que denota violencia institucional, ataque mediático y hostigamiento.

A pesar de la merma de los reclamos en comparación al año anterior, la crisis económica sigue presente en la disminución del personal, el aumento de los costos y la falta de medicamentos. Lezana admitió que la desfinanciación del sistema de salud atravesó todos los gobiernos pero, a diferencia del actual, había un diálogo con las autoridades, una posibilidad de llegar a un acuerdo y un reconocimiento de la situación crítica en materia salarial. “Durante 2025 hubo 70% de ajuste en el presupuesto comparado con 2024”, describió la secretaria general de APyT.

El plan económico del presidente Javier Milei se basa en el ajuste sobre el sector público, incluyendo el sistema de salud, para sostener el superávit fiscal. Lezana se ve a sí misma como un obstáculo para este modelo de país y comprende que no es algo personal. A través de asambleas y marchas, la sindicalista confía en la construcción colectiva y en que debe tomar la historia en sus manos porque cada vez que el pueblo se manifiesta en las calles, el gobierno retrocede. “Lo peor que nos puede pasar es pensar que no se puede cambiar nada (…) Tenemos que recuperar la esperanza y la certeza de que podemos levantarnos y ponernos codo a codo”, cerró con firmeza.