Por María Graciela Abreu Pérez
Fotografía: Prensa

Cruzada del sur, un videojuego de estrategia desarrollado como tesis universitaria, recrea las campañas libertadoras de San Martín y busca acercar la historia argentina a nuevas generaciones

En el campo de batalla, las tropas avanzan y, ante un enemigo que ataca, un mazo de cartas define las posibilidades de movimiento. Cada acción consume energía y puede cambiar el resultado de la partida. Pero detrás de esta estrategía no hay un universo ficticio, el primer nivel de Cruzada del Sur recrea la batalla de San Lorenzo, uno de los episodios de las campañas libertadoras de Jose de San Martín.

La propuesta nació de la tesis de Marcos Katz, graduado de la carrera de Animación 3D y efectos visuales de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Lucía Calvert, programadora y amiga de Katz desde la secundaria, se sumó al desarrollo y se convirtió en su socia. Lo que comenzó como un trabajo universitario tomó otra dimensión cuando consiguieron financiamiento a través del programa Mecenazgo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que les permitió ampliar el equipo y sumar profesionales de distintas áreas.

La elección de las batallas sanmartinianas como eje histórico no fue casual. Para Katz, los videojuegos tienen una gran llegada en una sociedad atravesada por lo audiovisual y pueden ser una herramienta para acercar la historia argentina a nuevas generaciones. “¿Por qué no tener a San Martín como un superhéroe? Es nuestra cultura y un sentimiento patrio. Lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en nuestra historia”, expresó el diseñador.

Recrear episodios históricos en un formato destinado al juego y el entretenimiento también implica decidir qué contar y cómo hacerlo. Para mantener el rigor disciplinar, el equipo trabaja junto al historiador Gabriel Di Meglio, quien revisa los contenidos: “Armamos un guion para cada nivel y él los desarrolla. Cuentan el contexto de cada batalla, para que sean históricamente correctos”, explicó Katz. El trabajo del historiador también alcanza los contenidos que el equipo publica en redes sociales. “Los videos que subimos a Instagram son corroborados y arreglados por Gabriel”, agregó Calvert.

Desde su lugar como asesor histórico, Di Meglio destaca la importancia de que la propuesta esté informada por fuentes y conocimientos sobre el periodo. “Si el juego intenta narrar episodios reales o interpretaciones de estos, es fundamental que esté informado sobre cómo fueron las cosas“, sostiene. Para el historiador, además, la ficción no necesita alejarse demasiado de los hechos para resultar atractiva: “La historia es lo suficientemente interesante como para no necesitar ser muy modificada para atraer”.

Pero no todos los aspectos de las campañas libertadoras resultan igual de sencillos de trasladar a la dinámica de una batalla. El equipo busca incorporar el papel de las mujeres que actuaron como espías durante el proceso independentista: “Lo más difícil ha sido intentar sumar a las espías”, contó Calvert. A diferencia de las acciones militares, su labor se desarrollaba de manera clandestina. El desafío está en traducir ese trabajo secreto e intelectual a una mecánica que tenga sentido dentro del juego.

Actualmente, Cruzada del Sur se encuentra en una versión alfa, con la Batalla de San Lorenzo como su primer nivel en desarrollo. El equipo todavía trabaja en la incorporación del mapa, nuevos niveles y la gestión del mazo de cartas. La expectativa es alcanzar una versión beta entre noviembre y diciembre. “Estamos trabajando y estudiando en paralelo, lo que dificulta mantener el ritmo anterior”, dijo Calvert.

De cara a lo que viene, el objetivo es continuar el proyecto y llevar la propuesta más allá de su origen académico. Para quienes tienen una idea que comenzó como un trabajo universitario, pero podría convertirse en algo más, Katz resume: “Es difícil y hay altibajos, pero siempre hay que seguir adelante”. Calvert coincide: “Si no lo intentan, nunca sabrán si valió la pena”.