Los sindicatos nacionales docentes y nodocentes convocaron a un paro de 48 horas para exigir que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
El reclamo por el financiamiento universitario se expresó de manera masiva en cuatro marchas federales. Foto: Archivo ANCCOM.
Los días 27 y 28 de agosto se llevará a cabo un nuevo paro docente y no docente universitario convocado por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), la CONADU Histórica y la Federación de Trabajadores Universitarios (FATUN). La medida es en respuesta al incumplimiento de más de 300 días de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que fue aprobada pero que el gobierno busca excusas para prolongar su aplicación.
Francisca Stati, Secretaria general de la CONADU explicó: “Lo que estamos exigiendo es, por un lado, que se cumpla con la cautelar, que en la paritaria aparezca el número de la deuda, que es el 31.2% de recuperación de nuestro salario en noviembre del 2023, lo que nos están debiendo. Pero a la vez que se cumpla con el acta compromiso que firmaron en julio y octubre”.
La cautelar aprobada por el Poder Judicial, obligaba al gobierno a cumplir con los artículos 4 y 5 vinculados con el aumento de los sueldos a los docentes y no docentes universitarios. La medida dio un incremento del 21.33% en julio y un 3.3% en octubre, porcentajes que son menores al establecido por la Ley de Financiamiento Universitario.
El reclamo de la comunidad universitaria no es solo sobre los salarios, sino también sobre el rol fundamental que tienen las universidades en la sociedad. Las universidades públicas no funcionan solo como una institución que brinda educación para estudiantes, también son centros de investigación, ciencia y atención médica gratuita.
Los fondos para hospitales universitarios, por ejemplo, para el primer cuatrimestre de 2023 eran de 77.966 millones de pesos y en 2026 de 10.602 millones de pesos, lo que implica una caída del presupuesto 86,4%.
El paro que comienza hoy es convocado por las universidades públicas de todo el país. Leticia Medina secretaria general del gremio docentes e investigadores de Córdoba (Adiuc), describe la situación como crítica, ya que cambia el rol de los profesores que deben volcarse cada vez más a trabajar en el sector privado debido a los bajos salarios, el pluriempleo y la falta de inversión en infraestructura.
“En Ciencias Exactas se rompieron los tres aceleradores de células, y como no hay insumos para cambiarlos se dejó de enseñar eso. Lo mismo sucedió con la recuperación del bosque nativo donde se hacían actividades y prácticas, ahora con la falta de presupuesto solo se termina hablando en clase”, agrega Medina.
La tarea de los trabajadores universitarios se sostiene por vocación. Los docentes mantienen el espíritu, pero no siempre alcanza. La situación de agotamiento es cada vez más visible, ante la imposibilidad material prolongada y la imposibilidad de dialogar con el Gobierno, que le da la espalda a la ciencia y la educación.