Comenzó eñ ciclo número 26 de Teatro por la Identidad, el brazo artístico de Abuelas de Plaza de Mayo que promueve a través de la escena la búsqueda de los nietos apropiados por la dictadura que faltan restituir a sus familias biológicas.
Teatro por la Identidad volvió a levantar el telón este lunes en el estreno del ciclo Idénticos en el ND Teatro. Por el escenario pasaron actores, dramaturgos y referentes de Derechos Humanos. Desde el otro lado, un público de todas las edades llenó la sala. Muchos vinieron en familia. Entre esas butacas, a lo largo de los 26 años que lleva el ciclo, hubo jóvenes que más tarde dudaron de su origen, iniciaron la búsqueda y restituyeron su verdadera identidad. Esta temporada fue dedicada a la memoria de Taty Almeida, símbolo de los derechos humanos en Argentina y referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. Se podrá ver todos los lunes de agosto a las 20 horas, con entrada libre y gratuita.
Falta una hora y media para el inicio. Cristina Fridman recibe afectuosamente a los actores, controla que todo esté en su lugar, está pendiente de cada detalle. Es una de las fundadoras de Teatro por la Identidad, el movimiento artístico que nació en el año 2000 para acompañar la búsqueda de las Abuelas de Plaza de Mayo. Se detiene unos minutos para conversar y explica por qué un ciclo que empezó hace un cuarto de siglo, en un momento social álgido, sigue vigente y necesario. “Teatro por la Identidad fue y será necesario mientras todavía falten recuperar nietos y nietas”, dice y agrega que “estamos viviendo un momento de negacionismo histórico, de destrucción de valores esenciales y hay que volver a contar cómo fueron las cosas”.
La actriz sostiene que el teatro llega a lugares donde muchas veces al discurso político le cuesta. “El arte llega a sectores donde no lo logra la política. Uno no sale igual de una obra, te abre la cabeza, el corazón”. A lo largo de estos 26 años, TXI salió de las salas tradicionales con funciones itinerantes en escuelas, centros culturales y barrios, llegando a un público que nunca había pisado un teatro. “Vamos al encuentro de la gente, muchas veces es la primera vez que ven una obra”, explica Fridman. “Después de cada función, un nieto restituido o un familiar sube al escenario y cuenta su historia. Ahí deja de ser una ficción. Ves el resultado de la búsqueda arriba del escenario y eso supera cualquier obra”.
Minutos antes de prepararse para subir al escenario, Guillermo Pfening se sienta en una de las butacas del ND Teatro. Tiene mate con burrito. Dice que aceptó apenas recibió el llamado de Teatro por la Identidad. “La identidad no solamente tiene que ver con quién sos a través de una prueba de ADN. Se abrió un concepto más amplio, tiene que ver también con saber quién querés ser”.
Para el actor, el teatro puede abrir preguntas que muchas veces otros ámbitos no consiguen hacerlo. “Quiero que la gente se lleve preguntas, se lleve respuestas, se anime a hacerse un ADN para encontrar un nieto, pero también que se amplíe el concepto de identidad, que uno puede construir quien quiere ser”.
Cuando se le menciona que, a lo largo de estos años, hubo nietos y nietas restituidos que alguna vez estuvieron sentados entre el público de TxI, Pfening hace una pausa. “Qué loco, ¿no? Seguramente acá puede haber alguien que esté dudando. Todos alguna vez nos hicimos preguntas sobre quiénes somos. Pero el que vuelve a su casa y siente que esas respuestas no cierran, está bueno que sepa que puede acudir a Abuelas”.
Hacia el final de la obra, el nieto restituido Andrés La Blunda sube para el cierre y pone en palabras aquello que TXI busca desde hace un cuarto de siglo. “La identidad no es una cuestión individual. Cuando una persona está en duda, la identidad de todos también lo está. Cada nieto que accede a su verdad es la verdad de todos”.
Cuenta que recién conoció su verdadera identidad a los veinte años y que ese proceso fue “como un nuevo alumbramiento”. “Es muy doloroso porque uno tiene que resignificar los afectos. Pero después viene lo nuevo: ser uno mismo”, subrayó.
La Blunda es también legislador porteño y preside la Comisión de Derechos Humanos. Anuncia que existe un proyecto para garantizar la continuidad de Teatro por la Identidad en la Ciudad de Buenos Aires. “De nuestro lado está todo el compromiso político para que esto continúe por la importancia que tiene para toda la comunidad”, afirma. Según explica, para aprobar la iniciativa serán necesarios 31 votos y su bloque ya trabaja para reunir los consensos.
Entre el público había dos jóvenes brasileñas que vacacionan en Argentina y llegaron a la obra por primera vez. A la salida cuentan que rieron, lloraron y se emocionaron, “pasamos por todos los estados de ánimo”. Conocen de “las Abuelas, de Estela, de los desaparecidos. La lucha por los derechos humanos en Argentina es algo único”, comentan.
El ciclo Idénticos 2026 continuará todos los lunes de agosto, a las 20, en el ND Teatro (Paraguay 918, Ciudad de Buenos Aires). La entrada es gratuita y puede retirarse el mismo día de la función desde las 18 horas, hasta agotar la capacidad de la sala. La propuesta reúne once micromonólogos inéditos, coordinados dramatúrgicamente por Mauricio Kartun y con dirección general de Daniel Veronese, que vuelven a poner en escena la pregunta por la identidad, eje histórico del ciclo desde su creación en el año 2000.
Este año participan, entre otros Florencia Raggi, Muriel Santa Ana, Daniel Campomenosi, Malena Guinzburg, Guillermo Pfening, Osqui Guzmán, Antonia Bengoechea, Guillermo Angelelli, Mónica Cabrera, César Bordón, Rodrigo Lussich, Juan Minujín y Florencia Otero, junto a dramaturgos, directores e intérpretes invitados.