Por Constanza Carrizo
Fotografía: Gentileza Organización Peronismo Solidario

Todos los domingos desde hace más de dos años en el barrio porteño de Caballito la organización Peronismo Solidario realiza una olla popular para dar de comer a más de 250 personas vulneradas. El pasado domingo 12 de julio, personal de Espacio Público del Gobierno de la Ciudad intentó frenar la entrega de comida amenazando con imponer una contravención

En la esquina que une las avenidas Rivadavia y Acoyte, todos los domingos se forma una larga fila de personas a la espera de viandas de comida caliente que reparte la agrupación política Peronismo Solidario entre las 11:30 y las 13:30. “Hacemos la olla popular en esta esquina porque nos parece interesante en un barrio como Caballito, de clase media acomodada, visibilizar la cantidad de personas del barrio que están sin la posibilidad de acceder a un plato de comida”, cuenta Florencia Lorenzo, referente de la agrupación, y agrega: “Surgió porque nosotros somos vecinos del barrio, vemos la cantidad de personas que hay en situación de calle en esta zona. Empezamos de a poco hasta hacerlo todos los domingos. Al principio había alrededor de unas 30 personas que venían a comer y hoy estamos entregando arriba de 250 raciones de comida”.

 El pasado domingo 12 personal de Espacio Público increpó a quienes se encontraban trabajando en la olla popular, interrumpiendo la jornada que transcurría de forma habitual, al intentar sancionar a la agrupación. Sobre este episodio Lorenzo señaló: “Nosotros no estamos haciendo nada malo, de hecho no nos supieron explicar cuál era la contravención, por lo cual nosotros no pensamos que tengamos nada que modificar. No creo que tenga que ser castigada o criminalizada la solidaridad. Nos parece que es algo que está buenísimo y que la verdad que no hay motivos para dejar de hacerlo. Incluso porque tenemos buena relación con el resto de los actores del barrio y con los vecinos. Sumado a esto, baldeamos y limpiamos todo cuando termina la olla, entonces la verdad que no consideramos que sea justo que nos vengan a correr porque a algún que otro vecino pueda no gustarle la imagen”. Frente a este acto arbitrario y abusivo, la referente explicó que “Claudio Ferreño y Berenice Iañez, ambos legisladores porteños, presentaron un pedido de informes para que el Gobierno de la Ciudad detalle los fundamentos del procedimiento realizado ese domingo”.

 El hecho sucedió en un contexto en el que el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, arremete contra acciones de solidaridad hacia personas sin techo, al afirmar que “la lógica de darle abrigo y comida a la gente en la calle solo hace que vengan más a la ciudad y que queden dependientes de eso”. Ante esto, la referente de la organización opinó que “pedirle al pueblo que no les dé una mano a los que no tienen las necesidades básicas cubiertas, me parece un discurso totalmente aberrante y de odio”. Además, sobre los dichos de que la solidaridad genera que se acerquen personas que no son de la ciudad, la referente afirmó que la gran mayoría de las personas que buscan los platos de comida son “vecinos del barrio solo que sin techo” y que no son los únicos que lo necesitan: “Si bien empezamos solo con gente en situación de calle, hoy vienen un montón de jubilados y jubiladas, que tienen incluso su casa propia dentro del barrio, pero que no pueden pagar los remedios, pagar las expensas y pagar un plato de comida”.

 Sobre los dichos de Jorge Macri, Jesús, un hombre que se encuentra en situación de calle y desde que se enteró de esta acción se acerca cada domingo en busca de una vianda servida por la organización, dijo: “Las distintas organizaciones sociales, las Iglesias e incluso los vecinos nos ayudan con la comida, con frazadas y ropa. Siempre hay gente que te da una mano. Pero del gobierno nada, olvidate. No pueden los políticos salir a hablar de dependencia cuando lo único que hace la gente es ayudarnos para que no nos muramos de frío o de hambre. Aunque la ayuda tendría que venir de parte del gobierno, tanto de la ciudad como provincial o nacional”.

 Hace más de dos años que la iniciativa de Peronismo Solidario se lleva a cabo. Aunque al principio únicamente la realizaban durante las fechas patrias y fue creciendo hasta transformarse en lo que es ahora. La olla se convirtió en un punto que organiza la pulsión solidaria de diversos actores del barrio: “Nosotros no recibimos ningún tipo de ayuda del Estado. Las donaciones generalmente las juntamos en la misma esquina. Tenemos muchísimos vecinos y vecinas que ya nos conocen y pasan todos los domingos y nos traen cosas. Hay un señor grande que todos los domingos trae una bolsa de arpillera gigante llena de manzanas para el postre, por ejemplo. Hay distintos vecinos que encontraron acá la posibilidad de ayudar y acercar sus donaciones”, cuenta Florencia.

Se realiza los domingos por el vacío durante ese día de la semana de comedores abiertos, tal como lo explica Jesús: “Los chicos nos dan una mano porque nosotros los domingos no tenemos dónde comer. Yo estoy en la calle y, bueno, donde hay algo para comer, voy. La cosa está muy complicada, me quedé hace dos meses ya sin trabajo, porque este gobierno hoy liberó todo, no hay una ley que proteja al trabajador, entonces te hacen contrato por dos meses y de un día para el otro, chau, como me pasó a mí.”

Durante las jornadas se pasa música y se realiza una radio abierta en la que se tratan temas diversos: “Charlamos de la coyuntura, obviamente de política nacional, porque hoy Milei nos da de qué hablar siempre y también abrimos el micrófono a distintas personas que por ahí no tienen la posibilidad de tener un micrófono en otras circunstancias y así se habla de las distintas problemáticas que atraviesan las personas que están viviendo en la calle y se piensan posibles soluciones o respuestas”, contó la referente.

En relación al evento del 12 de julio, Lorenzo sostuvo: “Por suerte todo terminó saliendo bien porque la persona se fue y porque el hecho nos dio la posibilidad de visibilizar la iniciativa, que un montón de medios lo levanten y poder contar qué es lo que hacemos y por qué. Se solidarizaron también muchísimos grupos que hacen lo mismo. El domingo pasado armamos la radio con legisladores, con diputados, con distintos referentes de otros espacios que vinieron justamente a bancar y a solidarizarse con lo que nos había pasado. Así que nos parece que, dentro de todo lo malo, se demostró muchísima solidaridad del resto de los sectores.”