El presidente Javier Milei cosechó aplausos este domingo en el acto inaugural de la 138° Exposición Rural de Palermo, aunque no anunció el fin de las retenciones, como esperaba el sector, uno de los más beneficiados con la política económica del gobierno. La promesa de seguir incrementando los ingresos del campo a través del boom de Vaca Muerta. Crónica de la fiesta de la Argentina feliz.
Es domingo, 10:30, unos paisanos arrean una tropilla de potrillos y yeguas por Avenida Sarmiento. Dos mujeres caminan procurando que los vestidos tradicionales que portan no se ensucien con bosta, mientras los sostienen delicadamente con las yemas de sus dedos para suspenderlos en el aire. Sin saberlo, recrean un cuadro de Molina Campos.
Sobre la misma avenida, una fila de camiones jaula se alistan para trasladar nuevamente hacia sus potreros de origen a los más de 2.500 animales –entre vacas, caballos, toros y novillos–, selectos ejemplares de sus respectivas razas, que han venido al porteño barrio de Palermo desde diferentes puntos del nuestro país, para ser galardonados y reconocidos en la 138ª Exposición de la Sociedad Rural Argentina (SRA). “Es el cumpleaños del agro”, sintetiza un joven de boina colorada, facón de alpaca en la cintura, bombachas de gaucho y alpargatas.
Dentro del predio de La Rural, la inminente llegada del presidente Milei mantiene expectante a la gente que se congrega en los alrededores del “corralito”, comúnmente llamado al sector de gradas, que circunda el escenario principal. Se habla de un posible anuncio vinculado a un adelanto en la quita de retenciones pactado para enero de 2027. Otros simplemente acuden a verlo para aplaudir y acompañar: “Vinimos a acompañar al Presidente porque respeta la propiedad privada y la tierra es de quien la trabaja”, refiere un adolescente de 15 años, que está junto a su padre, ambos provenientes de la ciudad bonaerense de Daireaux.
La relación entre el sector agropecuario y el Ejecutivo transita por un buen momento: la quita paulatina de retenciones y de regulaciones a la exportación de carne, es correspondida con producciones récords que hacen ingresar dólares frescos a las arcas públicas. Tal es la simbiosis que no sorprendió que la SRA reprograme para el domingo su clásico evento de cierre, que históricamente se realiza el sábado anterior, para esperar el arribo de Milei de Brasil, a donde fue a promover la candidatura de Flavio Bolsonaro –a puro insulto contra Lula- y tensar aún más la relación bilateral con el país vecino, uno de los principales socios comerciales de Argentina.
Milei estuvo acompañado por su hermana Karina, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado Patricia Bullrich, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo, entre otros funcionarios y personalidades destacadas, como el presidente de YPF, Horacio Marín. Llamó la atención la ausencia de varios gobernadores. Sólo estuvieron el jefe de Gobierno de CABA Jorge Macri, el mandatario de Corrientes, Juan Pablo Valdés, y su par de Santa Cruz, Claudio Vidal. La vicepresidenta Victoria Villarruel, enemistada con el primer mandatario, tampoco asistió y a cambio se hizo ver disfrutando de un descanso en Villa La Angostura.
Bajo un sol tibio y frente a los ejemplares ganadores de la exposición, el discurso de Milei quedó lejos de las expectativas iniciales: no hubo anuncios de envergadura, sólo reivindicaciones de la gestión, guiños al presidente de la SRA, Nicolás Pino, camino a su cuarto mandato en la entidad, en una feroz interna contra su vicepresidente y competidor, Marcos Pereda, y algunas frases de reconocimiento al sector, que generaron aplausos en la multitud ataviada con boinas, botas de cuero y termos Stanley.
La quita total de las retenciones quedó como una promesa, sujeta al desarrollo de otros sectores, como la energía y la minería, o el impulso del polémico proyecto de Ley de Tierras, el cual, según el presidente, de aprobarse, provocará un aluvión de inversiones. “Nuestra única labor es sacarles la bota del cuello tan pronto como sea posible”, afirmó. Tras escuchar atentamente el discurso, un productor, en diálogo con ANCCOM, expresó: “El Presidente ha ayudado mucho al campo, pero aún falta que quiten las retenciones”.
Poco más tarde, Milei brindó una entrevista radial en la que acusó a Brasil, México y al Partido Demócrata estadounidense de “financiar” la supuesta campaña antiargentina en redes sociales y aludió a comentarios de los actores Samuel Jackson o el español Pedro Pascal. Mientras tanto, en el pabellón “José Alfredo Martínez de Hoz” –llamado así en honor al ministro de Economía de la última dictadura–, niños y padres hacen fila para acariciar a una yegua mansa, mientras sus cuidadores ceban mate y celebran la oportunidad de “volver a encontrarse con los pares y reivindicar las tradiciones de nuestra patria”.
Una cortina persistente de humo y olor a choripán inunda el ambiente. Pero estos choripanes son distintos a los que se venden en las manifestaciones populares. Dos mujeres con poncho caminan comiendo unos sanguchitos de vianda, recién salidos de una cartera. “La comida de los puestitos está cara”, admiten. Más allá puede oírse la voz de Atahualpa Yupanqui interpretando “El arriero”, que suena desde el parlante de un foodtruck: “Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”.