Por Martina Colasante
Fotografía: Catalina Chaves

La CGT, junto con ATE, la CTA y la UTEP, se sumaron a la marcha de los jubilados de cada miércoles, en apoyo a los reclamos de aumento de haberes, restitución de los medicamentos gratuitos y retorno de la moratoria. También hubo protestas contra la reforma laboral. El principio de un plan de lucha que se propone articular todos las demandas sociales.

Este miércoles se realizó, como cada semana, la marcha de los jubilados en reclamo por los bajos aumentos de las jubilaciones y las condiciones laborales luego de la aprobación de la Reforma Laboral. El reclamo estuvo acompañado por la CGT, ATE, la CTA y la UTEP.

La marcha comenzó a las 15 en el centro porteño, en Rivadavia y Montevideo, y con tres cuadras de extensión, en dirección al Congreso. Las agrupaciones escoltaban a los jubilados, portando banderas de “La Seguridad Social es un derecho, no un privilegio” y “La Patria no se vende”, bajo los nombres de cada agrupación.

En diálogo con ANCCOM, Marta Reyes, de 82 años, cuenta que asiste a las marchas cada miércoles porque a sus compañeras “no les alcanza y no saben si comprar remedios o comer”. La jubilada, que se acercó desde Tigre, cuenta: “La inflación va por arriba y cuesta mucho llegar a fin de mes. Yo sabía que no venía nada bueno, pero no pensé que era tan grave”.

Por su parte, Luis Maceiro, de 87 años, marcha con una pechera de ATE en la que se lee “Con la fuerza de los que no se resignan”. “Hay que reaccionar y no tener miedo” dice. “¿Qué país le vamos a dejar a nuestros nietos?”, pregunta en voz alta y cuenta que la jubilación ni siquiera le cubre los medicamentos. “No hay que seguir callados, hay que romper este silencio que hay en la sociedad”, finaliza.

Unos pasos más adelante, a metros del Congreso y en un pequeño escenario, jubilados se reunían, acompañados por trabajadores, para escuchar las palabras de sus dirigentes. Ana Valverde, dirigente de La Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (UTJEL), explica: “Hemos salido a la calle miles de trabajadores, jubilados y activos. La única manera de sacar a Milei es con la huelga general y un plan de lucha y todos juntos en la calle. El aumento de agosto para un jubilado va a ser de 8.000 pesos”.

Por su parte, el operativo policial rodeó las calles alrededor del Congreso, bloqueando las calles Rodriguez Peña, Mitre, la Avenida de Mayo y Avenida Rivadavia. A pesar de una fuerte presencia policial, no hubo tensiones visibles, como sí las hubo por la mañana cuando la columna de la UTEP cruzó el Puente Pueyrredón. Por la tarde, la policía se mantuvo pacífica a diferencia de lo que suele ocurrir cada miércoles. La tarde se caracterizó por las banderas desplegadas en las calles, los bombos y platillos que acompañaban a los manifestantes mientras caminaban hacia el Congreso, y la presencia de los dirigentes que hablaban a los asistentes.

El necesario apoyo de la CGT

Lo distintivo de la marcha de jubilados de este miércoles fue la presencia de la CGT y demás agrupaciones, que marcharon juntos para intensificar la lucha en contra de las decisiones tomadas por el gobierno. “Estamos con bronca con el gobierno de Milei. Hay que exigirle a la CGT y a la CTA que no se queden en la inercia, y que el 6 de agosto que se quiere votar la Ley de Tierras haya paro y movilización”, comentaba en el escenario Carlos «Titín» Moreira, dirigente de la agrupación Jubilados del PTS.

Por su parte, Carlos Alberto Colapián, de 75 años, asiste cada miércoles a las marchas de jubilados frente al Congreso. En diálogo con ANCCOM comenta que hoy, particularmente, hay un amplio espectro de agrupaciones que se unieron, según él, no solo en contra del gobierno de Javier Milei, sino buscando “un cambio y unidad profunda: tenemos que unirnos, todas las organizaciones, y elaborar un profundo programa de transformaciones. En este gobierno nos han abandonado”, finaliza. Los jubilados piden a las organizaciones gremiales, la CGT y la CTA, que «dejen de dormir» frente a las reformas.

Por los jóvenes

Entre las voces de los jubilados aparece una preocupación en común: el futuro de los jóvenes del país. Respecto a esto, Marta comenta “Yo siempre le digo a la gente más joven que nosotros, los jubilados, luchamos por el futuro de los que van a ser jubilados, porque si seguimos así no va a haber jubilación. No hay trabajo, no tenés para aportar”.

Uno de los temas en boca de dos manifestantes que se presentan como Marta y Luis es la informalidad laboral actual gracias a la cual a los jóvenes se les dificulta cada vez más encontrar trabajos dignos, ahorrar o independizarse. Respecto a esto, Luis afirma que, “gracias a Dios, tengo una casa propia por el esfuerzo de mi familia, pero no puede ser que mi hija no pueda pagar un alquiler o que mi nieto vaya a una escuela con 40 alumnos”. Marta agrega: “Yo apoyo a los jóvenes, ya estoy hecha, tengo 30 nietos, 31 bisnietos y 12 hijos. Antes había más trabajo y los gobiernos escuchaban y algo se lograba, pero ahora no tenemos nada de justicia. Hay que seguir en la calle y pedirle a los jóvenes que nos acompañen”. Los jubilados piden a los jóvenes que se unan a ellos en esta lucha, ya que son el futuro del país.

Respecto a esto, Nahuel Fernández, delegado de ATE y el INDEC, cuenta a ANCCOM que ATE acompaña el reclamo de los jubilados contra el ajuste que está impulsando el gobierno. “Estamos en un contexto donde crece la informalidad laboral, donde los jóvenes somos los que más sufrimos esto y el gobierno avanza con leyes que degradan las condiciones de los trabajadores. Venimos a mostrar nuestro repudio a la aplicación de la reforma laboral, al avance de la flexibilización, de la informalidad, y a plantear que cada vez los salarios alcanzan menos para llegar a fin de mes. Como dice la consigna, el día de mañana todos nos vamos a jubilar. Creo que sería bueno avanzar con medidas más contundentes y preparar un paro general para salir a plantear que no se puede bancar más lo que está haciendo el gobierno”, dice.

Una lucha más grande

Desde julio, el haber mínimo a jubilados pasó de $403.302,81 a $411.989 por la actualización mensual. Pero más allá del reclamo por el bajo aumento, los jubilados están más preocupados por el futuro del país. “Falta unión popular”, dice Carlos Alberto, preocupado no solo por este gobierno en particular, sino por lo que pueda venir en el futuro.

Ricardo y Liliana, junto con otros jubilados del Sindicato de Telecomunicaciones y sindicatos docentes, cuentan a ANCCOM la necesidad de ser acompañados por otros sectores: “En general el jubilado perdió el 80% del haber y no le alcanza para los productos básicos. Esperamos que la CGT fortifique la pelea y haga un paro general”, comenta Ricky. Además, agrega que “los jubilados son un pilar marcando el camino todos los miércoles, pero el resto también tiene que acompañar, incluyendo a los estudiantes. Si nos quedamos todos en nuestras casas callados, ellos siguen avanzando”.

“Nos encantaría que los jóvenes vengan con banderitas de sus universidades y nos acompañen, porque todo este esfuerzo que hacemos es para ustedes, que son los que van a quedar”, dice finalmente un jubilado que prefirió no decir su nombre.

La palabra que finalmente une todos los discursos es “futuro”, la necesidad de reconstruir el país desde abajo, saliendo a las calles, concientizando acerca de las consecuencias que puede tener la falta de lucha.

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