Distintos informes, de diversas fuentes, coinciden en que aumenta la informalidad laboral, el horario extendido y el pluriempleo, mientras bajan los salarios y los derechos de los trabajadores ceden ante los avances desregulatorios.
Recientemente la UCA publicó un informe titulado “Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)”, allí se detectó que en los últimos años se dio una inversión de las principales actividades generadoras de valor, los sectores de las actividades primarias, las finanzas y las minas y canteras ganaron terreno frente a los sectores más afectados que son los de la industria manufacturera, la construcción y en menor medida el comercio.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA) señala “Los sectores más dinámicos de la economía no tradujeron su crecimiento en puestos de trabajo suficientes para mejorar las oportunidades de acceso a empleos más productivos y bien remunerados”, así mismo indica, “durante este periodo ha crecido en 4,5 puntos porcentuales la proporción de ocupados que, estando en puestos registrados, se encuentran por fuera de los convenios colectivos”.
Ramiro Robles, miembro del equipo que realizó el informe, recalcó que difícilmente la reforma laboral pueda mejorar los niveles de informalidad, ya que lo que realmente se necesita es mayor productividad.
Por otro lado, el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) publicó el 22 de junio su “Encuesta Permanente de Hogares. Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos”. La informalidad laboral reflejada allí fue del 44,2%, contra el 55,7% de los trabajadores formales, la primera presentó un aumento de 2,2% con respecto al mismo trimestre del año anterior y el cuanto a los desocupados, el 31,8% mantiene un periodo de búsqueda de empleo superior al año, siendo que el 78% de las personas tenían una ocupación anteriormente, viniendo el 3,3% del sector estatal, mientras que el 96% se desarrollaba en el sector privado.
Sobre esta problemática, Matías Cremonte, Presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados y Abogadas Laboralistas, señala que “se ha deteriorado muchísimo el mercado de trabajos en Argentina, los convenios colectivos fijan escalas salariales muy inferiores a lo necesario para vivir dignamente, e incluso el Consejo del Salario, que fija el salario mínimo, vital y móvil, propone sumas prácticamente insignificante”.
A raíz del bajo nivel adquisitivo de los salarios surge otro fenómeno: el pluriempleo. Según el INDEC, 1,6 millones de personas tienen más de un empleo, lo que representa el 12,2% de las personas ocupadas. Cremonte comenta: “Hay una necesidad de trabajar más para llegar a alcanzar un salario que medianamente asegure una vida digna, y como en nuestro país no se garantiza que en un jornada legal se pueda vivir dignamente con un salario mínimo, la mayoría de los trabajadores debe tener mas de un empleo, y esto, por supuesto, supone una vida no digna, partiendo de la definición de la Constitución Nacional”. Para el abogado laboralista: “esto rompe con la idea que establece que la jornada laboral máxima legal diaria es de ocho horas, se pierde esta idea de ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de esparcimiento; ocho horas para vivir, ocho horas para hacer con el tiempo libre y de descanso lo que uno quiera, la vida familiar, la vida social, la vida deportiva, estudiar, o no hacer nada, el derecho al ocio también”.
La precariedad es la nueva norma, el informe de la UCA menciona que en 2025, el 45% de los trabajadores se encuentran en puestos considerados precarios, frente al 42,6% de 2010. La incidencia llega al 66,5% entre quienes trabajan en el sector microinformal y escala al 81,1% para los asalariados informales. Sin embargo, el deterioro también alcanza al empleo privado formal, donde la proporción de puestos precarios aumentó hasta 29,1%.
La consultora Focus Market elaboró otro informe en base a un relevamiento que se realizó dentro del proyecto “Econochori” en el Comedor Pequeños Gigantes de Florencio Varela creado por Massimo Pastore. Los datos obtenidos dan cuneta de la vulnerabilidad económica que atraviesan los hogares en los barrios populares: El 40% de los ingresos son de carácter variable, lo que “refleja la dependencia hacia actividades informales, trabajos ocasionales o fuentes inestables de recursos”. Así mismo, el 93% de estos ingresos se destina a la compra de alimentos, por lo cual, el presupuesto familiar solo llega a sustentar necesidades básicas.
En este contexto, la Justicia rechazó el pedido de la CGT que buscaba suspender la aplicación de manera provisoria de 81 artículos de la reforma laboral – que permite modificar la jornada laboral, reduce multas por trabajo no registrado, flexibiliza el periodo de prueba y crea un nuevo fondo de indemnizaciones, entre otros retrocesos en los derechos laborales. La resolución fue firmada por los jueces Rogelio Vicenti y Jorge Morán, quienes consideraron que no se cumplían los requisitos legales para dictar una medida cautelar.