Por Iara Guglielmucci

La joven neuquina Luciana Muñoz Aguerre lleva dos años desaparecida. La familia denuncia inacción judicial y gubernamental. Hoy se movilizan en su provincia.

Luciana Muñoz Aguerre tenía 20 años cuando desapareció el 13 de julio de 2024 en el barrio de Gran Neuquén Norte. En diciembre del año pasado su caso fue trasladado a la Justicia Federal y calificado como trata y desaparición forzosa, pero más allá de haber logrado esta carátula su familia afirma que la causa se encuentra estancada. Ante la ausencia estatal, los familiares y amigos de Luciana reclaman que la búsqueda de parte del gobierno provincial y federal continúe y se refuerce. En este marco, hoy a las 16 realizarán una manifestación en Neuquén desde el Monumento a San Martín hacia la Casa de Gobierno para seguir visibilizando el caso y exigiendo una respuesta a la pregunta “¿Dónde está Luciana?”.

Silencio e impunidad

Mirta Muñoz, abuela paterna de Luciana, afirmó que se siente indignada y manipulada por las autoridades gubernamentales. Además, supone que hay información que no les están compartiendo y añadió que no recibieron ningún tipo de apoyo psicológico. “Estoy muy desilusionada. Es una lástima porque no nos cuidan ni representan”, destacó. Por un lado, les piden que expresen que el gobierno provincial las apoya y por otro le piden a la Mirta “que no se meta” y dejan a la familia esperando horas en la puerta de la Fiscalía. 

Este episodio sucedió meses atrás, cuando tras varios llamados solicitando una cita con el fiscal, Lila Aguerre, la madre de Luciana, y Mirta lograron pactar un día y horario. Ellas se presentaron puntuales y una hora y media más tarde, cuando fueron atendidas, les dijeron que las recibirían media hora después. Llegado ese horario, les comunicaron sin disculparse que la reunión había sido reprogramada para el día siguiente. Mirta se quejó y exclamó que estaban jugando con su tiempo y con su trabajo, a lo cual le respondieron que “ella no era necesaria” al no ser la querellante de la causa, que está a nombre de Lila. Ante esta expulsión sostenida por parte de las autoridades provinciales, Muñoz se afianzó en su postura y repitió que seguirá estando presente en todas las instancias que pueda. “Quisieron sacarme pero conmigo se equivocaron, yo no me pienso hacer retirar del caso. Es mi nieta la que desapareció, es mi nieta a la que estoy buscando. No me voy a ir porque a esa nena la crié, es parte de mi familia”, expresó.

Además, el caso de Luciana se enmarca dentro de un contexto de alta tasa de feminicidios y violencia de género en la provincia. Según el Observatorio de las Mujeres y Diversidades, en 2025 Neuquén fue la tercera provincia del país con mayor tasa de femicidios, con siete casos registrados. Además, más de 3.500 mujeres recibieron medidas cautelares. 

El único imputado por la causa fue Maximiliano Avilés, acusado de haber dado falso testimonio. Sin embargo, hoy se encuentra libre y la familia de Luciana sospecha que tanto él como los otros involucrados en la desaparición están siendo amparados y encubiertos por personas de alto rango. Esta hipótesis se ve fortalecida por el hecho de que Avilés fue liberado sin pruebas a su favor, porque tuvo advertencias antes de que su casa fuera allanada por la policía y porque aún así se encontraron manchas de sangre en su domicilio. Muñoz aseguró que nunca les informaron de quién era esa sangre y que este desconocimiento se debe a su exclusión de parte de la Provincia, que no les comparte los detalles de la información obtenida.  “Si nosotros pedimos audiencia, nos mandan a hablar con el abogado, que es un abogado de oficio de Nación”, expresó.

Federalizar la búsqueda

En septiembre de 2025 Lila y Mirta viajaron a la capital del país acompañadas de la agrupación Mujeres por la Libertad para exigir que el caso de Luciana fuera llevado a la Justicia Federal y que fuera calificado como trata de personas. Si bien lograron este objetivo, Mirta afirma que el accionar de las autoridades nacionales se asemeja mucho al de la provincia. “Pensábamos que acá iba a ser distinto pero es lo mismo. Nos dicen que seguramente ella se fue por voluntad propia pero nosotros sabemos que no es así, eso fue lo primero que descartamos. Cinco meses antes de que desapareciera, Luciana me había dicho que cuando terminara el secundario iba a venir a vivir conmigo”, recordó Muñoz. 

La abuela de Luciana también lamentó que algunos medios de comunicación sigan presentando a su nieta como una persona cambiante, inestable o impredecible, culpabilizando a la víctima y corriendo el foco de la responsabilidad gubernamental. “Todos los que la conocemos sabemos que ella era muy franca, siempre avisaba a dónde iba y con quién”, aseguró. Además, Luciana tenía proyectos a futuro que había compartido con su familia y amigas y nunca había mencionado que pensara en irse. “Ella me había dicho que quería seguir estudiando y que admiraba mucho a su tía porque ella estudiaba, estudiaba, estudiaba. Y yo le había dicho que siempre la iba a ayudar, que nunca le iba a faltar comida y que iba a colaborar con las fotocopias, los libros y con todo lo que necesitara”, agregó Mirta. 

Ante la falta de respuesta y la exclusión que sufrió de parte del poder nacional y provincial, Mirta planea internacionalizar la búsqueda. “Voy a mandar una carta a agrupaciones de Derechos Humanos en México que se ocupan de ayudar a madres y abuelas de desaparecidos”, compartió. La lucha de Lila y Mirta recuerda a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, con quienes marcharon en septiembre cuando viajaron a Capital Federal. “Nosotras también tenemos vínculo con la filial de acá, que se reúnen el tercer jueves de cada mes. Ellas son una gran compañía y un apoyo”, añadió. De este modo, el reclamo por la aparición de Luciana es una pelea social y comunitaria, con la participación de asociaciones de derechos humanos, agrupaciones feministas y grupos de maestras que apoyan a la familia.

Una convicción firme

Hoy la familia, las amigas, los docentes y los conocidos del barrio de Luciana se reúnen con agrupaciones sociales y artistas para exigir a las autoridades que continúen con la búsqueda y alzar la voz para que el caso se conozca en todo el país. La manifestación se realizará a las 16 en el monumento a San Martín, un lugar de reunión emblemático y estratégico en Neuquén, y contará con oradores, pancartas y la presentación de un mural móvil realizado por la artista Verónica Tortosa. “Aunque llueva igual lo vamos a presentar. Yo por lo menos me voy a presentar; aunque llueva, nieve, truene, voy a estar ahí”, aseguró la abuela de Luciana.

Mirta expresó su confianza en que algún día la van a encontrar, describiendo ese momento como su sueño más grande. “Yo sé que va a aparecer, por eso mismo la sigo buscando. Ese es mi anhelo, mi ilusión, estar en una entrevista como esta y poder decir que apareció Luciana.”