Por Luján Mallón

El joven campesino Franco Oscari continúa bajo arresto desde el 23 de junio, acusado por el delito de amenazas coactivas. La detención ocurrió tras una denuncia presentada por la senadora Patricia Bullrich por un mensaje enviado a través de Facebook, lo que derivó en un operativo de la Policía Federal en la vivienda rural del paraje Las Goteras, Jujuy.

Paula Alvarado Mamani, abogada de Franco Oscari, denunció que su detención no fue un hecho aislado, sino el resultado de un seguimiento previo. Durante la semana anterior al arresto, efectivos policiales realizaron tareas de inteligencia y merodeo alrededor del campo donde residía. Al respecto, Alvarado Mamani declaró que “al chico lo detienen y nadie sabe por qué”. 

Ella, que trabaja en conjunto con las abogadas Samanta Delgado y María José Castillo en Jujuy, constató la existencia de una orden de detención firmada por el juez federal Ariel Lijo recién durante el operativo formal de allanamiento. Debido a que las abogadas jujeñas no contaban con la matrícula habilitante para actuar en los tribunales federales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Alvarado Mamani asumió la representación legal en la Capital Federal para ratificar los pedidos de libertad. 

La causa penal se inició por el delito de amenazas coactivas. El expediente se originó por un mensaje único y privado que se envió por Facebook donde Oscari cuestionaba el desempeño de Patricia Bullrich en la función pública. Para la defensa, existe una motivación política detrás del caso. “Hay una persecución a Oscari exclusiva porque justamente él y su familia están involucrados en un amparo ambiental”, afirmó Alvarado Mamani. El joven y su familia pertenecen a la organización Tierra Fértil, integrante del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI Vía Campesina). 

El traslado interprovincial y la incomunicación 

La situación se complejizó tras una actividad que realizaron las organizaciones sociales frente al lugar de detención en Jujuy en donde concurrieron 15 personas. Argumentando razones de seguridad para los propios efectivos, la policía inició un traslado interprovincial imprevisto. Durante casi un día completo, las abogadas perdieron el rastro del paradero de Franco Oscari debido a que ni las comisarías ni el propio juzgado de Lijo brindaban información precisa sobre el recorrido.”No lo podíamos ubicar, yo llamé, no me atendían, llamé al juzgado y me dicen todavía no se sabe nada” declaró Alvarado Mamani. 

El actuar represivo contemplaba trasladar al joven hacia una cárcel federal de Buenos Aires, pasando una noche en la provincia de Tucumán. Una presentación urgente de la defensa logró frenar la llegada a la Capital Federal, disponiendo que el imputado permaneciera momentáneamente en Salta.

Las irregularidades también alcanzaron las comunicaciones básicas, la policía impidió el contacto telefónico de las abogadas con su defendido e interpuso interrogatorios informales a las profesionales antes de permitir las llamadas. “Lo llamé a las 22 y recién me dejaron hablar con él a la una de la madrugada”, declaró Alvarado Mamani. 

Situación actual y estrategia legal 

El martes 31 de junio la defensa obtuvo un fallo favorable en el marco de un recurso de habeas corpus tramitado de forma paralela. El juzgado federal ordenó el traslado inmediato de Franco Oscari de regreso a la provincia de Jujuy. Las abogadas confirmaron que apelarán de manera parcial esta resolución, ya que el objetivo central de la presentación era obtener la libertad absoluta.

Al mismo tiempo, en los tribunales se inició un incidente de incompetencia para exigir que Ariel Lijo sea apartado de la causa. La defensa sostiene que el expediente debe ser remitido a un juez natural del lugar del hecho, puntualmente a un magistrado federal con jurisdicción en Jujuy.

La abogada adelantó que centrará su estrategia en las actas del procedimiento policial, las cuales presentan graves faltas y contradicciones, incluyendo firmas de testigos civiles que manifestaron no haber presenciado el operativo.

Respecto al estado actual del joven, la abogada María José Castillo pudo tomar contacto físico con él tras los traslados y detalló que Oscari se encuentra físicamente estable, pero presenta un cuadro de agotamiento mental extremo debido al desamparo de haber sido movilizado por distintas provincias sin conocer los motivos ni el destino de su viaje.