Por Camila Lamalfa
Fotografía: ANCCOM

Un reducido grupo de migrantes de ese reino árabe reside en el país. Hoy se sentarán a mirar el partido con la alegría de que el seleccionado de su tierra natal por primera vez disputa una Copa del Mundo.

Hoy a las 23, Jordania y Argentina se encontrarán en el T&T Stadium de Texas para jugar el partido que corona la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026. ANCCOM se acercó a personas jordanas que residen en Argentina para conocer cómo se percibe el campeonato y cómo alentarán a su país que por primera vez disputa una Copa del Mundo.

Dado que los informes existentes de RENAPER, ONU Migración u otros organismos no dan cuenta de la cantidad de habitantes jordanos que hay en Argentina, se puede inferir que se trata de un grupo reducido. “Nos juntamos con otras personas en la casa de un amigo a ver los partidos de la copa”, dice Hussein Al-Rashidi, quien reside hace dos años en el país. Nació en la región de Irbid, en el norte del Reino de Jordania. Actualmente vive en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires donde trabaja en el área de la construcción.

Por otro lado, Mohamed Abdul Ali, quien reside en territorio argentino hace varios años, dice que está sintiendo el mundial con mucha pasión y de forma compartida juntándose en casa de amigos, cafés o puntos de encuentro de la comunidad árabe: “Es una oportunidad para unir a las personas a través del deporte y compartir momentos inolvidables más allá de las nacionalidades. Siempre trato de seguir los partidos de Jordania.”

Al margen del encuentro futbolístico, hay otro lazo que sucede entre Medio Oriente y Occidente: el cultural. Al-Rashidi viajó solo a Argentina, pero a su llegada dice haber encontrado una sociedad agradable y amable, donde se hizo amigos argentinos: “Aprendí de ellos cosas muy buenas como a ser cauteloso. En las naciones árabes gastamos mucho dinero, y ellos -los argentinos- no lo gastan tanto. También aprendieron de mí cosas como la paciencia, la esperanza. Y nuestra relación es buena, a pesar de la diferencia de lengua”.

Algo que Al-Rashidi mantiene de su país natal es el Al-Malihi también llamado Mansaf, un plato a base de carne de cordero, cocinada con trigo, yogur de cabra y manteca, y decorado con frutos secos como almendras o nueces.

Por su parte, Abdul Ali cuenta cómo fue conociendo poco a poco a otros árabes y a muchos argentinos: “Las redes sociales, las actividades comunitarias y los encuentros culturales me ayudaron a construir una comunidad y hacer grandes amistades.” Además, gestiona la cuenta de Facebook e Instagram de la comunidad de árabes en Argentina, que funciona como canal de comunicación de eventos, información importante, noticias.

De su cultura mantiene valores como la importancia de la familia, la hospitalidad y algunas tradiciones gastronómicas. Pero también dice haber aprendido costumbres argentinas como compartir el mate, disfrutar los encuentros sociales y vivir con la pasión que caracteriza a los argentinos.

La profesionalización del fútbol llegó a Jordania con la creación de su Federación en 1949, pero recién en 1958 se unió a la FIFA, la cual para entonces ya contaba con 54 años desde su nacimiento. Anteriormente a esta integración, los equipos que conforman la Federación de Fútbol de Jordania disputaban torneos únicamente locales o de Oriente.

La oportunidad más cercana a clasificar a una copa mundialista se le dio en las Eliminatorias de cara a la edición de 2014 donde tuvo una disputa ida y vuelta contra Uruguay, que terminó dejándolos afuera tras haber perdido en la ida 5 a 0. Sin embargo, el logro se hizo carne cuando el seleccionado del director técnico Jamal Sellami le ganó a Omán en las Eliminatorias 2025 de la Confederación Asiática de Fútbol, permitiendo su clasificación al Mundial 2026.

A pesar del partido de hoy, Jordania ya no tiene posibilidades de pasar a dieciseisavos de final, dadas las derrotas contra Argelia y Austria dentro del Grupo J. Aun así, Al-Rashidi comenta: “Es un buen sentimiento ver al equipo de tu país participar por primera vez en la Copa del Mundo. Gane o pierda, va a ser histórico para Jordania, porque habrá sumado experiencias y porque habrá jugado con Argentina, lo cual es un honor.” También, expresó su preocupación y deseos de que no ocurran altercados entre las hinchadas, como sucedió en el Times Square de Nueva York, donde simpatizantes de Argentina y Argelia se enfrentaron con agresiones físicas en la previa al partido de la ronda inicial. Hussain verá el partido con sus amigos sirios y libaneses.

Abdul Ali también asegura vivir el partido entre la albiceleste y el seleccionado jordano con entusiasmo: “Es muy especial porque se enfrenta el lugar de origen con el que me recibió y donde vivo actualmente. Siempre llevo a mi país en el corazón, pero también siento un gran cariño y agradecimiento hacia Argentina. Por eso vivo este partido con respeto, emoción y alegría, celebrando el deporte y la unión entre los pueblos.”

Expresa además un fuerte reconocimiento al equipo argentino por su nivel profesional y la pasión que suele despertar a nivel global: “Para los árabes en general y Jordania en particular es un honor jugar contra Argentina, porque estamos frente al campeón del mundo. Creo que los jugadores jordanos van a estar contentos por ese motivo. Si el partido lo gana Argentina, igualmente abrazaremos al equipo ganador. Hoy lo más importante para nosotros es que vamos a compartir juntos una misma cancha de fútbol.”