|
En el caso de un conflicto entre el Estado y los inversores, el arbitraje de la disputa se deberá resolver fuera de la Argentina, en territorio internacional, y sin árbitros nacionales, lo que se constituye como otro de los puntos polémicos de la norma. Jimena López de UxP descartó que el proyecto pueda llegar a generar desarrollo económico en Argentina y afirmó: “Esto es una sucesión consecutiva de regímenes excepcionales de excepciones. Todos trajes a medida de sectores que vienen de afuera a decir qué es lo que precisan”.
Los libertarios y sus aliados en el Congreso argumentaron que Argentina no cuenta con industria tecnológica desarrollada por las presiones tributarias y la inestabilidad normativa para los inversores. Por eso, Luis Petri, exministro de Defensa de la Nación y actual diputado de LLA, dijo entre chicanas: “Esta ley no reparte plata, repara confianza”. Sin embargo, la oposición aseguró que los resultados del RIGI, el antecedente de esta nueva ley, no habían logrado los resultados esperados en relación a la inversión y creación de empleo.
“Adorni dijo que se iban a generar 28 mil empleos con el RIGI”, señaló la peronista Julia Strada, pero advirtió que según los datos del INDEC se perdieron más de 200 mil empleos formales desde noviembre de 2023. Luego de decir que muchas empresas tienen la posibilidad de invertir en el país sin gozar de todos los beneficios del Régimen, Strada sostuvo: “Eligieron ganadores donde ya estaba garantizada la rentabilidad”.
De acuerdo con datos del Gobierno, a través del RIGI se aprobaron 16 proyectos, con una inversión de USD 29.892 millones y la creación de 52.495 empleos directos e indirectos. La cifra de la inversión efectuada fue puesta en cuestión por muchos opositores al Gobierno.
Néstor Pitrola del Frente de Izquierda, argumentó contra el Súper RIGI y acudió, como muchos otros a lo largo de la sesión, a los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para mostrar que, aun con el RIGI en funcionamiento, Argentina fue el país que recibió menos Inversión Extranjera Directa (IED) en 2025 entre las principales economías América Latina.
“Este proyecto es para los súper ricos, pero probablemente tampoco vengan. Varias empresas que ya están trabajando en diferentes proyectos van a disimular que presentan una inversión nueva para obtener los beneficios impositivos”, aseguró Romina del Pla, diputada de la izquierda, al comparar el proyecto en debate y la experiencia en la implementación del RIGI.
Muchos de los diputados que no dieron quórum el martes para interpelar a Manuel Adorni, el miércoles se presentaron para darle un cheque en blanco a inversores millonarios con potestad para presentar proyectos aun no especificados, con potencial extractivista y casi sin exigencias de contraprestación. Se estima que la Ley que obtuvo media sanción se debatirá en el Senado en las próximas semanas.
|