Por Delfina Barczak
Fotografía: X IVAN CEPEDA Y X ABELARDO DE LA ESPRIELLA

Casi el 60% del pueblo colombiano se acercó a las urnas este 31 de mayo para elegir al próximo mandatario. El resultado representa la polarización del país y la posibilidad de un cambio de rumbo radical.

A partir de las 8 de la mañana del domingo, largas filas de ciudadanos colombianos eligieron al presidente que sucederá al izquierdista Gustavo Petro. En las boletas, había 14 fórmulas presidenciales candidatas a gobernar el país entre 2026 y 2030. Sin embargo, la división política se vio reflejada en los resultados preliminares. Con un 43,7% de los votos el candidato de ultraderecha, Abelardo De La Espriella alias “el Tigre”, deberá enfrentarse en ballotage al representante de la izquierda, Iván Cepeda, que obtuvo el 40,8%.

“Lo que llaman polarización siempre ha estado presente y vigente en cada una de las elecciones colombianas, en las redes sociales, en las reuniones familiares, en las plazas públicas y en los mismos discursos políticos de los candidatos”, aseguró a ANCCOM el periodista colombiano, David Godoy, quien reside actualmente en Buenos Aires.

Las campañas de los candidatos no podrían ser más opuestas. Por un lado, Abelardo se hace llamar “el Tigre” en clara referencia a su similitud con la política del “León”, Javier Milei. Decidido a terminar con la “politiquería de siempre”, De La Espriella se propone convertir a Colombia en un “País Milagro”. Para ello, planea impulsar un contraataque militar hacia las guerrillas, achicar el Estado, restablecer la relación con Trump y promover las inversiones extranjeras.

Por su parte, Iván Cepeda se define como la fuerza de cambio y de transformación social en Colombia. Para lograrlo, se propone redistribuir las tierras agrícolas, mejorar el dañado sistema de salud pública y proteger los recursos naturales. En cuanto a la violencia, plantea un  «Sistema Nacional Anticorrupción» que condicione la paz con las guerrillas a través de reglas más estrictas.

Más allá de las amplias diferencias, el factor determinante del voto colombiano es el debate en torno al control de los grupos como las FARC. Cepeda buscó superar a la fallida política de “Paz total” con los grupos armados, que promovió el presidente Petro. Pero, los partidos de derecha supieron aprovechar el descontento popular a su favor y basaron sus campañas en propuestas de mano dura.

Aún así, para Juan Camilo Linas, colombiano que reside en Argentina, el mayor riesgo sí gana la derecha es que Colombia pierda su soberanía. “La política de seguridad que proponen es la utilizada por el expresidente Uribe, cuyo ejército desapareció y desplazó inocentes. Pero encima plantean volver a pedirle préstamos a Estados Unidos y paralizar la dinámica de comercio bilateral que logramos con China y Brasil”, remarcó.

El ballotage, más conocido en Colombia como segunda vuelta, será el 21 de junio. El candidato ganador deberá conseguir los votos del 15% de los ciudadanos indecisos. También será decisivo el voto de aquellos que no asistieron a la primera vuelta.