Inició otra semana de paro docente en las universidades nacionales de todo el país, con una jornada de clases públicas frente a Tribunales, de cara a la Corte Suprema de Justicia que debe expedirse ante el reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario, que el presidente incumple. También hay toma de escuelas preuniversitarias y habrá paro nodocente el viernes.
La 4ta Marcha Federal Universitaria expresó el masivo respaldo al reclamo por el financiamiento universitario.
La cuarta semana de paro universitario está en carrera. Con 217 días sin cumplir la Ley de Financiamiento Universitario 27795, todo el sistema universitario nacional está entre el paro y las clases públicas para visibilizar la situación crítica de las casas de estudios superiores.
Los profesores de diferentes universidades dictaron clases públicas durante esta jornada frente al Palacio de Tribunales, en Plaza Lavalle, para exigirle a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) que se expida lo antes posible en favor de la ley para que pueda, de una vez por todas, entrar en vigencia. La norma fue vetada por el Decreto 879/2024 pero ratificada luego por el Congreso Nacional. Además, recibió el respaldo de una multitud en la última Marcha Federal Universitaria. El conflicto escaló al máximo tribunal luego de que la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal concediera el recurso extraordinario solicitado por el Estado para suspender el traspaso de los fondos que establece la ley. Y en el máximo tribunal la pulseada sigue.
La situación es crítica en las 68 universidades nacionales. También en los hospitales que dependen de ellas que advirtieron que podrían dejar de prestar sus servicios. El Consejo Interuniversitario Nacional reitera en su último comunicado que “la solución a los problemas del sistema universitario se encuentra en la letra consagrada en la Ley” y exige su pleno cumplimiento.
A las clases públicas asistieron muchos estudiantes. «Fueron más de 30 clases en simultáneo durante toda la jornada. Nos sorprendió el nivel de concurrencia”, confesó Pablo Perazzi secretario general del Sindicato de Trabajadores Docentes de la Universidad de Buenos Aires (FEDUBA). También hubo paneles con el lema ‘Señores jueces, hagan que Milei cumple la ley’. Para Perazzi “este Gobierno dice ‘dentro de la ley todo, fuera de la ley nada’ y se la pasan jugando en el límite de la ley”.
El Gobierno nacional argumenta que la norma no prevé de forma expresa las fuentes del financiamiento necesarias para la aplicación pero es el mismo Estado que reduce las retenciones a las exportaciones y reduce así sus ingresos. “Es insólito que el Gobierno le pregunte a los docentes de dónde tiene que sacar el dinero. Debe garantizar el cumplimiento de la ley”, declaró en diálogo con ANCCOM Cristian Henkel, Secretario General de la Asociación Gremial Docente del Ciclo Básico Común (AGD-CBC).
El docente explicó que “el Gobierno debería cumplir la ley y después discutir de dónde salen las partidas presupuestarias. El Ejecutivo se ha caracterizado por dar todo tipo de beneficios a las altas fortunas, que haya menos impuestos a los grandes capitales y como contrapartida ajusta a la universidad. Esto muestra que las partidas están, pero el Gobierno prioriza a algunos sectores en detrimento de otros. Por lo que si tuviéramos que hacer una sugerencia, que restituya las excepciones de impuestos que les hace a los grandes capitales”. También remarcó que “en algunos lugares el paro no se levantó, como es el caso de la Facultad de Ciencias Exactas y en otros se realizaron medidas de fuerza más allá de las que declaraban las organizaciones nacionales, por lo que en algunos lugares la conflictividad se mantiene muy alta”..
Al respecto, Gonzalo Sanz Cervino, docente, investigador y Secretario General Adjunto de ATE CONICET Capital, explicó que “estamos luchando porque los salarios que tenemos son inferiores a la línea de pobreza, pero también luchamos contra el vaciamiento de la universidad pública porque los docentes renuncian y Milei va cumpliendo su objetivo. Vacía la universidad pública, los organismos científicos y el CONICET”.
Según Henkel, “se calcula que más de 10 mil docentes ya renunciaron en las universidades nacionales. Es una sangría intolerable a la que además hay que sumar a los investigadores”.
Algunas de las fuentes consultadas coinciden en que el Gobierno no tiene ningún interés en que las universidades públicas sigan funcionando y, si bien la continuidad de la lucha se define en asambleas, dijeron que en algunos lugares existe un amplio consenso en no comenzar el segundo cuatrimestre. “Creemos que estamos en el camino correcto. La forma de ganar la lucha es hacer un paro por tiempo indeterminado hasta que el gobierno aplique la ley”, sentenció Sanz Cervino. Para Henkel, “el cumplimiento de la norma no significa que tengamos el mejor de los salarios, con esa actualización recuperaríamos lo perdido en el último año y medio. Los ayudantes de primera con dedicación simple cobran 200 o 250 mil pesos en promedio. El último aumento del 1,5 por ciento para alguien con cuatro cargos es de 10 mil pesos, no alcanza ni para el sandwich y la coca. Esto genera más bronca que alivio”.
Esta semana, además, los estudiantes de dos de las escuelas preuniversitarias de la UBA -el Colegio Nacional Buenos Aires y el Carlos Pellegrini- tomaron las instituciones, mientras que el viernes parará el personal nodocente de todo el país.