Por Pedro Kepel
Fotografía: Oriana Estrada

La muestra de la obra del fotógrafo Pablo Grillo, prohibida en el Senado se exhibió frente al Congreso, en el vallado que separa a los manifestantes del Palacio todos los miércoles, con la presencia del senador Wado de Pedro, familiares y amigos de Pablo.

En el Día Nacional contra la Violencia Institucional, el intento de censura por parte de Victoria Villarruel y Patricia Bullrich fue insuficiente para impedir la muestra fotográfica de Pablo Grillo, que se realizó a las puertas del Congreso.

Al ex Ministro del Interior y actual senador nacional por el Partido Justicialista Eduardo “Wado” de Pedro, lo echaron de su propio recinto de trabajo, al no permitirle realizar la entrega del Diploma de Honor a Pablo Grillo, en el marco del Día Nacional contra la Violencia Institucional en el Salón Azul del Congreso. Allí, el fotógrafo iba a exponer una muestra de imágenes de su autoría, e hizo pública la convocatoria a través de sus redes sociales, al invitar a todos a que lo acompañen a un “territorio hostil”, llamado Senado de la Nación.

Grillo no se equivocaba. La actividad había sido ratificada por las autoridades luego de tres reuniones en las que se resolvieron los temas logísticos. Incluso formaba parte de la agenda oficial. Pero sin previo aviso, la cúpula del Senado presidida por Victoria Villarruel y la presión ejercida por Patricia Bullrich hicieron que la actividad se suspenda. La familia del fotógrafo junto con el senador reprogramaron la actividad en respuesta al acto de censura, y llamaron a movilizarse en la Plaza del Congreso, donde las fotos iban a colgarse sobre el vallado policial utilizado todos los miércoles para reprimir a los jubilados: “Es una decisión política de querer tapar una voz de una víctima de represión institucional”, afirma Wado de Pedro en diálogo con ANCCOM, y agrega: “Todos entendemos que la responsable de la represión que casi termina con la vida de Pablo fue Patricia Bullrich, quien hoy es la presidente del bloque de senadores de estos personajes. Está claro que no quieren que los actores hablen, para poder seguir impartiendo miedo”.

El senador sabe mejor que nadie el poder que tienen los fotoperiodistas: en diciembre de 2001, cuando tenía 25 años, fue la fotografía de Damian Neustadt la que atestiguó su detención ilegal por parte de la policía, y esas fotografías fueron utilizadas tanto por la fiscalía como por la querella como pruebas en el juicio contra la represión ilegal por parte del Estado.

Aunque Pablo Grillo no pudo asistir a la muestra, su padre Fabián dio el presente. Según Fabián, las fotos retratan a “un pibe de barrio, comprometido con la realidad”, que van desde la crueldad del accionar policial en distintas movilizaciones, hasta la cotidianidad de su Remedios de Escalada y el hospital Ciudad Evita, donde el fotógrafo trabaja. Fabián dice “estar agradecido a estas vallas, que no los protegen a ellos, sino a nosotros, y nos permiten poner el arte de Pablo en la calle”.

Así como avanza la recuperación del fotógrafo, quien ya volvió a su barrio, avanza el caso. En diálogo con ANCCOM, la abogada Claudia Cesaroni dio detalles acerca del momento en que se encuentra la causa: “Esta semana hicimos el requerimiento de elevación a juicio, y una vez que la defensa de Héctor Jesus Guerrero responda, van a estar cumplidos todos los pasos previos para que se sortee un tribunal”. Además, la abogada ahonda en la importancia de que se avance en la investigación “hacia arriba” y que no se detenga en Guerrero: “Se tiene que investigar, procesar y condenar a los jefes de Guerrero, porque no actuó solo, sino que era parte de un grupo especial con formación, y había funcionarios políticos que miraban lo que pasaba desde la sala de situación. Esto es responsabilidad de Guerrero y de todas las personas que estén por encima de él”.

Finalmente, Wado de Pedro insistió en que “como argentinos no nos vamos a dejar pisotear, cada vez que nos quieran censurar vamos a redoblar los esfuerzos” y, a su vez, se comprometió a que la muestra se hará en el Senado.