Por Daiana Salvatore
Fotografía: Guadalupe Presa Falcón / Archivo ANCCOM, Pamela Pezo Malpica/Archivo Anccom, Prensa UBA

En una conferencia de prensa, sus directores denunciaron que no recibieron los fondos para los gastos de funcionamiento correspondientes a 2026 y que si la situación no cambia, en 45 días ya no podrán funcionar.

Los directores de la red de hospitales de la Universidad de Buenos Aires realizaron  esta mañana una conferencia de prensa en el Hospital de Clínicas. Estuvieron presentes Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas José de San Martín, Roxana del Águila, directora del Instituto de Oncología Ángel Roffo y Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari. “La conferencia es para informarles que estamos en una situación económica grave” arrancó Melo, quién además alertó: “Está en peligro la atención”. También reclamaron por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, detallaron la situación de los hospitales y convocaron a la marcha federal de la semana próxima.

En los hospitales de la UBA se atienden por lo menos 700 mil personas por año. Según denuncian desde la red, en lo que va del 2026 el Gobierno nacional no envió los fondos para el funcionamiento operativo de las tres instituciones. Ante ésto, los directores mostraron preocupación sobre la atención sanitaria, que “peligra” y “está en crisis” aseguran. 

Entre los detalles de la Ley de Presupuesto del 2026 destinado al financiamiento de las universidades, 80 mil millones de pesos corresponden a los hospitales, de los cuáles 20 mil millones son, mejor dicho, eran para el funcionamiento del primer cuatrimestre y el Estado no ejecutó un sólo peso. “Esto significa que el hospital no puede comprar insumos ni medicamentos, no puede pagar honorarios y todo eso hace al funcionamiento diario del hospital”, explicó Melo. 

“De a poco fuimos apagando el hospital”, declaró Melo. Foto Archivo 2024.  

El incumplimiento es doble, el Presupuesto propio del Ejecutivo y la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada el año pasado por dos tercios del Congreso y ratificada por dos instancias judiciales. Si la situación se extiende peligran los servicios de la red de salud. “El funcionamiento del hospital se va a ver muy afectado. Dentro de un mes y medio, podría dejar de funcionar” declaró Melo. Además, el director del Clínicas detalló: “Afecta en la parte asistencial porque  tenemos que achicar el hospital, la cantidad de cirugías, los tratamientos médicos, la compra de insumos, de descartables. También se ve afectada la formación. Un gran porcentaje de todos los profesionales de salud en el país se forman en las universidades públicas. Y el último pilar del hospital es la parte de la investigación que está cercana a cero. No genera conocimientos, no genera proyectos y el hospital se va desactualizando”. 

“Tenemos que recurrir a todo tipo de ingeniería que se puedan imaginar. Desde el retraso en el pago de los proveedores, con el diálogo y el desgaste que eso significa, el retraso en la atención, recurrir a donaciones, colaboraciones. El dinero que puede ingresar por el cobro de obras sociales o alguna entidad de medicina prepaga, debe ser utilizado específicamente para gastos de emergencia, de insumos, medicamentos”, destacó a su turno en la conferencia el doctor Lafos.

El Hospital de Clínicas

Según Melo, el Hospital de Clínicas está funcionando al 50 por ciento. “De a poco fuimos apagando el hospital”, declaró en la conferencia de prensa. La situación es extremadamente grave. “Al no tener presupuesto no podemos internar, no podemos liberar la lista de cirugía. Vamos haciendo con el presupuesto que tenemos y con la banca que tenemos de los proveedores que aceptan entregar los productos a expensas de ir generando una deuda pero tampoco podemos generar deudas que sean después imposibles de solventar”, detalló el director. Según estima, en 45 días el Clínicas ya no podrá funcionar dignamente. “Achicamos la empresa de seguridad, la empresa de limpieza, las licitaciones de la compra de los medicamentos, los honorarios para los anestesistas, que obviamente cada paciente que se opera precisa un anestesista, precisa medicamentos, precisa descartable y todo eso es plata y esa plata no la tenemos y cuando queremos hacer cirugías, si no tenemos el proveedor que entrega esos suministro, no la podemos realizar” alertó Melo. 

El servicio médico gratuito fue parte de la jornada de visibilización en reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario el pasado 24 de abril. 

La situación del Roffo

El Roffo se fundó en 1922, es el primer instituto de oncología de Latinoamérica. Actualmente atiende a más de 110 mil pacientes por año y pertenece a los hospitales escuela de la UBA, por lo que entre sus paredes se han formado la mayoría de los oncólogos argentinos. Su directora, la doctora del Águila contó que no sólo tienen problemas presupuestarios sino que “no tenemos el acelerador lineal, no está funcionando correctamente” en referencia al aparato que se utiliza para radioterapia. “En los pacientes con cáncer esto crea una gran incertidumbre y angustia. Y para los trabajadores de la salud también, es una gran impotencia no poder cumplir correctamente con nuestras funciones”, declaró la directora de la institución.

Por su parte, en diálogo con ANCCOM, Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del hospital, explicó que la medicación oncológica “no depende de nosotros sino de las obras sociales o del Ministerio de Salud, a veces hay demoras pero nosotros tratamos de tener alguna  para llegar a cubrir las necesidades”. Al ser consultada por la radioterapia contó que “el acelerador lineal no funciona desde el año pasado y sale muchísimo dinero por eso los tratamientos radiantes se están derivando a otros centros. Muchas veces los pacientes hacen quimioterapia con nosotros y paralelamente la radioterapia en otro centro. Lamentablemente es la realidad que tenemos”. Sobre la situación personal, Cáceres comentó: “A mí me genera muchísima angustia por los pacientes, por los profesionales y todo el personal que trabaja en el instituto, los números hablan por sí mismos. Nuestros médicos brillan a nivel nacional e internacional y da vergüenza decir el sueldo que ganamos”.

Según explicó Cáceres, el instituto es el único hospital oncológico que funciona por patologías, “unidades multidisciplinarias donde el oncólogo, el radioterapeuta, el cirujano, el especialista en diagnóstico por imágenes, y el anatomopatólogo se dedican a una sola patología, por ejemplo, cáncer de mama. Todos discuten el tratamiento de la paciente acortando los tiempos, aumentando digamos esta subespecialización. Estamos formando especialistas en subespecialidades de la oncología. O sea, es fantástico lo que estamos intentando hacer. Obviamente con todas las restricciones que tenemos”.

De la UBA dependen seis hospitales: el Hospital de Clínicas «José de San Martín», el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria. La política llevada a cabo por el Gobierno pone en riesgo no sólo las prestaciones de estos hospitales sino los de otras universidades nacionales, y hackea todo el sistema educativo, que prepara una nueva marcha federal para el próximo 12 de mayo.