Por Daiana Salvatore
Fotografía: Prensa del documental Nuestros días en mi memoria

“Nuestros días en mi memoria”, el documental de Gonza López que recorre la historia de la Estelares, se presentó en el BAFICI y este mes se estrena en salas comerciales, ANCCOM dialogó con su director.

En la 27° edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, se presentó Nuestros días en mi memoria, el documental que atraviesa la historia de Estelares en el contexto de los años noventa y la movida musical platense. Con una narrativa cronológica, detallista y muy cuidada, el espectador entra en la intimidad de la banda, conoce su historia y sus personajes. Gonza Lopéz, el director de esta obra de arte, que tiene en su haber videoclips de bandas como Miranda!, Las Pelotas, Los Tipitos, Jóvenes Pordioseros y los propios Estelares, cuenta que pensó esta película como “el camino del héroe” y que resta la etapa aún más luminosa de la banda, dejando abierto el camino para una segunda parte.

El estreno en salas comerciales inicia en el cine Gaumont el 14 de mayo y sigue el 21 en La Plata, desde donde despegará la gira por diferentes festivales de todo el país. También se proyectará en el mes de junio en el Cinema Estran de la ciudad de Marennes, Francia, en el marco del Festival de Cine Latinoamericano.

Gonza López, director y editor del documental, cuenta que conoció Estelares en 2013 a través de un compañero del secundario que le dijo: “Escuchá esta banda que te va a gustar”. Todos atravesamos en algún momento esa situación con la música, pero, ¿cómo llegó Gonzalo a producir este documental?

  • Estábamos grabando para PopArt el docushow de Estelares, Esas mágicas canciones en el Luna Park. En ese marco grabamos muchas más entrevistas, ya teniendo en la cabeza que existía esta posibilidad. De hecho, hay muchos personajes que no aparecen en esa obra y que están en este documental. En aquella película las protagonistas eran las canciones, era el show, y a mí me parecía que había que hacer justicia a la historia de los Estelares, que la historia se imponga sobre el formato. Eso es un poco Nuestros días en mi memoria.

Como soy fan de la banda lo que estoy buscando dentro de todo este desarrollo también es descubrir qué es eso que tiene una banda que pasan los años, los discos, las canciones y siempre es afín a uno como ser humano. Lamentablemente la respuesta no la puedo encontrar. Ese misterio creo que está bueno que siga sin poder resolverse de una manera lógica, que sean las emociones las que se imponen cuando uno está apreciando una obra de arte.

 ¿Por qué el nombre Nuestros días en mi memoria?

En el proceso de la película yo estaba trabajando con otro nombre. Cuando lo cambié se borró de mi mente. Escuchando Frescos como uvas del primer disco, me llegó esa frase. Y eso es en cierta forma la película. Contar los días de Estelares desde la memoria de cada uno de ellos, con el paso de los años uno va teniendo el recuerdo de un recuerdo y vamos armando nuestra historia a partir de lo que nos acordamos de lo que pasó, o lo que nos acordamos de lo que nos contaron que pasó. Me pareció una buena síntesis que engloba el espíritu del documental y de la banda, que habla de cierta nostalgia también.

Estelares es una banda que sigo, escucho, que tengo sus discos y sin embargo, cuando vi el documental me di cuenta que no sabía nada de ellos. Es algo raro. ¿Qué te dicen los espectadores?

Lo que le pasa sobre todo a Manuel es que va a comprar a algún negocio y están escuchando Estelares y le dicen: “Sí, señor, ¿qué necesita?”. No lo conocen. Por eso me parece importante la película, para poder contar todas las peripecias por las que tuvieron que pasar, muchos años remándola. Teniendo la posibilidad de transar un poco con el sistema para poder obtener ciertos atajos, a costa de cambiar su estilo, su idea de la música y el arte que querían hacer, ellos siguieron confiando en lo que querían, siguieron trabajando en pos de las canciones. Bueno, el resultado es el que todos conocemos hoy. Gustavo Gauvry [productor del sello “Del Cielito”], que es uno de los primeros productores de la banda, lo dice claramente: “Cuando las canciones son buenas el reconocimiento tarde o temprano llega”. Y me parece que es una frase que condensa un poco la idea del documental.

Con el paso de los años uno va teniendo el recuerdo de un recuerdo y vamos armando nuestra historia a partir de lo que nos acordamos de lo que pasó, o lo que nos acordamos de lo que nos contaron que pasó.

Gonza López

Hay mucho archivo y material inédito de los primeros años, ¿cómo llegaste a ellos?

Fue un trabajo arqueológico que hice con placer y conté con la colaboración de un montón de personas, que por ahí te preguntan: “¿Qué estás haciendo?”. Les contás y te dicen: “Ah yo tengo unas fotos” o “Hablá con tal que te puede conseguir”. También en las mismas entrevistas con allegados de la banda fueron surgiendo nombres que iba contactando y mucha gente que formó parte de la historia de Estelares fue cediendo material que hermoso. Quiero agradecer a todos ellos porque sin ese material hubiese sido imposible. Así conseguimos mucho material inédito como el demo de Pelotitas de ping pong, la versión en vivo de la canción Los Muchachos que hacen en la glorieta de Plaza San Martín de La Plata en 1994 y sobre todo la entrega de premios de La Plata Rock en 1991. Es un concurso que ganan bandas emblemáticas de la ciudad como Peligroso Gorriones, Mister América o Los Hermanos Makana. Ese año los chicos ganan con Peregrinos, la banda que fue un poco la génesis de Estelares.

 

¿Hay algo que te sorprendió en el desarrollo del documental?

Lo que me genera más admiración todavía para con ellos es la confianza que tenían en sus canciones. Atravesaron momentos duros para poder sobrevivir en tiempos difíciles y de crisis en el país y ellos eligieron tomar su camino. Esa confianza es admirable.

 

Te metiste en las entrañas de Estelares, ¿sos el mismo fan de la banda que antes de este proceso?

Indudablemente el proceso de escribir, de dirigir y en mi caso también de editar una película te transforma. Porque también cuando empezás a indagar sobre un artista tan cercano vas encontrando cuestiones más identitarias de uno mismo. Inevitablemente el proceso de hacer una película te modifica. ¿Cómo? En este momento no lo sé, pero sé que me genera mucha más empatía todo lo produce la banda y el hecho de dedicarnos al mundo artístico donde tenemos la confianza en nosotros mismos es fundamental porque siempre vamos a estar con viento de frente.

¿Cuáles son tus expectativas en el contexto actual?

Esperemos poder llegar a cada uno de los rincones del país porque todo implica mucho esfuerzo. Por suerte el cine sigue imponiéndose, sigue recibiendo premios internacionales y el reconocimiento del mundo callan esas bocas que quieren desprestigiarlo en Argentina. Es una herramienta muy fuerte de identidad cultural, tenemos que defenderlo porque justamente lo que algunas personas quieren es callar esas voces y la mejor forma de revelarnos a eso de seguir produciendo.

 

¿Cuánto duró el proceso del del documental?¿Y cómo cortaste?

-Yo sigo viendo la película y le seguiría agregando cosas o seguiría corrigiendo, sigue apareciendo material [Risas]. El proceso de edición me llevó un año. En cuanto a la narrativa tiene que ver con el retrato cronológico de la banda, lo que estaba sucediendo dentro de cada una de las esferas y secuencias, es decir, que los personajes que iban apareciendo correspondieran al momento que aparece en la historia real de la banda. Y para cerrar, Gloria López que es mi productora y parte fundamental también de esta película, me dijo: “Bueno tenemos que terminar la película”, y en ese momento fue darle vida. El objetivo a la hora de filmar la película era que te lo cuenten en primera persona como si estuvieran mirándote a la cara y vos los veas contándote su historia, sobre todo para que el espectador los pueda conocer mirándolos a los ojos.