El Partido de los Trabajadores Socialistas realizó su acto conmemorativo del Día del Trabajador en el microestadio de Ferro, sin sus socios del FIT-U. Myriam Bregman y Nicolás del Caño fueron los principales oradores, quienes llamaron a derrotar a Milei.
En esta nueva conmemoración del Día del Trabajador se celebró en el microestadio del club Ferrocarril Oeste un acto internacionalista, de lucha obrera, feminista y socialista organizado por el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), encabezado por Myriam Bregman y Nicolás Del Caño. Estuvieron acompañados por empleados de Fate y de otros sectores en conflicto; Antonio Paez, miembro del Partido de Trabajadores Revolucionarios de Chile; Bruno Gilga, no docente de San Pablo y Ariane Anemoyannis, militante de izquierda francesa, entre otros.
Ferro fue copado por militantes, trabajadores, estudiantes y jubilados. Un microestadio lleno de banderas, tirantes y bombos. Los que se quedaron afuera lo siguieron desde una pantalla, en el predio contiguo. Miles de personas se acercaron a conmemorar su día, la mayoría de manera orgánica y algunos atraídos por la figura de Bregman. En ese marco, la diputada trotskista convocó a “organizarse para la resistencia” y “por un partido de la nueva clase trabajadora”.
El evento arrancó a las 16:00 con un programa de streaming de La Izquierda Diario con Catalina Balaguer y Celeste Vázquez. «En este acto en particular queremos discutir, sobre todo al calor de los últimos acontecimientos que muestran al gobierno nacional de Javier Milei cada vez con mayor desgaste, cómo empezar a construir un poderoso partido de los trabajadores que defienda nuestros intereses y no los de los patrones. La izquierda empieza a emerger un poco más, nuestras compañeras Bregman y Del Caño se destacan muchísimo”, dijeron.
La protagonista de la tarde-noche cerró el acto y retomó la idea de unir a los trabajadores para derrotar a Milei: “No vamos a regalar nada, vamos a dar la pelea en todos los terrenos, necesitamos la movilización de millones para derrotar a la burguesía, tenemos que reunirnos, organizarnos, las simpatías se organizan, las ideas en común se organizan, la fuerza en común se organiza”, expresó La Rusa, cómo la llaman. “Póngale el nombre que quieran pero esto no se puede dispersar. Todo esto que está pasando, que nos llena de orgullo, que nos pone contentos porque es la fuerza de dos años resistiendo contra este gobierno de mierda se tiene que organizar. Les aseguro que podemos derrotar a Milei”,
agregó.
“Piensan un mileísmo sin Milei y un peronismo ‘moderado’. Tan moderado es el proyecto que no pueden decir que CFK está presa, ¿por qué? porque no se quieren meter con los factores de poder. Tan moderado es, que no pueden hablar del FMI, porque no están dispuestos a tocarlo”, dijo sobre otras fuerzas de oposición.
El acto atravesó por los lemas de unidad y lucha. Unidad en las luchas de todos y todas, como Marisol Salvador y Natalia Litterini, dos mujeres que trabajan con discapacidad y batallan por el cumplimiento de la ley de acompañante terapéutico (AT). «Estamos pidiendo regular nuestra profesión ya, la ley de acompañamiento terapéutico, pese a mucha lucha todavía no tenemos la sanción definitiva. Es importante que la ciudadanía nos acompañe porque también nosotros trabajamos con la red de discapacidad. Las obras sociales hacen oídos sordos a esta situación. Somos un factor actuante muy importante para sostener apoyos y sobre todo dentro del marco de la Ley de Salud Mental.»
También se acercaron dos jubiladas para expresarse sobre el tema de la unidad, Graciela Corti y Myriam Salvo. “Unidad que es lo que falta en la Argentina. Incluso después de que esté la izquierda unida, unirse a los otros partidos también para volcar distintas ideas. La unión es lo que falta acá.” expresó Graciela. Respecto a la unidad Myriam dijo: “Realmente el monstruo es tan grande que, si no nos encontramos unidos… hoy por hoy Myriam Bregman tiene muy buena imagen social y se necesitan juntar votos, no dividir votos”.
En tanto, Micaela Sabater, una estudiante de la carrera de Psicología de la UBA, planteó que “es un día para encontrarnos, para organizarnos y para pensar cómo podemos seguir fortaleciendo la resistencia para que no nos pasen por encima. No nos queremos resignar a que un gobierno venga, nos ajuste y nos haga pasar miseria planificada”.
Trabajar menos, repartir todo
Todo Ferro ovacionó a Nicolás Del Caño, quien rechazó profundamente la reforma laboral de Javier Milei catalogándola como “esclavista”. “Por eso nosotros hacemos una propuesta muy concreta: reducir la jornada a 6 horas, 5 días a la semana, para que ese millón de puestos de trabajo que se pueden generar con derechos, sin rebaja salarial, nos permitan trabajar todos y trabajar menos. Esta lucha es para terminar con los que nos quieren esclavizar, para lograr el tiempo libre para poder estar con nuestras familias, para el deporte, para la cultura, para el arte, para disfrutar de la vida y terminar con la esclavitud capitalista.”
Del Caño enfatizó: «Nuestra lucha socialista es justamente para que toda esa cooperación humana de millones de trabajadores, para que ese conocimiento científico esté puesto al servicio de las necesidades sociales construyendo una sociedad verdaderamente igualitaria y libre. Entonces, compañeras y compañeros, está claro que lo que necesitamos es la unidad de la clase trabajadora y de los pueblos de América Latina para echar y derrotar al imperialismo. ¡Fuera ingleses de Malvinas, fuera yanquis de América Latina!». En el estadio se escuchó un grito unánime de “Unidad de los Trabajadores, al que no le gusta se jode, se jode”.
Un rato antes, el diputado Cristian Castillo había dicho que “lo que le preocupa a la clase dominante es que nosotros no vamos a decir que hay que esperar al 2027, que seamos el engranaje para organizar la resistencia para coordinar y derrotar en las calles a Milei con un Cordobazo del siglo XXI».
Y desde la Flotilla Global Sumud, Para Salerno también se hizo presente con un mensaje en video. “Los trabajadores del mundo podemos poner fin al genocidio palestino y que se vaya Netanyahu”, expresó la médica platense.
Bajo una lluvia de aplausos, Bregman cerró el acto agradeciendo a la multitud que en su feriado se acercó a participar. “Seamos millones y seremos imparables”, concluyó La Rusa, y se fundió en un abrazo con sus compañeros y compañeras.