Capturó a 22 embarcaciones en aguas internacionales, donde el país asiático no tiene jurisdicción. Mientras que el gobierno argentino no se pronunció, Giorgia Meloni exigió a Netayahu la libertad de los detenidos.
Las Fuerzas Armadas de Israel interceptaron en aguas internacionales del Mediterráneo a la Flotilla Global Sumud, una caravana naval integrada por centenares de civiles que intentaba llevar alimentos y medicamentos a la Franja de Gaza.
Entre los secuestrados figuran seis ciudadanos argentinos: Pablo Giachello, diputado provincial del Partido Obrero – FITU; Mónica Schlotthauer, diputada de IS – FITU; Celeste Fierro, diputada de MST – FITU; Ezequiel Peressini, exlegislador de IS – FITU Córdoba; Raúl Laguna Bosch, médico de MST-FITU; y Cristina «Titi» Agüero, ambientóloga de la Asamblea No a la Mina de Esquel. Al menos un barco habría quedado a la deriva con máquinas averiadas y tripulantes a bordo, sin que se tuvieran noticias de su paradero.
Iara Salerno, integrante del FITU que logró llegar a Grecia, publicó en Instagram: «Después de horas de persecución ya estamos en aguas griegas, pero las Fuerzas Armadas de Israel secuestraron a al menos 22 barcos de la Flotilla y a todos sus tripulantes, incluyendo a mis compañeras y compañeros del FITU y el resto de la delegación argentina. También a las camaradas de la Corriente Internacional Revolución Permanente de Brasil y de Catalunya. Nosotros por ahora estamos a salvo, pero no vamos a parar hasta que estén en libertad todos los miembros de la flotilla».
Vanina Biasi, legisladora porteña PO- FITU, detalló que en el abordaje las fuerzas israelíes utilizaron lanchas rápidas, drones y personal armado, y cortaron las comunicaciones entre embarcaciones. «Estamos ante otro acto criminal del Estado de Israel, ejecutor del genocidio en Gaza», sostuvo. Biasi subrayó que «esto violenta todos los convenios firmados por la Argentina sobre la navegación en aguas internacionales», ya que se trató de personas civiles que transportaban únicamente alimentos y medicamentos en aguas donde Israel no tiene ninguna potestad legal.
Ramiro Giganti, periodista de ANRed que logró mantenerse en uno de los barcos que escaparon del operativo, publicó desde Instagram: «El día después de los secuestros, tras la impune intercepción de la flotilla en aguas internacionales, buscamos un lugar seguro para reorganizarnos». Giganti también advirtió sobre la situación de Saif, identificado como el mayor organizador visible de la flotilla, a quien Israel acusa de pertenecer a Hamas, lo que lo expone a una situación especialmente grave en manos de las autoridades israelíes.
Verónica Visani, madre de Ramiro Giganti, expresó su angustia: «Lo último que sé es que anoche la flotilla Sumud fue interceptada por fuerzas supuestamente israelíes que capturaron varias embarcaciones. Mi hijo Ramiro sigue navegando para intentar amarrar en algún puerto griego. Lo que siento es desazón, angustia y miedo por estos poderosos genocidas inmunes. Estoy muy angustiada y ansiosa, queremos difusión porque acá no se sabe nada. Todo ocultado. Quiero llegar a organismos de derechos humanos y difundir», manifestó. Es la primera vez que su hijo participa de la flotilla, mientras que Celeste Fierro y Ezequiel Peressini ya habían sido parte de la primera experiencia.
El destino de los detenidos genera incertidumbre. El ministro de Relaciones Exteriores de Israel informó por redes sociales que los secuestrados serían trasladados a Grecia, en un acuerdo con el gobierno griego, y desde allí podrían ser extraditados. Sin embargo, Gabriel Solano, referente del Partido Obrero, señaló que la Cancillería argentina informó que los detenidos estarían siendo llevados a Israel.
Solano remarcó que Israel actuó completamente fuera de su jurisdicción: el operativo ocurrió a 1.500 kilómetros del territorio israelí, en aguas internacionales donde ese Estado no tiene potestad legal. Exigió que el gobierno nacional denuncie a Israel ante los organismos internacionales y defienda a los ciudadanos argentinos capturados, recordando que Argentina es signataria de convenios sobre navegación en aguas internacionales que el accionar israelí viola abiertamente. «El gobierno está obligado a denunciar a Israel internacionalmente», sostuvo.
El total de activistas detenidos ascienden a 175, entre ellos la delegación italiana, lo que motivó que la primera ministra de ese país, la derechista Giorgia Meloni saliera públicamente a exigir a Israel la liberación de los detenidos en aguas internacionales fuera de la jurisdicción israelí.