Se anunció la segunda misión de la Global Sumud Flotilla, que busca romper el bloqueo a Gaza y aportar insumos sanitarios y alimenticios a la población palestina. El gobierno argentino impidió el acceso al país del activista Thiago Ávila, quien iba a brindar una conferencia de prensa para explicar la travesía.
El activista brasileño Thiago Ávila, coordinador internacional de la Global Sumud Flotilla, fue retenido en el Aeroparque Jorge Newbery el mismo día en que debía participar de una conferencia de prensa en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Aunque las autoridades de Migraciones y de la Policía Aeroportuaria le prohibieron el ingreso al país y le exigieron que regresara a Uruguay, su destino previo, la actividad se realizó de todos modos el miércoles 1 de abril, atravesada por su ausencia pero con la participación de su compañera Lara. Lo que en principio tenía como objetivo presentar los lineamientos de la misión humanitaria se convirtió también en un espacio de denuncia política, donde referentes y organizadores cuestionaron la decisión del gobierno argentino, sin dejar de impulsar la delegación local que en los próximos días partirá rumbo a Gaza.
La flotilla, integrada por activistas de distintos países, es una iniciativa internacional de acción no violenta que busca llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza y visibilizar el bloqueo que afecta al territorio palestino. A través de misiones marítimas y distintas acciones de movilización por tierra, el movimiento articula a miles de participantes de decenas de países con el objetivo de denunciar la situación y generar impacto a nivel global.
En su última edición, la iniciativa reunió a cientos de participantes de más de 40 países a bordo de decenas de embarcaciones, en lo que fue el mayor convoy civil de este tipo. La nueva misión da continuidad a experiencias anteriores que fueron interceptadas antes de llegar a destino, pero que lograron instalar el tema en la agenda internacional. “No nos quedaremos de brazos cruzados”, señalan desde la organización. En ese marco, la visita de Ávila a la Argentina formaba parte de una agenda que incluía la presentación del nuevo capítulo local y actividades de difusión del proyecto.
En relación con la nueva etapa, la misión tiene previsto zarpar el 12 de abril desde el Mediterráneo, con la participación de más de un centenar de embarcaciones, en su mayoría veleros, y activistas provenientes de distintos países. La iniciativa contempla el traslado de ayuda humanitaria, personal médico y referentes sociales, en el marco de una estrategia que articula acciones por mar, convoys terrestres y misiones sanitarias. La acción incluye el envío de insumos esenciales como alimentos, leche de fórmula, materiales escolares y medicamentos, así como el acompañamiento de equipos especializados en las primeras etapas de reconstrucción de viviendas, escuelas y hospitales.
Desde la coordinación local, Ezequiel Peressini explicó que el nuevo viaje busca ampliar su escala y fortalecer la organización. “Estamos trabajando para superar los mil participantes y organizar también un equipo por tierra que recorra el norte de África para exigir la apertura del paso de Rafah”, señaló. Además, destacó el carácter internacional de la iniciativa y el nivel de preparación que implica: “Es un desafío que requiere disciplina y convicción. Nos estamos preparando y vamos a viajar a Barcelona para entrenarnos ante cualquier escenario, sabiendo que puede haber intentos de impedir la llegada”.
Thiago go home
“En estos meses de falso alto el fuego 650 palestinos fueron asesinados, la ayuda humanitaria sigue impedida y la frontera de Rafah está cerrada”, denunció Ávila en un video que hizo en Aeroparque para las redes sociales. “Cuando mi esposa y yo, con nuestra niña de dos años, llegamos a aquí ellas pudieron pasar y yo no, me dijeron que había un alerta internacional en mi nombre”, dijo sobre su retención, en la cual fue interrogado en una sala de Migraciones. “Querían saber de qué iba a hablar en la conferencia y les respondí que hablaría sobre el papel cómplice del gobierno de Milei en este genocidio”, relató Ávila. Los funcionarios le explicaron que la orden venía de lo más alto del Gobierno porque no es bienvenido. Una pequeña manifestantes se armó en Aeroparque para exigir, sin éxito, su normal ingreso. El activista manifestó su preocupación por el pueblo argentino “gobernado por un títere de los Estados Unidos, un fascista orgulloso de ser un perro de lujo de Trump y de Netanyahu”.
Captura de pantalla de un video realizado por Thiago Avila desde Aeroparque durante su detención.
La situación de Ávila generó repercusiones en el plano político y abrió cuestionamientos sobre las razones que motivaron la decisión de impedir su ingreso al país. En ese contexto, Mónica Schlotthauer, diputada nacional por Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, cuestionó lo ocurrido y sostuvo: “La situación de Thiago es sin precedentes. Que no pueda ingresar al país por sus opiniones políticas no solo lo afecta a él, sino también a todos los que queremos denunciar lo que está pasando en Gaza”.
La legisladora también se refirió a las características de la nueva misión y señaló: “Se va a tratar de llegar a las 100 embarcaciones, lo que implica entre dos mil y tres mil tripulantes. Es un movimiento que busca sumar cada vez más participantes”. Además, destacó que la iniciativa convoca a perfiles diversos, como docentes e ingenieros, con el objetivo de acompañar tareas vinculadas a la reconstrucción. “El objetivo máximo es que esta vez se logre llegar a territorio palestino”, afirmó.
En esa línea, Juan Carlos Giordano, dirigente de Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda, se refirió a la proyección internacional de la iniciativa y destacó el trabajo logístico y político que implica la nueva misión. “Es una preparación amplia, con un fuerte trabajo logístico para organizar la delegación”.
En relación con las expectativas, sostuvo: “La idea es poder romper el cerco. La flotilla lleva ayuda humanitaria, pero también profesionales para la etapa de reconstrucción, con el respaldo de una movilización global. Es una acción que se da por mar, pero también desde tierra”. En ese marco, también adelantó que el 11 de abril se realizará una movilización en la Ciudad de Buenos Aires en apoyo al pueblo palestino, con convocatoria a las 15 horas en Callao y Corrientes para marchar hacia Plaza de Mayo.
Por su parte, Celeste Fierro, dirigente del MST en el Frente de Izquierda y participante de la flotilla anterior, sostuvo: “Lo primero es la denuncia al gobierno argentino. Que no haya dejado ingresar a Thiago al país es parte de lo que nosotros denunciamos como un hecho completamente político, no administrativo como quieren hacer creer”. En ese sentido, la vinculó con el posicionamiento del gobierno nacional en el plano internacional.
Desde su experiencia en la misión anterior, la importancia de avanzar hacia una coordinación local. “El año pasado participamos varios compañeros, yo fui la única mujer que participó de Argentina, pero fuimos todos de manera individual, algunos con carácter técnico, otros como figuras públicas. No fuimos como una coordinación local, que eso tiene una importancia enorme por la tarea y el trabajo para hacer”.
De cara a la actividad realizada este miércoles en la Facultad de Filosofía y Letras, Fierro planteó la importancia de ampliar la participación y fortalecer el trabajo desde el territorio. “Contar los objetivos de esta nueva misión, convocar a todos y todas para poder ser parte. Ya se hizo la selección desde hace tiempo, pero para todo lo que sea el accionar desde tierra hay muchísimas tareas para llevar adelante.”